|
El
cultivo del olivo en esta zona vine de antiguo y su aceite ha
tenido fama mundial. Por buena y por haber sido pionera en introducir
modernas técnicas en el tratamiento de las
aceitunas.
Cada vez se
plantan más
olivos pero en una temporada normal se puede alcanzar una
producción de 50.000 toneladas de
aceitunas.
En una
hectárea de terreno puede haber de 70 a 90
olivos. Todos los años los agricultores podan los
olivos quitándoles las ramas más viejas. Esto favorece la
fructificación y la recolección que se hace por medio del ordeño, es
decir el fruto (las
olivas) se coge directamente del árbol.
Las plagas
se tratan siempre siguiendo las normas de control del Área de Defensa
Vegetal del Baix Ebre y Montsià.
Casi todo
el olivar es de secano aunque últimamente cada vez de utiliza más el
riego por goteo.
Se cuida
muy mucho el transporte de las
olivas a las
almazaras. El
aceite obtenido se comercializa con la marca de calidad de la
Denominación de Origen “Aceite del Baix Ebre-Montsià” o “Oli del Baix
Ebre y Montsià”.
Es el
olivar más antiguo de la Comunidad Autónoma de Cataluña y posiblemente
más extenso.
Los aceites
del Baix Ebre gozan de fama mundial. Las
almazaras de esta zona han sido pioneras en España en la elaboración
del
aceite de oliva, al trabajar en frío la
aceituna.
Desde el
punto de vista natural la zona olivarera del Baix Ebre-Montsià está
marcada por la presencia del río Ebro, los puertos de Tortosa-Beseit,
las sierras de Cardó y del Boix y el mar Mediterráneo.
Los suelos
muy erosionados son de procedencia calcárea, con una corteza caliza de
grosor y profundidad variable. En la zona a este suelo se le conoce como
“taperot”.
El clima de
la Denominación de Origen “Aceite del Baix Ebre-Montsià” es mediterráneo
marítimo, con inviernos muy suaves y unas temperaturas medias anuales de
23º. Al tener unas temperaturas más altas que otras comarcas próximas
hace que la maduración de las
aceitunas sea más temprana.
Otro
elemento climático que tiene su influencia en el olivar es el viento
característico de la zona. Se le conoce como “dalt” o “mistral”. Es seco
y muy persistente. Su presencia es muy fuerte en otoño y en invierno,
época de recolección de la
aceituna.
Historia
Según los
historiadores, el
olivo fue introducido en la zona por los griegos, y más tarde
por los romanos, a través de sus incursiones colonizadoras. Algunos
topónimos como Olestium o Fliuanu Oleum, demuestran la abundancia de
olivos en la zona del río Sénia.
Ya durante
la época medieval, en el LLibre Novè dels Costums de Tortosa se hace
referencia a leyes especiales para los molinos harineros y de
aceite. Otros testimonios escritos, como una declaración
oficial de bienes realizada en 1353, y publicada en la obra de Enric
Bayerri Història de Tortosa i la seva comarca, demuestran como la
mayoría de pobladores tenían
olivos,
algarrobos y viñedos.
Pero no fue
hasta el siglo XVIII y XIX que el
aceite de oliva y su comercio se convirtieron en una riqueza
agrícola propia de la zona que llevó a convertir Tortosa en la capital
española del
aceite a principios del siglo XX.
La actual
Denominación de Origen Protegida es un premio a la riqueza de la tierra
y al esfuerzo de los productores por conservar la tradición de un conreo
milenario, que aunque pasen los siglos, sigue conservando sus raíces. |