|
Son numerosos y a veces complejos los métodos
empleados para la conservación de alimentos y especialmente a escala industrial. Aquí
figura una breve relación en la que muchos se utilizan únicamente con un determinado
grupo de alimentos pero que en cualquier caso no está de más recordar. |
| EL AHUMADO |
|
El ahumado es un método de conservación que se
ha usado para aprovechar los momentos de abundancia y conservar los alimentos, pero al
mismo tiempo el hombre se dio cuenta que los ahumados adquirían una textura, aroma y
sabor bastante agradable al paladar.
Es una práctica tan antigua como la desecación o
la salazón, se usaba fundamentalmente en zonas costera del norte de Europa.
Las propiedades del humo como conservante fueron
conocidas desde antiguo, aunque ahora sabemos además cuales son las sustancias que lo
integran y por tanto conocemos la presencia de los compuestos como el guayacol y sus
derivados, los ácidos grasos volátiles y el formaldehído, sustancias estas que inhiben
el desarrollo de gérmenes, sin embargo este proceso no asegura la conservación ilimitada
del pescado ya que la cantidad de humo que se fija en la carne y piel del pescado no es
muy grande y depende especialmente de la duración del proceso.
Los pescados se pueden ahumar en frío o en
caliente, el ahumado en frío es aquel tratado con humo recién obtenido en un ambiente
con una temperatura inferior a 30ºC y el pescado ahumado en caliente es aquel que procede
de un tratamiento con humo recién obtenido en condiciones térmicas que superen los
60ºC.
Los pescados ahumados en frío se conservan, por
tanto, durante un periodo mas largo porque se someten a unas salazones mas intensas, y se exponen durante mas tiempo al humo.
Las especies que tradicionalmente se han sometido
a su conservación mediante este procedimiento. han sido las de carnes ricas en
grasas,
arenques, salmón, anguilas, truchas, caballas etc.
Para la obtención del humo es recomendable
serrín y virutas obtenidas a partir de madera de haya, roble y arce, aunque se pueden
emplear otras maderas como castaño, chopo, fresno y sauce además la de
árboles frutales, como
el naranjo.
Respecto de las maderas resinosas aunque no se
recomiendan para ser empleadas en este menester, la experiencia llevada a acabo con madera
de pino ha dado excelentes resultados, sin que el alto contenido en trementina haya
perjudicado ni el sabor ni el color del producto final.
Manipulaciones
previas al ahumado
Partiremos de un pescado especialmente muy fresco
y trabajaremos en condiciones escrupulosamente higiénicas, evitando en todo momento la
contaminación del alimento y de los utensilios a emplear.
En primer lugar procederemos a limpiar
cuidadosamente el pescado quitándole las vísceras y lavándolo bien para eliminar todos
los restos de sangre, dejándole generalmente la piel y las escamas (con la idea de que
esta le sirva de cohesión a los filetes); y procederemos a quitar todas las espinas y
cartílagos que tenga el pescado.
El paso siguiente es la salazón, este proceso puede ser mediante una salmuera seca o húmeda, en los ejemplos que veremos mas
adelante utilizaremos salmuera seca, consistente en dos
partes de sal por una de azúcar, pudiendo variar las proporciones según el gusto personal.
Para que la salazón sea lo mas equilibrada
posible, hemos de poner la salmuera de forma proporcional,
es decir menor cantidad cuanto menor masa muscular del pez (cola y falda) y mayor cuanto
mas masa (lomos). |
| CONGELACIÓN |
La congelación, es decir, la
exposición de los alimentos a temperaturas por debajo de los cero grados , puede ser
utilizada para preservar la mayoría de los alimentos como carnes, pescados, frutas,
verduras, etc., incluyendo comidas ya cocinadas y preparadas. Cuando se utiliza esta
técnica, los alimentos son congelados rápidamente para evitar cambios en la textura y en
el sabor. (Ver más) |
| DESHIDRATACIÓN |
|
Este es uno de los métodos más antiguos utilizado por el ser humano
para preservar los alimentos. El método se basa en el hecho de que los microorganismos
que contaminan los alimentos no pueden crecer en los alimentos secos. Carnes, frutas,
vegetales, etc., eran colocados a la luz solar para que se les evaporara el agua que
tenían y de esta manera, se lograba a que duraran mucho más tiempo que si se mantuvieran
sin ese tratamiento.
