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¿QUÉ ES
LA COLIFLOR?
La Coliflor es una planta del Grupo
Botrytis de las Brassica oleracea en la familia de las Brassicaceae.
Se reproduce por semillas. Se trata de una planta anual, pero se
encuentran en su mejor momento entre los meses de septiembre y enero,
aunque se puede disponer de ellas durante todo el año.
La coliflor es una inflorescencia de forma
redondeada, carnosa y de gran tamaño. Pertenece a la familia de las
Crucíferas, que engloba a más de 300 géneros y unas 3.000 especies
propias de regiones templadas o frías del hemisferio norte. El término
Brassica, género al que pertenecen, es el nombre latino de las coles.
Dentro de dicha familia se encuentran otras muchas variedades:
bróculi, col blanca o
repollo, col lombarda,
coliflor, nabo,
rábano, etc.
La coliflor se parece al
brécol y es que está
emparentada con él. La planta está compuesta por una cabeza blanca,
(si tiene manchas marronáceas, inflorescencias separadas o partes
blandas en la masa, significa que está vieja redondeada) denominada
masa, que es la única parte comestible, rodeada de gruesas hojas
verdes. Su tamaño puede alcanzar los 30 centímetros de diámetro y
puede llegar a pesar más de 2 kilogramos. El color de la masa puede
ser blanco amarillento, verde o violeta según la variedad cultivada.
Tiene un sabor suave y, en ocasiones, ligeramente dulzón.
El principal componente de la coliflor es
el agua y es un alimento de escaso aporte calórico ya que presenta un
bajo contenido de
hidratos de carbono,
proteínas y
grasas. Sin embargo
se la considera una buena fuente de
fibra dietética,
Vitamina B6,
ácido fólico,
Vitamina B5, así como pequeñas cantidades de otras
vitaminas del grupo B, (como la
B1,
B2 y
B3) y minerales (sobre todo
potasio y fósforo).
La coliflor tiene propiedades diuréticas,
debido a su elevado contenido en agua y potasio y bajo aporte de
sodio. El consumo de esta verdura favorece la eliminación del exceso
de líquidos del organismo y resulta beneficiosa en caso de
hipertensión, retención de líquidos y oliguria (producción escasa de
orina). El aumento de la producción de orina permite eliminar, además
de líquidos, sustancias de desecho disueltas en ella como ácido úrico,
urea, etc. Por ello se recomienda también a quienes padecen
hiperuricemia y gota y a las personas con tendencia a formas cálculos
renales.
Uno de los principales inconvenientes de
su ingesta es que provoca flatulencia. A pesar de sus múltiples
beneficios para la salud, hay que tener en cuenta que para
determinadas personas tiene efectos indeseables. La fibra y los
abundantes compuestos de azufre en su composición son las sustancias
responsables de la flatulencia y la dificultad para su digestión. Sin
embargo, la coliflor se digiere mejor que el resto de las coles, por
lo que su consumo no ha de estar necesariamente restringido en
aquellas personas con trastornos digestivos como gastritis, úlcera o
digestiones difíciles. Además, resulta más suave si se cuece con
comino
o
hinojo. También sirve de ayuda una infusión de
manzanilla con anís verde o de hierbabuena como postre.
La coliflor puede prepararse al vapor,
asada, frita, estofada, hervida o gratinada. Puede servirse como
acompañamiento de otros platos, como
legumbres o
arroz,
o como ingrediente básico en una saludable menestra de verduras.
También se puede usar como acompañante de algunos pescados, como el
bacalao, o incluso puede formar parte de tortilla.
ÍNDIDE
Origen
Diversos estudios concluyen que los tipos
cultivados de Brassica oleracea se originaron a partir de un único
progenitor similar a la forma silvestre. Esta fue llevada desde las
costas atlánticas hasta el Mediterráneo. De esta manera, aunque la
evolución y selección de los distintos tipos cultivados tuvo lugar en el
Mediterráneo oriental, la especie a partir de la cual derivaron sería B.
oleracea y no las especies silvestres mediterráneas. Las evidencias
apuntan a una evolución del bróculi y de la coliflor en el Mediterráneo
oriental. Sin embargo, es probable que en el camino de diferenciación de
estos cultivos, influyeran posibles intercambios de material genético
con especies como B. cretica.
