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¿QUÉ SON LOS
PIMIENTOS DEL PADRÓN?
El Pimiento de Padrón
es una variedad del
pimiento originaria de una localidad de la provincia de La Coruña
con el mismo nombre Padrón. Se trata de unos pequeños
pimientos de unos 5 cm, generalmente de color verde y que algunos de
ellos son picantes, aproximadamente la décima parte e incluso menos.
Los pimientos de Padrón
proceden de la localidad coruñesa que les da nombre, aunque el cultivo
comenzaría, en realidad, en la aldea de Herbón, perteneciente hoy al
municipio de Padrón, donde se plantaron estas
hortalizas recién descubiertas en América. Así, con los años, se
fueron adaptando a la climatología y suelo de los valles de los ríos
Ulla y Sar, menguando en tamaño pero ganando en aroma, dando lugar a
pequeños
pimientos respingones de intenso sabor.
Descripción y características
Planta herbácea muy
ramificada, de 50-60 cm de altura. El fruto es de forma cónica a
troncocónica, ligeramente rugoso o asurcado. El pedúnculo curvado,
caído, más largo que el fruto, siendo éste de 5-7 cm de longitud y uno a
dos de ancho. Contiene
capsaicina (picante). Planta de estación cálida.
Siembra en semillero cubierto, obteniendo unas 100 plantas por gramo de
semilla. El transplante se realiza en surcos separados 75-90 cm y 25 a
40 cm entre plantas.
Se trata de una planta
de cultivo que se puede encontrar en una gran extensión de la cuenca
formada por los ríos Ulla y Sar, Santiago de Compostela, y es
especialmente cultivada en los invernaderos de Herbón pueblo cercano a
Padrón, existen variedades similares cultivadas en el sur de España o en
Marruecos.
Se trata de un
pimiento de pequeño tamaño y forma algo alargada, cónica y
ligeramente rugosa o surcada. Algunos de los
pimientos tienen la característica de picar, mientras que otros no,
se suele mencionar el dicho: "Los pimientos de Padrón, unos pican y
otros no", em galego: "uns pican e outros non". Sobre este tema
existe un debate acerca de las características de los
pimientos que pican, existe un grupo que afirma saber cuando pican y
otros mencionan que no hay forma de saberlo de antemano.
Cuando aún son
pequeños, se lleva a cabo la recolección, ya que ése es el momento en el
que el sabor alcanza su mayor culmen. Si se dejan crecer, se hacen algo
más largos, más parecidos a los convencionales, y si son de los
picantes, adquieren un tono rojo intenso.
Historia y orígenes
Se trata de una
variedad del chile, de la familia Capsicum Anuum, al igual que los
Jalapeños o los Serranos, traída a Europa por misioneros del convento
franciscano de Herbón alrededor del siglo XVI o tal vez XVII,
posiblemente de México o la zona suroeste de EEUU. Es muy posible que
estas variedades traídas de América fueran poco a poco adaptándose
mediante selección artificial al clima gallego haciéndose más pequeños y
adquiriendo aromas.
Consumo
Suelen
freírse
frescos en la
sartén
o a la
plancha, a veces ligeramente en una
freidora con un
aceite de oliva hirviendo, generalmente unos minutos, se sacan con
una
espumadera y al servirlos en una
fuente se sazonan con
sal gorda, se
sirven recién fritos y conviene no dejarlos enfriar. Cuando se disponen
en una fuente generalmente acompañan otros alimentos, generalmente de
carne, marisco, pescado o incluso como tapa. Se suelen servir con los
pecíolos o rabitos, que no son ingeridos en ningún momento, pero
sin embargo se emplean como ayuda para comerlos al no ser costumbre
utilizar cubiertos.
Cultivo
No es recomendable
cultivar esta planta más de tres años en el mismo sitio.
El marco de plantación
teniendo en cuenta que en invernadero la planta desarrolla más podría
ser el de líneas pareadas a 60 centímetros dejando un pasillo de 90
centímetros; distancia entre plantas dentro de la línea de 40-50 cm.
El momento ideal para
plantar es por la tarde utilizando plantas de 10 a 12 cm. con 5 a 10
hojas y un buen desarrollo vegetativo.
La planta del
pimiento procede de la zona meridional de la América tropical, por
tanto es planta bastante exigente en calor.
Por este motivo, vamos
a referirnos con mayor intensidad al
cultivo de pimiento en invernadero.
Las semillas de
pimiento no germinan por debajo de 13º ni por encima de treinta y
tantos.
Las temperaturas
críticas de la planta de pimiento son las siguientes:
- Se
hiela por debajo de 0º C.
- Se detiene el crecimiento a 10º C o menos.
- Se desarrolla de forma deficiente entre 10 y 15º C.
El desarrollo óptimo de
la planta se conseguía a una temperatura diurna entre 20 y 25º y por la
noche de 16 a 18º C.
