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¿QUÉ ES
LA ENDIBIA?
Cichorum endivia
(conocida, según las variedades, como endivia o
escarola) es una planta
herbácea de la familia de las asteráceas, cultivada por sus hojas
amargas utilizada en ensaladas, como febrífugo y estomacal, en
especial la variedad llamada amarga. Su raíz tiene también propiedades
aperitivas, febrífugas y estomacales.
La escarola es una
verdura que pertenece a la familia de las Asteráceas (Compuestas) con
más de un millar de géneros y más de 20.000 especies. De ellas se
cultivan muy pocas. Esta familia, cuyo nombre actual deriva del griego
Aster (estrella), se caracteriza porque sus flores están compuestas
por la fusión de cientos e incluso miles de flores diminutas, como es
el caso del girasol. La familia proporciona muchos tipos de hortalizas
de diversas especies: de hoja (achicoria,
lechuga, endibia,
escarola), de flor (alcachofa)
o de tallo (cardo). Una característica común en muchas de estas
plantas es que sus tejidos contienen abundante látex. La escarola
pertenece al mismo género botánico que la achicoria.
Índice
Características
Origen
Taxonomía y morfología
Importancia económica
Material vegetal
Mejora genética
Requerimientos
edafoclimáticos
Particularidades de cultivo
Forzado
Plagas y enfermedades
Fisiopatías
Postcosecha
Valor nutricional
Criterios de calidad
Adquisición y conservación
Documentación
Características
Forma: puntiaguda y cilíndrica.
Tamaño y peso: mide de 8 a 9 centímetros de largo y tiene en torno
a 3 centímetros de diámetro.
Color: son de un tono blanquecino que se convierte en amarillento
en las puntas de las hojas.
Sabor: un ligero toque amargo y refrescante.
Origen
Se cree que la
endibia es originaria de la zona mediterránea; pues egipcios, griegos
y romanos consumían las hojas verdes en ensaladas o cocidas y
utilizaban las raíces en aplicaciones medicinales. Así durante siglos
fueron utilizadas las formas silvestres de endibia. Fueron los siglos
XVII y XVIII, cuando empezaron a introducirse nuevos usos y técnicas
de cultivo, pues en Francia y Países Bajos eran muy apreciadas las
ensaladas con hojas de endibia blanqueadas al aire libre.
Durante mucho tiempo
fueron consumidas las formas silvestres. No fue hasta el siglo XIX
cuando adquirió sus características actuales. Esta variedad se
denominó endibia de Bruselas o Witloof. Su aparición tuvo lugar de
forma casual en Evere, un pueblo cercano a Bruselas. Un trabajador del
jardín botánico de Bruselas observó que las raíces de achicoria que
estaban cubiertas con tierra daban lugar a unos brotes muy tiernos y
blancos. Desde entonces, Bruselas fue considerada como la cuna del
cultivo de este vegetal, si bien en la actualidad, las endibias
también se plantan en países como Francia y Holanda y se extiendan
hacia zonas templadas de todo el mundo.
Taxonomía y morfología
La endibia o
achicoria de Bruselas es una planta vivaz, perteneciente a la familia
Asteraceae y cuyo nombre botánico es Cichorium intybus L. var.
foliosum.
El cultivo de
las endibias comprende dos fases:
1.-Formación de las raíces.
2.-Forzado para la obtención de pellas de hojas blanquecinas.
Raíz: el sistema
radical está formado por una raíz primaria pivotante, larga, gruesa, de
forma cónica o fusiforme y numerosas raíces secundarias finas. En la
primera fase de cultivo, el desarrollo de la raíz primaria presenta 3
periodos:
1.-Desarrollo foliar.
2.-Desarrollo radicular.
3.-Se paraliza el crecimiento foliar y se inicia el proceso de
acumulación de reservas en el parénquima de la raíz, en forma de
inulina, a partir de
carbohidratos simples sintetizados por la planta.
Estas reservas son empleadas en el reinicio del crecimiento en la
segunda fase del cultivo.
