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Fibra dietética
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¿Qué es la fibra dietética?

La fibra dietética es un conjunto de componentes que sólo se encuentra en los alimentos de origen vegetal, como los cereales, frutas, verduras y legumbres, que no puede ser digerida por el organismo humano. Esto es debido a que el aparato digestivo humano no cuenta con las enzimas que pueden digerirla y utilizarla. Como resultado, la fibra pasa casi intacta a través del aparato digestivo.

La fibra es la parte estructural de frutas, verduras y granos que el sistema digestivo no es capaz de digerir ni de destruir. Aumentar el consumo de fibra en la dieta es un factor importante para mejorar su bienestar general. Por ejemplo, se ha encontrado que el salvado disminuye la concentración de glucosa (azúcar) y de colesterol en la sangre. El salvado se ha convertido en un elemento inseparable de las personas que están a dieta debido a que es eficaz como parte de un programa global de control de peso. Los alimentos fibrosos le proporcionan a usted una sensación de plenitud debido al gran volumen de la fibra. Es necesario masticar durante más tiempo los alimentos ricos en fibra por lo que se requiere más tiempo para comer y usted se siente satisfecho más pronto. La fibra casi no proporciona calorías debido a que el aparato digestivo no la digiere.

La importancia de la fibra como elemento nutricional va mucho más allá de su poder para regular la función intestinal. Sin lugar a dudas, los efectos preventivos de enfermedades gastrointestinales y cardiovasculares hacen de la fibra un componente indispensable de la dieta diaria.

Durante mucho tiempo se pensó que la fibra no era necesaria para el ser humano porque no podía se digerida. Se creía entonces que para mejorar los alimentos ésta debía eliminarse por medio de procedimientos industriales. Sin embargo, investigaciones realizadas han demostrado que la fibra forma parte esencial de la nutrición, por lo que actualmente se recomienda su consumo a diario.

Elemento constitutivo de las paredes celulares y estructuras intercelulares de las plantas, la fibra es uno de los componentes más abundantes de la naturaleza, y si bien nuestro sistema digestivo no posee enzimas que puedan desintegrarla, ésta sirve para dar cuerpo y volumen al bolo alimenticio y finalmente a la materia fecal, es decir, la fibra tal como es juega un papel clave como reguladora de la actividad intestinal, por lo que su bajo consumo puede ser causa de graves dolencias. De hecho, no es una coincidencia que poblaciones con dietas ricas en fibra presenten una menor incidencia en enfermedades cardiovasculares y otras como cáncer de colon, hemorroides, obesidad o diabetes.

Es así que cada vez más en el mundo occidental se promueve la ingesta diaria de fibra y, definitivamente, no se trata de una moda. La vida moderna suele convertirse en enemiga de la salud y, en este sentido, los especialistas en nutrición consideran que el valor preventivo de la fibra es muy alto como para dejarla fuera del plato.

Sinónimos

  • Fibra alimenticia.
  • Fibra alimentaria.
  • Fibra vegetal.

Tipos de fibra dietética

La fibra dietética, tradicionalmente considerada como un carbohidrato complejo, puede dividirse en dos grupos principales según sus características químicas y sus efectos en el organismo. Estos dos tipos son: fibra insoluble y fibra soluble.

La fibra insoluble está integrada por sustancias (celulosa, hemicelulosa, lignina y almidón resistente) que no se disuelven en agua. Este tipo de fibra predomina en alimentos como el salvado de trigo, granos enteros y las verduras. Los componentes de este tipo de fibra resisten la acción de los microorganismos del intestino. Su principal efecto en el organismo es disminuir el tiempo de tránsito de los alimentos y las heces a través del tubo digestivo. Como consecuencia, este tipo de fibra, al ingerirse diariamente, facilita las deposiciones y previene el estreñimiento.

La fibra soluble está formada por componentes como inulina, pectinas, gomas y fructooligosacáridos, solubles en agua y con capacidad de formar geles que confieren volumen a las heces. Sus componentes son utilizadas por los microorganismos intestinales. Este tipo de fibra predomina en las trigo, en los cereales (avena y cebada) y en algunas frutas. La presencia de la fibra soluble en la dieta, acompañada de bajas cantidades de grasa, contribuye a regular los niveles de colesterol sanguíneos. Además, este tipo de fibra puede regular la velocidad de absorción intestinal de los azúcares procedentes de los alimentos.

