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¿QUÉ ES EL COLESTEROL?
El colesterol es un
lípido que se
encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo de los vertebrados. Se
presenta en altas concentraciones en el hígado, médula espinal, páncreas y cerebro,
variante de la colesterina.
El colesterol es un tipo de
grasa
producida por el hígado necesario para regular una serie de funciones orgánicas. En el
organismo, el colesterol se transporta unido a unas sustancias llamadas
lipoproteínas. Si
el colesterol que circula por la sangre está elevado (por encima de 200 miligramos por
decilitros) el diagnóstico es hipercolesterolemia, que puede tener origen
hereditario (estas personas pueden presentar colesterol elevado en edades muy tempranas),
y su desarrollo también puede estar favorecido por una alimentación poco saludable o
demasiado calórica que conduce a sobrepeso u obesidad. Una dieta rica en
grasa saturada
puede favorecer la aparición y desarrollo de hipercolesterolemia, por la capacidad que
tiene este tipo de
grasa de elevar los niveles de colesterol en sangre.
Por la acción del oxígeno que circula
por la sangre, las
lipoproteínas se oxidan y tienden a acumular el colesterol que
transportan alrededor de la arterias dificultando el paso de la sangre a través de ellas,
y aumentando así el riesgo de arteriosclerosis e infartos de corazón.
El nombre de colesterol procede del
griego chole (bilis) y stereos (sólido), por haberse identificado por primera vez en los
cálculos de la vesícula biliar.
ÍNDICE
Estructura
química Metabolismo del colesterol
Regulación del colesterol
Funciones del colesterol
Alimentos que
producen aumento de colesterol
Estructura
química
El colesterol es un
lípido perteneciente
al grupo de los
esteroides encontrado en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo
de los vertebrados. Se encuentra en altas concentraciones en el hígado, médula espinal y
cerebro, variante de la colesterina.
Es un
lípido
esteroide, molécula de ciclopentanoperhidrofenantreno (o
ester), constituida por cuatro carbociclos condensados o
fundidos, denominados A, B, C y D, que presentan varias sustituciones:
Dos radicales metilo en las posiciones
C-10 y C-13. Una cadena no metálica en la posición C-17. Un grupo hidroxilo en la posición C-3.
Una insaturación entre los carbonos C-5 y C-6. En la molécula de colesterol se puede distinguir una cabeza polar constituida por el
grupo hidroxilo y una cola o porción apolar formada por el carbociclo de núcleos
condensados y los sustituyentes alifáticos. Así, el colesterol es una molécula tan
hidrófoba que la solubilidad de colesterol libre en agua es de 10-8 M y, al igual que los
otros
lípidos, es bastante soluble en disolventes apolares como el cloroformo (CCl4).
Metabolismo
del colesterol
El ser humano obtiene el colesterol a
través de dos vías:
Vía exógena: directamente a
través de los alimentos. Los alimentos que contienen colesterol son exclusivamente los de
origen animal, sobre todo la
yema de huevo, hígado, sesos y carnes rojas.
Vía endógena: es la síntesis en
el hígado, las dos terceras partes.
La biosíntesis del colesterol tiene
lugar en el retículo endoplásmico de todas las células de origen animal. En 1941, los
estudios mediante marcaje isotópico realizados por D. Rittenberg y K. Bloch demostraron
que todos los átomos de carbono del colesterol proceden, en última instancia, del
acetato, en forma de acetil-Coenzima A. Se requirieron aproximadamente 30 años de
investigación exhaustiva entre 1940 y 1970 para detallar las líneas generales de la
biosíntesis del colesterol. Sin embargo, todavía se desconocen muchos detalles
enzimáticos y mecanismos. Los pasos principales de la síntesis de colesterol son:
-
El acetil-CoA se convierte en mevalonato:
la ingesta de ácidos grasos saturados de cadena larga produce
hipercolesterolemia.
-
El mevalonato se convierte en escualeno mediante reacciones sucesivas de transferencia de
grupos prenilo.
-
El escualeno se transforma en lanosterol.
-
El lanosterol se convierte en colesterol en unas 21 etapas sucesivas.
Debido a la gran insolubilidad del
colesterol en agua, como la mayoría de los
lípidos, el transporte de colesterol por la
sangre se realiza mediante las
lipoproteínas.