La coliflor es una verdura procedente de las
regiones del Mediterráneo oriental, en concreto del cercano oriente
(Asia Menor, Líbano y Siria). En la Antigüedad no era consumida como
alimento. Se utilizaba para tratar algunas enfermedades como el dolor de
cabeza o la diarrea. Los romanos fueron los primeros en cultivar la
coliflor. Desde Italia se extendió al Mediterráneo, gracias a las
relaciones comerciales que tuvieron lugar en aquella época. Fue en el
siglo XVI cuando su cultivo llegó a Francia e Inglaterra. En el XVII la
coliflor ya se cultivaba en la mayor parte de Europa y no fue hasta el
siglo XVIII cuando llegó a España.
En un principio el cultivo de la coliflor se
concentró en la península italiana, y debido a las intensas relaciones
comerciales en la época romana, tendría como resultado su difusión entre
distintas zonas del Mediterráneo. Durante el siglo XVI su cultivo se
extendió en Francia, y apareció en Inglaterra en 1586. En el siglo XVII,
su cultivo se generaliza por toda Europa y a finales del siglo XVIII se
cita su cultivo en España. Finalmente, durante el siglo XIX las
potencias coloniales europeas extendieron su cultivo a todo el mundo.
En la actualidad, China es el principal
productor de coliflor, si bien esta verdura se cultiva en todo el mundo.
Taxonimía
y morfología
La coliflor es una planta, perteneciente a
la familia Cruciferae y cuyo nombre botánico es Brassica oleracea L.
var. botrytis.
En estas plantas la inflorescencia se
encuentra hipertrofiada, formando una masa de pecíolos y botones
foliares apelmazados.
Las selecciones de coliflores tienen los
soportes de la flor desarrollados prematuramente; las flores abortan en
gran parte y las ramificaciones a lo largo de las cuales están
distribuidas, se encuentran engrosadas y, disminuyendo de longitud,
forman una especie de corimbo regular que termina en una superficie
blanca amontonada. Es decir, las ramificaciones florales, gruesas,
blancas, más o menos apretadas, pero sí unidas y muy tiernas, forman una
masa que es la cabeza o pella de la coliflor, en la que los rudimentos
de las flores están representados por pequeñas asperezas en la parte
superior.
Son consideradas como coliflores las coles
de pella compacta que no forman brotes laterales, son de color blanco y
tienen algunas características morfológicas distintas, como las hojas,
más anchas y no tan erguidas, con limbos que cubren generalmente en su
totalidad el pecíolo, a no ser en las hojas muy viejas algunas
variedades; tienen también los bordes de los limbos menos ondulados,
nerviaduras menos marcadas y no tan blancas, así como pellas de mayor
tamaño, de superficie menos granulada y sabor más suave.
Existen bastantes diferencias en la
compacidad de las pellas, y encontramos variedades de grano muy
apretado, en cuyo caso son más resistentes a la subida de la flor,
mientras que otras son de tipo medio en relación con este carácter o
bien de grano casi suelto que forman una superficie menos granulosa,
como afelpada, las cuales son de poco aguante en estado de
aprovechamiento para el mercado.
La forma de la pella en la coliflor presenta
algunas diferencias que son interesantes para su utilización en las
descripciones varietales:
Esférico: la forma de
las pellas es relativamente esférica, con base plana reducida, siendo el
resto de forma redondeada hasta la cúspide.
Abombado: la base
plana es más amplia que en el tipo esférico, la relación del diámetro a
la altura es mayor y la forma de la superficie en su mitad superior es
más amplia.
Cónico: los
rudimentos florales forman aglomerados cónicos parciales, en conjunto
toman la forma apuntada o cónica, especialmente apuntada en al cúspide
de la pella.
