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¿QUÉ SON LAS LIPOPROTEÍNAS DE BAJA DENSIDAD O LDL?
Las lipoproteínas de baja
densidad (LBD, o LDL por sus siglas en inglés "Low Density Lipoprotein")
son macromoléculas circulantes derivadas del procesamiento lipolítico de
las
VLDL por acción de diversas lipasas extracelulares, principalmente
la lipasa lipoproteica. Actualmente no se tiene claro el rol funcional
de las LDL, ya que, al contrario de lo que generalmente se piensa, éstas
no transportan
colesterol desde el hígado hasta los tejidos periféricos, sino que
son captadas por el hígado para su eliminación final de la circulación.
Este hecho queda de manifiesto en pacientes portadores de mutaciones en
el gen codificante para la
proteína receptora de LDL, quienes desarrollan niveles
increíblemente elevados de
colesterol plasmático y, concomitantemente, acumulan un depósito de
colesterol en diversos tejidos, dada la incapacidad de su hígado
para captar y eliminar las LDL circulantes.
Niveles elevados de
colesterol en la fracción LDL, o "colesterol malo", se
asocian fuertemente al desarrollo de enfermedad aterosclerótica.
Diversos modelos experimentales y observaciones epidemiológicas
sistemáticas apoyan, de hecho, un rol causal del colesterol LDL en la
iniciación y progresión de la aterosclerosis. Sin embargo, debe tenerse
en mente que este no es el único factor de riesgo asociado a esta
enfermedad, y que su manejo médico debe ser planificado sobre la base de
la evaluación del riesgo cardiovascular global individual de cada
paciente.
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Colesterol - LDL
(cuanto más bajo mejor) |
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< 100mg/dL |
valores óptimos |
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100mg/dL–129mg/dL |
óptimo a casi
óptimo |
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130mg/dL–159mg/dL |
limite de alto
riesgo |
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160mg/dL–189mg/dL |
alto riesgo |
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>190mg/dL |
riesgo muy alto |
Son las principales
portadoras de
colesterol en la sangre. Se producen cuando se descomponen otras
lipoproteínas
(VLDL
principalmente) en la sangre o por síntesis en el hígado. Una de sus
tareas es la de asegurar el paso de
colesterol a los tejidos, para formar parte de las membranas
celulares y producir hormonas. La incorporación del
colesterol a las células se produce mediante un proceso en el que
una
proteína de la membrana de la célula (llamada receptor de LDL)
reconoce a la apoproteína de la LDL y se une a ella. En este acto todas
las sustancias de la
lipoproteína
pasan al interior de la célula.
Existe una enfermedad, la
hipercolesterolemia familiar, que se debe a la ausencia o el mal
funcionamiento de este receptor en las células, por lo que las LDL no
pueden utilizarse correctamente y se concentran en la sangre alcanzando
valores muy peligrosos. Es una enfermedad familiar hereditaria que, por
suerte, no es muy común.
Cuando las LDL se oxidan
por la acción del oxigeno de la sangre o los
radicales libres se vuelven muy peligrosas, ya que pueden dañar al
tejido interno de las arterias y producir lesiones que den lugar a
placas de ateroma. Si no existen suficientes
antioxidantes (Vitamina E, selenio,
bioflavonoides, etc.) en la composición de las LDL, o la
concentración de elementos oxidativos en la sangre es alta (tabaco,
toxinas, etc.), el porcentaje de partículas LDL oxidadas será alto y el
daño al endotelio puede llegar a ser importante. Por este motivo se ha
denominado a esta fracción de
lipoproteínas
"colesterol malo".
El requerimiento de
colesterol de la célula para formar su membrana se satisface de una de
las dos maneras siguientes: o es sintetizado de novo dentro de la
célula, o se suministra de fuentes extracelulares, a saber, a partir de
los quilomicrones y de las LDLs. Según lo indicado arriba, el
colesterol
dietético que entra en los quilomicrones es suministrado al hígado por
la interacción de los remanentes de
quilomicrones con su receptor.
Además, el
colesterol sintetizado por el hígado se puede transportar a
los tejidos extra-hepáticos en las
VLDLs. En la circulación las
VLDLs se
convierten a LDLs por acción de la
lipoproteína lipasa. Las LDLs son las
portadoras de colesterol más importantes del plasma para su entrega a
todos los tejidos.
La apolipoproteína exclusiva de las LDLs es la apoB-100. Las LDLs son
tomadas por las células por endocitosis mediada por el receptor de las
LDL, como se describió anteriormente para la absorción de las
IDLs. La
absorción de las LDLs ocurre predominante en el hígado (el 75%),
glándulas suprarrenales y
tejido adiposo. Al igual que con las
IDLs, la
interacción de LDLs con sus receptores requiere la presencia de la apoB-100.