Características de la fibra dietética

La fibra dietética es de origen vegetal: la fibra es el citoesqueleto de los vegetales formados por unas sustancias aparentemente inertes que puede ser fermentadas por algunas bacterias pero no desdobladas por las enzimas digestivas por lo que no se pueden absorber. La fibra no debe considerarse como una parte aislada del vegetal, sino como componente del alimento ingerido en su conjunto y la bondad o maldad de dicho alimento viene determinada por su composición completa de proteínas, lípidos, hidratos de carbono, fibras y otros componentes, y no sólo de su citoesqueleto. Y en algunos casos es el beneficio de la mezcla de todos esos componentes lo que hace que ese alimento sea adecuado introducirlo en una dieta.

La fibra vegetal es un conjunto heterogéneo de moléculas complejas como:

Celulosa: parte insoluble de la fibra dietética, abundante en harina de trigo entera, salvado, y verduras como alcachofas, espinacas y judías verdes. La celulosa forma parte de las paredes celulares vegetales.

Hemicelulosa: mezcla de glucosa, galactosa, xilosa, arabinosa, manosa, y ácidos urónicos, formando parte de la fibra insoluble que se encuentra en salvado y granos enteros de diferentes cereales.

Sustancias pécticas: con alto contenido en galacturónico sobre todo en cítricos y manzanas, también en el salvado, cebada y legumbres. Se utiliza mucho como espesante de mermeladas y conservas.

Almidón resistente: en tubérculos como patatas y semillas, también en frutos, rizomas y médula de muchas plantas. El 100% del almidón no se hidroliza en todo el proceso de la digestión.

Compuestos no carbohidratados: como la lignina que posee gran cantidad de ácidos y alcoholes fenilpropílicos formando la fibra insoluble con gran capacidad de unirse y arrastrar otras sustancias por el tubo digestivo.

Las gomas: formadas por ácido urónico, xilosa, arabinosa o manosa, como la goma guar, arábiga, karaya y tragacanto. Son fibra soluble.

Los mucílagos: forman parte de Plantago ovata, goma guar y mucílago de la semilla de acacia y también son fibras solubles. Los mucílagos y las gomas son polisacáridos no estructurales que secreta la planta frente a las lesiones. La composición depende del grado de maduración de la planta. A más maduración más celulosa y lignina y menos mucílagos y gomas.

Otras sustancias: cutina, taninos, suberina, ácido fítico, proteínas, iones como calcio, potasio y magnesio.

La fibra alimentaria es resistente a la digestión: inatacable por los fermentos y enzimas digestivas humanas porque no pueden degradarlas, al contrario que el aparato digestivo de los rumiantes y roedores que poseen celulasas producidas por bacterias comensales.

La fibra tiene gran capacidad de absorción y retención de agua, al ser una sustancia osmóticamente activa. Todas las fibras lo hacen en mayor o menor medida. Influyen muchas variables como el tamaño de las partículas, pH, electrolitos del medio. En el caso del tamaño de partícula se ha comprobado que cuanto mayor sea éste, más capacidad de absorción de agua tiene, característica muy importante al tener en cuenta el refinado de algunos alimentos como la harina.

Fijación de sustancias orgánicas e inorgánicas: la sustancias que secuestra la fibra pueden ser simplemente atrapadas entre las redes que forman de forma natural las fibras o ligadas mediante enlaces de muy diversos tipos, lo que hace que la posibilidad de escape de estas sustancias sea mínima. Entre ellas encontramos:

Proteínas, hidratos de carbono y grasas que retrasan su absorción en presencia de fibras.

Sales biliares: la fibra aumenta su eliminación por las heces, con efecto protector cancerígeno, bajan el colesterol biliar y la litogenicidad de la bilis y también disminuye la absorción de las grasas al ser estas bilis transportadoras y emulsionantes de las grasas ingeridas. Este es un efecto que en el caso de las fibras marinas de última generación se ha potenciado para introducirlas en las dietas de adelgazamiento dado que son capaces de secuestrar a los ácidos grasos de la dieta e impedir parcialmente su absorción.

