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En el
proceso de obtención y elaboración del
aceite de oliva se distinguen diversas fases. La primera de
ellas es la recepción, limpieza y almacenamiento. Una vez recolectada la
oliva llega a la
almazara donde deberá limpiarse de hojas, los rabitos y
barro, si es que tienen. Más tarde hay que preparar la pasta. Esta
operación consta de la molienda y el batido. La molienda tiene como
objetivo romper las células donde está contenido el
aceite, mientras que el batido pretende formar una base
oleosa continua, apta para ser separada. La obtención del
aceite de oliva virgen se lleva a cabo por dos métodos
básicamente, presión o centrifugación. La pasta procedente de las
aceitunas se bate y se reparte en capachos para someterla a presión en
prensas hidráulicas o bien la pasta se centrifuga obteniendo tres fases
(aceite, alpechín y
orujo).
El proceso de recoger, moler, batir, separar el
aceite, decantar y conservar ha sido el mismo durante siglos. Lo
único que ha cambiado y evolucionado son las herramientas:
Los griegos utilizaban prensas de madera y los
romanos prensas de piedra en forma de cono movidas por caballerías
Durante la Edad Media se empezaron a utilizar las ruedas
de molino. Cientos de años más tarde llegaron las máquinas de vapor y
con ellas, uno de los inventos más importantes para la elaboración del
aceite, el molino de Pfeiffer: una piedra circular donde se echaba la
aceituna y sobre la cual giraban cuatro rodillos en forma de conos
machacando y moliendo la
aceituna.
Ese mismo molino, pero funcionando con energía eléctrica, el lo
que se utiliza hoy en día en la mayoría de
almazaras.
El alpechín es el agua de vegetación que
contenía la
aceituna. Se separa del
aceite por decantación o
centrifugación. (ver más)
El
orujo es la parte sólida, y está formada por huesos, pieles y pulpa
de
aceituna.
No obstante, existe otro sistema en el que los residuos sólidos y
líquidos de la molienda salen juntos, formando una pasta que se ha
venido en llamar
Alperujo.
En este sistema de dos
fases, el residuo es mucho más difícil de gestionar, porque tiene un 75%
de agua y para deshidratarlo hay que aplicarle temperaturas muy altas,
del orden de los 1.200 º C. Por el contrario, es un proceso de obtención
de
aceite que utiliza mucha menos agua
que el de tres fases.
Un
olivo empieza a producir
aceitunas entre los 5 y 10 años de edad, alcanzando la
madurez hacia los 20 años. A partir de los 100 o 150 años, su producción
empieza a declinar. La edad del árbol influye solo sobre la cantidad
producida, no sobre la calidad.
La
aceituna florece en primavera y el fruto comienza a formarse
para ir madurando, pasando del color verde al negro, desde el verano
hasta el final de otoño/principios de invierno en que tiene lugar la
recogida.
El color de la
aceituna no está ligado a la variedad, sino a su etapa de
maduración. Las
aceitunas son verdes al principio, volviéndose negras al
madurar.
Para obtener un
aceite
de calidad, es fundamental
recolectar la
aceituna en el momento óptimo de maduración, cuando la
mayoría está cambiando de color (envero), apenas quedan
aceitunas verdes y algunas están completamente maduras. Para
producir 1 litro de
aceite de oliva son necesarios entre 4 y 5 kg. de
aceitunas.
La
recogida
de la aceituna puede realizarse a mano, conocido como "ordeño", mediante
"vareo", esto es, golpeando el árbol con varas largas y flexibles para
que las
aceitunas vayan cayendo sobre las lonas preparadas al pie de
los árboles o por medios mecánicos de vibración.
El método ideal de
recolección es el ordeño, a mano
o con rasquetas. Lo más importante es no dañar la
aceituna y transportarla lo antes posible a la
almazara, para que el fruto no se deteriore. (Ver
más)
Las
aceitunas recolectadas se transportan a la
almazara o
molino de aceite para su molienda. Es importante que aquellas que se
recogen del suelo, que deben transportarse de forma separada, con ayuda
de redes estén lo más exentas posible de piedras, tierra e impurezas
para evitar roturas de la piel durante el transporte que originan el
comienzo de las
fermentaciones.
Al llegar a
la
almazara, se debe evitar amontonar las
aceitunas en altura para evitar el calentamiento y las
fermentaciones. Para obtener un
aceite de calidad, la
aceituna debe procesarse en las 24 h siguientes a su recogida
En las
almazaras
las
aceitunas se limpian y se lavan, clasificándolas por
calidades o variedades para obtener los mejores
aceites.
