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La Denominación de Origen
“Campiñas de Jaén”, reconoce las características diferenciales de los
aceites de oliva virgen extra de las “Campiñas de Jaén”, fundados en una
tradición milenaria que se remonta a la época romana, unida a las
culturas de sus gentes, y en las propiedades únicas de la variedad
Picual, que se desarrolla fundamentalmente en esta zona.
Las variedades permitidas
para elaborar los
aceites de oliva virgen extra amparados por la DOP Campiñas
de Jaén son
Picual y
Arbequina, siendo
Picual la principal. Los
aceites de oliva virgen extra presentan un perfil sensorial
del aceite frutado, con notas verdes (hoja-hierba),
higuera,
tomate,
amargo, picante. El color varía desde el amarillo dorado hasta el verde
intenso, dependiendo de la época y zona de recolección.
Este
aceite de oliva virgen extra es obtenido del
fruto del olivo (Olea
europea, L) mediante procedimientos mecánicos que no
ocasionan alteración del
aceite, conservando el sabor, aroma y características del
fruto del que procede.
Campiñas de
Jaén es la más joven de las denominaciones de origen de aceites de
oliva virgen extra de Andalucía. Ha sido reconocida por la
Junta de Andalucía en abril de 2006.
Se convierte en la denominación más extensa de la Unión Europea, ya que
integra a un total de 373.577 hectáreas, que representan aproximadamente
el 60% de la superficie de olivar de esta provincia andaluza. Las
variedades permitidas para elaborar
aceites son
Picual y
Arbequina, si bien la primera es la mayoritaria con un 90% de
la superficie, son
aceites de gran estabilidad y aroma intenso,
afrutado, ligeramente amargo y picante.
La zona de producción se extiende desde el valle del río Guadalquivir a
parte de Sierra Morena e incluye a las comarcas de La Loma, Las Villas,
la Campiña y la zona de influencia de la capital de la provincia. Ocupa
justo el centro de la mitad sur de la península ibérica., en la
provincia de Jaén. En total, ampara la producción de 51 municipios.
El aceite
El
Aceite de Oliva Virgen Extra producido en la Denominación de
Origen Campiñas de Jaén, es un zumo natural con unas cualidades
organolípticas extraordinarias, que conserva el sabor, aroma,
vitaminas y propiedades de la
aceituna. Son
aceites de baja acidez, como máximo 0,5%, cuyo color podrá
variar desde el verde intenso hasta el amarillo.
Son
aceites
aromáticos, afrutados, y ligeramente amargos y/o picantes. Estos ligeros
sabores amargo y picante son atributos positivos del
aceite, que
provienen de la cantidad de
polifenoles que posee (antioxidantes
naturales).
La calidad
del
aceite, destaca su gran estabilidad, su riqueza en
ácido oleico y
vitamina E. Su alto contenido en
polifenoles, además de corroborar su alta estabilidad, indica la
existencia de
aceites muy afrutados y de gran personalidad. Su elevada
resistencia a la oxidación, le permite conservar inalterables, durante
mucho tiempo sus características sensoriales y nutritivas, retrasando
extraordinariamente su enranciamiento.
Los
aceites de oliva virgen extra Campiñas de Jaén son muy ricos
en
polifenoles, de una estabilidad superior y con un alto porcentaje en
ácido oleico, superior a otros
aceites característicos de la
variedad picual.
Historia
Las
noticias más antiguas relativas al
aceite de oliva en la campiña jiennense datan de la época
romana. Sin embargo, hasta principios del siglo XVI no existen
referencias de la expansión del olivar en la provincia de Jaén.
Las
características diferenciales de los
aceites de oliva virgen extra de Campiñas de Jaén están
fundados en los primeros asentamientos productores de
aceite localizados en la zona amparada y que se remontan a la
época de los Tartesos. Durante la época del Imperio Romano, los
aceites procedentes de la zona continuaban siendo
reconocidos, lo que unido a las propiedades de la variedad
Picual, desencadenó el reconocimiento de los
aceites de oliva virgen extra como Denominación de Origen.