Las vesículas de membrana, endosomas se funden con los lisosomas, en los
cuales se degradan las apoproteínas y los
ésteres
del
colesterol se
hidrolizan para producir
colesterol libre. El
colesterol entonces se
incorpora en las membranas de la célula de acuerdo a su necesidad. El
exceso del
colesterol intracelular se esterifica por acción de la acil-CoA-colesterol
aciltransferasa (ACAT), para su almacenamiento dentro de la célula. La
actividad de la ACAT se incrementa por la presencia de
colesterol en el
interior de la célula.
La insulina y la tri-iodotironina (T3) aumentan la unión de las LDLs a
las células hepáticas, mientras que los glucocorticoides (e.g.,
dexametasona) tienen el efecto opuesto. El mecanismo exacto para estos
efectos no esta claramente establecido pero podría estar mediado por la
degradación de la apoB. Los efectos de la insulina y de la T3 en
reconocimiento hepático de las LDL pueden explicar la
hipercolesterolemia y el riesgo creciente de ateroesclerosis que se han
demostrado están asociados con la diabetes no controlada o el
hipotiroidismo.
Una forma anormal de LDL, identificada como lipoproteína-X (Lp-X),
predomina en la circulación de los pacientes que sufren de deficiencia
de LCAT, o
padecen de enfermedad colestática del hígado. En ambos casos hay una
elevación en el nivel circulante de
colesterol libre y fosfolípidos.
El transporte reverso de
colesterol y las células espumosas
Como se mencionó al
principio, las LDL no están fisiológicamente involucradas en un influjo
neto de
colesterol hacia los tejidos. Sin embargo, en determinadas
circunstancias patológicas, como la
hipercolesterolemia LDL, la hipertensión arterial, la diabetes
mellitus o el tabaquismo, se desarrolla una entrega exagerada y no
regulada de
colesterol desde LDL químicamente modificadas (oxidadas) a células
macrofágicas subendoteliales, que cuando son sobrepasadas en su
capacidad de depuración, en un proceso conocido como "transporte reverso
de colesterol" y mediado por las
lipoproteínas de alta densidad (HDL),
degeneran en células inestables, propensas a la inflamación y a la
muerte celular patológica (necrosis). La acumulación de estos macrófagos
sobrecargados de
colesterol, conocidos como células espumosas, determina el
desarrollo de placas de ateroma en la pared arterial, hecho
anatomopatológico definitorio de la enfermedad aterosclerótica.
Receptores del LDL
Las LDLs son las
principales portadoras de
colesterol en el plasma llevándolo desde el hígado (por medio de la
síntesis hepática de
VLDLs)
a los tejidos periféricos, sobre todo a las glándulas suprarrenales y al
tejido adiposo. Las LDLs también regresan el
colesterol de vuelta al hígado. La absorción celular del
colesterol en las LDLs ocurre luego de la interacción de las LDLs
con su receptor (también llamado el receptor de apoB-100/apoE). La única
apoproteína presente en las LDLs es la apoB-100, que se requiere para la
interacción con el receptor de LDL.
El receptor de las LDL es
un
polipéptido de 839
aminoácidos que atraviesa la membrana de plasmática. Un dominio
extracelular es responsable del reconocimiento de las apoB-100/apoE. Un
dominio intracelular es responsable del agrupamiento de los receptores
de LDL en las regiones de la membrana de plasmática llamada depresión
cubiertos. Una vez que las LDL se unen al receptor, los complejos son
rápidamente internalizados por endocitosis. Bombas de protones
dependientes de ATP bajan el pH de los endosomas, lo que da lugar a la
disociación del LDL de su receptor. La porción de las membranas de los
endosomas que contienen al receptor entonces se reciclan a la membrana
plasmática y los endosomas que contienen a las LDL se fusionan con los
lisosomas. Las hidrolasas ácidas de los lisosomas degradan a las
apoproteínas y liberan los
ácidos grasos libres y al
colesterol. Según lo indicado arriba, el
colesterol libre se
incorpora en las membranas de la célula o se esterifica (por la ACAT) y
se almacena en la célula.
El nivel de
colesterol intracelular se regula con la supresión de la síntesis
del receptor
colesterol y por la inhibición de la síntesis de colesterol
provocada por el mismo
colesterol. El nivel incrementado de
colesterol intracelular que resulta de la absorción de las LDL tiene
el efecto adicional de activar a la ACAT, permitiendo así el
almacenamiento del exceso
colesterol dentro de las células. Sin embargo, el efecto de la
supresión de la síntesis del receptor de LDL por el
colesterol lleva a una disminución en la proporción en las que la
LDLs y las
IDLS
son aclaradas del suero. Esto puede llevar a niveles circulantes
excesivos de
colesterol y de
ésteres
del
colesterol cuando la ingestión dietética de
grasa y de
colesterol excede a las necesidades del cuerpo. El exceso del
colesterol tiende a depositarse en la piel, tendones y (más grave)
dentro de las arterias, llevando a la ateroesclerosis.
