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Extremadura, en el suroeste de
España, es la región europea con mayor extensión de dehesa, el hábitat donde
los cerdos ibéricos encuentran su medio idóneo. Sus encinas, alcornoques y
pastos alimentan muchos de los cerdos ibéricos que luego son sacrificados y
curados en otras zonas, como Salamanca o Huelva, donde la extensión de este
tipo de bosque es mucho más reducida.
El patrimonio histórico-artístico
extremeño es enorme y diverso, desde yacimientos prehistóricos hasta la
importantísima presencia de la cultura romana, los restos visigodos, árabes
y judíos. Mérida, fundada en el año 25 a.C y declarada Patrimonio de la
Humanidad en 1993, conserva importantes vestigios romanos. Otras ciudades,
como Cáceres, declarada Patrimonio de la humanidad en 1986, y Trujillo
destacan por sus monumentos y arquitectura, gracias en gran parte a las
riquezas que los conquistadores de América emplearon a partir del siglo XV.
Zonas de producción y elaboración
La zona de elaboración de jamón
ibérico controlada por el Consejo Regulador de la D.O.P. Dehesa de
Extremadura, creada en 1990 y con sede en Mérida, está repartida por toda la
comunidad autónoma, aunque la mayor extensión de dehesas está en la
provincia de Badajoz.
La elaboración de productos ibéricos
está muy extendida en toda Extremadura, convirtiendo esta región en la
primera productora nacional. Hay casi un millón de hectáreas de dehesa que
son usadas por cerca de 1.500 explotaciones ganaderas. Las principales zonas
elaboradoras están en las sierras del suroeste de Badajoz, Ibor y Villuercas,
Gredos Sur, Sierra de Montánchez y Sierra de San Pedro. En estas comarcas se
encuentran la mayor parte del centenar de industrias elaboradoras inscritas
en la DO que hay actualmente.
La principal diferencia de la
Denominación de Origen Dehesa de Extremadura con otras DO es que ésta solo
puede abastecerse de animales procedentes de dehesas de Extremadura,
teniendo la otras Denominaciones la posibilidad de adquirir animales de
prácticamente cualquier dehesa española.
Características de la
Denominación de Origen Dehesa de Extremadura
Etiqueta que certifica la calidad
bellota de la denominación de origen Dehesa de Extremadura Etiqueta que
certifica la calidad recebo de la denominación de origen Dehesa de
Extremadura Etiqueta que certifica la calidad campo de la denominación de
origen Dehesa de Extremadura
Bellota
(máxima calidad)
Recebo (alimentado con bellota y piensos autorizados)
Campo (piensos autorizados)
El ganado permitido para la
elaboración de jamones y paletas amparados por esta denominación debe ser de
la raza Ibérica o cruce del 75% por lo menos de sangre ibérica y 25% de la
raza Duroc-Jersey.
El Consejo Regulador de esta D.O.
Protegida es uno de los más estrictos en el control del proceso de
producción. Las principales tareas que lleva a cabo son:
-
Control de la raza ibérica del
cerdo y peso de entrada y salida de montanera. Sólo los animales de entre
80 y 105 Kg serán aptos; de esta manera se garantiza que repondrán gran
parte de su peso con bellotas y pastos.
-
Marcaje e identificación del cerdo
en la entrada en montanera mediante crotal metálico en la oreja.
-
Control de la calidad anual de la
montanera y del número de cerdos por explotación. Para garantizar el
suficiente alimento para el engorde de los animales, se determina el
número máximo de cerdos por hectárea que pueden entrar en montanera en
función de la producción de bellotas del año.
-
Marcaje e identificación de
piezas, jamones y paletas, en el matadero al sacrificio sobre canal. Los
cerdos llegan al matadero como mínimo 24 horas antes de su sacrificio, con
el fin de eliminar la fatiga del transporte y recuperar el nivel muscular
del
glucógeno. Obtenidos los perniles y extremidades anteriores y
previamente al período de elaboración, se mantendrán de 36 a 48 horas a
temperaturas comprendidas entre 1ºC y 4ºC. Serán desechados todos los
perniles con peso inferior a 6 Kg. y las extremidades anteriores con peso
inferior a 4 Kg.
-
Control analítico de la
grasa de
la canal del cerdo mediante la obtención del perfil de ácidos grasos.