Aplanado: la
superficie superior de la pella es tan amplia como la base, siendo la
relación diámetro-altura mayor que en el tipo abombado, resultando en
conjunto una pella aplastada.
Hueco: es el tipo que
forman las pellas más ramificadas interiormente.
En el cultivo de la coliflor se reconocen
las siguientes fases:
1.-Fase juvenil.
2.-Fase de inducción floral.
3.-Fase de crecimiento de la pella.
La fase juvenil queda definida como aquel
periodo en el que la planta no responde a la acción de las bajas
temperaturas que provocan la inducción floral, estando marcada su
duración por la formación de un número determinado de hojas, diferente
de cada cultivar.
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Brassicales
Familia: Brassicaceae
Género: Brassica
Especie: olearacea
Variedad: italica
Nombre trinomial
Brassica oleracea var. italica
Importancia
económica y distribución geográfica
La coliflor es de gran importancia económica
a nivel mundial. Estas plantas se cultivan anualmente por sus pellas,
que se consumen principalmente como verduras o en ensaladas,
utilizándose crudas, cocidas, en encurtidos o industrializadas.
Material
vegetal
Existen numerosas variedades de coliflor que
pueden clasificarse en función de diferentes criterios. Si se atiende a
su color, se distingue entre coliflores blancas, verdes y moradas.
Coliflor blanca: es
la variedad más común. Su color blanco se debe a que los agricultores
unen por encima de la mata las hojas verdes que la rodean. Impiden así
la entrada del sol e inhiben el desarrollo de la
clorofila, pigmento que
les confiere su color verde.
Coliflor verde: se
permite su exposición al sol y por tanto tiene lugar el desarrollo de la
clorofila. Esta variedad es más aromática que la anterior y contiene más
vitamina C. Dentro de este grupo se incluye una variedad conocida como
"Romanesco", que tiene forma de torrecilla o minarete.
Coliflor morada:
variedad caracterizada por la presencia de antocianinas, unos pigmentos
con acción
antioxidante, responsables de su color violáceo. Sin embargo,
su peculiar color desaparece con la cocción y da lugar a un tono
amarillo verdoso.
Se puede hacer una segunda clasificación de
la coliflor según los requerimientos térmicos para la formación de la
pella.
Coliflores tropicales:
son capaces de producir pellas de calidad aceptable a temperaturas
superiores a los 20º C. Dentro de este grupo, se encuentran la White
Baron y la White Corona.
Coliflores vernalizantes:
requieren temperaturas más bajas para producir pellas de buena calidad.
Son típicas de países del norte de Europa. Dentro de este grupo se
encuentra la variedad Walcheren Winter y sus derivados, así como la
Gigante de Nápoles.
Coliflores no
vernalizantes: capaces de producir pellas de calidad a temperaturas
de entre 14 y 20º C. Son propias de regiones templadas. Se conocen en
Europa con el nombre de coliflores tardías. Dentro de este grupo se
encuentran la coliflor Erfurt, la tipo Snowball, Suprimax y la variedad
Matra.
A continuación se muestran las variedades divididas por su ciclo:
Extratempranas
De Erfurt: variedad
muy antigua de origen francés, empleada en numerosas selecciones. Con
siembras a finales de junio en clima continental, se cosecha durante la
segunda mitad de octubre. La pella es blanca, de tipo abombado, tamaño
medio, con un peso alrededor de 1.5 kg, de grano fino y apretado,
compacidad media y resistencia también media, para la subida de la flor,
que influye en su capacidad de conservación.
Bola de nieve: de
características muy parecidas a la De Erfurt, de la que se considera
originaria. La pella es igualmente de tamaño medio, grano fino y
apretado, pero de tipo más esférico y algo más compacta, con mejor
conservación. La planta es de porte bajo, con follaje erecto de color
verde claro y de bordes ondulados. Se adapta a todo tipo de suelos,
siempre que sean profundos.
Succes: variedad
tipo Erfurt, muy precoz, que puede iniciar su recolección a principios
de otoño. Forma pellas de tamaño medio, tipo esférico, blancas, de grano
fino y apretado, con aguante a subirse, por lo que dura bastante en
estado de aprovechamiento; los pedúnculos de la inflorescencia son
cortos, lo que da a la pella forma redondeada.
