La sidra es el producto de la fermentación del mosto natural de la
manzana de sidra que contiene
exclusivamente gas carbónico endógeno y que tiene una
graduación alcohólica mínima de
4.5 grados.
Se trata de una bebida muy extendida por
todo el mundo. En Europa se encuentra en Escocia, Inglaterra, Bretaña, Asturias y País
Vasco. En México se produce en las ciudades de Huejotzingo y Zacatlán, en el estado de
Puebla.
Por su singularidad hay que diferenciar la
sidra natural de la espumosa. En el resto el mundo se acostumbra a consumir la sidra en
forma parecida a la cerveza o el
champagne. Sin embargo, existe la tradición en la cornisa cantábrica de degustar la
sidra natural, especialmente en Asturias, radicalmente distinta a la anterior.
La producción de sidra natural se centra
principalmente en el Principado de Asturias y escasamente en el País Vasco aunque la
propaganda quiera hacer parecer lo contrario. Debido al decremento de producción de manzana autóctona se ha venido mezclando la manzana asturiana con manzanas provenientes
del extranjero pero gracias a recientes impulsos a los productos locales se está
recuperando paulatinamente la producción de manzana autóctona. La sagarra (manzana)
usada en el País Vasco es conocida como sagarra "motela". En Asturias utilizan
otros tipos de manzana, autóctonas como la Raxao, Xuanina, etc., hasta un total de 270
variedades de manzana de sidra oficialmente
reconocidas y provenientes del extranjero o de otras comunidades autónomas.
Popularmente la sidra natural siempre se
ha relacionado con un acto social festivo.
La sidra, beber sidra es placer y tambien
mito. no se puede beber sidra si no se dan unas condiciones especificas. beber sidra , es
eso, beber sidra , no importa si una , dos , tres botellas o cajas, que mas da , si
tenemos tiempo, el alma serena, la mente alegre y los amigos de siempre alrededor de una
mesa, con sabor, olor y color de Asturias.
Beber sidra es compartir amistad y
alegría de vida. botellas y un solo vaso. Botella izada en lo alto de la que mana ,
hábil equilibrio, el líquido que será recibido, allá en lo bajo, en el mismo borde del
vaso amplio que lo acoge. Vaso amplio y de paredes finas que permitirá un tentador
abanico de espuma.
La cantidad servida (el culín o culete )
ha de ser la justa, ni escasa ni abundosa, para ser consumida en una sola etapa de
ingestión. No valen pausas ni respiros. Y el final, el sobrante, ( porque siempre ha de
quedar un sobrante ), tendrá como misión limpiar el borde del vaso.
A la sidra le va el frescor del rocío o
del agua que brota de un manantial. No gusta ni del hielo ni del frigorífico. Tampoco de
los calores .Por eso ha de ofrecerse fresca, con esa temperatura alegre que no enmascare
aromas y sí enaltezca las que la Naturaleza le regaló
Es prácticamente imposible disociar la
relación que existe entre la manzana y su producto fermentado la sidra; de la propia
historia del Principado de Asturias. Una y otra forman un todo, un conjunto inseparable
La sidra al igual que muchas otras
costumbres, es otra marca de la identidad asturiana, que se ha conservado a lo largo de
los siglos y ha pasado de generación en generación.
El secreto de su elaboración: la
complicada fórmula para conseguir a base de la mezcla de distintos tipos de manzanas una
sidra de calidad, el ritual de mayarla, o incluso la espicha es el principal atractivo que
queremos compartir con ustedes delante de un buen "culín" de este preciado
licor. |