En la elaboración de vinos de calidad,
tan importante es el suelo y el clima como unas buenas uvas recogidas en su momento
óptimo de maduración y un cuidado proceso de elaboración. Por lo que dependiendo del
procedimiento de vinificación empleado se pueden obtener vinos muy diferentes. Un buen
proceso puede obtener un buen vino de una uva deficiente y viceversa, muchas buenas uvas
se estropean con procedimientos enológicos deficientes.
El primer paso para la elaboración del vino propiamente dicha comienza
con la vendimia. Esto es, con la recogida de la uva. Esta se realizará, dependiendo de la
zona vitivinícola y de sus especiales condiciones de clima y las variedades de uvas
existentes entre primeros de octubre y mediados de octubre, como norma general.
Es en este momento cuando se produce la primera selección de la uva,
recogiéndose solo los racimos con todas sus uvas maduras y que no se encuentren dañados.
A continuación, la uva es transportada al lagar de forma que no se estropee e inicie una
fermentación prematura. Para ello, el transporte se realiza en cajas o cestos de
relativamente poca capacidad y que impidan el aplastamiento de los granos. Normalmente
estos contenedores tienen una capacidad suficiente para unos 15 kg aproximadamente.
Una vez en el lagar, la uva es sometida a un análisis para determinar
diversos factores, tanto sanitarios como su contenido en azúcares y ácidos. Una vez
analizada es transportada directamente a la estrujadora, Es esta una máquina que presiona
el grano justo lo suficiente para que este se rompa sin que las semillas y los raspones o
parte leñosa del racimo contaminen el mosto alterando el sabor y el olor del mismo.
Tradicionalmente este proceso era el pisado de la uva y se efectuaba mediante el pisado a
píe descalzo, por una o más personas de las uvas colocadas en una tina que tantas veces
se ha visto en los medios de comunicación..
La pasta resultante se traslada, por diversos medios, a la prensa
procurando por todos los medios posible que no entre en contacto con el aire e inicie el
proceso de fermentación. Si lo que se pretende es elaborar vino tinto en este momento se
deben retirar los raspones. Es a partir de aquí donde el mosto seguirá distintos
procesos según el tipo de vino que se vaya a elaborar.