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El producto
amparado por la Denominación de Origen es el
Aceite de Oliva Virgen Extra obtenido del fruto "de vuelo" de
los
olivos (Olea
Europea, L.) de la variedad
Hojiblanca como variedad principal también conocida como
Lucentina (superior al 90%) y de otras variedades secundarias aceptadas
(Arbequina,
Picual,
Lechín, Tempranilla, Ocal, Campanil y Chorruo),
exclusivamente por procedimientos físicos o mecánicos, mediante
extracción a baja temperatura que no altera la composición química de
los aceites, conservando así el sabor, aroma y características del fruto
del que procede.
Notas
históricas
El término
"Lucentina", asociado a la variedad
hojiblanca, es empleado indistintamente tanto en relación al
origen de la variedad, ya que esta procede del municipio de Lucena, como
por el aspecto que presenta el árbol gracias a la luminosidad del envés
de la hoja.
La zona de
producción amparada estaba históricamente incluida dentro de la llamada
por los romanos la Bética, de donde se surtían de
aceite de oliva para la metrópolis, por lo que se puede
afirmar que el cultivo del olivar en esta zona es muy antiguo.
Así, el
cultivo del olivar en la Denominación de Origen Protegida Lucena se remonta a
épocas ancestrales, si bien, es a partir de la Reconquista y, más tarde,
con el Catastro de Ensenada cuando se pueden obtener datos fiables en
archivo que demuestran el enraizamiento del cultivo del olivar en la
zona.
En Lucena,
existe evidencia arqueológica de más de cuarenta yacimientos de época
romana (siglos I y II), que se tratan, en su mayor parte, de ruinas de
casas de labor «fundi» que proliferaron en este tiempo favorable
para la exportación a otros lugares del mundo romano, fundamentalmente
aceite y vino del sur de Córdoba.
Al mismo
tiempo, un activo comercio a través de una eficiente red de
comunicaciones en la que se hallaba incluida la comarca lucentina por
medio de la vía Antequera-Córdoba, permitía la llegada de productos como
bronces, vidrios, cerámicas de lujo y otros; y la exportación de lana,
vino y
aceite.
En época
árabe, se citaba al-Yussana (Lucena), como un municipio en el que
entre otros cultivos el del olivo era importantísimo y muy apreciado. En
diferentes escritos de los años 714-715 se hace referencia a Lucena como
municipio con abundante agua, olivos y otros árboles frutales.
Su
expansión económica y cultural se originó en la época judía, al ser un
núcleo muy importante del judaísmo y un centro comercial de primer
orden, como nos hablan en unos escritos del siglo X en los que cita a
Lucena como ciudad de comercio de productos elaborados de origen
agrícola como el
vino, los
licores y el aceite.
Suelo y
clima
En cuanto a
la geología, la caliza compacta, las margas, las calizas irisadas y
conchíferas, las calizas y la creta, que caracterizan el terreno
jurásico, son las de mejor condición para el desarrollo y vegetación del
olivo, lo que repercute en una mayor producción de aceite y una mejor
calidad del mismo.
Son estos
suelos calizos, arcillosos y silíceos, idóneos para la variedad
Hojiblanca (principal con porcentajes superiores al 90%), que
a su vez permiten una buena implantación del resto de variedades
admitidas de forma secundaria.
La altitud
media sobre el nivel del mar en la zona de producción oscila entre los
171 m de Puente Genil y los 800 m. de Iznájar. La presencia de cultivos
en alturas sobre los 400 metros en la mayor parte de la zona de
producción, provoca modificaciones en la estructura química de los
aceites producidos, que benefician la calidad de los mismos y lo
distinguen de otros aceites producidos en otras zonas con diferente
altura media.
A
diferencia del resto de la provincia, apenas se observan ciertos rasgos
de continentalización en la zona de la Denominación de Origen Protegida
Lucena.
El medio
característico de la zona productiva de la Denominación de Origen
Protegida Lucena, en concreto la
altitud media, la composición caliza de los suelos con gran presencia de
compuestos carbonatados y el clima mediterráneo, hace que aumente el
contenido en
polifenoles de sus aceites, obteniéndose aceites con caracteres
sensoriales diferentes a otras comarcas que cultivan las mismas
variedades de
olivos (como la zona de
Antequera en Málaga, con clima más suave y menos horas de
sol), en especial, con presencia apreciable, aunque suave, de los
atributos picante y amargo.
Cultivo
y recolección
Las
plantaciones de olivar en la zona delimitada suelen tener densidades que
oscilan entre los 70-150 árboles por hectárea, distribuidas en marco
real o rectangular, permitiendo una perfecta iluminación en toda la
superficie productiva de la plantación.
El sistema de cultivo utilizado por los olivareros de la zona es el
laboreo, manteniendo el suelo desnudo de vegetación todo el año mediante
labores continuadas.
En la Denominación de Origen Protegida Lucena es imprescindible un
estricto control de plagas y enfermedades para obtener aceites de
calidad.
