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¿QUÉ
ES EL ÁCIDO LINOLEICO?
El ácido linoleico es
un ácido graso esencial, es decir, es un elemento necesario en la dieta
de los mamíferos por ser uno de los precursores de las
prostaglandinas y
otros componentes de tipo hormonal. Es un ácido graso insaturado, más
concretamente
poliinsaturado (dos dobles enlaces) y perteneciente al
grupo omega-6 (primer enlace de hidrógeno en el carbono 6). Es un
líquido oleoso, incoloro o amarillo pálido, de fórmula cuyos
dobles enlaces presentan configuración cis. Es soluble en disolventes
orgánicos y se polimeriza con facilidad, lo que le confiere propiedades
secantes.
El ácido linoleico
(ácido 9,12-octadecadienoico) es un
ácido graso de 18 átomos de carbono
y dos insaturaciones (o dobles enlaces) situados en las posiciones 9 y
12 respectivamente. Las cadenas C1-C8 y C13-C18 están en posición cis
respecto al sistema de dobles enlaces. El ácido linoleico es un
ácido
graso esencial, muy frecuente en los
aceites vegetales (aceite de maíz,
aceite de soja,
aceite de girasol, etc). En la grasa animal también se
le encuentra, junto con otros
ácidos grasos saturados y
monoinsaturados.
La fórmula es CH3(CH2)4(CH=CHCH2)2(CH2)6CO2H,
Entre las acciones
orgánicas más señaladas del ácido linoléico, se ha descrito que reduce
el desarrollo de la aterosclerosis, que incrementa el crecimiento de
animales, así como la respuesta inmune de animales y personas, mejorando
incluso la diabetes de tipo II y reduciendo el sobrepeso y la obesidad.
Como podemos ver, podría ser un ingrediente interesante para el
desarrollo de alimentos funcionales.
La mayor parte de sus
actividades biológicas se relacionan con una mejora en el metabolismo
energético y con una reducción en el apetito, lo que indudablemente
ayuda a mejorar en los diversos problemas descritos anteriormente. Así,
si reducimos la ingesta de alimentos por una sensación de saciedad,
facilitamos la pérdida de peso y reducimos la obesidad, con lo que
disminuimos el riesgo cardiovascular y se enlentece el desarrollo de la
arterioesclerosis, entre otros aspectos.
El ácido linoleico
conjugado CLA
El ácido linoleico
conjugado, a veces conocido como CLA, iniciales de Conjugated Linoleic
Acid, es un nombre genérico para un grupo de isómeros del ácido
linoleico, de los cuales el más importante es el ácido 9,11-octadecadienoico
o ácido ruménico, un isómero del ácido linoleico en el que los dobles
enlaces están situados en las posiciones 9 y 11. En este caso, las
cadenas C1-C8 y C12-C18 están en posición trans respecto al sistema de
dobles enlaces. Otros isómeros presentes en el ácido linoleico conjugado
son el 7,9-octadecadienoico (trans), el 11,13-octadienoico (cis/trans),
el 8,10-octadecadienoico (cis/trans), y el 10,12-octadecadienoico (trans).
Los estudios actuales sugieren que cada uno de estos isómeros puede
jugar un papel fisiológico diferente y, que la efectividad del ALC puede
variar de un fabricante a otro e incluso de un lote a otro, dependiente
de las proporciones de dichos isómeros.
El ácido linoleico
conjugado (CLA) es un
ácido graso esencial ligeramente modificado, lo
que parece que tiene ciertos efectos saludables para el organismo,
especialmente en la regulación del apetito. A pesar de todo, se le están
dando muchas propiedades que no están del todo demostradas, por lo que
es necesario realizar una adecuada evaluación de su seguridad hacia los
consumidores. De no ser así, podrían aparecer efectos no deseados a lo
largo del tiempo.
El ácido linoleico
conjugado se encuentra en cantidades muy pequeñas en los
aceites
vegetales, pero es relativamente abundante en las
grasas
animales, sobre
todo en la leche de los rumiantes, en donde llega a alcanzar el 0.65%.