Catalina: variedad
española de octubre-noviembre. Corresponde al tipo de coliflor
mediterráneo. Forma pellas de muy buen tamaño, muy blancas y finas, pero
no de grano demasiado apretado, correspondiendo al tipo hueco, de
pedúnculos largos, cuya parte superior es de curvatura amplia. La pella
aguanta poco la subida de flor y ha de comercializarse con rapidez ,
pueden también influir las temperaturas elevadas durante su formación.
Master: de origen
danés, muy precoz, se puede considerar de septiembre a octubre según la
fecha de siembra, de finales de mayo a finales de junio. La pella es de
tamaño medio, blanca, tipo redondeado, compacta, grano fino y duro, con
aguante a pasarse, siendo su producción muy agrupada.
Brestol: de origen
danés, similar a la variedad Master, aunque con menor precocidad. Forma
pellas muy compactas, de grano duro, con aguante y producción agrupada.
Preciosa: de origen
holandés, más precoz que la variedad Master. La pella es de tamaño
medio, tipo redondeado, blanca, compacta y de grano duro.
Eureka: de origen
holandés. Precocidad superior a la variedad Preciosa. Se trata de una
planta de poca altura pero vigorosa, con hojas que protegen muy bien la
pella, con un periodo muy corto de recolección por estar muy agrupada;
la pella es muy compacta, blanca, de tipo esférico, superficie poco
irregular y de grano duro.
Presto: de origen
francés. Es de las más precoces, pudiéndose cosechar en
septiembre-octubre, según se siembre de últimos de mayo hasta últimos de
junio. Las pellas son de buen tamaño, muy blancas, de tipo redondeado,
poco irregular en su superficie y con pedúnculos cortos; muy compactas,
de grano duro, tiene buen aguante y la recolección es agrupada en un
periodo breve de tiempo.
Veralto: variedad
holandesa, destaca por su precocidad y corto periodo de recolección. El
follaje es abundante, cubriendo bien la pella, la cual es compacta, de
tipo esférico, blanca, con grano fino, pudiéndose recolectar a
principios de otoño.
Primula: variedad
holandesa de características similares entre la variedad Eureka y
Veralto. Es de poca altura, hojas de color verde semioscuro, pellas
blancas, de buen tamaño, de grano duro y compactas.
Fortados: variedad
holandesa de precocidad algo menor que Preciosa. Es de porte medio, con
muchas hojas, anchas y de bordes ligeramente ondulados, de color verde
semioscuro, erguidas, cubriendo bien la pella; ésta es de buen tamaño,
tipo abombado, blanca, compacta y de grano duro.
Tempranas
Suprimax: de origen
holandés, se recolecta en noviembre, con siembras a finales de junio en
clima continental; el periodo de recolección es muy corto por presentar
la formación de pellas muy agrupadas. Es de follaje muy abundante,
cubriendo la pella que es muy compacta, de tipo esférico, superficie
lisa y color muy blanco por su situación profunda en la planta. Está
indicada para consumo en fresco y para industria.
Idol: de origen
danés, siendo recolectada en el mes de noviembre. Los peciolos tapan la
pella, siendo esta de tamaño medio, blanca, compacta y de grano duro.
Supernova: de origen
danés, se cosecha a finales de octubre y principios de noviembre. Las
pellas son de formación agrupada, de tipo esférico, tamaño medio,
compactas y de grano duro.
Selandia: de origen
danés, precocidad similar a Supernova. De porte medio y hojas erguidas
que protegen la pella. Forma pellas de buen tamaño, muy agrupadas,
compactas y de grano duro.
Avans: de origen
danés, planta de porte bajo, los bordes de las hojas son ondulados y
cubren la pella parcialmente; ésta es de buen tamaño, producción
agrupada, blanca, compacta y con buenas características para el mercado.