Minerales como Calcio(Ca), Zinc(Zn), Magnesio(Mg), Fósforo(P), Hierro(Fe) y vitaminas. Al unirse a la fibra dietética también se impide su absorción siendo en este caso un efecto secundario indeseado de estas sustancias.

Fermentación en el intestino grueso, parcialmente por las bacterias cólicas. La fibra llega al colon inalterada y allí es atacada por bacterias. Es tan importante la reacción en este órgano que el pH baja de 7 a 6 y sube la temperatura hasta O.7°C. La fermentación depende de la velocidad del tránsito intestinal y de si es alimento completo o fibra aislada entre otras cosas. Desde el punto de vista de fermentación en intestino grueso las fibras pueden ser:

Poco fermentables: fibras ricas en celulosa y lignina que son bastante resistentes a la degradación bacteriana del colon y son expulsadas por las heces intactas como el salvado de trigo.

Muy fermentables: fibras ricas en hemicelulosas, arabinoxilanos, ácido glucurónico y pectinas que son fermentadas y degradadas por la flora del colon.

Beneficios de la Fibra dietética

Trate de consumir 25-35 gramos de fibra diariamente, pero hágalo de manera gradual a medida que su organismo lo tolere. Si usted está consumiendo poca fibra o nada de ella actualmente, efectúe el cambio gradualmente. No sorprenda a su aparato digestivo; el hecho de introducir grandes cantidades de fibra bruscamente puede provocar dolor abdominal, aumento en el volumen de gas o incluso diarrea. Si ocurre algo de esto, disminuya la porción de cereal que está ingiriendo y auméntela de manera gradual hasta que sea capaz de tolerar una taza al día, lo cual le proporcionará el requerimiento de fibra.

Estreñimiento: el efecto más conocido de la fibra insoluble, es su capacidad de facilitar la defecación al absorber el agua y formarse heces menos consistentes. Por lo tanto, un contenido adecuado de fibra en la alimentación es fundamental para prevenir y ayudar a eliminar el estreñimiento.

Diverticulosis o enfermedad diverticular: enfermedad caracterizada por la aparición de pequeñas bolsas en las paredes del colon en forma de dedo de guante. Estas bolsas llamadas divertículos, se forman debido a la excesiva presión que tiene que ejercer la capa muscular de la pared del colon al intentar expulsar las heces, que puede estar asociada también al estreñimiento y que debilita la pared del colon. Los alimentos ricos en fibra, al suavizar y ayudar a expulsar las heces, pueden ayudar en su prevención.

Obesidad: la obesidad es una enfermedad que está asociada con la hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, diabetes mellitus y muchos tipos de cáncer. Por lo tanto, mantener un peso corporal adecuado es una medida muy saludable. Las dietas altas en fibra pueden ayudar a controlar la obesidad por dos razones principales: primero, las dietas altas en fibra poseen menos calorías en mayor volumen del alimento; segundo, este tipo de dietas facilitan la ingestión de menor cantidad de alimentos debido a que prolongan el tiempo de masticación y por su volumen, ayudan a producir más rápidamente la sensación de saciedad.

Cáncer de colon: aunque aisladamente una dieta rica en fibra no protege del cáncer colorrectal, los estudios epidemiológicos señalan que las dietas ricas en fibra están asociadas al consumo de alimentos vegetales que contienen micronutrientes protectores del cáncer, al menor consumo de alimentos de origen animal que contienen gran contenido de grasas, a menor obesidad y en general a un estilo de vida más saludable que protege del cáncer colorrectal.

Diabetes mellitus: un aumento en la ingesta de fibra dietética, particularmente de tipo soluble, mejora el control de la glucemia, disminuye la hiperinsulinemia y las concentraciones plasmáticas de lípidos en los diabéticos tipo 2, lo que confiere un perfil idóneo de protección cardiovascular.