El ácido linoleico
conjugado es producido por la flora gastrointestinal de los rumiantes,
en particular por los Butyrivibrio fibrisolvens, a partir del ácido
linoleico. El ser humano y algunos mamíferos también lo producen, pero
en cantidades muy pequeñas, por desaturación enzimática en el hígado del
ácido vaccénico (ácido trans 1,11-octadecenoico) el cual es, a su vez,
producido a partir del ácido linoleico
El ácido linoleico
conjugado se distribuye en los fosfolípidos, particularmente en la
fosfatidiletanolamina. En el ser humano se ha observado la presencia de
ácido linoleico conjugado, ya sea en la
leche o en el plasma sanguíneo,
con unos niveles fluctúan en 0,15%-0,22% y 0,4-0,5% del total de los
lípidos circulantes, respectivamente. Sin embargo, los niveles de ácido
linoleico conjugado determinados en los humanos pueden ser muy
variables, dependiendo de la cantidad y tipo de carne que se consume y
del tipo de alimentación que reciben los animales, de los hábitos de
consumo individuales, de la composición total de la dieta, entre otras.
En 1990 Pariza y
colaboradores comunicaron por primera vez información relacionada con
los posibles efectos beneficiosos del ácido linoleico conjugado obtenido
de la leche de vaca, y desde entonces son muchas las comunicaciones
científicas que se han publicado sobre las propiedades atribuidas a este
ácido graso.
Propiedades del
ácido linoleico conjugado CLA
Son muy numerosas las
propiedades fisiológicas que han sido atribuidas al ácido linoleico
conjugado incluyendo efectos antiadipogénicos, antidiabetogénicos,
antiarterioscleróticos y anticarcinógenos. Además, el ALC afecta a la
formación del hueso y al sistema inmunológico e influye sobre el
metabolismo de los ácidos grasos y de los
lípidos. Numerosos estudios en
ratas demuestran que la administración de ALC al 1% en la dieta del
ratón reduce los depósitos de
grasa
en comparación con los controles y,
en los ratones C57BL/6J hembra tiene un efecto lipodistrófico,
reduciendo por completo el
tejido adiposo pardo y los niveles de leptina,
una hormona que regula el apetito.
Reducción de la
adiposidad: los mecanismos implicados en la reducción de la
adiposidad en el ratón son un incremento del gasto energético (como
demuestran el aumento del índice metabólico y el consumo de oxígeno) con
el correspondiente aumento de las catecolaminas (adrenalina y
noradrenalina) lo que sugiere un aumento de la actividad simpática. Otro
mecanismo que ha sido sugerido es la apoptosis de los adipocitos, lo que
ha sido observado en cultivos de adipocitos tratados con ALC y en
ratones hembra tratadas con ALC al 1% durante 8 meses.
Propiedades
anticacinogénicas: los primeros estudios del ALC en el cáncer
mostraron que la mezcla de isómeros poseía propiedades que prevenían la
fase de iniciación en el modelo de dos etapas (iniciación y
proliferación) del cáncer de piel en los ratones. Después se descubrió
que el ácido linoleico conjugado administrado en la dieta también
inhibía la fase de promoción (proliferación) de los tumores de piel en
los ratones.
Muchos otros estudios
han puesto de manifiesto los efectos antitumorales del ALC, al menos en
modelos animales. Así, la mezcla de isómeros del ácido linoleico
conjugado suministrada por sonda antes de la administración del
benzo(a)pireno, redujo en 50% la incidencia y el número de neoplasias en
el estómago de los ratones. Igualmente, en las ratas con cáncer de colon
tratadas con ácido linoleico conjugado por sonda antes de la
administración del carcinógeno 2-amino-3-metilimidazol[4,5-f]quinolina,
hubo una reducción en la cantidad de focos aberrantes de criptas del
colon, lo cual sugiere un efecto protector (anti-iniciador) contra este
tipo de cáncer.
Los efectos del ALC en
el cáncer de mama experimental en la rata han sido también positivos: en
las ratas a las que se les dio ácido linoleico conjugado en su dieta
hubo una menor incidencia de tumores (inducidos por el mutágeno
dimetilbenzilantraceno) y una disminución del número total de
adenocarcinomas y fibroadenomas, comparadas con las que se alimentaron
con dietas control. La máxima inhibición de tumores se logró en las
ratas nutridas con 1.0% de ácido linoleico conjugado, aunque las
concentraciones más bajas de este último (0.1% en peso) también dan
protección contra el cáncer de mama.
