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¿QUÉ SON LOS POLIFENOLES?
Los
polifenoles son un grupo de sustancias químicas encontradas en plantas y
caracterizadas por la presencia de más de un grupo
fenol
por molécula. Los polifenoles son generalmente subdivididos en
taninos hidrolizables, que son
ésteres
de ácido gálico de
glucosa
y otros azúcares; y fenilpropanoides, como la lignina,
flavonoides
y
taninos condensados.
Los
polifenoles son un conjunto heterogéneo de moléculas que comparten la
característica de poseer en su estructura varios grupos bencénicos
sustituidos por funciones hidroxílicas.
Los
polifenoles son importantes para la fisiología de las plantas pues
contribuyen a la resistencia de microorganismos e insectos y ayudan a
preservar su integridad por su continua exposición a estresantes
ambientales, incluyendo radiaciones ultravioletas y relativamente altas
temperaturas.
En el ser
humano, parte de la actividad biológica de los polifenoles se debe a su
capacidad de formar parte del sistema antioxidante celular
Clasificación
La
subdivisión de polifenoles en
taninos, ligninas y
flavonoides deriva de la variedad de unidades
simples polifenoles derivadas de los metabolitos secundarios de las
plantas de la ruta del ácido shikímico, así como en las divisiones
clásicas basadas en la importancia relativa de cada componente base en
los diferentes campos de estudio. La química de los
taninos se originó debido a la importancia del ácido tánico para la
industria del curtido; las ligninas por la química del suelo y la
estructura de plantas; y los
flavonoides
por el estudio de los metabolitos secundarios de plantas en la defensa
de los vegetales y en el color de las flores (e.g. antocianinas).
Los
polifenoles son también agrupados y clasificados por el tipo y número de
subcomponentes fenólicos presentes.
La unidad
fenólica puede ser esterificada o metilada. También se la puede
encontrar dimerizada o polimerizada, creando una nueva clase de
polifenol. Por ejemplo el ácido elágico es un dímero del ácido gálico y
forma la clase de elagitaninos, o una
catequina y una galocatequina
pueden combinarse para formar el compuesto rojo teaflavina, proceso que
puede resultar en la clase de tearubiginas marrones del
té.
Polifenoles en alimentos
Las
principales fuentes de polifenoles son
bayas,
té,
cerveza,
uvas,
vino,
aceite de oliva,
chocolate,
cacao,
nueces,
cacahuetes,
granadas,
yerba mate,
y otras frutas y vegetales.
Los más
elevados niveles de polifenoles se encuentran generalmente en la píel de
las frutas.
Los
polifenoles que consumimos a través de nuestra dieta, en alimentos y
bebidas como frutas,
verduras y
vino, se
absorben en nuestro organismo apareciendo en la sangre y en los tejidos.
Simultáneamente, asociado a su consumo se detecta un aumento de la
capacidad antioxidante en la sangre, lo que sustenta la acción
antioxidante de los polifenoles in vivo.
Los
resultados del Proyecto Ciencia, Vino y Salud muestran que la fracción
de polifenoles neutros es la que tiene la capacidad antioxidante más
alta por unidad de polifenol, cuando ésta se evalúa por el método TRAP.
Al estudiar la oxidación de las
LDL in vitro la fracción de polifenoles
neutros resulta ser, a la misma concentración de polifenoles, la más
activa. Sin embargo, la fracción acuosa de antocianinas es la de mayor
contenido de polifenoles y proporcionalmente sería la más importante.
Esta información, junto con la de la literatura, indican que cada
polifenol tiene características propias y que el conjunto de los
polifenoles logra un mejor efecto protector de la salud.
Beneficios para la salud
Los
polifenoles fueron durante un breve período de tiempo conocidos como
vitamina P. Sin embargo rápidamente se encontró que no eran esenciales y
fueron reclasificados. Los beneficios para la salud de polifenoles
específicos como quercetina son bien conocidos, sin embargo para los
demás hay menos resultados.
Las
investigaciones indican que los polifenoles pueden tener capacidad
antioxidante con potenciales beneficios para la salud. Podrían reducir
el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares y cáncer. También
fueron investigados como una fuente adicional de beneficios para la
salud en la producción orgánica, pero no se ha obtenido ninguna
conclusión. Los polifenoles se unen con hierro de grupos no hemo (e.g.
de plantas) in vitro en sistemas modelo. Esto puede disminuir su
absorción en el cuerpo.
