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Área Geográfica: |
La Comarca del Bierzo se sitúa al noroeste de la provincia
de León y dentro de la comunidad autónoma de Castilla y León.Con 2.954,28
km2, El Bierzo cubre el 18% de la superficie provincial. Geográficamente
limita con las provincias de Ourense, Lugo, Asturias, y con las zonas
leonesas de La Montaña, Llaciana), La Cabrera y la Meseta, siendo por tanto
una zona de transición entre Galicia, León y Asturias.
Es la Denominación de Origen vitivinícola más septentrional de Castilla y León y, su comarca, en el
confín oeste de León, es la que marca la transición de la meseta norte a
Galicia y al Atlántico.
La Denominación de Origen ampara los vinos producidos en veintidós
términos municipales de esta comarca.
El Bierzo es un conjunto de pequeños valles en la zona montañesa y una
amplia y llana depresión, el bajo Bierzo, que van a configurar los tipos de
cultivo.
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Municipios |
| Los municipios adscritos a Denominación de Origen Bierzo
son los siguientes: Arganza, Bembibre, Borrenes, Cabañas Raras, Cacabelos, Camponaraya, Carracedelo, Carucedo, Castropodame, Congosto,
Corullón, Cubillos del Sil, Fresnedo, Molinaseca, Noceda, Ponferrada,
Priaranza, Puente Domingo Flórez, Sancedo, Toral de Los Vados, Vega de
Espinareda, Villadecanes, Villafranca del Bierzo |
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Historia |
| Ya hace unos 2.000 años, las citas de los cronistas Plinio
el Viejo y Estrabón se refieren a la existencia de viñedos en la actual
comarca del Bierzo, que originariamente es el derivado de la ciudad
prerromana Bergidum.
No obstante, la mayor expansión de viñedo en el Bierzo, estuvo vinculada
al desarrollo de los monasterios medievales, sobre todo los cistercienses,
por ser el vino, por una parte, elemento esencial para el culto y porque
además, era considerado básico para su alimentación.
Por lo tanto, no resulta extraño que el vino ocupe ya desde hace diez
siglos un papel muy destacado en la vida económica de la comarca y que de
forma muy constante adquiera un desarrollo cada vez más importante según
avanzamos caminando por los siglos medievales, al amparo del frecuentado
Camino Francés de la ruta jacobea en la búsqueda de la tumba del apóstol
Santiago. Nacieron nuevos monasterios, surgieron burgos y aldeas. Y,
a su alrededor, se fueron extendiendo las viñas. El vino cobra una especial
importancia.
Tras siglos de producción y después de haber conseguido cierto renombre
en mercados de Galicia y Asturias, los vinos del Bierzo sufrieron un golpe
terrible a finales del siglo XIX, cuando una plaga de
filoxera acabó
prácticamente con las vides, provocando una fuerte crisis económica que
provocó. incluso, la emigración de gran número de personas.
La producción se restableció durante la primera mitad del siglo XX,
gracias a los injertos realizados con vides americanas, y el vino recuperó
el importante papel que había tenido en la economía de la zona. En la época
de los sesenta surgió un fenómeno nuevo, el movimiento cooperativo, que
jugaría desde entonces y sigue jugando en la actualidad un papel muy
importante en la producción de unos vinos cuya calidad se vio plenamente
reconocida en 1.989, cuando el Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación concedía la Denominación de Origen a los vinos del Bierzo.
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Condiciones físicas: |
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Los viñedos se localizan en el llamado Bierzo Bajo, una
depresión o fosa tectónica delimitada por los montes de León, la Cordillera
Cantábrica y la Sierra de los Ancares. Su salida natural es hacia Galicia a
través del Sil, que la abre a la influencia atlántica.
El fondo de la depresión, a unos 400 m de altitud,
presenta un relieve fundamentalmente llano, correspondiente a los niveles
fosilizados de las terrazas fluviales del Sil y sus afluentes que atraviesan
y drenan la zona. Los bordes de la depresión son muy accidentados,
alcanzando el viñedo aquí, altitudes próximas a los 800 m.
La depresión se encuentra recubierta por sedimentos
miocénicos y cuaternarios (derrubios, arenas y arcillas principalmente),
mientras que en los bordes aparecen pizarras primarias muy exfoliadas.