Tallo: durante
el desarrollo vegetativo, presenta un tallo comprimido con numerosas
hojas oblongas de ápice redondeado, de bordes de poco a muy aserrados,
con pilosidad variable en el envés, de color verde intenso, y dispuestas
en una roseta de baja altura (no superior a 40 cm.). Durante la segunda
fase del cultivo el tallo se alarga y ramifica, diferenciando en los
ápices los capítulos florales en respuesta a las bajas temperaturas
invernales.
Hojas: las hojas
arrancan del cuello de la raíz, con una coloración, variable según
variedad y cultivo, desde el verde oscuro al amarillo claro.
Flores: las
flores de los capítulos son liguladas, perfectas, azules o celestes, y
se disponen en número de 18 a 42 sobre capítulos sésiles, axilares,
solitarios o en fascículos de 2 a 5.
Polinización:
presenta polinización cruzada a causa de su incompatibilidad.
Fruto: es un
aquenio grueso en forma piramidal.
Clasificación
científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Asterales
Familia: Asteraceae
Género: Cichorium
L.
Especie: C. endivia
Nombre binomial
Cichorium endivia
L.
Importancia económica
El cultivo de la
endibia se concentra principalmente en Europa, Sudáfrica y algunas
regiones de Asia. Este cultivo presenta una reciente y paulatina
expansión hacia otras zonas templadas del mundo, pero siempre en
superficies reducidas
Material vegetal
Actualmente se
cultivan híbridos que se clasifican en función de su precocidad. Entre
los híbridos que se adaptan a cualquier época destacan:
Flash.
Zoom.
Bea.
Rinof.
Variedades
precoces: tienen un ciclo vegetativo más corto, la campaña
comienza a principios de septiembre y finaliza el 15 de octubre en
Bélgica.
Daliva.
Tor.
Variedades de
ciclo medio: son más productivas, el periodo de cultivo comprende
de mayo a junio.
Mazurca.
Turbo.
Variedades tardías:
son las que mejor soportan la conservación en cámara frigorífica.
Salsa.
Rumba.
Jaz.
Las endibias también
pueden clasificarse en función del sistema de cultivo que se utilice.
De este modo distinguimos dos variedades:
Endibias forzadas: durante los meses de invierno producen cogollos
a partir de raíces que se mantienen en la oscuridad. Son compactas y
de forma alargada. Dentro de este grupo se inlcuye: la endibia de
Bruselas, la Normato, la Pax y la Witloof.
Endibias no forzadas: se recolectan en los meses de otoño. No
necesitan blanquearse. Dentro de ellas se pueden encontrar variedades
como la endibia Sugar Loaf y la Cristal Head.
Existe una variedad
de endibia de color rojo que se obtiene de un cruce entre la achicoria
y el radicchio o achicoria roja, que es la que aporta ese
característico tono rojizo. Sin embargo, el color rojo de esta
variedad desaparece con la cocción.
Mejora genética
Debido a la
autoincompatibilidad de las achicorias, la tasa de alogamia resulta
elevada, presentando una gran variabilidad, no solo en caracteres
agronómicos, sino también en tipos cultivados.
Actualmente son muy
empleadas las hibridaciones entre achicorias de grupos varietales
distintos, con lo que se ha buscado diversificar la oferta varietal.
En la mejora de las
achicorias de tipo industrial, Chichorium intybus L. var. sativum,
incrementando la raíz y contenido en inulina, y las hibridaciones con
achicorias pertenecientes a los tipos consumidos por sus hojas, C.
intybus var. foliosum.
Uno de los productos
transgénicos comercializados por la Unión Europea, es la achicoria,
siendo la finalidad de la modificación genética la androesterilidad y
la tolerancia al glufosinato de amonio, en este último caso a las
achicorias se les ha incorporado un gen que produce la resistencia al
principio activo llamado glufosinato de amonio de los herbicidas de
amplio espectro, lo cual permite eliminar las malas hierbas de
especies de hoja ancha y crecimiento cespitoso tratando los campos con
herbicidas que no dañan al cultivo.
Requerimientos edafoclimáticos
Temperatura
En la fase de cultivo
de raíces al aire libre se requieren temperaturas superiores a 5ºC
para que las semillas germinen, sin embargo el intervalo de
temperaturas óptimas para la germinación es de 25-30ºC. La temperatura
mínima de crecimiento de las plantas es de 8ºC, desarrollándose de
forma óptima entre 16-20 ºC.