Dominant: de origen
danés, su producción se inicia en diciembre. Da lugar a pellas de buen
tamaño pero no excesivo, forma redondeada, cubierta por las hojas
interiores, compactas y de grano duro. Está adaptada tanto para la
industria como a consumo en fresco.
Lefert: variedad
antigua y rústica, resistente al calor. La pella es muy grande, de tipo
esférico, superficie algo irregular, compacta de grano fino, que se
deforma durante el mes de noviembre.
Lefert B: variedad
de noviembre con periodo corto de recolección. La pella es de bordes
algo ondulados y el color del limbo verde muy oscuro. La pella es
blanca, compacta, de superficie algo irregular, de tipo abombado y de
grano duro.
Kangaroo: de origen
australiano. Se recolecta en noviembre o diciembre según las fechas de
siembra. Son plantas uniformes y de desarrollo corto. Las pellas son
blancas, de buen tamaño, tipo esférico, compactas y de grano duro.
Rhonia: de origen
francés. Se cosecha en la segunda mitad del mes de diciembre. La pella
es de tipo esférico con 20 cm. de diámetro aproximadamente.
Pava de navidad:
variedad mediterránea cosechada en el último tercio del mes de
diciembre; pero si la siembra se retrasa se puede recolectar durante el
mes de enero. En algunas zonas sigue cultivándose por la finura de su
sabor.
Florablanca: planta
de altura media. Produce pellas de gran tamaño, de color blanco, muy
compactas y de grano fino. Especie que se adapta a todo tipo de suelos,
siempre que sean profundos.
De media estación
Primus: de origen
francés. Se considera temprana dentro de las variedades de media
estación, pues su recolección comienza a últimos de diciembre,
prolongándose hasta enero. Las plantas son de porte elevado, forman
pellas de buen tamaño, blancas, protegidas por las hojas, de tipo
esférico, compactas, de grano duro y con buena conservación.
Durato: de origen
holandés. Variedad de cosecha agrupada desde avanzado enero hasta
primeros de febrero. La pella es blanca, de buen tamaño, tipo esférico,
compacta, de grano fino y duro, con superficie algo irregular.
Canberra: de origen
australiano, cosechada durante la segunda mitad de febrero. Da lugar a
buenas pellas, de color blanco, tamaño medio, regulares, compactas y de
grano duro.
Frankfurter:
variedad de origen alemán , cultivada desde antiguo. Planta de porte
elevado y vegetación muy vigorosa, con hojas grandes, de color verde
oscuro azulado; la producción se concentra durante la mitad del mes de
febrero. Forma pellas bastante grandes, blancas, compactas, de grano
fino y duro. Destaca su excelente conservación, siendo una planta
rústica y resistente al frío. Especie que se adapta a todo tipo de
suelos, siempre que sean profundos.
Gigante danés:
originaria de Dinamarca, se trata de una variedad clásica de
enero-febrero. Forma pellas redondeadas, de color blanco, superficie
granulosa, dura, compacta y resistente al frío.
Gigante de Nápoles:
se trata de una variedad antigua que aún sigue cultivándose, y está
extendida por diversos países. Se recolecta durante la segunda mitad de
febrero. Forma pellas muy grandes que pueden sobrepasar los 30 cm. de
diámetro, blancas, de tipo abombado, de grano fino y duro y con una
buena conservación.
Tardías
De San José:
variedad mediterránea de cultivo tradicional, que ha sido desplazada por
las nuevas variedades con mejores características de conservación. Su
ciclo puede variar si se retrasa la siembra, pero suele recolectarse en
marzo. Las pellas son de gran tamaño y quedan protegidas por las hojas,
son de sabor fino, de tipo hueco, con pedúnculos largos, grano no duro
que fácilmente es afectado por las elevadas temperaturas, presenta poca
conservación, separándose sin dificultad el grano y deformándose para
subirse a flor.
Tardía de Cuaresma:
se trata de una variedad resistente al frío, con producción en
marzo-abril. Las pellas son grandes, blancas, protegidas por las hojas,
compactas, de grano fino y duro, con excelente conservación y producción
escalonada.
