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El chosco es un producto cárnico
elaborado con piezas troceadas procedentes de cortes selectos de carne de
porcino de la cabecera de lomo y lengua, adobadas con
sal,
pimentón
y ajo,
embutido en el ciego de cerdo, ahumado y crudo-curado. Esto le confiere unas
características diferenciales respecto a otros tipos de embutidos, en el
cual se observa claramente los trozos de carne.
Se trata de un embutido crudo-curado
que se presenta en piezas de alrededor de un kilogramo. La forma viene
definida por la forma de la tripa (ciego), siendo redondeada e irregular. El
color es rojizo en el exterior. El chosco es un embutido típico del concejo
asturiano de Tineo.
Está compuesto por carne de cerdo de
la cabecera del lomo (mínimo 80%), lengua (mínimo 15%), además de
sal,
pimentón
y ajo, con
una humedad mínima del 40%. La relación de
grasa/extracto seco menor del 35
% y la de
proteína/extracto seco mayor del 50 %.
Su color característico es el
rojizo, más o menos intenso según la carne utilizada y la concentración del
pimentón.
Su sabor es agridulce con ahumado suave. El aroma y sabor característico a
embutido adobado y ahumado, pudiendo ser más o menos intenso en función de
los días de ahumado y con una textura jugosa.
Para consumirlo se cuece y se
acompaña generalmente de
patatas
o berzas
siendo uno de los componentes del porte de la zona de que se trate. En la
actualidad, muchas chacineras de tipo industrial venden el chosco ya cocido
lo que facilita el consumo.
Los choscos en el momento de su
expedición, tienen las características siguientes:
Forma y aspecto exterior: viene
definida por la forma de la tripa (ciego), siendo redondeada e irregular,
con un color rojizo en el exterior, con un peso entre 500 grs. y 2.000 grs.,
de consistencia firme, en los cortes se visualizan con nitidez las piezas de
carne, con una coloración característica, rojizo intenso de más a menos,
dependiendo de la carne y concentración de
pimentón.
Es un tipo de embutido típico del
Noroeste de la Península Ibérica que se elabora embutiendo trozos de lomo,
de cogote y de lengua en el intestino ciego del cerdo.
En las comarcas Noroccidentales de
la Península Ibérica y también en otras regiones de España y Portugal, se
elaboran productos con otros nombres y composiciones similares, como
butelo,
botello,
butiel.lu, chosco,
androlla, etc.
El Chosco de Tineo es un
embutido curado y ahumado en ciego de cerdo. Los ingredientes que se emplean
en su elaboración son cabecera de lomo, lengua,
sal,
pimentón y ajo. La tripa que se utiliza como cobertura del chosco es el ciego del cerdo, de ahí su forma redondeada e irregular.
El chosco es sin duda el producto
más peculiar de Tineo, siendo desde tiempos inmemoriales rey de la
gastronomía tinetense y plato principal de las fiestas y celebraciones
especialmente en época invernal.
Antecedentes históricos y
sociales
El «Chosco de Tineo» recibe su
nombre de la zona de donde se obtiene, es de ascendencia «vaqueira» y las
características específicas de este peculiar producto, elaborado con carne
de cabecera de lomo y lengua de ganado porcino, hacen de él un embutido
distinguido y con gran reputación asociada a la zona geográfica delimitada;
así lo demuestran los numerosos textos en que se encuentra referenciado.
Lucas Pallarés en su «Guía de
Productos de la Tierra» (Madrid 1988) y Dionisio Pérez en su «Guía del buen
comer español» (1929) lo tienen en cuenta como un producto noble, asociado a
las matanzas caseras de los ganaderos trasterminantes (vaqueiros de alzada),
el primero; y como un plato característico en Tineo el día de San Roque, el
segundo.
En 1890 las fiestas del Campo de San
Roque de Tineo, los días 15 y 16 de agosto, congregaban en la feria ganadera
una gran cantidad de asistentes. Las meriendas en torno a la ermita con
empanadas, embutidos (chosco,
jamón), postres suculentos, son descritas por el cronista local Claudio
Zardaín en 1920 (Remembranzas de antaño y hogaño de la villa de Tineo).
En el Inventario Español de
productos tradicionales, se presenta el chosco como un artículo polivalente
de la comarca de Tineo, que no falta en las meriendas de campo ni en las
comidas más suculentas.