Suelo
Las endibias tienen
predilección por los suelos de textura limosa, ligeros, profundos,
bien aireados, sin problemas de encharcamiento, con un pH neutro o
ligeramente alcalino y con niveles medios de materia orgánica.
Las tierras demasiado
arcillosas, pedregosas o con pendiente deben evitarse por las
dificultades previsibles de la recolección.
Particularidades de cultivo
Preparación del
terreno
Para el cultivo de
raíces se realiza una labor a 20-30 cm. de profundidad, para mejorar
la estructura del suelo donde se van a desarrollar las raíces.
Seguidamente, se dará un pase con fresadora a unos 8-14 cm. de
profundidad.
Para la preparación
del lecho de siembra se realiza uno o dos pases de grada.
Generalmente se
realizan surcos separados entre sí 33-36 cm. Se recomienda es este
momento incorporar un herbicida superficial (Propizamida 40%,
presentado como suspensión concentrada, a una dosis de 1.75-3.75
l/ha).
Siembra
Puede realizarse a
voleo o con sembradora de precisión. Se recomienda en el último caso
el empleo de semillas pildoradas que faciliten la siembra e incorporen
pesticidas que protejan la semilla. En la siembra con precisión, tras
la nascencia se realiza un aclareo para dejar alrededor de 250.000
plantas/ha, separadas a una distancia de 10-12 cm.
Una buena sembradora
deberá:
1.-Distribuir la
semilla a una distancia regular.
2.-Respetar una profundidad de siembra muy regular.
3.-Cubrir perfectamente la semilla.
Abonado
La endibia es una
planta que no soporta el exceso de abono. Todo exceso nutritivo en el
campo es desfavorable, particularmente en lo que concierne al
nitrógeno y al potasio.
Generalmente solo se
tolera un débil abonado de fondo (menos de 75 unidades de K2O).
Para asegurar un buen
desarrollo en el campo y para mejorar la conservación de las raíces y
su calidad de forzado es preferible realizar un programa de abonado
foliar.
Malas hierbas
Es frecuente el
empleo de escardas químicas durante el cultivo, siendo una de las
materias activas recomendadas contra malas hierbas anuales:
Propizamida 40%, presentado como suspensión concentrada (fluido
concentrado) a dosis de 1.75-3.75 l/ha.
Recolección
El momento de
arranque puede determinarse mediante pruebas bioquímicas que
determinan el estado de madurez de las raíces.
La recolección al
igual que el forzado se realiza de forma escalonada.
Una buena recolectora
eliminará toda la tierra cortada junto a la raíz y cargará solo con
las raíces, con la menor cantidad posible de tierra. Se recolecta una
media de 150.000 raíces forzadas/ha.
Antes del forzado hay
que acondicionar las raíces. Esta operación se efectúa con máquinas
para:
1.-Eliminar la tierra todavía presente en las raíces sin dañarlas.
2.-Eliminar las raíces demasiado pequeñas.
3.-Eventualmente, calibrar las raíces en dos grupos.
4.-Tratar las raíces contra las enfermedades de conservación y
forzado.
Forzado
Puede realizarse
según dos métodos:
Método tradicional.
Las raíces se depositan en zanjas cubriéndolas con tierra.
Método actual.
Puede emplearse como sustrato la turba o el cultivo hidropónico.
Actualmente se emplea la hidroponía, pues se obtienen mayores
producciones, de mejor calidad y con las pellas más limpias, lo que
facilita las labores de manipulación de postcosecha. El forzado
hidropónico se prefiere al forzado en turba porque es más económico y
manejable, aunque la utilización de las soluciones nutritivas sea más
compleja. En el forzado hidropónico se adaptan las condiciones del
ciclo para que este dure 21 días y las endibias se recolecten cuando
el ápice de la pella ha alcanzado una longitud de aproximadamente el
50% de la longitud de las hojas. El rendimiento obtenido con este
sistema es aproximadamente de 70 kg/ha.
Para conseguir
producciones sucesivas durante 8 o 9 meses, lo ideal es dividir la
cámara en sectores que permitan ir graduando las siembras, los
crecimientos y renovando constantemente el stock.