Regulación
del colesterol
La producción de colesterol se regula
directamente por la concentración del colesterol presente en el plasma, aunque los
mecanismos homeostáticos implicados sólo se comprenden en parte. Una alta ingesta de
colesterol en los alimentos conduce a una disminución neta de la producción endógena y
viceversa. El mecanismo regulador principal es la detección del colesterol intracelular
en el retículo endoplásmico por medio de la
proteína SREBP (Sterol Regulatory Element
Binding Protein 1 y 2:
proteínas que se unen a elementos reguladores de esteroles). En
presencia de colesterol, la SREBP está unida a otras dos
proteínas: SCAP (SREBP-cleavage
activating protein:
proteína activadora de la rotura de la SREBP) e Insig-1. Cuando
disminuye la concentración del colesterol en el retículo endoplásmico, Insig-1 se
disocia del complejo SREBP-SCAP, permitiendo que el complejo migre al aparato de Golgi,
donde SREBP es escindido secuencialmente por S1P y S2P (proteasas del sitio 1/2). El SREBP
escindido después migra al núcleo celular donde actúa como factor de transcripción
uniéndose al SRE (Sterol Regulatory Element: elemento regulador de esteroles) de una
serie de genes para regular su transcripción. El SRE es una secuencia de 10 pares de
bases (5'-ATCACCCCAC-3') localizada en la región 5' no transcrita de algunos genes. Entre
los regulados por el sistema Insig-SCAP-SREBP destacan los genes del receptor de
lipoproteínas de baja densidad (LDL) y la hidroxi-metil-glutaril CoA-reductasa
(HMG-CoA-reductasa), la enzima limitante en la vía biosintética del colesterol.
Fosforilación y desfoforilación
independientes del colesterol:
La actividad de HMG-CoA se encuentra bajo
el control covalente de una cinasa de
proteína y una fosfatasa de fosfoproteinas. La
forma fosforilada de la enzima (HMG-CoA) es inactiva, en tanto que la desfosforilada es
inactiva. (La cinasa de
proteínas es activada por el monofosfato de adenosina (AMP), de
modo que disminuye la síntesis de colesterol cuando sucede lo mismo con la disponibilidad
de ATP).
Regulación Hormonal:
La cantidad (y también la actividad) de
la reductasa de HMG-CoA se encuentra bajo el control hormonal. El aumento de la
concentración de insulina favorece la regulación creciente de la expresión del gen de
la reductasa de HMG-CoA. El glucagón tiene efecto opuesto.
Inhibición por fármacos:
Los fármacos llamado estatinas (entre
ellos sinvastatina, lovastatina y mevastatina) son análogos de la HMG-CoA e inhibidores
competitivos reversibles de la reductasa de HMG-CoA. Se utilizan para disminuir las
concentraciones plasmáticas de colesterol en los pacientes que experimentan hipercolesterolemia.
Los doctores Michael S. Brown y Joseph L.
Goldstein dilucidaron el mecanismo celular de captación endocítica de colesterol
lipoproteico, descubriendo, en los años 70, el receptor de
LDL. Gracias a este avance se
ha podido comprender mejor la fisiopatología de diversas enfermedades humanas,
fundamentalmente la enfermedad vascular aterosclerótica, principal causa de muerte en el
mundo occidental a través del infarto agudo al miocárdio y los accidentes
cerebrovasculares. El enorme mérito científico de los Drs. Brown y Goldstein fue
reconocido mundialmente con el premio Nobel en fisiología y medicina en el año 1985.
Funciones
del colesterol
El colesterol es imprescindible para la
vida por sus numerosas funciones:
Estructural: el colesterol es un
componente muy importante de las membranas plasmáticas de los animales (no existe en los
vegetales). Aunque el colesterol se encuentra en pequeña cantidad en las membranas
celulares, en la membrana citoplasmática lo hallamos en una proporción molar 1:1 con
relación a los fosfolípidos, regulando sus propiedades físico-químicas, en particular
la fluidez. Sin embargo, el colesterol se encuentra en muy baja proporción o está
prácticamente ausente en las membranas subcelulares.
Precursor de Vitamina D: la
vitamina D se sintetiza a partir del colesterol y más que una vitamina es una hormona,
por las funciones que desempeña en el metabolismo del calcio.
Precursor de las hormonas sexuales:
a partir del colesterol se sintetiza la progesterona, los estrógenos y la testosterona.
Precursor de las hormonas corticoides:
como, por ejemplo, el cortisol y la aldosterona.
Precursor de las sales biliares:
el hígado también excreta colesterol por la bilis y a veces forma cálculos en la vía
biliar, lo que se denomina litiasis biliar.
Alimentos que
producen aumento de colesterol
Entre los alimentos ricos en
colesterol figuran los
huevos, el hígado, los
riñones y algunos pescados azules. Sin embargo, la fuente principal del
colesterol son, en realidad, todos aquellos productos ricos en
grasas
saturadas, por ejemplo, la
nata, la
mantequilla,
los
quesos curados y las carnes grasas, como la de cerdo, de cordero y
de vacuno. A su vez, el hígado las transforma en colesterol.