Como recomendación final se debe siempre anteponer la fibra dietética presente en los alimentos a los complementos o suplementos que podamos encontrar en el mercado por la calidad que supone la mezcla de nutrientes y la potenciación de diferentes elementos presentes en los alimentos, que en el caso de la fibra aislada no posee. La FDA aconseja entre 30 y 40 g/día de fibra distribuida en un 30% de fibra insoluble y un 70% de fibra soluble para las personas adultas. Es muy importante no abusar tampoco de la fibra desmesuradamente por los posibles efectos nocivos que puede tener como la pérdida de absorción de determinados micronutrientes como el hierro, calcio, cobre, magnesio y vitamina B, desequilibrio de la dieta etc. Entre sus efectos no deseados podemos encontrar que aumenta la excreción de nitrógeno y puede entorpecer la digestión y la absorción de proteínas. También meteorismo que es incómodo en las personas que lo padecen. Como conclusión se puede decir que hay que comer de todo en su justa medida.

Alimentos ricos en fibra

Los cereales, frutas y verduras contienen algo de fibra. La cantidad de fibra que los alimentos proporcionan es muy variable. La leche y sus derivados, las grasas, las carnes, las aves, el pescado y los huevos no contienen fibra. La fuente más rica de fibra son los granos, como los cereales, pero el contenido de fibra varía, dependiendo del proceso de molienda y refinación del producto. Algunos cereales excelentes que contienen grandes cantidades de fibra son All-Bran, Bran-Flakes, 100% Bran y Fiber One. Cualquiera de ellos, además del salvado no procesado, puede ser empleado al cocinar al añadirlo a muchos alimentos ya preparados.

La fibra se encuentra exclusivamente en alimentos de origen vegetal y se concentra especialmente en la cáscara y en las capas externas de los mismos.

En el caso de las frutas, por ejemplo, la fibra que contienen puede perderse en el momento de pelarlas o al preparar las mismas en jugo, por lo que es conveniente comerlas "enteras" o tomar los jugos sin colar. De igual modo, se recomienda consumir las hortalizas crudas o cocidas al vapor, y se deben preferir los cereales de granos enteros como el arroz integral y el maíz.

Pero más allá de los vegetales y frutas, también es posible encontrar la fibra en una serie de alimentos elaborados a base de cereales y harinas integrales que de igual modo aportan al organismo esta sustancia tan importante para la salud, y los cuales son conocidos como alimentos integrales.

Actualmente, existe una gran gama de productos integrales, sin embargo ninguno de ellos puede, por sí solo, igualar la relación costo-beneficio de un adecuado consumo de vegetales y frutas.

Sin duda, la moda y las falsas creencias hacen pensar a más de uno que sólo en una tienda naturista encontrará la tan beneficiosa fibra, en panes integrales, arroz, galletas y un sinfín de productos, por demás no muy económicos. La verdad es que se trata de una alternativa que prueba el hecho de que hay fibra para todos los gustos y bolsillos.

Los alimentos integrales que pueden encontrarse en las tiendas naturistas son en definitiva una de tantas opciones, muy válida, por ejemplo, para quienes no coman suficientes alimentos frescos o para aquellos que piensen que en la variedad está el gusto.

Como quiera que sea, el asunto es consumir la cantidad de fibra necesaria.

Dieta saludable

Aumente su consumo de líquidos. Beba jugos de frutas y especialmente, agua; trate de beber 6-8 vasos de agua al día. Puesto que la fibra de la dieta se parece a una esponja, absorbe agua. Las cantidades adicionales de agua son útiles para empujar la fibra a lo largo de todo su trayecto.

Practique ejercicio. Caminar o correr todos los días favorece la regularidad del intestino.

No cocinar demasiado las verduras. Cocinar al vapor y acitronar las verduras son métodos excelentes para evitar que se degrade la fibra benéfica.

Elija tentempiés saludables. Trate de comer una manzana en vez de beber un vaso de jugo de manzana. El jugo de manzana no contiene fibra, pero una manzana con cáscara puede proporcionar hasta 3.5 g. De fibra dietética. Entre los tentempiés ricos en fibra están las palomitas de maíz, los cacahuates, las frutas y las verduras crudas. Consumir bocadillos de esta manera no sólo incrementa el consumo de fibra, sino que ayuda a disminuir la cantidad de calorías.

ADVERTENCIA: Atención, si usted está enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a su médico, solo el puede ofrecerle un diagnostico y un tratamiento adecuado a su caso.

Documentación

http://www.enbuenasmanos.com
http://www.tusalud.com
http://es.wikipedia.org/