Cámara de forzado
Las condiciones del
mercado son las que marcan la cantidad de raíces a forzar en cada
época. Para respetar la calidad de las raíces, se retira la cantidad
necesaria de raíces en relación a las necesidades de la cámara de
forzado. Las raíces, almacenadas a granel dentro de cajones de 1 m3
para la conservación, se sitúan directamente dentro de las bandejas
para forzado, cuya dimensión es 1.2 x 1 m.
Para facilitar la
operación de forzado las raíces se inclinan 45º, lo cual permite
disponer las raíces de forma perpendicular al fondo de la bandeja.
Para asegurar un buen
desarrollo de la yema terminal no deben apretarse demasiado las raíces
en la bandeja, colocando unas 500 raíces/bandeja.
Se debe mantener una
diferencia de temperatura entre el aire fresco de la sala de cultivo y
el agua caliente de la solución nutritiva que circula en las bandejas.
Se recomienda el uso
de bandejas de aluminio, con aislamiento y cobertura de plástico, pues
tienen las siguientes ventajas:
Buen
aislamiento térmico.
Resistente a los abonos.
Adaptadas a la manipulación automatizada.
Buena configuración que asegura la fácil distribución del agua de
riego.
Sala de cultivo
Es un local
climatizado y oscuro donde crecen las endibias durante los 21 días del
ciclo de producción. Una raíz solo produce una endibia; después de la
recolección, la raíz puede emplearse en la alimentación del ganado.
Temperatura
Los requerimientos
térmicos varían entre 18-20ºC, del aire y 21ºC de la solución
nutritiva, cuando se quiere favorecer el crecimiento del ápice de la
pella en raíces inmaduras, y 12-13ºC, del aire, y 13-14ºC, de la
solución nutritiva, cuando se quiere limitar el crecimiento del ápice
en forzados tardíos, las temperaturas son controladas por una central
frigorífica.
Humedad relativa
Para evitar que las
endibias se sequen, es importante mantener la humedad ambiental
elevada, pudiéndose lograr con la instalación de atomizadores en el
sistema de ventilación.
La humedad relativa
se mantiene elevada hasta el 95%, a no ser que surjan enfermedades.
Ventilación
Los cargadores de
frío se instalan en el cajón central de ventilación. Para asegurar una
buena distribución del aire y no provocar corrientes de aire, es
importante dirigir el aire por canalizaciones apropiadas.
Se deben realizar
renovaciones periódicas del aire de la cámara que oscilan alrededor de
15 m3 por hora y m2 de bandeja de forzado.
Iluminación
El forzado tiene
lugar en condiciones de oscuridad; únicamente se emplean luces verdes
para realizar las operaciones necesarias. Tras el forzado, en la sala
de acondicionamiento, la iluminación estará limitada a 100-150 lux
como máximo, para evitar que las endibias adquieran un color verde que
las deprecie.
Riego
Debido al desarrollo
homogéneo de la endibia, el agua empleada en su cultivo se recicla
íntegramente, siendo el consumo de agua de 40 m3/ha. El equipo de
riego consta de:
1.-Una bomba de riego de alto rendimiento para asegurar la
disponibilidad de los nutrientes hidropónicos en las mejores
condiciones y en todas las bandejas durante el forzado.
2.-Un serpentín de calor para mantener la temperatura necesaria para
el crecimiento de las endibias.
3.-Un serpentín de enfriamiento para enfriar la solución en caso
necesario.
4.-Un medidor de agua, conectado con el flotador para conocer el
consumo de agua durante todo el ciclo del forzado.
5.-Una conducción de riego en tubo sintético para evitar la
contaminación por corrosión.
6.-Una salida de riego por columnas de bandejas; el agua pasa entonces
de bandeja a bandeja, en cascada. El agua atraviesa cada bandeja en
diagonal antes de pasar a la bandeja siguiente.
7.-Debajo de cada columna de bandejas, la solución se recupera en una
canalización que va hacia la cuba de reciclado.
Fertilización
Para asegurar un
crecimiento óptimo de la endibia dentro del ciclo de cultivo es
necesario una fertilización adecuada. Los equilibrios de la solución
se adaptan según la edad de las endibias en la sala de cultivo así
como todo el lote cultivado.