Un grupo de
investigadores del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Cientificas)
ha dado a conocer la posibilidad de utilizar polifenoles para mejorar la
salud alimentaria, concretamente los polifenoles que se hallan presentes
en los residuos resultantes de la elaboración del vino, semillas,
pieles, etc. La idea es reducir la acción de una de las bacterias que
más incidencia están presentando en la alimentación humana durante los
últimos años, se trata de la bacteria Campyloobacter jejuni.
Los
polifenoles son un grupo de sustancias presentes sobre todo en los
productos que se obtienen de algunas especies vegetales, como pueden ser
las
uvas, las
aceitunas, las
nueces,
etc. Estas sustancias ofrecen numerosos beneficios constatados para la
salud, presentan una gran capacidad antioxidante y contribuyen a reducir
el riesgo de sufrir diversas enfermedades. Ahora hay que añadir que los
polifenoles pueden ser un efectivo bactericida que contribuiría a
mejorar la calidad de la alimentación humana.
Sería
necesario aprovechar los residuos resultantes del
vino como
complemento alimenticio para los animales de corral, como por ejemplo
los pollos. Los polifenoles actuarían específicamente contra la bacteria
Campyloobacter jejuni, un microorganismo que infecta al hombre
principalmente a través de algunos alimentos animales y especialmente
cuando no están bien cocinados.
Esta
bacteria es un bacilo que provoca diversas infecciones intestinales en
los seres humanos, aunque la principal es la gastroenteritis. Su
incidencia ha crecido notablemente durante los últimos años, de hecho,
en 2006 las infecciones provocadas por este bacilo superaron a las de la
salmonella, alcanzaron las 176.000 en toda Europa.
Esto es
algo que ha desconcertado a diversos investigadores dado que durante los
últimos años, la normativa sanitaria es mucho más severa y efectiva, se
cuida especialmente la alimentación de los animales y las aguas que
estos beben, ya que son las vías por las que se infectan con la
bacteria. Parece que las medidas adoptadas hasta el momento no han sido
efectivas y las infecciones por Campyloobacter jejuni aumentan año tras
año.
La
investigación realizada por el CSIC puede ser un paso adelante para
reducir la incidencia de la bacteria en los animales. Los residuos que
resultan de la
elaboración del vino contienen una gran cantidad de polifenoles que
pueden ser utilizados como un potente antimicrobiano, y como valor
añadido, los productores de
vino
obtendrían otra fuente de ingresos gracias al aprovechamiento de estos
residuos.
Ahora se
abren nuevas vías de investigación para utilizar los polifenoles de
otras especies vegetales que también podrían ser efectivas contra la
bacteria.
Mecanismos de acción de los polifenoles
Los
polifenoles son poderosos antioxidantes que protegen a las
LDL del daño
oxidativo, y su acción como antioxidante está relacionada no sólo con su
estructura química sino que también con su localización en la partícula.
Pueden actuar como potentes inhibidores de la oxidación de las
LDL por
varios mecanismos:
Como
antioxidantes
propiamente tales, actuando como capturadores de
radicales
libres. Los distintos polifenoles tienen distinta especificidad por
las distintas especies oxidantes que se generan en el organismo.
En forma
indirecta, como agentes quelantes de iones de metales de transición, es
decir, uniéndose a estos iones y reduciendo la capacidad de estos
metales pesados de generar
radicales
libres.
Por sus
propiedades de solubilidad pueden localizarse sobre la superficie de la
partícula de
LDL, disminuyendo el consumo de los antioxidantes propios
de las
LDL como
vitamina E y
carotenoides, y en algunos casos regenerando
vitamina E oxidada en la partícula de
LDL.
Por su
capacidad de inhibir, activar o proteger enzimas específicas en el
organismo. Los distintos polifenoles tienen cada uno actividades
particulares. Por ejemplo, se ha observado que el consumo de
catequina,
quercetina y
vino tinto preservan la actividad de la paraoxonasa, enzima,
asociada a las
HDL
o "colesterol bueno", que puede hidrolizar y regenerar
lípidos
oxidados en las
LDL. Otros polifenoles inhiben oxigenasas celulares y
por tanto la producción de especies oxidantes del oxígeno y del
nitrógeno dentro del cuerpo humano. Quercetina y sus glicosidos inhiben
la oxidación de las
LDL inducida por lipoxigenasa.
Catequina,
epicatequina, epigalocatequina, epicatequin galato y epigalocatequin
galato inhiben la producción de
radicales
libres por inhibición de la xantino oxidasa hepática.