La conservación de los alimentos por
deshidratación es uno de los métodos más antiguos, el cual tuvo su origen en los campos
de cultivo cuando se dejaban deshidratar de forma natural las cosechas de
cereales, heno,
y otros antes de su recolección o mientras permanecían en las cercanías de la zona de
cultivo.
El éxito de este procedimiento reside en que,
además de proporcionar estabilidad microbiológica, debido a la reducción de la
actividad del agua, y fisicoquímica, aporta otras ventajas derivadas de la reducción del
peso, en relación con el transporte, manipulación y almacenamiento. Para conseguir esto,
la transferencia de calor debe ser tal que se alcance el calor latente de evaporación y
que se logre que el agua o el vapor de agua atraviese el alimento y lo abandone.
Su aplicación se extiende a una amplia gama de
productos: pescados, carnes, frutas,
verduras,
té,
café, azúcar, almidones, sopas,
comidas precocinadas, especias,
hierbas, etc.
Es muy importante elegir el método de
deshidratación más adecuado para cada tipo de alimento, siendo los más frecuentes: la
deshidratación al aire libre, por rocío, por aire, al vacío, por congelación y por
deshidrocongelación. También es vital conocer la velocidad a la que va a tener lugar el
proceso, ya que la eliminación de humedad excesivamente rápida en las capas externas
puede provocar un endurecimiento de la superficie, impidiendo que se produzca la correcta
deshidratación del producto.
Los factores que influyen en la elección del
método óptimo y de la velocidad de deshidratación más adecuada son los siguientes:
Características de los productos a deshidratar:
actividad del agua para distintos contenidos de humedad y a una temperatura determinada,
resistencia a la difusión, conductividad del calor, tamaño efectivo de los poros, etc.
Conductividad del calor.
Características de las mezclas aire/vapor a
diferentes temperaturas.
Capacidad de rehidratación o reconstrucción
del producto después de un determinado tiempo de almacenamiento.
Deshidratación
al aire libre
Está limitada a las regiones templadas o cálidas
donde el viento y la humedad del aire son adecuados.
Generalmente se aplica a frutas y semillas, aunque
también es frecuente para algunas hortalizas como los pimientos y tomates.
Deshidratación por aire
Para que pueda llevarse a cabo de forma directa,
es necesario que la presión de vapor de agua en el aire que rodea al producto a
deshidratar, sea significativamente inferior que su presión parcial saturada a la
temperatura de trabajo.
Puede realizarse de dos formas: por partidas o de
forma continua, constando el equipo de: túneles, desecadores de bandeja u
horno,
desecadores de tambor o giratorios y desecadores neumáticos de cinta acanalada,
giratorios, de cascada, torre, espiral, lecho fluidificado, de tolva y de cinta o banda.
Estos equipos están diseñados de forma que suministren un elevado flujo de aire en las
fases iniciales del proceso, que luego se va reduciendo conforme se desplaza el producto
sometido a deshidratación. Así, por ejemplo, para porciones de hortalizas es común que
se aplique un flujo de aire con una velocidad de 180-300 metros por minuto, con
temperaturas en el aire del bulbo seco del termómetro de 90-100 ºC y temperaturas en
bulbo húmedo inferiores a 50 ºC. Posteriormente, conforme va descendiendo el contenido
de humedad, se reduce la velocidad del flujo del aire y la temperatura de desecación
desciende a 55 ºC e incluso menos, hasta que el contenido de humedad resulta inferior al
6 %.
En los desecadores de lecho fluidificado y
aerotransportadores o neumáticos, la velocidad del aire debe ser suficiente para elevar
las partículas del producto a deshidratar, determinando que se comporten como si de un
líquido se tratase. Este método se emplea para productos reducidos a polvo, para
productos de pequeño tamaño y para hortalizas desecadas.