Hay 4 tipos de
soluciones que aseguran el equilibrio nutricional:
30
l/ha de calcio y magnesio (Ca + Mg).
50 l/ha de nitrógeno (N).
120 l/ha de óxido de potasa (K2O).
1 kg/ha de anhídrido fosfórico (P2O5).
Plagas y enfermedades
Plagas
MOSCA DE LA
ACHICORIA (Ophioma pinguis).
Las larvas excavan
galerías en hojas y cogollos.
Se combate con
Dimetoato, Diazinon, etc.
GUSANOS DE ALAMBRE
(Agriotes sp.).
Ocasionan daños en
las raíces.
Enfermedades
ESCLEROTINIA (Sclerotinia
sclerotiorum).
Se trata de una
enfermedad principalmente de suelo, provoca podredumbres húmedas en el
cuello de la raíz.
Se previene evitando
los cultivos sensibles en la rotación anterior y se combate aplicando
Procimidona 3% presentado como polvo para espolvoreo a una dosis de
20-30 kg/ha o Procimidona 50% presentado como polvo mojable a una
dosis de 0.10%.
ROYA DE LAS
ACHICORIAS (Puccinia cichorii)
Esta enfermedad
produce en las hojas gran cantidad de manchas de color amarillento o
ferruginoso.
Se combate con
aplicaciones preventivas de Maneb 50% + Oxicarboxina 1.5%, presentado
como polvo mojable a dosis de 0.40%.
OIDIO (Erysiphe
cichoracearum)
Ataca a las hojas de
las endibias formando unas colonias blancas de aspecto pulverulento.
Para combatirlo se emplea Azufre micronizado 60% + Oxicloruro de cobre
2%, presentado como polvo para espolvoreo a dosis de 30-40 kg/ka.
Phytophtora
spp.
Ocasiona problemas
durante la fase de forzado de las raíces, que se suelen prevenir con
aplicaciones de Oxicloruro de cobre y Captan.
Pseudomonas
marginalis
Provoca podredumbres
en tallo y hojas interiores. Se previene desinfectando el suelo con
vapor de agua y manejando adecuadamente el riego y el abonado y
aplicando Oxicloruro de cobre.
Fisiopatías
Pardeamiento del
eje del cogollo: está relacionado con el metabolismo del calcio y
condicionado por el material vegetal.
Para evitarla se
realizan tratamientos con cloruro de calcio y se almacenan las raíces
a 0ºC antes del forzado.
Endibias rojas:
se controla disminuyendo la temperatura en las fases finales del
forzado.
Endibia azul:
originada por problemas nutricionales y endibias abiertas, se previene
utilizando raíces que no estén demasiado "maduras", evitando grandes
fluctuaciones de temperatura y renovando el aire de las cámaras de
forzado.
Puntos negros:
ocasionados por la pérdida de turgencia de las raíces antes del
forzado.
Postcosecha
La preparación de los
cogollos de endibia requiere diversas etapas de manipulación. En
primer lugar se elimina la raíz con un corte limpio. En este momento
se realiza una primera tría que elimina las piezas que no reúnen las
características mínimas de calidad.
Posteriormente se
realiza una limpieza que consiste en eliminar las hojas exteriores
sucias, malformadas o deterioradas. Esta operación debe realizarse de
forma cuidadosa, pues las rozaduras y magulladuras deprecian la
calidad de las endibias.
Si el forzado se
realiza con el método tradicional, los cogollos suelen ser lavados
mediante ducha y secados a temperatura ambiente, para evitar el
desarrollo de enfermedades.
La temperatura y
humedad relativa óptima de conservación oscila entre una semana (a
6-10ºC) y un mes (a 0-1ºC) al 95%.
Cuando se realiza
conservación frigorífica suele realizarse primero un preenfriamiento
por vacío o aire húmedo, para después ser almacenado en cámara
frigorífica.
Valor nutricional y consumo
Las hojas de las
endibias suelen consumirse en ensaladas o cocidas, siendo consideradas
tónicas y depurativas. La raíz es muy rica en principios amargos como
la intibina, colina e inulina y sales minerales.