Metropol: de origen
italiano y muy extendida por su ciclo tardío, ya que la producción tiene
lugar a finales de marzo y abril, por tanto se aconseja su cultivo en
zonas frías. Es una planta de porte medio, de vegetación vigorosa, con
numerosas hojas, de color verde oscuro que cubren bien la pella. Las
pellas son voluminosas, compactas, de grano duro, producción escalonada
y buena conservación. Especie que se adapta a todo tipo de suelos,
siempre que sean profundos.
Mejora genética
La carencia de una taxonomía clara de este
cultivo a afectado negativamente a la conservación de sus recursos
genéticos. Por una parte, muchos tipos de coliflores se han extinguido
por el desconocimiento que de los mismos tenían los bancos de
germoplasma. Por otra parte, la falta de uso en cuanto a la variación
genética de la coliflor, ya que los mejoradores se han dedicado
exclusivamente a realizar cruzamientos con otras especies del mismo
género tratando de encontrar en ellas las características deseadas.
Requerimientos edafoclimáticos
Temperatura
Las coliflores son algo más sensibles al
frío que el bróculi, ya que responden mal a las bajas temperaturas (0ºC),
afectándole además las altas temperaturas (>26ºC). La temperatura óptima
para su ciclo de cultivo oscila entre 15.5-21.5ºC.
Las variedades y su ciclo se cultivan en
relación con las posibles heladas donde se presenten. En estos casos se
utilizarán variedades cuyas hojas arropen las pellas cuando alcancen su
tamaño de mercado, debiendo cosecharlas antes de que las hojas se abran
y dejen de proteger la pella que puede ser dañada entonces por las
heladas.
Suelo
La coliflor es más exigente en cuanto al
suelo que los restantes cultivos de su especie, necesitando suelos con
buena fertilidad y con gran aporte de nitrógeno y de agua. En tierras de
mala calidad o en condiciones desfavorables no alcanzan un crecimiento
óptimo.
La coliflor es un cultivo que tiene
preferencia por suelos porosos, no encharcados, pero que al mismo tiempo
tengan capacidad de retener la humedad del suelo.
El pH óptimo está alrededor de 6.5-7; en
suelos más alcalinos desarrolla estados carenciales. Frecuentemente los
suelos tienen un pH más bien elevado, por tanto se recomienda la
aplicación de abonos que no ejerzan un efecto alcalinizante sobre el
suelo.
Los abonos estabilizados no solo no aumentan
el pH del suelo, sino que lo pueden bajar 2 ó más unidades en el entorno
inmediato de las raíces, siendo su efecto tanto más pronunciado cuanto
más alto sea el pH.
Cultivo
Semillero
La siembra suele realizarse en semillero
desde marzo hasta junio, según las variedades, efectuándose el
trasplante durante el verano.
Pueden obtenerse coliflores en verano,
cultivando variedades de ciclo muy corto que se siembran en invernadero
en pleno invierno, pasándose al terreno de asiento en primavera;
pudiéndose así obtener pellas durante los meses de julio y agosto.
En una cadena de siembra automática se
depositan las semillas en los alvéolos de unas bandejas de poliestireno,
que contienen un sustrato hortícola de tipo estándar y cuya superficie
externa está recubierta de una fina capa de vermiculita, para mantener
el grado higrométrico adecuado. De aquí pasarán a la cámara de
pregerminación, de donde saldrán las plántulas mostrando los cotiledones
parcialmente, pasando al invernadero, donde se desarrollarán hasta la
cuarta o la quinta hoja verdadera, que nos marcará el momento del
trasplante.
Preparación del terreno
Consiste principalmente en la nivelación del
terreno, especialmente donde se realice riego a manta o por surcos,
además de evitar desniveles que propicien encharcamientos y poder
realizar riegos uniformes. Posteriormente se realiza una labor profunda
o subsolado con reparto de estiércol y abonado de fondo para facilitar
el desarrollo radicular del cultivo. A continuación, dar una labor de
desmenuzamiento del suelo con un pase de fresadora.