La topografía es suave y el viñedo se asienta sobre
terrazas de escasa inclinación al borde de las corrientes fluviales o en
laderas semi-abancaladas. La altitud oscila entre los 450 m y los 1000 m.
Su baja altitud impide, generalmente, las heladas tardías
lo que resulta bastante benigno para la vendimia que se adelanta,
normalmente, un mes sobre las del resto de Castilla y la Rioja.
Los factores de calidad determinantes están en las
terrazas de poca inclinación donde se sitúan las viñas muy próximas a los
ríos o en laderas semiabancaladas o bien en viñas de pronunciada inclinación
y en altitudes comprendidas entre 450 y 1.000 metros. Su altitud,
pluviometría y suavidad de las temperaturas, ocasiona vinos de una
extraordinaria elegancia.
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El clima: |
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El Bierzo tiene un clima benigno; tipo mediterráneo seco,
en el fondo de la depresión y mediterráneo húmedo, en las laderas, y al que
la influencia atlántica, que llega a través de la abertura del Sil, suaviza
el rigor del frío de la meseta. Es pues una zona clara de transición de la
meseta al Atlántico por lo que tiene sus propias y peculiares
características: una humedad elevada propia del clima atlántico y una
luminosidad alta, propia de la meseta, lo que le da al Bierzo una
personalidad distinta a la de las zonas que lo rodean y le permite unas
maduraciones sin problemas en cada vendimia.
La temperatura media anual está comprendida entre los
10°C. y los 13°C, dependiendo de la cota del terreno.
Las temperaturas extremas se dan en invierno y verano,
siendo la media de 12,3ºC, registrándose unas mínimas medias de 3,6º en los
meses fríos y máximas de 23,6º en los meses más calurosos.
El periodo frío comprende siete meses y, de cada diez
años, en dos, los meses de junio y septiembre pertenecen a dicho periodo
frío y en cuatro años de cada diez, pertenecen también los meses de mayo y
octubre.
La precipitación media anual está entre los 700 y 800 mm.,
correspondiendo al invierno la mitad de la lluvia caída y la otra mitad se
reparte entre la primavera y el otoño, teniendo un periodo seco de tres a
cuatro meses. La fluctuación de humedad en largos periodos es muy baja,
pasando de subhúmedo a húmedo, o bien a seco subhúmedo pero jamás se
aprecian las variaciones extremas tan nefastas para las vides.
La insolación media anual se cifra en 2.100 a 2.200 horas
de sol a lo largo del año.
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El suelo: |
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En general, el suelo de la zona es de tipo aluvial con
conglomerados sílíceos que alternan con areniscas y arcillas, zonas de rañas
y pizarras del Silúrico.
Los suelos de la montaña están constituidos por una
mezcla de elementos finos, cuarcitas, pizarras, recibiendo las vegas que se
forman en los valles las continuas aportaciones de las laderas. En El
Bierzo, el viñedo se orienta fundamentalmente sobre los suelos de tierra
parda húmeda, ligeramente ácidos y por tanto con ausencia de carbonatos,
propio de climas húmedos.
El grado de acidez oscila desde 4 a 8,5; en los valles
predominan valores superiores a 6. El contenido de óxido de cal es bajo sin
alcanzar los 3.000 kg/Ha, excepto en las vegas. Materia orgánica y nitrógeno
con un máximo entre el 2 y el 4%. Los valores medios dan una mayor riqueza
para los valles que para las laderas debido a la superior densidad ganadera
de los primeros.
Grado aceptable de humidificación y nitrificación ya que
la relación Carbono/Nitrógeno es de 11,9 en valles y 11 en las vegas. Existe
escasez de fósforo en la zona, valores inferiores a 100 gr. acentuándose
esta pobreza en las laderas. El contenido en K20 es aceptable. Los valores
medios son de 700 y 685 kg/Ha. para valles y laderas respectivamente.
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El viñedo: |
La variedad autóctona es la
Mencía por lo que no sólo es el clima el que aproxima el Bierzo
al Atlántico. La
Mencía se encuentra tan sólo en el
Ribeiro y en Valdeorras así como la
Doña Blanca y la
Godello. Incluso las variedades que se introducen de fuera se
emparentan con sus vecinas gallegas.