-
Control de la industria de la
concentración salina en el momento de la salazón.
-
Control de los tiempos mínimos de
permanencia de las piezas en secadero durante la curación.
-
Control de los tiempos mínimos de
permanencia de las piezas en bodega durante la curación. Entre secadero y
bodega, el tiempo de curación nunca será inferior a 20 meses para jamones
y 12 meses para paletas.
-
Estudio y control de la
concentración salina de las piezas antes de su salida al mercado (cloruro
sódico máximo del 5%). El jamón de Extremadura es uno de los menos salados
del mercado.
-
Control de la calidad final,
calificación y etiquetado (si procede) en la industria, antes de salir
al mercado, de los JAMONES Y PALETAS "DEHESA DE EXTREMADURA". El
etiquetaje (ver imagen de la izquierda) permite distinguir los jamones
en función de su calidad, existiendo estas 3 clasificaciones:
-
Bellota: El animal entra en
montanera con 80/105 Kilos, reponiendo entorno al 60% de su peso de
entrada a base de bellotas y hierbas.
-
Recebo: El animal repone entorno
al 30% de su peso de entrada a base de bellotas y hierbas,
complementando el resto de su alimentación con piensos naturales
autorizados por el Consejo Regulador.
-
Campo: El animal se
alimenta en régimen extensivo con piensos autorizados por el Consejo
Regulador y pastos de la Dehesa.
Además del control sobre los
productos, el Consejo Regulador también es responsable de inspeccionar las
instalaciones y procesos de todas las explotaciones e industrias
involucradas en el proceso de elaboración del jamón.
Las etiquetas también pueden hacer
referencia a las características genéticas del animal, distinguiéndose entre
Cerdos Ibéricos Puros (100% raza ibérica) y Cerdos Cruzados (con al menos un
75% de sangre ibérica). El cruce con la especie Duroc proporciona jamones
ligeramente menos grasos, con más proporción de magro, aunque es necesario
tener un paladar muy experimentado para hallar diferencias organolépticas.
El jamón
Las características de los jamones y
paletas de la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura:
-
Forma exterior: Jamón de forma
estilizada, de caña fina y alargada. Pezuña negra. La cara externa
presenta el cuero cortado en forma de V (serrano) y está recubierta por
una gruesa capa adiposa brillante. La cara interna tiene muestras de flora
micótica, blanca o gris azulada, rasgo inequívoco de su lento proceso de
maduración en bodega.
-
Peso: No inferior a 4,5 Kg. en los
jamones y 3,5 Kg. en la paletas.
-
Coloración: Brillante. Entre el
rosa y el rojo púrpura.
-
Consistencia: Carne poco fibrosa.
Presenta vetas de
grasa brillante y blanda entreveradas entre su carne
magra.
-
Sabor: Poco salado. Aromas
intensos, agradables y llenos de matices. Muy delicado, exquisito.
-
El color rojo vivo que presenta al
corte es debido a que son animales criados en libertad y a su edad
avanzada (18 meses), y numerosas infiltraciones grasas dando lugar al
característico veteado de los productos Ibéricos, lo que determina una
gran jugosidad y ternura. La extrema brillantez se debe a que la
grasa
infiltrada tiene un punto de fusión bajo, gracias fundamentalmente a la
alimentación con bellotas. Nos ofrece un aroma y sabor intenso y
persistente, debido al prolongado período de maduración. Otra
característica del jamón Dehesa de Extremadura es su bajo contenido en
sal, dado que las óptimas condiciones climatológicas de la zona permiten
reducir el periodo de salazón habitual en otras zonas.
Cómo reconocer un jamón Dehesa de
Extremadura
Por su precinto plástico inviolable
con la leyenda Denominación de Origen Dehesa de Extremadura, numerado y con
los dígitos identificativos de la campaña de sacrificio, siendo rojo
(bellota), verde (recebo) o amarillo (campo).
Por su etiqueta numerada, fijada a
la caña con el marchamo de la Deniminación de Origen, con igual código de
colores que el precinto.
Por su peso, no inferior a 5 Kg en
jamones y 3.5 Kg en paletillas.
Por su curación de más de 20 meses
para los jamones y 12 para las paletillas.
Por su corte en "V".
Por su forma estilizada de caña fina
y aspecto no anguloso ni reseco.
Por su
grasa de aspecto brillante,
fluida y blanda al tacto. |