La composición
y las propiedades de las endibias son muy similares a las de la
achicoria. Su principal componente es el agua y su contenido en
hidratos de carbono,
proteínas y
grasases muy bajo, mientras que
presenta una cantidad interesante de
fibra.
Todas estas
características convierten a la endibia en un alimento con un bajo
aporte calórico.
Destacan las
siguientes vitaminas:
folatos y
provitamina
A,
C y
E.
Los
folatos
intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la
síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del
sistema inmunológico.
La
provitamina A de
las endibias se transforma en
vitamina A conforme el cuerpo lo
necesita. Dicha vitamina, también denominada
retinol, es esencial para
la visión, el buen estado de la piel, los tejidos y para el buen
funcionamiento de nuestro sistema de defensas.
La
vitamina C, al
igual que la
provitamina A, tiene acción
antioxidante, interviene en
la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de
favorecer la absorción del hierro de los alimentos y mejorar las
defensas frente a las infecciones.
La
vitamina E
interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la
fertilidad. Además posee acción
antioxidante.
En cuanto a los
minerales, las endibias son buen fuente de potasio, calcio, fósforo y
yodo, y hierro.
El potasio es un
mineral necesario para la transmisión y generación del impulso
nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en
el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
El fósforo juega un
papel importante en la formación de huesos y dientes y participa en
los procesos de obtención de energía.
El calcio vegetal no
se asimila apenas en relación con el de los lácteos u otros alimentos
que son buena fuente de este mineral. Algo similar ocurre con el
hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de
origen animal.
El yodo es un mineral
indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides que
produce las hormonas tiroideas, participantes en numerosas funciones
metabólicas, como el mantenimiento de la temperatura y del metabolismo
corporal. Asimismo, el yodo es esencial en el crecimiento del feto y
en el desarrollo de su cerebro.
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Valor nutricional en 100 g de endibia
|
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Agua (g) |
93-96 |
|
Cenizas (g) |
0.25-0.35 |
|
Lípidos (g) |
0.10-0.14 |
|
Prótidos (g) |
0.8-1.5 |
|
Glúcidos (g) |
3-4 |
|
Celulosa (g) |
0.6-0.8 |
|
Potasio (mg) |
150-250 |
|
Calcio (mg) |
10-25 |
|
Fósforo (mg) |
20-40 |
|
Sulfatos (mg) |
20-50 |
|
Magnesio (mg) |
3-15 |
|
Sodio (mg) |
1-10 |
|
Vitamina B1 (mg) |
0.1 |
|
Vitamina B2 (mg) |
0.2 |
|
Vitamina C (mg) |
1-10 |
|
Calorías (cal) |
16-23 |
Exceso de peso
Las endibias tienen un bajo valor energético
debido a su alto contenido en agua y a su baja presencia de
azúcares,
proteínas y
grasas. Además, contienen una buena cantidad de fibra, por
lo que son alimentos adecuados para las dieta de adelgazamiento.
Prevención de enfermedades
Las endibias contienen
provitamina A y vitaminas
C y
E, todas ellas de acción
antioxidante y beneficiosa para la salud.
Los antioxidantes bloquean el efecto dañino de los denominados
"radicales libres". La respiración en presencia de oxígeno es esencial
en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la
misma se producen unas moléculas, los
radicales libres, que ocasionan a
lo largo de la vida efectos negativos para la salud a través de su
capacidad de alterar el ADN (los genes), las
proteínas y los
lípidos o
grasas (oxidación). En nuestro cuerpo existen células que se renuevan de
manera continua (de la piel, del intestino...) y otras que no (células
del hígado...).
Con los años, los
radicales libres aumentan el
riesgo de que se produzcan alteraciones genéticas sobre las primeras, lo
que favorece el desarrollo de cáncer, o reduce la funcionalidad de las
segundas, característico del proceso de envejecimiento. Existen
situaciones que aumentan la producción de
radicales libres: el ejercicio
físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las
infecciones, el estrés, dietas ricas en
grasas y la sobre exposición al
sol.
Asimismo, el efecto positivo de los
antioxidantes en la prevención de enfermedades cardiovasculares es hoy
una afirmación bien sustentada. Se sabe la modificación del llamado "mal
colesterol" (LDL-c) desempeña un papel fundamental en el inicio y
desarrollo de la aterosclerosis. Los
antioxidantes pueden bloquear los
radicales libres que modifican el llamado mal colesterol y contribuyen a
reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular.