Propiedades
antiaterogénicas e hipolipemiantes: en los modelos farmacológicos
experimentales de dislipidemias y arterioscleroris, el linoleico
conjugado ha mostrado normalizar las dislipidemias y reducir las placas
ateromatosas. Así, los conejos alimentados durante 12 semanas con dietas
altas en grasa (14%), 0.1% de
colesterol y con 0.5 g de ácido linoleico
conjugado por día tuvieron una disminución en el
colesterol total, en el
de las
lipoproteínas de baja densidad y en las concentraciones de
triglicéridos cuando se compararon con los animales a los que se les
suministraron dietas altas en
grasa
y
colesterol sin ácido linoleico
conjugado. Igualmente El ácido linoleico conjugado al 1.0% como
suplemento en la dieta reduce el
colesterol en las fracciones de las
lipoproteínas y la formación de ateromas en la aorta en las ratas hipercolesterolémicas.
Propiedades
antidiabétogenas: el ácido linoleico conjugado tiene actividad similar a
las tiazolidindionas (como la troglitazona o rosiglitazona) un grupo de
fármacos utilizado para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo.
Estos fármacos actúan sobre un factor de transcripción denominado
receptor activado por los proliferadores de peroxisomas (PPAR) que se
considera clave para la regulación de la homeostasis de los
lípidos.
Así, en ratas
prediabéticas obesas Zucker, el ácido linoleico conjugado dietario (1.5%
en peso) normalizó la tolerancia a la glucosa y mejoró la
hiperinsulinemia de manera similar a la troglitazona (medicamento del
grupo de las tiazolidinedionas). El ácido linoleico conjugado y la
troglitazona administradas en la dieta redujeron la concentración de los
ácidos grasos libres en el plasma de las ratas. Estos datos muestran que
el ácido linoleico conjugado mejora la sensibilidad a la insulina;
normaliza la tolerancia a la
glucosa; disminuye la insulina y baja los
niveles circulantes de ácidos grasos libres y, por lo tanto, previene o
retrasa la aparición de la hiperglicemia en la rata Zucker.
Estudios en humanos
En el hombre, la
capacidad del ALC para reducir la
masa adiposa ha sido demostrado en
algunos estudios clínicos controlados, pero no en otros. En cualquier
caso, incluso en los estudios favorables al ALC, los efectos son
modestos (p.ej. reducción del 3.8% de la
masa adiposa sin pérdida de
peso global) o reducción del diámetro abdominal sin pérdida de peso
(reducción de la cintura desde 120.0 ± 11.4 cm a 118.5 ± 10.2 cm después
de 4 semanas de tratamiento con dosis de hasta 3.9 g/día) Se requiere
realizar más investigaciones con objeto de identificar con precisión el
papel del ALC en la adipogénesis, dado que al disminuir la grasa central
y total se reducirían las enfermedades cardiovasculares, un factor de
riesgo importante en los humanos.
Son muy pocos los
estudios en el hombre realizados con ácido linoleico conjugado que han
examinado su impacto en el perfil de los
lípidos séricos y, además, sus
resultados son inconsistentes. Mougios y col. encontraron tendencias a
la disminución de los
lípidos séricos, incluyendo el
colesterol-HDL, en
adultos sanos (normolipidémicos, no obesos) que consumieron de 0.7 a 1.4
g/CLA/día durante cuatro y ocho semanas. En contraste, en el estudio de
Benito y col. la suplementación con 3.9 g/día de ácido linoleico
conjugado, durante 63 días, no modificó las concentraciones de
colesterol,
colesterol-LDL,
colesterol-HDL y
triglicéridos en los
adultos con similares características a las del estudio antes descrito.
Es importante hacer notar que en ambas investigaciones participaron
personas normolipidémicas, podría explicar, en parte, esta ausencia de
respuesta sobre el perfil de
lípidos.
No se han publicado
datos sobre los efectos del ácido linoleico conjugado en pacientes con
diabetes tipo 2, si bien un estudio no publicado señala que el
suministro de 6 g/día de ALC durante ocho semanas causó una disminución
modesta pero significativa en la concentración de la
glucosa en ayunas,
de la leptina, del índice de masa corporal y del peso. Sin embargo, no
se observaron efectos sobre las concentraciones de insulina en ayunas,
la hemoglobina glicosilada, los
triglicéridos, el
colesterol y el
colesterol-HDL. Al no estar disponible este estudio, es difícil evaluar
la relevancia de los hallazgos revindicados por la autora, que ella
misma califica como "modestos"
En un estudio realizado
en voluntarios sanos que fueron vacunados frente al virus de la
Hepatitis B (un modelo de simula una infección vírica de carácter leve)
el ALC indujo una más rápida formación de anticuerpos frente a los virus
en comparación con el placebo, si bien la efectividad del ALC dependió
de la proporción de los isomeros C9-C11 (cis-trans) y C10-C12 (trans-cis)
Aunque el ALC ha sido
nominado por la Academia de Ciencias Americana como "sustancia con
propiedades anticarcinógenas inequívocas en modelos animales" no hay
datos que sostengan que tal actividad se presenta en el hombre. Así, por
ejemplo, no se ha encontrado ninguna correlación entre los niveles de
ALC en la mama de mujeres con cáncer de mama y la progresión y/o
metástasis del cáncer, siendo así que en el ratón, el ALC protege a los
animales frente a los tumores inducidos químicamente. Por el momento, se
desconocen las causas de este diferente comportamiento.