Además, con respecto a la materia
prima, aparecen en Asturias diversas menciones; son de destacar los
documentos (Monasterios de Obona y Belmonte) y normas de concejos y
parroquias que indican la importancia del cerdo como animal frecuente en las
aldeas y caserías, así como las condiciones de manejo. En la fundación del
monasterio de Obona (Tineo) en el 781 por el príncipe Adelgaster, aparecen «duodecim
porcos et quatuor porcas».
Las peculiaridades naturales de la
zona, con una humedad ambiental elevada han influido en el proceso de
obtención de este embutido, considerado desde siempre como especial; lo que
propició formas determinadas de conservación, como el ahumado para el que se
utilizaba la leña de toxu/o, arbusto muy abundante y que permitía el ahorro
de otras maderas también autóctonas, que se fueron utilizando
progresivamente a medida que su importancia para otros fines se iba
relegando y que se siguen utilizando en la actualidad.
En el acabado del proceso de secado,
que si bien en las aldeas se llevaba a cabo en los hórreos; es de destacar
la importancia que en este sentido tuvieron los vaqueiros de alzada
«moradores de ciertos pueblos de la zona, que viven comúnmente de la cría de
ganado vacuno y se desplazan con sus familias y ganados (incluyendo los
cerdos) a la alta montaña, de abril a octubre». En estos desplazamientos
llevaban entre sus enseres los choscos, completando el proceso en las
brañas, donde se le confería un acabado especial por el secado a una altitud
superior.
El factor humano se hace patente en
este embutido, que a día de hoy se sigue elaborando de una forma artesanal,
transmitida de generación en generación, manteniendo todos los aspectos
fundamentales de la misma, esmerándose en el cumplimiento de las exigencias
sanitarias actuales. Ha pasado de ser un producto reservado en gran parte,
para las ocasiones especiales a no faltar en cualquiera de los restaurantes
de la zona, aunque en el ámbito rural se sigue reservando para los
acontecimientos relevantes.
Además del proceso de elaboración,
su importancia se debe a la utilización de piezas de alta calidad de la
canal, que hacen de él, desde siempre, un embutido especial y de reconocido
prestigio en la actualidad.
Ingredientes y elaboración
Los ingredientes varían según la
zona e incluso la casa. Van desde el empleo exclusivo del cogote del cerdo
al empleo de lengua, pasando por mezclas de éstos con piezas de cabecero de
lomo o incluso de papada. Los ingredientes que se emplean en su elaboración
son 80% como mínimo de cabecera de lomo y 15 % mínimo de lengua,
sal,
pimentón y ajo. La tripa que se utiliza como cobertura del chosco es el ciego del cerdo, de ahí su forma redondeada e irregular.
Además, se podrán emplear estas
piezas tanto enteras como troceadas y mezcladas, una vez seleccionada la
carne, se mezcla y adoba (según las piezas sean enteras o troceadas) con
pimentón dulce y
picante, sal,
perejil
y ajo
durante 4 ó 5 días. Se embute en ciego de cerdo y se ata rodeándolo con una
cuerda. Posteriormente se le somete a un proceso de ahumado de unos 15 días,
más intenso al principio con el objeto de que pierda pronto la humedad. Para
el ahumado suele usarse madera de roble, aún relativamente abundante en los
bosques de Asturias.
Consumo
Su forma de consumo depende del
grado de curación del producto. Si está bien curado se consume en lonchas
sin ninguna preparación adicional, mientras que si no lo está tanto, se
suele consumir hervido en agua durante una hora aproximadamente, antes se
debe pinchar la tripa para que no estalle. Así, podemos comer el chosco en
frío, pasados incluso unos días después de haberlo cocinado.
Por su alto valor energético y fácil
preparación, nunca falta en las abundantes y generosas meriendas, con motivo
de las faenas más duras que se hacen en el campo tinetense, ni en las
fiestas o romerías embuchado, lo que forma el denominado por muchos
tinetenses y asturianos "marisco de cuadra".
I.G.P. "Chosco de Tineo"
INDICACIÓN GEOGRÁFICA PROTEGIDA "CHOSCO
DE TINEO"
Teléfono: 985.80.01.74 / Fax:
985.80.06.74
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