Receptor de LDL-proteínas
relacionadas (LRPs)
El receptor de LDL-familia
de
proteínas relacionadas representa un grupo de estructura
relacionados con las
proteínas transmembrana que participan en una amplia gama de
actividades, incluido el metabolismo de los
lípidos, el
transporte de nutrientes, la protección contra la la aterosclerosis, así
como numerosos procesos de desarrollo. El receptor de LDL (LDLR)
descritos anteriormente representa el miembro fundador de esta familia
de
proteínas. El PRL incluyen LRP1, LRP1b, LRP2 (también llamado
megalina), LRP4 (también llamado MEGF7 de múltiples factores de
crecimiento epidérmico-como los dominios de la
proteína 7), LRP5/6, LRP8 (también llamado receptor 2 de la
apolipoproteína E), el receptor de
VLDL (VLDLR), y LR11/SorLA1 (receptor
de LDL en relación con el 11 repite la unión del ligando, clasificación
de
proteínas relacionadas con receptora que contiene una clase LDLR
repite).
LRP1 es también conocido
como CD91 o α2 receptor macroglobulina. Esto del receptor se expresa en
numerosos tejidos y es conocido por estar involucrado en diversos
actividades que incluyen el transporte de las lipoproteínas, la
modulación de derivado de plaquetas del receptor del factor de
crecimiento-γ (PDGFRγ) de señalización, la regulación de la la actividad
de la célula de la proteasa de superficie, y el control de la entrada
celular de las bacterias y los virus. Regulación de la actividad PDFGRγ
media en los efectos protectores de la LRP1 en el desarrollo de la
aterosclerosis. LRP1 se sintetiza como una 600kDa proteolíticamente
precursor que se transforma en una
proteína transmembrana 85kDa y un
515kDa
proteínas
extracelulares. La no-covalente de
proteínas
extracelulares asocia a la
proteína transmembrana. LRP1 se ha demostrado
que obligar a más de 40 ligandos diferentes que incluyen las
lipoproteínas,
proteínas
de matriz extracelular, citocinas y factores de crecimiento,
de la proteasa y los complejos inhibidor de la proteasa, y los virus.
Esta amplia gama de ligandos demuestra claramente que es LRP1 implicados
en numerosos procesos biológicos y fisiológicos.
LRP2 fue originalmente
identificado como un autoantígeno en un modelo de ratas la enfermedad
renal autoinmune llamada nefritis Heymann. LRP2 se expresa en numerosos
tejidos y se encuentra en la superficie apical de las fronteras
epiteliales como así como intracelularmente en endosomas. En el túbulo
contorneado proximal de la LRP2 riñón participa en la reabsorción de
numerosas moléculas. Se une LRP2
lipoproteínas,
hormonas,
vitaminas,
proteínas
de unión a la
vitamina, proteasas y, complejos de inhibidor de la proteasa.
Receptores Carroñeros
El miembro fundador de la
familia del receptor del carroñero fue identificado en estudios que
trataban de determinar el mecanismo por el acumulado con LDL en los
macrófagos en las placas de ateroma. Los macrófagos ingieren una gran
variedad de macromoléculas con carga negativa que incluye las LDL
modificadas. Estos estudios llevaron a la identificación de dos tipos de
receptores del carroñero macrófagos identificados como tipo I y tipo II.
La investigación posterior determinó que el carroñero familia de
receptores consta de varias familias de que se identifican como de clase
A los receptores, los receptores de la clase B, mucina-como los
receptores, y los receptores endoteliales. Después de la unión ligando
de los receptores del carroñero puede ser internalizados, de forma
similar para el proceso de internalización de los receptores de LDL, o
pueden permanecer en el de la superficie celular y la transferencia de
lípidos en la
célula a través de cavéolas o pueden mediar en adhesión.
La clase A de los
receptores incluyen el tipo I y II de los macrófagos del carroñero los
receptores, así como un receptor de macrófagos adicional llamado MARCO
(macrófagos del receptor con la estructura de
colágeno). Los receptores de clase B son CD36 y receptor de tipo
carroñero clase B I (SR-BI). La mucina-como los receptores incluyen
CD68/macrosialin y la mosca de la fruta de los receptores del carroñero;
dSR-CI. El endotelio de obligar a los receptores de LDL oxidada y se
llaman los LOX-1 receptores.
El SR-BI
proteína se ha
demostrado que el receptor endógena de
colesterol
HDL en el el hígado. Además, el HDL-SR-BI en la interacción de las
glándulas suprarrenales es el mecanismo para la entrega de colesterol a
la hormona
esteroide de síntesis Las células de este tejido. Obligar a las LAD
primero a SR-BI y, a continuación, los ésteres de
colesterol presente en
el HDL se transfieren a la membrana de la captación a través de cavéolas.
El importancia del hecho de que el HDL-SR-BI sigue siendo complejo en la
superficie celular es desprende de la observación de que esta
interacción ligando-receptor es también que participan en la eliminación
del
colesterol de HDL en
las células por el proceso de la transporte de colesterol inverso.
DOCUMENTACIÓN
Y REFERENCIAS
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