En ninguno de los
estudios con ácido linoleico conjugado realizados en humanos en
cantidades de hasta 6 g/día se han reportado efectos adversos. La
administración de dietas con ácido linoleico conjugado a ratas Fisher
344, durante 36 semanas, en concentraciones mucho más elevadas que el
consumo humano, indicó una ausencia de toxicidad de este ácido. En el
hombre, la administración de una dosis de 3.4 g/día de ácido linoleico
conjugado durante 12 semanas no afectó toda una serie de parámetros de
seguridad como los
lípidos sanguíneos, el análisis hematológico
(hemoglobina, eritrocitos, glóbulos blancos y plaquetas), las enzimas
hepáticas (?-glutamyl transferasa, aspartato amino transferasa, alanina-amino
transferasa), la bilirrubina hepática, los electrolitos (calcio, cloro,
potasio, sodio), la creatina fosfoquinasa, la hemoglobina glicosilada,
la lactato deshidrogenasa, la creatinina, la ferritina, la lipasa, ni
tampoco sobre los signos vitales. Los pocos efectos adversos observados
fueron similares a los producidos por el placebo
Sin embargo, el hecho
de que el ácido linoleico conjugado sea un ligando y activador del PPAR
podría implicar un riesgo de hepatocarcinogénesis, ya que la formación
de tumores ocasionada por los proliferadores de las peroxisomas depende
de manera directa de la activación de este factor de transcripción y
puede causar cambios en la expresión de los genes involucrados en el
ciclo de la célula (kinasas dependientes de ciclina y c-myc).
A pesar de la creciente
popularidad del ALC, explicable por la peculiar legislación de los
Estados Unidos que autoriza la venta como suplemento alimentario de
cualquier sustancia, siempre que sea de origen natural y se encuentra en
el organismo como tal, no existen pruebas por el momento de que el ALC
reporte alguno de los beneficios que sus promotores revindican. En
particular, como sustancia indicada para la obesidad, el ALC es
absolutamente nulo ya que incluso en aquellos estudios en los que se
observó un efecto mínimo, este consistió en una reducción de la masa de
grasa que no fue acompañada de una reducción de peso.
Si bien la evidencia
indica que la ingestión crónica de ácido linoleico conjugado no parece
inducir ningún efecto adverso, su modesta efectividad en algunas de las
reivindicaciones de los fabricantes, unidos a su elevado precio, no
parecen justificar su consumo y mucho menos en el tratamiento de la
obesidad sobre la que hasta el momento no se ha conseguido demostrar
ningún efecto.
Usos
Se encuentra como
éster de la
glicerina en muchos
aceites de semillas vegetales,
como los de
linaza,
soja,
girasol y
algodón. Se utiliza en la fabricación de pinturas y barnices.
Es ampliamente usado en
la industria de los condones, en alimentos industrialmente procesados
una parte de este ácido debe ser saturado con hidrógeno para que el
alimento sea más estable, lo que hace que se originen "grasas
hidrogenadas" y de "configuración trans",
que en nuestro organismo se comportan como las
grasas saturadas. Aquí el problema que se plantea la
industria mundial al intentar erradicar las
grasas "malas" saturadas o
parcialmente hidrogenadas.
Referencias:
Aceite,
Aceite de girasol,
Aceite de linaza,
Aceite de soja,
Ácidos grasos,
Ácidos grasos omega-3,
Ácidos grasos
omega-6, Ácidos
grasos omega-9,
Colesterol,
Glicerina,
Glucosa,
Hipercolesterolemia,
Leche,
Prostaglandinas
DOCUMENTACIÓN
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