Cada
polifenol actuará por uno o más de estos mecanismos según sus
propiedades particulares. En contraste con muchas frutas y
verduras, cada una rica en uno o dos polifenoles en particular, en
el
vino hay
muchos polifenoles diferentes. La gran variedad de polifenoles que posee
el
vino tinto y sus diversas características estructurales, posibilitan
distintas propiedades de solubilidad y su acción como antioxidante para
combatir distinto tipo de agentes oxidantes que se generan in vivo. Lo
anterior, sumado a la capacidad de algunos polifenoles de inhibir o
activar enzimas específicas en el organismo contrarias a la oxidación,
explica las evidencias epidemiológicas relativas al consumo de
polifenoles antioxidantes como protectores de enfermedades crónicas que
hoy son la preocupación principal de la salud pública mundial.
Polifenoles con
Propiedades Anticancerígenas
Los
micronutrientes antioxidantes,
carotenoides,
vitamina C,
vitamina E y polifenoles, especialmente
flavonoides,
juegan un papel muy importante en la defensa contra el cáncer. Estos
bloquean la formación de carcinógenos químicos en el estómago; protegen
al ADN, a las membranas lipídicas y en general a todas las
macromoléculas biológicas de daño oxidativo; y potencian el sistema
inmune. Su acción protectora se debe probablemente, a la acción conjunta
de muchos
agentes
antioxidantes. El daño oxidativo al material genético que se va
acumulando a través de la vida, contribuye significativamente al
desarrollo de cánceres, especialmente los relacionados con el
envejecimiento, y la dieta constituye el recurso de oro para su
prevención.
Los
resultados del estudio del PCVS confirman la asociación que se ha
observado en estudios epidemiológicos entre ingesta de frutas,
verduras y
vino tinto en forma moderada, con protección de enfermedades
crónicas especialmente ateroesclerosis y cáncer. Junto con disminuir el
daño oxidativo al ADN se encontró un aumento significativo de la
capacidad antioxidante del plasma y del contenido de polifenoles
plasmático. Esto prueba que una dieta rica en antioxidantes acrecienta
las defensas antioxidantes del cuerpo humano. El
vino tinto posee un alto contenido en polifenoles, agentes
responsables de su acción protectora del daño oxidativo al ADN.
El doctor
Manuel Santos, genetista de la PUC, señala que "la medición del daño al
ADN se hizo utilizando un procedimiento que, para muchos autores, es un
muy buen marcador del daño al material genético. Así, los resultados de
este estudio son concluyentes y permiten suponer que se puede prevenir
el daño oxidativo al ADN y, por lo tanto, el desarrollo de numerosas
patologías que lo tienen a la base, si se consume una dieta mediterránea
y
vino en
forma moderada".
Numerosos
estudios han demostrado que muchos polifenoles, especialmente
flavonoides,
además de actuar como
antioxidantes
en su acción protectora del efecto dañino de los
radicales
libres en el material genético y la expresión génica, inhiben la
iniciación, promoción y progresión de tumores, probablemente debido a
algún otro mecanismo.
Se ha
observado que extractos sólidos de
vino tinto retardan drásticamente el desarrollo de tumores cutáneos
en ratones. Algunos de los compuestos polifenólicos del
vino con
efectos anticancerígenos son ácido gálico, ácido caféico, ácido ferúlico,
catequina, quercetina y
resveratrol.
Resveratrol inhibe el desarrollo de
lesiones preneoplásicas en glándula mamaria de ratón y el desarrollo de
tumores cutáneos en ratones. La combinación de
resveratrol y quercetina
es más efectiva que ambos compuestos por separado en inhibir el
crecimiento de células de carcinoma de la cavidad oral humana. Sin
embargo, la mejor combinación es
vino tinto diluido. Puesto que
resveratrol y quercetina están en
bajas concentraciones en el
vino, otros
polifenoles también serían responsables de este efecto y potenciarían la
acción inhibitoria en el crecimiento celular.
El PCVS
continúa trabajando en investigaciones de intervención en humanos que
permitan comprender el modo en que los antioxidantes presentes en
frutas,
verduras y
vino
protegen la salud humana. Para ello, se ha iniciado un nuevo estudio que
evaluará el efecto de una dieta saludable y la suplementación con vino
tinto en adultos mayores.
Atención: Si usted está
enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a su médico, solo el puede ofrecerle un
diagnostico y un tratamiento adecuado a su caso.
DOCUMENTACIÓN
Y REFERENCIAS
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