El consumo de vegetales ricos en
provitamina A
es una vía para cubrir los requerimientos de
vitamina A que aumentan en
etapas de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Asimismo, conviene
vigilar el aporte de esta vitamina en los siguientes casos: tabaco,
abuso del
alcohol, anticonceptivos orales y diuréticos, estrés o
defensas disminuidas, actividad física intensa, etc., así como en
personas propensas a padecer infecciones respiratorias de vías altas
(faringitis y catarros) y piel seca y escamosa (acné incluido).
Buena para la vista
El mecanismo que explica la relación de la
vitamina A con la vista se relaciona con una forma activa de dicha
vitamina, el 11-cis-retinal. Ésta combina con una sustancia orgánica (opsina)
con la que forma un compuesto activo llamado rodopsina que se encuentra
en la retina del ojo humano. Los rayos de luz de baja intensidad
descomponen la rodopsina de los bastoncillos (receptores sensibles a luz
que hay en la retina) y por medio de una serie de reacciones químicas se
produce la excitación del nervio óptico y origina en el cerebro
estímulos visuales. Cuando no hay suficiente cantidad de
vitamina A, se
produce ceguera nocturna porque los bastoncillos son sensibles a la luz
de baja intensidad. Así, el consumo de hortalizas como la endibia puede
resultar muy útil para quienes padecen problemas oculares, como
fotofobia, sequedad ocular o ceguera nocturna.
Buenas digestiones
El
alcohol, el exceso de
grasa y de
proteínas de
origen animal son las principales amenazas para el buen funcionamiento
del hígado, además de ciertos medicamentos. Hay alimentos que favorecen
la función hepática, o su recuperación tras una afección, y de la
vesícula biliar, con lo que mejora la digestión. Ciertos vegetales, con
ligero sabor amargo, como la endibia, la
alcachofa, la achicoria, la
escarola, el rábano o la berenjena tienen estas propiedades. Por ello,
se considera a la endibia aperitiva y tonificante de las funciones
digestivas. Esto se debe a varios componentes. Por un lado, la intibina,
sustancia amarga común en todas las variedades, de efecto colagogo. Esto
significa que facilita el vaciamiento de la vesícula biliar y estimula
el buen funcionamiento del hígado, de manera que favorece la digestión
de las grasas. La vesícula biliar es un reservorio donde queda
almacenada la bilis y su contenido se vierte al intestino tras el
consumo de grasas.
Por otro lado, la inulina, un
hidrato de carbono
abundante en las endibias, estimula el apetito y favorece la digestión.
Por ello, conviene a quienes padecen trastornos de la vesícula biliar,
hígado perezoso, dispepsia, anorexia, etc.
Mujeres embarazadas y niños
Por su elevado contenido en
folatos, la endibia
es un alimento a tener en cuenta en la dieta durante el embarazo gracias
a su contenido en
folatos. Ésta es una vitamina importante a la hora de
asegurar el correcto desarrollo del tubo neural del feto, sobre todo en
las primeras semanas de gestación. Su deficiencia provoca en el futuro
bebé enfermedades como la espina bífida o la anencefalia. Los
requerimientos de
folatos son superiores también en los niños, de manera
que incluir estas verduras en su dieta habitual es una forma interesante
de prevenir carencias. En las endibias crudas el contenido de
folatos es
mayor, puesto que es sensible al calor.
Regula la función intestinal
Su contenido de
fibra le confiere propiedades
laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a
reducir las tasas de
colesterol en sangre y al buen control de la
glucemia (niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen
diabetes. Produce una sensación de saciedad, lo que beneficia a las
personas que llevan a cabo una dieta para perder peso.
Diurética y depurativa
Las endibias, gracias a la abundancia de potasio
y su escasez de sodio, poseen una acción diurética que favorece la
eliminación del exceso de líquidos del organismo. Son beneficiosas en
caso de hipertensión, hiperuricemia y gota, cálculos renales, artritis y
en caso de retención de líquidos u oliguria (escasa producción de
orina). El aumento en la producción de orina elimina, además de
líquidos, sustancias de desecho disueltas en ella como ácido úrico,
urea, etc.