Las células de todo el
cuerpo utilizan el colesterol para producir una serie de hormonas
importantes e imprescindibles para el crecimiento y la reproducción. El
colesterol es un componente vital para la formación de nuevas paredes
celulares en diferentes partes del cuerpo. Además, también es un
ingrediente esencial de la bilis producida en el hígado, que más
adelante pasa al intestino para ayudar a digerir las
grasas.
Casi todo el colesterol que
llega a la corriente sanguínea es producido por el hígado, debido a la
metabolización de una gran variedad de alimentos, especialmente de
grasas
saturadas. Sin embargo, ya que la necesidad diaria de colesterol
para satisfacer la función celular se abastece sobradamente gracias a la
misma función del hígado, el organismo no precisa ningún aporte
suplementario de colesterol.
Una vez en la corriente
sanguínea, el colesterol pasa por todo el organismo para que las células
puedan cubrir directamente todas sus necesidades. El exceso de
colesterol sigue circulando por la sangre y puede llegar a alcanzar
niveles demasiado elevados. Resulta obvio que las personas que poseen un
alto nivel de colesterol corren un mayor riesgo de sufrir un infarto de
miocardio, una angina de pecho o trastornos circulatorios. El exceso de
colesterol se adhiere a las paredes de las arterias en forma de
depósitos de
grasa obstruyendo el flujo de la sangre a los diferentes
órganos, como el corazón o el cerebro.
Para mucha gente resultaría
fácil el reducir este nivel tan alto, simplemente modificando su dieta
diaria. Pero no se trata de una cuestión de comer una menor cantidad de
alimentos ricos en colesterol, ya que esto solamente produciría un
mínimo efecto sobre el nivel ya existente. Para reducirlo se debe comer
una menor cantidad de
grasas,
especialmente
saturadas, ya que son éstas las que el hígado transforma en
colesterol.
Los niveles del colesterol
en la sangre aumentan según la cantidad de
grasas
saturadas ingeridas. El organismo continúa produciendo el colesterol
necesario sin tener en cuenta el que se haya podido ingerir con los
alimentos. Existe una gran cantidad de alimentos que no contienen
colesterol, pero que son ricos en
grasas
saturadas y que, por lo tanto, provocan un aumento en el nivel del
colesterol en la sangre. El hígado produce casi todo el colesterol
necesario mediante la metabolización de las
grasas
digeridas. Para evitar el aumento del colesterol en la sangre se deben
evitar tanto los alimentos ricos en colesterol como en
grasas
saturadas.
El colesterol producido por
el hígado se une con aquel que circula por la corriente sanguínea. Una
gran parte de este colesterol procede directamente de ciertos alimentos.
Otros factores que influyen en el nivel del colesterol en la sangre son
el consumo de tabaco y
alcohol y la práctica de actividades deportivas.
Por tanto, el colesterol
debe existir en nuestro organismo aunque siempre en determinadas
cantidades. Cuando existe en exceso puede generar problemas,
principalmente cardiovasculares.
El colesterol nunca viaja
libre en la sangre y para llegar a todas las células del organismo tiene
que unirse a una molécula proteica formando una
lipoproteína.
Algunas se denominan
lipoproteínas de alta densidad (HDL) porque tienen más
proteína que
lípido. Contienen poco colesterol y lo transportan de las arterias al
hígado para su eliminación. Es el colesterol bueno, con mas de 55 mg de
HDL por cada 100 ml de sangre estaremos protegidos contra las
enfermedades cardíacas. Por tanto los
HDL ejercen un papel protector en
el organismo y conviene tener altos sus niveles.
Otras se llaman
lipoproteínas de baja densidad (LDL) porque tienen mas
lípido que
proteína. Las
LDL, cuando se encuentran en exceso depositan el
colesterol en las paredes de las arterias. Es el llamado colesterol malo. Conviene tener bajos los niveles de
LDL. Cuando los niveles
sanguíneos de
colesterol LDL son altos (por encima de 180 mg por cada
100ml de sangre), se forma en las paredes de las arterias una placa de
arterosclerosis.El término aterosclerosis se emplea para describir el
“endurecimiento de las arterias”.
Los alimentos ricos en
grasas
saturadas elevan los niveles de
LDL y con ello los niveles de
colesterol en sangre y es por ello por lo que se aconseja reducir su
consumo.
Atención: Si usted está
enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a su médico, solo el puede ofrecerle un
diagnostico y un tratamiento adecuado a su caso.
DOCUMENTACIÓN
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