La flor cuaja en fruto
a una temperatura máxima de 35º C, mínima de 18º C y óptima de 25º C.
Es importante que desde
la germinación la temperatura no baje de unos 18º ya que en la
fase de semillero es cuando se diferencian los primeros frutos en el
interior de la planta, influyendo en el futuro productivo de la misma.
En cuanto a humedad el
pimiento se adapta bien a humedades relativas elevadas y por tanto a
ambientes confinados de invernaderos.
El pimiento es una
planta muy exigente en luz sobre todo en la época de la floración.
Los suelos que mejor
van para el
cultivo del pimiento son arenoso-limosos favoreciéndoles los suelos
suelos ricos en materia orgánica.
El
pimiento necesita suelos ricos en materia orgánica, por tanto exige
abundantes estercoladuras.
El cultivo del
pimiento es exigente en cuanto a la uniformidad en la humedad del
suelo durante toda su vida.
Cuando están
apareciendo las primeres flores interesa que no haya exceso de humedad
en el suelo para evitar su caída por aborto de las mismas.
La escasez de agua se
manifiesta por el color verde oscuro y el abarquillamiento de las hojas.
En casos de sequía los frutos toman un sabor más picante y si ésta es
excesiva llegan a caerse las flores.
El exceso de humedad en
el suelo da lugar a follaje verde claro y pérdida de algunas plantas por
asfixia de raíces.
El turno y el número de
riegos que se den al pimiento dependerá lógicamente de las
características del suelo, clima y de la época estacional.
Dado el gran desarrollo
que adquieren las plantas de
pimiento en el invernadero y la fragilidad de sus tallos en muchos
casos se hace necesario el tutorado de los mismos. Esta práctica puede
realizarse de diversas formas, desde una simple caña que se clava en el
terreno al lado de cada planta hasta el empleo de mallas de nylon
horizontales a 50-60 centímetros de altura.
El
pimiento es una planta que no admite la competencia de malas hierbas
sobre todo en los primeros momentos, por lo tanto es necesario realizar
las escardas en el momento oportuno.
Recolección
La recolección del
fruto puede hacerse cuando éste tiene color rojo o cuando aún está verde
pero ha llegado a la madurez fisiológica; cosa que puede apreciarse en
el brillo metálico.
La producción media por
planta puede calcularse en 2 a 3 kgs. en un marco de plantación de 3 a 4
plantas por metro cuadrado.
La temporada de
recolección comienza en el mes de Mayo y se prolonga hasta alcanzar el
verano, se suelen recolectar cuando aún son pequeños. Están disponibles
en los mercados españoles ya desde Mayo hasta finales de Octubre y se
suelen comercializar envasados en bolsas de plástico. De hecho, agosto
en Hebrón se viste de fiesta para celebrar la cosecha de los pimientos.
Normalmente los primeros en recolectarse son inofensivos y van picando
más a medida que nos adentramos en agosto y septiembre.
Aún así, los
agricultores aseguran que los más suaves suelen ser los de pequeño
tamaño, aunque siempre hay excepciones que confirman la regla. En
cualquier caso, la temporada y las dimensiones del pimiento suelen tener
que ver en el hecho de que piquen o no.
Nutrición
Los pimientos de Padrón
tienen un valor nutritivo muy semejante al del
pimiento verde. Su principal componente es el agua, por lo que su
aporte calórico es mínimo. Sin embargo, si se
fríen
en abundante
aceite, las calorías se incrementan, no por los pimientos, sino por
la absorción de
aceite. Una vez
fritos
se pueden colocar sobre un papel de cocina para eliminar el exceso de
grasa. Para una opción más ligera se pueden asar a la
parrilla, a la
plancha o cocinarlos al
microondas. De esta forma resultan muy
apropiados en dietas con bajo aporte de
grasas.
Cuando están crudos,
estos pimientos son una fuente excelente de
vitamina C, pero ésta no es la forma habitual de consumirlos.
Fritos
o a la
plancha pierden gran parte de la misma, ya que es sensible al
calor. Destaca también su contenido en
provitamina A o
beta-caroteno, que el organismo transforma en
vitamina A conforme lo necesita,
folatos y
vitamina E. Por estos motivos, se asigna un efecto
antioxidante
importante al pimiento de Padrón.
Entre sus minerales
abundan el potasio y el magnesio. El sodio apenas tiene presencia. Por
ello, las personas que siguen dietas con restricción de este mineral
pueden tomarlos, aunque deberán controlar la adición de
sal. La
costumbre de añadir abundante
sal gorda a los pimientos de Padrón ya
cocinados es, de hecho, muy habitual.
Se recomienda evitar
esta variedad de pimientos a las personas con el estómago delicado ya
que, aunque no todos pican, las probabilidades de que alguno de ellos lo
haga son elevadas.
DOCUMENTACIÓN
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