Se recomienda aplicar un herbicida de
preemergencia contra malas hierbas anuales como Oxifluorfen 24%,
presentado como concentrado emulsionable a una dosis de 1-2 l/ha.
Debiendo tener precauciones en cuanto al uso reiterado en la parcela o a
la posibilidad de lluvias ocasionales en días próximos al trasplante que
puedan propiciar salpicaduras de barro en las plantas y que puedan dar
lugar a fitotoxicidades.
Plantación
Las fechas de plantación influyen en el peso
medio de los frutos, dependiendo de los ciclos: en los ciclos más
cortos, las primeras fechas dan pesos algo mayores que en la últimas,
ocurriendo al contrario en los ciclos más tardíos. En los cultivares
tardíos, la variación de fechas de plantación permite una recolección
escalonada dentro de cada cultivar.
El trasplante se hace sobre caballones o
mesetas elevadas, empleando una densidad de plantación de 4 plantas/m2,
distribuyéndose las plantas al tresbolillo.
Riego
La coliflor demanda un poco más de agua que
el bróculi, debido a que su ciclo de cultivo es más largo, se suelen
aplicar de 8-14 riegos con una frecuencia semanal. Dada la sensibilidad
de la coliflor al encharcamiento no es recomendable aplicar riegos hasta
pasados unas 2 ó 3 semanas tras la plantación (depende de las
condiciones climáticas), es decir, en cultivos intensivos con
fertirrigación será conveniente aplicar un abonado de fondo que
proporcione el abono a la planta sin necesidad de iniciar los riegos.
En suelos pesados se recomienda dar 5 riegos por ciclo y en suelos
ligeros se recomiendan 10 riegos por ciclo.
En sistema de riego por surcos, se suelen separar las hileras entre
0.5-0.8 m. ajustando la separación entre plantas hasta obtener la
densidad requerida. En sistema de riego por goteo se suelen emplear
bancos distanciados entre 1-1.4 m. realizando la plantación al
tresbolillo. La coliflor es un cultivo medianamente sensible a la
salinidad del agua de riego. Por ello es recomendable la aplicación de
abono que no incremente la salinidad del agua de riego y del suelo.
Abonado
Nitrógeno: se trata
de un cultivo ávido de nitrógeno, principalmente en los primeros 2/3 de
su cultivo. La aplicación de nitrógeno en forma de nitrógeno
estabilizado reduce la concentración de nitratos en hojas y pella entre
un 10-20%. Por ello los abonos estabilizados son especialmente adecuados
en el cultivo de la coliflor.
Fósforo: no debe
excederse en cuanto a su abonado, pues favorece la subida de flor.
Potasio: el potasio
es muy importante para obtener una cosecha de calidad. Además confiere
resistencia a condiciones ambientales adversas (heladas, sequía...) y
ataque de enfermedades. La carencia de potasio provoca una acortamiento
de los entrenudos y pigmentación violácea en los nervios de las hojas.
En cuanto a las carencias de microelementos,
la coliflor es especialmente susceptible a presentar carencias de boro y
molibdeno.
Un programa de abonado recomendado en el
cultivo de la coliflor sería:
Abonado de fondo:
12-24 tn/ha de estiércol o
gallinaza fermentados.
600 kg/ha de complejo NPK (15-15-15).
240 kg/ha de sulfato de magnesio.
Abonado de cobertera:
240 kg/ha de nitrosulfato
amónico a los 10-20 días de la plantación.
300 kg/ha de nitrato potásico a los 30-40 días de la plantación.
240 kg/ha de nitrosulfato amónico al cubrir la vegetación totalmente el
suelo.
Malas hierbas
El cultivo debe mantenerse limpio de malas
hierbas hasta el inicio de la cosecha, por tanto, se controlarán las
malas hierbas con herbicidas selectivos empleados en pretrasplante o
postrasplante del cultivo y/o a través de escardas mecánicas con el
aporcado a los 15 ó 30 días del trasplante o, bien combinar el empleo de
herbicidas localizados en el lomo del surco y aporcados en el vacío con
aperos adecuados.
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