|
Un procedimiento bastante
drástico y un poco grosero consiste en añadir
alcohol al vino en
fermentación, cuando aún no ha terminado esta y, por tanto, la masa
continúa siendo dulce. Son los llamados "mistelas"
o "vinos de licor o licorosos" propiamente dichos, aunque, según otras
versiones, se deja reservado este nombre, un poco eufemísticamente, para
denominar a un determinado tipo de vino dulce.
En las zonas cálidas, como en
España y en otros países mediterráneos, en donde la riqueza de azúcares es
normalmente elevada, no existe necesidad alguna de realizar prácticas
complementarias que aporten los azúcares que pudiesen faltar, para que
puedan, de forma natural, quedarse dulces después de la
fermentación.
En los países
vitivinícolas más septentrionales, es decir, los del norte y el centro de
Europa, las condiciones naturales en las que se desenvuelve la viticultura
hacen que el contenido natural en azúcares de las
uvas
sea relativamente bajo y, por lo tanto, se obtienen vinos de baja
graduación alcohólica y con escasas posibilidades de perpetuarse
durante mucho tiempo. Este hecho ha provocado una tendencia a buscar
soluciones que permitan el enriquecimiento natural en el contenido de
azúcares de la
uva
por procedimientos muy diversos, aprovechando diversas especificidades de la
zona, como los ataques de la "podredumbre noble" ("auslese"), el congelado
de las
uvas
en la cepa ("eiswein"), la dilatación en el tiempo del momento de la cosecha
(vendimias tardías o "spätlese") o combinaciones de ellas ("beerenauslese" y
"trockenbeerenauslese").
Los vinos
dulces españoles son, en general, o
mistelas o vinos dulces naturales propios de países cálidos. En
estos últimos vinos, la aromaticidad procede, en su mayor parte, de la
variedad con la que están elaborados:
Moscatel,
Malvasía,
Pedro Ximénez, aun cuando en muchos de ellos se efectúen también
prácticas específicas que contribuyen a configurar la personalidad de cada
tipo de vino, como el "asoleado" de la
Pedro Ximénez, la crianza de los diferentes tipos de Oporto o el
"estufado" de los Madeiras. |