La
evolución expansiva del olivar en los municipios jiennenses en 1879,
podemos considerarla como el verdadero punto de arranque del predominio
olivarero jiennense. En el siglo XIX la difusión del olivar siguió
utilizando, preferentemente, tierras de inferior calidad, marginales o
de sierra, que no eran adecuadas para el
cereal.
Medio
natural
El relieve
de la zona es llano, con pendientes entre el 7-15%, con morfología suave
y ondulada en el pie de monte de Sierra Morena, con ligera inclinación
hacia el valle del Guadalquivir; su altimetría oscila entre los 200 y
800 m.
La zona
geográfica de producción presenta unas peculiaridades físicas y
agronómicas que contribuyen a que los
aceites producidos en esta zona presenten unas
características propias. Por un lado las características genéticas de la
variedad
Picual, predominante en la zona, y su buena adaptación a las
características edafológicas y climáticas existentes, su baja
resistencia al desprendimiento que facilita la recolección mecanizada,
sin que el fruto sufra magulladuras, la elevada resistencia a la
oxidación, que permite conservar inalterables las características
sensoriales y nutritivas, a la vez que retrasa el enranciamiento.
En cuanto a
los suelos, presentan una litología homogénea sobre materiales aluviales
miocénicos, desarrollando suelos con reserva cálcica de excelente
aptitud agrícola, en su gran mayoría dedicados a olivar.
El clima es
mediterráneo continental, caracterizado por una temperatura media anual
entre 16 y 21 ºC, siendo la media de las mínimas del mes más frío de 1 a
8 ºC, y la media del mes más cálido de 33 a 39 ºC y una precipitación
media anual entre 400 a 900 mm.
Cultivo
y obtención
La densidad
media de plantación es de 113
olivos por hectárea. Los sistemas de manejo del suelo más utilizados
son el laboreo convencional, seguido por el semilaboreo y técnicas de
producción integrada y ecológicas.
El control
de plagas y enfermedades es uno de los cuidados culturales que más
inciden en la calidad de nuestro producto, realizados por los
agricultores mayoritariamente mediante las Agrupaciones de tratamiento
integrado existentes en la zona y según los códigos de buenas prácticas
agrarias existentes.
Las
aceitunas de las variedades utilizadas y de olivares
inscritos, una vez alcanzadas el índice de madurez adecuado se recogen
con esmero, separando suelo y vuelo. Una vez recolectadas se transportan
a las
almazaras en remolques, en condiciones adecuadas para que el fruto
no se deteriore.
Los frutos
se limpian y lavan, y posteriormente se molturan las
aceitunas para proceder a la extracción del
aceite. Este proceso se lleva a cabo en un plazo no superior
a 48 horas.
Los
aceites obtenidos se dejan decantar y, una vez separado el
aceite de calidad, se analiza y clasifica. Es obligatorio el
envasado en origen.
Consejo
Regulador
El Consejo
Regulador certifica el origen y la calidad en este caso del
aceite de oliva virgen extra originario de la zona geográfica
amparada y cuyas características se deben a la orografía especial y
única de sus explotaciones agrícolas. Únicamente se certificará aquellos
aceites que se produzcan en la zona geográfica delimitada. Este Consejo
asegura que todos los
aceites que se comercialicen con la contra etiqueta de
“Campiñas de Jaén” han superado estrictos controles de vigilancia en las
distintas fases de producción, transformación y manipulación mediante
inspecciones en el campo, en la cooperativa o almazara y finalmente en
la envasadora. Estos controles son realizados por personal altamente
cualificados pertenecientes al Consejo.
Reglamentación
En el BOJA
de 3 de abril de 2006 se publica la Orden de 22 de marzo de 2006 de la
Consejería de Agricultura y Pesca por la que se aprueba el reglamento de
la DOP ‘Campiñas de Jaén’ y de su Consejo Regulador. En la actualidad se
ha solicitado a la Comisión Europea su inscripción en el registro
comunitario. |