Criterios de
calidad
Este apartado se
refiere a los cogollos obtenidos del cultivo forzado de las raíces de
las variedades (cultivares) de la endibia, achicoria de Bruselas o
Witloof, destinadas al consumo humano, en estado fresco, con exclusión
de las endibias destinadas a la transformación industrial.
En todas las categorías
las endibias deben estar:
Enteras.
Sanas, es decir, exentas de manchas de enrojecimiento, de quemaduras o
de podredumbre, de trazas de golpes o de ataques de roedores, de
enfermedades, de insectos o de otros parásitos o de alteraciones tales
que les hagan impropias para el consumo.
Con aspecto fresco.
Limpias, en particular sin hojas sucias y prácticamente exentas de
materias extrañas visibles.
Exentas de humedad exterior anormal.
Exentas de olor y/o sabor extraños.
Con una coloración blanca o blanco-amarillenta.
Con corte limpio y neto inmediatamente debajo del cuello.
Las endibias deben
presentar un desarrollo suficiente y regular y un frescor tales que les
permitan:
Soportar la manipulación y el transporte.
Responder, en el lugar de destino, a las exigencias comerciales.
Clasificación
Las endibias se
clasificarán en las siguientes categorías:
Categoría "Extra":
las endibias clasificadas en esta categoría serán de calidad superior y
además:
De
forma regular.
Firmes.
Bien cerradas, es decir, tendrán la parte terminal aguda y bien cerrada.
No presentarán la formación de un escapo en la parte central.
Categoría "I":
las endibias clasificadas en esta categoría serán de buena calidad y
además deben:
Ser
suficientemente firmes.
Presentar la parte terminal suficientemente cerrada.
No presentar ninguna coloración verdosa.
No presentarán la formación de un escapo en la parte central.
Categoría "II":
esta categoría comprende las endibias que no pueden clasificarse en las
categorías superiores, pero que cumplen con las categorías mínimas de
calidad. Admitiéndose defectos de forma y desarrollo, siempre que las
endibias conserven sus características. Se permitirán los siguientes
defectos:
Ligera
coloración verde claro en la parte superior.
La parte terminal ligeramente abierta.
Inicio de la formación de un escapo en la parte central.
Calibrado
El calibre se
determinará por el diámetro máximo de la mayor sección perpendicular al
eje longitudinal y por su longitud.
En un mismo envase:
Se
limita la diferencia máxima de longitud a 5 cm. para la categoría
"Extra", a 8 cm. para la ategoría "I" y a 10 cm. para la categoría "II".
La
diferencia máxima de diámetro será de 2.5 cm. para la categoría "Extra"
y de 4cm. para la categoría "I".
Envasado y
presentación
El contenido de cada
envase será homogéneo, con endibias del mismo origen, variedad, calidad
y calibre. La parte visible del contenido del envase será representativa
del conjunto.
Los envases deberán estar exentos de cualquier cuerpo extraño y se
presentarán en perfectas condiciones higiénico-sanitarias. Todos los
materiales que estén en contacto con los frutos deberán ser autorizados.
Las endibias se
presentarán:
En
cajas.
En pequeños envases.
Cuando se presenten en
cajas, las endibias serán colocadas horizontalmente en capas
superpuestas y ordenadas regularmente en cada capa. Los pequeños envases
llevarán una sola capa de endibias.
Adquisición y conservación
Las endibias son
hortalizas que están disponibles en el mercado durante todo el año, pero
sobre todo en la época que va desde otoño hasta principios de verano.
Es aconsejable elegir
los ejemplares limpios y sin magulladuras. Han de ser de color blanco,
excepto las puntas de sus hojas, que presentarán un color verde suave y
brillante. Deben buscarse los ejemplares que no presenten manchas verdes
oscuras ni aquellos cuyas hojas estén arrugadas o lacias.
Aunque se aconseja
consumirlas lo antes posible, una vez en casa pueden conservarse en el
frigorífico de cinco o siete días dentro de una bolsa de plástico
perforada. Sin embargo, son hortalizas que no toleran bien la
congelación.
DOCUMENTACIÓN
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