La
Mencía es la variedad principal en esta Denominación de Origen,
cultivándose en el 70% de la viña. Se la conoce como
Negra. Está adaptada a terrenos cálidos y algo secos, de
fertilidad elevada y producción media-alta. Productora de excelentes
tintos y
rosados, en cuanto a potencia y diversidad de aromas primarios, dando
vinos suaves y aterciopelados de gran calidad.
Otras variedades, como
Doña Blanca (10%) se
encuentran en la actualidad en recesión.
Merlot,
Cabernet-Sauvignon y
Tempranillo son todavía uvas experimentales y de ellas se
elaboran vinos que han dado óptimos resultados, aunque no estén acogidas por
el Consejo Regulador.
Godello, la variedad blanca que se ha convertido en la estrella
de la cercana D.O. Valdeorras, está comenzando a cultivarse (1,5%). Los
viñedos crecen en terrazas y en las faldas de las montañas. Las
vides están
plantadas sobre espalderas con una distancia de tres metros entre cada fila,
muy superior a los 1,5 de media de los viñedos tradicionales, que están
siendo progresivamente reemplazados. La vendimia comienza entre los días 15
y 20 del mes de septiembre.
El trabajo de la viña en El Bierzo presenta en ocasiones
grandes dificultades debidas a la orografía del terreno, por su dificultad
en los accesos y en la mecanización y porque el suelo es, con frecuencia,
compacto y con afloramientos rocosos. De las 5.500 hectáreas de viña que
podrían tener están inscritas 3.600 hectáreas. Tienen una densidad de
plantación de 3.000 a 3.300 cepas por ha. estando permitido un máximo de
3.800. Se obtiene una producción de 40 a 45 millones de kilos de
uva y una
producción de vino entorno a 1,4 millones de litros. Es la zona de más alta
densidad vitícola y la más productiva de Castilla y León.
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Variedades de uvas |
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Los vinos |
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Se elaboran
blancos,
rosados y
tintos con una
graduación alcohólica de 10,5° a 12,5°.
El futuro del vino de esta comarca está asegurado para
los
vinos blancos que poseen el afrutado que hoy se exige y puede afrontar
el reto de los
vinos espumosos y el de los
rosados. Para los
tintos, debe aplicarse una tecnología adecuada a la variedad
Mencía para la difusión del color, pudiéndose obtener vinos
afrutados jóvenes y con capacidad para el envejecimiento.
Según el Reglamento de la D.O. produce vinos:
Blanco,
Blanco Reserva,
Rosado,
Rosado Reserva,
Tinto Joven,
Tinto crianza,
Tinto Reserva y
Tinto Gran Reserva.
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Vinos Blancos |
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Los
blancos son agradables y, cada vez más, se elaboran y embotellan con
técnicas actuales, destacando por su finura, aroma afrutado y sabor con
personalidad propia.
De moderada
graduación alcohólica (11°-11 ,5°), pálidos en su vestido, florales
en su aroma y afrutados en su paladar, ligeros, en general de no mucho
carácter, excepto aquellos que llevan algo de
godelho o hechos con variedades foráneas.
Son elaborados con las variedades
Doña Blanca,
Godello y
Palomino. De colores claros con reflejos
amarillo pajizo sobre todo si figura la variedad Godello, haciéndose más
amplio si entra en mayor proporción la Doña Blanca. Con aromas primarios intensos, con carácter
marcadamente frutal:
manzana golden y frutas maduras dependiendo de la
variedad, manteniendo un toque herbáceo en ciertos vinos. Aromas secundarios
delicados y largos de carácter alcohólico.
En boca y debido a la mezcla de variedades que intervienen para aportar
cualidades al equilibrio final, la fase gustativa es completa en
sensaciones, apreciando tonos dulces con acidez viva y postgusto largo
satisfactorio. Variedades como
Doña Blanca y
Malvasía aportan características de paladar y cuerpo.
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Vinos blancos de reserva |
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Los vinos
blancos, como mínimo han de estar 6 meses en
barrica de Roble y 18 meses en
botella. Total 2 años. |
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Vinos Rosados |
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Los
rosados se elaboran con la variedad
Mencía y son ligeros, suaves y con una buena
acidez. Son más aromáticos que los
blancos, frescos y acídulos. El aroma marcadamente afrutado debido a la
Mencía que no debe sobrepasar en el conjunto el 50%.
