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Es un
aceite de gran estabilidad, muy afrutado y ligeramente
amargo.
El olivar
de la Denominación de Origen "Sierra de Cazorla" no es homogéneo,
encontrándonos casi simultáneamente en zonas de campiña y de sierra con
distinto grado de avance fenológico lo que deriva en unos
aceites con propiedades organolépticas propias y
características.
La
superficie de esta Comarca es de 1.337 km.2, ocupando la
sexta posición de las nueve comarcas agrarias de la provincia de Jaén.
La superficie dedicada al olivar representa el 5,89% de la superficie de
olivar cultivado en Andalucía y el 52% de la superficie cultivada en la
Comarca.
La
producción media de la zona es de 11.000 toneladas de aceite.
La comarca
agraria de la "Sierra de Cazorla" está situada junto al Parque Natural
de la Sierra de Cazorla, al Sudeste de la provincia de Jaén, delimitando
al Noreste con "Sierra de Segura", al Norte con el Valle del Alto
Guadalquivir, al Sudeste con las altiplanicies de Baza y Huescar
(Granada), al Este con la provincia de Granada y al Oeste con Sierra
Mágina y Montes de Jaén. Un territorio privilegiado, de gran belleza y
con rasgos propios inconfundibles que influye en todos los órdenes y más
aún en su agricultura.
Suelo y
Clima
La zona es
accidentada debido a su situación en plena cordillera pre-Bética. Los
suelos son aluviales con formaciones arenosas y limosas. En otras zonas
destacan los suelos calizos y arcillosos.
El clima es
continental suave, con unas temperaturas que oscilan entre los 4º C y
los 23º C, aunque, debido a la zona montañosa en la que está asentada la
Denominación, podemos encontrarnos con temperaturas más extremas.
El índice
pluviométrico anual oscila entre los 600 mm y los 1000 mm.
Materia
Prima-Elaboración
La
Denominación de Origen solamente protege los aceites de
Oliva Virgen Extra de las variedades
Picual y Royal. La variedad predominante es la
Picual,
que ocupa el 94% de la superficie de olivar, encontrándose un 6% de la
variedad Royal,
aceite de altísimo valor y que se concentra preferentemente
en los términos municipales de Cazorla, La Iruela y Quesada.
Una
característica de estos aceites es su ligero "amargor", ocasionado por
la presencia de
antioxidantes naturales, por lo que son aceites muy
estables frente al enranciamiento, lo que provoca que sean demandados
para dar estabilidad a aceites de otras variedades de
aceituna.
Elaboración
Una esmerada elaboración
unida a una ancestral tradición, seguido de un cuidado prensado en frío
a temperatura constante y posteriormente unos rigurosos controles y
análisis hacen que los aceites procedentes de la Sierra de Cazorla sean
de una calidad extraordinaria, ricos en
vitaminas
A,
D,
E y
K.
Las
aceitunas se recogerán directamente del árbol, no pudiendo
ser recogidas para la elaboración del
aceite las que estén en el suelo. A continuación se trasladan
a las
almazaras con el mayor esmero posible, evitando daños durante el
transporte.
En las
almazaras se recogen las
olivas de forma que no estén demasiado tiempo en espera (el
plazo establecido es de 48 horas como máximo). La
extracción del aceite se realiza siguiendo el siguiente proceso:
batido o molienda, decantado y centrifugado.
El
siguiente paso es el almacenamiento, donde se califica y conserva hasta
su envasado.
En
Andalucía "se cultivaba en todos los terrenos aptos de la Bética, tanto
en las tierras aluviales como en las colinas". Los musulmanes
continuaron con este tradicional cultivo y los cristianos al conquistar
la Sierra siguieron con el cultivo. Hasta mediados del siglo XIX,
(Desamortización), y comienzos de XX, no se produce la eclosión que
desemboca en el panorama actual.
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