Las
aceitunas en la línea transportadora cruzan una zona de
ventilación que por corriente de aire separan las hojas que les
acompañan. Se lavan con agua corriente después de seleccionarlas por
calidad.
La molienda consiste en la trituración del fruto,
sin deshuesado previo, hasta formar una pasta que se somete a batido,
añadiéndole agua si fuera necesario. Se realiza con trituradores de
martillo o muelas de piedra, que rompen los tejidos vegetales y liberan
el
aceite, formando una pasta homogénea.
La
aceituna se debe molturar el mismo día de su recolección, ya
que al ser un fruto con agua vegetal que fermenta y
aceite que se oxida, el tiempo de
almacenamiento deteriora notablemente la calidad del producto final.
Esta pasta se somete a una presión en frío para sacar el
aceite y el agua vegetal. El mejor
aceite se extrae de la pasta en la primera
prensada en frío. Existen diversos modos, aunque en todos es esencial
que la temperatura no exceda de 35ºC.
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Sistema tradicional o por presión
Son las plantas clásicas mantenidas a lo largo de
los siglos. La pasta molida se coloca entre capachos y se somete a
presión para expulsar el mosto oleoso o mezcla de
aceite y agua, que posteriormente se deja decantar para obtener, por
diferencia de densidad, el
aceite flotante.
Para separar el agua del
aceite, los restos de agua vegetal se separan
del
aceite por decantación natural o mediante
centrifugadoras verticales para evitar la alteración de las cualidades
del
aceite.
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Sistema continuo o por centrifugación
Plantas continuas de 3 fases
La pasta batida de
aceitunas se fluidifica añadiéndole 1 litro de agua por cada
kilogramo de pasta y pasa a una centrifugadora horizontal donde se
separa el sólido del mosto oleoso. El mosto pasa entonces por una
centrifugadora vertical donde se separa el
aceite de oliva del agua de vegetación del fruto.
Plantas continuas de 2 fases
Proceso prácticamente igual al anterior con la
diferencia de que en lugar de añadir agua para la centrifugación
horizontal, se recicla el agua de vegetación.
El sistema continuo, cada vez más extendido,
presenta las siguientes ventajas frente al sistema tradicional:
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Alta capacidad de producción, lo que evita el
stock de
aceitunas aumentando la calidad del
aceite.
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Mejora en el rendimiento, limpieza e higiene.
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En las plantas de 2 fases, el reciclaje del
agua de vegetación proporciona una mayor cantidad de
polifenoles en
el
aceite, protectores naturales contra la
oxidación.
El
aceite obtenido se almacena en bodegas o
almacenes hasta su comercialización.
Para conservar inalteradas las cualidades excepcionales del
aceite de oliva virgen, se debe almacenar en
depósitos de acero inoxidable o trujales vitrificados, en oscuridad y
tranquilidad, a temperaturas suaves y constantes.
Lo ideal es que paredes y techos sean aislantes de
las temperaturas y que no aporten olores extraños. La temperatura idónea
está entre los 15 y 18ºC para permitir una maduración de los
aceites sin favorecer la oxidación. Debe
existir poca luminosidad.
El material de los depósitos debe ser inerte como
azulejo vitrificado, acero inoxidable, poliéster-fibra de vidrio, etc..
En ningún caso el hierro o el cobre, ya que favorecen la oxidación.
Debido a condiciones climatológicas, al tipo de
suelo y a fallos en el proceso indicado anteriormente, los
aceites vírgenes presentan a veces defectos,
como acidez extremada, color u olor extraños, etc. que les hacen no
aptos para el consumo, como los denominados
aceites lampantes, por lo que deben sufrir un
proceso de refinación para eliminar defectos.
El proceso de refinado consta de:
Mediante la acción absorbente de tierras decolorantes, que son un
producto natural altamente purificado, y una filtración posterior, se
retira el exceso de pigmentación
los
ácidos grasos libres que elevan la acidez del aceite y otros
componentes que pueden darle mal sabor y olor, son el resultado de los
procesos de alteración que ha sufrido la
aceituna y/o el
aceite. Mediante una
destilación
física con calentamiento al vacío, se consigue retirar estos compuestos,
dejando el
aceite
neutralizado y corregido en su sabor
Existen 2 tipos de proceso:
Consta de 3 fases, cada una de las cuales tiende a
eliminar un proceso determinado:
neutralización
decoloración
deodorización
Se diferencia del anterior en el uso de agua ácida
en lugar de sosa para depurarlo y en una mayor temperatura.
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