Deshidratación
por rocío
Los sistemas de deshidratación por rocío
requieren la instalación de un ventilador de potencia apropiada, así como un sistema de
calentamiento de aire, un atomizador, una cámara de desecación y los medios necesarios
para retirar el producto seco. Mediante este método, el producto a deshidratar,
presentado como fluido, se dispersa en forma de una pulverización atomizada en una
contracorriente de aire seco y caliente, de modo que las pequeñas gotas son secadas,
cayendo al fondo de la instalación. Presenta la ventaja de su gran rapidez.
Deshidratación
al vacío
Este sistema presenta la ventaja de que la
evaporación del agua es más fácil con presiones bajas.
En los secadores mediante vacío la transferencia
de calor se realiza mediante radiación y conducción y pueden funcionar por partidas o
mediante banda continua con esclusas de vacío en la entrada y la salida.
Deshidratación
por congelación
Consiste en la eliminación de agua mediante
evaporación directa desde el hielo, y esto se consigue manteniendo la temperatura y la
presión por debajo de las condiciones del punto triple (punto en el que pueden coexistir
los tres estados físicos, tomando el del agua un valor de 0,0098 ºC).
Este método presenta las siguientes ventajas: se
reduce al mínimo la alteración física de las
hortalizas, mejora las características de
reconstitución y reduce al mínimo las reacciones de oxidación y del tratamiento
térmico.
Cuando se realiza la deshidratación mediante
congelación acelerada se puede acelerar la desecación colocando el material a
deshidratar entre placas calientes.
Deshidrocongelación
La deshidrocongelación es un método compuesto en
el que, después de eliminar aproximadamente la mitad del contenido de agua mediante
deshidratación, el material resultante se congela con rapidez. Los desecadores empleados
son los de cinta, cinta acanalada y neumáticos, siempre que la deshidratación se
produzca de forma uniforme.
Las ventajas de este sistema son las siguientes:
reduce en gran medida el tiempo necesario para la deshidratación y rehidratación y
reduce aproximadamente a la mitad el espacio requerido para el almacenamiento del producto
congelado. Sin embargo, el aspecto final del producto, que aparece arruga, no es muy
agradable para el consumidor.
Almacenamiento y envasado de
productos deshidratados
Cuando los productos deshidratados se almacenan a
granel, lo más apropiado es utilizar contenedores herméticos con un gas inerte, como el
nitrógeno. Si se trata de partidas pequeñas, lo mejor para maximizar la vida útil es
usar envases con buenas propiedades barrera para el oxígeno, el vapor de agua y la luz. |
| EMBOTELLADO |
El embotellado es generalmente
utilizado para frutas y vegetales. El proceso es parecido al del enlatado, pero los
alimentos se colocan en botellas en vez de latas. (Ver más) |
| ENVASADO |
El envasado es un método para conservar alimentos
consistente en calentarlos a una temperatura que destruya los posibles microorganismos
presentes y sellarlos en tarros, latas o bolsas herméticas. Debido al peligro que supone
el Clostridium botulinum (causante del
botulismo) y otros agentes patógenos, el único
método seguro de envasar la mayoría de los alimentos es bajo condiciones de presión y
temperatura altas, normalmente de unos 116-121 °C. Los alimentos que deben ser envasados
a presión incluyen la mayoría de
verduras, carnes, mariscos, productos avícolas y
lácteos. Los únicos alimentos que pueden envasarse con seguridad en un baño de agua
hirviendo (a presión normal) son los muy ácidos con un pH inferior a 4,6 como frutas,
verduras encurtidas y otras comidas a las que se ha añadido ácido. (Ver más) |
| ENLATADO |
Enlatado: Es una técnica de
preservación de alimentos ampliamente utilizada en la actualidad, y útil prácticamente
para cualquier clase de alimentos. Al ser enlatados los alimentos son sellados en su
recipiente después de hacerse el vacío y calentados. (Ver más) |
| ESCABECHE |
El escabeche se denomina así
bien al método para la conservación de alimentos en vinagre, bien al
producto obtenido. El método para procesar un alimento en escabeche está dentro de las
operaciones denominadas en cocina como: marinado y la técnica consiste básicamente en el
precocinado mediante un caldo de vinagre, aceite frito, vino,
aceite de
oliva, ajos, , zanahorias, cebolla, laurel y pimienta en grano, pimentón, etc.