Con una
graduación de 11°-14° y con vestidos que oscilan entre los tonos
rosáceos y los piel de cebolla pasando por los colores naranja, según la
edad.
Tienen aromas primarios que recuerdan la variedad
Mencía: Intensidad media, finos y de carácter afrutado, fresa,
frambuesa y tonos dulces a frutas maduras si la mezcla es con
vinos blancos.
En boca son suaves y cálidos, de constitución plena con
postgusto frutal.
Proceden de uvas tintas (con un 50% de
Mencía), o de mezclas de uvas tintas y blancas. |
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Vinos rosados de reserva |
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Los vinos rosados, como mínimo han de estar 6 meses
en
barrica de Roble y 18 meses en
botella. Total 2 años. |
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Vinos Tintos |
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Son los más característicos de la zona y son muy variados, según
predomine en su composición como base el
tempranillo o la
mencia, asi como la introducción hoy de nuevas variedades como
cabernet sauvignon y
merlot. También hay diferencias entre los tintos elaborados por
vinificación en tinto tradicional o por
maceración carbónica.
En general, se pueden definir como tintos de
graduación alcohólica entre 11,5°-13°, de buena capa de color y
buena potencia aromática. Secos, ligeros, afrutados y carnosos. Con buen
carácter y respuesta varietal. No muy
ácidos y de largo postgusto.
En los
tintos, la proporción de variedades hace variar las características del
vino. La
Mencía aporta el aterciopelado propio de los vinos tintos de El
Bierzo. |
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Vinos tintos jóvenes |
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Los vinos tintos son elaborados con un mínimo del 70% de
la variedad
Mencía, con graduaciones adquiridas entre 11 y 14 grados.
Los vinos jóvenes tienen unos baremos analíticos
específicos del Consejo Regulador que son respetados:
acidez total mínima,
acidez volátil real máxima, sulfuroso libre total máximo, etc. |
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Vinos tintos de crianza |
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Vinos en los que han de pasar dos años hasta que salen al
mercado. De estos dos años, 6 meses estarán en
barrica de Roble de capacidad inferior a 1.000 l. La
Mencía tiene capacidad para proporcionar vinos de crianza
adquiriendo un máximo esplendor entre 3 y 5 años.
Tienen una amplia gama de colores, desde el rojo guinda
al rojo teja oscuro. Lágrima potente y fina.
Tienen recuerdos de aromas primarios de la variedad
Mencía, evolucionados a frutas pasas (higos
pasos,
ciruelas, etc.). Toque de madera fino y delicado, tabaco,
frutos secos,
regaliz
y aromas especiados.
En boca tienen paso amplio y aterciopelado. Sabores
delicados a madera,
vainilla, frutas dulces,
pasas, con postgusto potente y marcadamente alcohólico.
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Vinos tintos de reserva |
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Vinos que han de permanecer un mínimo de 12 meses en
barrica de Roble y 24 más en
botella. Total 3 años.
Como los tintos de crianza, tienen una amplia gama de
colores, desde el rojo guinda al rojo teja oscuro. Lágrima potente y fina.
Tienen recuerdos de aromas primarios de la variedad
Mencía, evolucionados a frutas pasas (higos
pasos,
ciruelas, etc.). Toque de madera fino y delicado, tabaco,
frutos secos,
regaliz
y aromas especiados.
En boca tienen paso amplio y aterciopelado. Sabores
delicados a madera,
vainilla, frutas dulces,
pasas, con postgusto potente y marcadamente alcohólico.
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Vinos espumosos |
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Selección de mostos en prensado y elaboraciones de
espumosos con la variedad Doña
Blanca.
Graduaciones alcohólicas adquiridas entre 10 y 13 grados. |
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D.O. |
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La Denominación de Origen Bierzo se reconoce definitivamente en 1989, año
en el que se constituye su Consejo Regulador y se aprueba su Reglamento.

Consejo Regulador D.O. “Bierzo”
C/ Mencía 1.
24540 Cacabelos. (León)
www.crdobierzo.es
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Reglamento |
Orden Ministerial 11-11-89 (BOE 12-12-89)
Corrección de errores publicada en el BOE de 3-01-90 |
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1989 |
1990 |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
2005 |
2006 |
2007 |
2008 |
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D: Deficiente
R: Regular
B: Buena
MB: Muy Buena
E: Excelente
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