La
fertilización de los olivares de la Denominación de Origen Protegida
Lucena se lleva a cabo mediante el aporte de dos tipos de fertilizantes:
aminoácidos y tratamientos foliares.
El tipo de
poda que se realiza al olivar de la zona es, principalmente, el de
renovación continuada o rejuvenecimiento, es decir, una vez que los
olivos están formados se realiza una poda para mantener y retrasar
la fructificación y el envejecimiento de éste.
La
recolección es mayoritariamente mecánica (mediante buggies o vibradores)
y se suele iniciar, con variaciones en función de la campaña, entre el
inicio de noviembre y el inicio de diciembre. Toda la
aceituna utilizada para la obtención de aceites amparados
procede “de vuelo”, y es separada en su recolección y transporte
de la
aceituna recogida del suelo.
En la zona
amparada por la Denominación de Origen Protegida Lucena el método de
transporte de
aceituna utilizado es a granel. El transporte del fruto se
realizará en 24 horas una vez se haya recolectado, para evitar el típico
sabor a “atrojado”.
Procesado y elaboración
En la zona
amparada por la Denominación de Origen Protegida Lucena el método de
transporte de
aceituna utilizado es a granel. El transporte del fruto se
realizará en 24 horas una vez se haya recolectado. Por lo que respecta
al tiempo transcurrido entre recolección y transporte a la
almazara, esto se hace a diario ya que en caso contrario comienzan
las
fermentaciones, pudiendo darse el típico sabor a "atrojado".
En la
Denominación de Origen Protegida Lucena la
aceituna es recibida en la
almazara manteniéndose en todo momento separado el fruto en función
de su calidad. Se diferencia principalmente la aceituna de "vuelo"
(recolectadas directamente del árbol, sin desperfectos, ni dañada) que
es la que se utiliza para proporcionar los aceites de mayor calidad, que
serán los amparados por la Denominación de Origen Protegida Lucena; y la
que no es de vuelo no se utiliza para obtener aceites amparados por la
Denominación de Origen Protegida Lucena.
El
procedimiento para proceder a su separación se realiza mediante la
limpieza, industrialmente se utilizan limpiadores que, mediante una
corriente de aire, separan de la
aceituna las hojas y ramas menos pesadas que aquella; al
mismo tiempo, una criba vibrante elimina la tierra suelta que,
eventualmente, pudiera llevar el fruto. Tras la línea de lavado se
instala un equipo de escurrido que elimina la mayor cantidad de agua. Se
instalan ciclones de aire para un mejor secado del fruto.
Esta
operación se hace en continuo, con los molinos metálicos de martillos.
La molturación se produce por la acción de los martillos, que giran en
regímenes cercanos a las 3.000 vueltas por minuto, pasando
posteriormente por una criba, para homogeneizar el tamaño de las
partículas que salen del molino.
Las
batidoras que se utilizan son horizontales o verticales, según la
posición del eje de rotación de las paletas. El fluido de calefacción,
compuesto por agua caliente, circula, generalmente, por una camisa que
rodea el cuerpo de la batidora. En algunos modelos, circula a través de
las paletas. La temperatura de batido no debe sobrepasar los 35 ºC. en
la masa al final del batido y la duración del batido no debe pasar los
75 minutos.
Una vez
batida la masa, se inyecta en el decánter, mediante bombas. La
masa impulsada por estas bombas llega al decánter a través de
unas mangueras, y de la caña o conducto que se introduce en la
centrífuga horizontal.
Usualmente,
el aceite es conducido a unos depósitos de tránsito denominados
decantadores, en los que el aceite se asienta y se produce una
decantación natural por peso, separándose el agua residual existente y
las impurezas sólidas que hubieran podido subsistir en el aceite, del
producto principal.
El local
donde se conservan los aceites mantienen a éstos a una temperatura
sensiblemente constante, alrededor de los 18-20 ºC, para posibilitar su
maduración sin favorecer procesos oxidativos. Asimismo, tienen una
iluminación tenue y están absolutamente exento de olores extraños, para
evitar la alteración de los caracteres sensoriales de los aceites
almacenados.
La
comercialización de los aceites acogidos a la Denominación de Origen
Protegida Lucena se realiza en dos tipos de envases, cristal o lata.
Reglamentación
Esta DOP
tiene la protección nacional transitoria prevista en el artículo 5.6 del
Reglamento 510/2006 del Consejo.
BOJA número 9 de 15/1/2009. Orden de 2 de enero de 2009, por la que se
emite decisión favorable en relación con la solicitud de inscripción en
el registro de la Denominación de Origen Protegida «Lucena».
Resolución de 16 de noviembre de 2009, de la Dirección General de
Industria y Mercados Alimentarios, por la que se concede la protección
nacional transitoria a la Denominación de Origen Protegida "Lucena". (BOE
nº 306 de 21-12-10)
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