Los escabeches son un medio de conservación de
alimentos en el que el principal agente conservante es el vinagre.
Su preparación suele ser sencilla aunque algo
laboriosa. Como norma general deberemos limpiar los alimentos elegidos para el escabeche,
freírlos ligeramente, cocer junto o por separado con un caldo corto en el que intervienen
los ingredientes mencionados más arriba, enfriar, reposar y embotar o consumir.
Orígenes
Aunque extendido por el Mediterráneo, suele
señalarse en los recetarios internacionales como un proceso de los alimentos genuinamente
español. La palabra escabeche según el Diccionario Etimológico de Pascual Corominas,
proviene del árabe sikbâg, guiso de carne con vinagre y otros
ingredientes que, plato propio de Persia, ya aparece citado en Las mil y una
noches. La pronunciación vulgar de sikbâg sonaba a
iskebech, que terminó nombrándose escabeche o "escabetx" en
catalán. La forma castellana escabeche apareció escrita, por vez primera, en
1525, en el "Libro de los Guisados" de Ruperto de Nola, editado en Toledo. Dicho
libro tiene una edición anterior, catalana, de 1520, en la que también aparecería.
Aunque parece probable que la primera redacción se efectuase a mediados del siglo XIV.
Donde aparecería "escabeig a peix fregit". Existe también un manuscrito
catalán "Flors de les medicines" de mediados del siglo XV en el que también
hay una referencia al "escabex".
Otros estudiosos buscan un origen distinto.
Antepongamos a aleche, uno de los pescados más agradecidos para su
conservación en esta salsa fría también llamada muria (cuando la salsa
lleva sal por principal conservante se convierte en sal/muria o salmuera),
el prefijo latino esca, que significa alimento, y obtendremos
esca/aleche>escabeche.
Existen otras teorías como que a través del
árabe pasase a Sicilia, "schivecch", y de ahí al catalán, sin embargo está
documentado que la siciliana proviene del genovés, "scabeccio", y esta última
de España, sin saberse si del castellano o el catalán. |
|
REFRIGERACIÓN |
|
Consiste en conservar los
alimentos a baja temperatura, pero superior a 0º C. A ésta temperatura el
desarrollo de microorganismos disminuye o no se produce pero los gérmenes
están vivos y empiezan a multiplicarse desde que se calienta el alimento.
La refrigeración es sistemática en
la leche y frecuente en
verduras y frutas (durante las 24 horas siguientes
a su recolección), las frutas y
verduras se almacenan a temperaturas que
oscilan entre los 0º C y 12º C. La carne se guarda en cámara fría durante
5 días por lo menos.
La refrigeración doméstica se hace
a temperaturas que van desde 2º C (parte superior del refrigerador) a 8º C
(caja de verduras y contrapuerta).
La conservación es limitada, según
los productos y el embalaje por ejemplo:
Pescado
fresco = 1 día.
Pescado
cocido, carne cocida y restos varios = de 1 a 2 días.
Leche
pasteurizada o esterilizada, previamente abierta, verdura cocida y postres
caseros = de 2 a 3 días.
Carne
cruda = de 4 a 5 días.
Verdura
cruda = 1 semana.
Huevos = 3
semana.
Nata
fresca,
yogur,
queso fresco,
margarina,
mantequilla y otros lácteos,
llevan generalmente fecha de caducidad (día y mes). |
| MERMELADAS |
Las mermeladas contienen
generalmente fruta troceada macerada en azúcar y sometida a cocción con ese mismo azúcar, ácidos y
pectina (agente gelificante). La manzana y el membrillo son frutas ricas en
pectina,
encontrándose ésta
especialmente en la piel, el corazón y las pepitas. El resultado final es más o menos
fluido, dependiendo de la fruta y del gusto personal de cada persona. El proceso es más
sencillo y menos laborioso que la preparación de confituras y jaleas. Aunque normalmente
se elaboran con fruta también existen mermeladas de hortalizas como, por ejemplo, de tomate y zanahoria. |
| SALADO Y SALMUERA |
La salmuera es una disolución
altamente concentrada de sal, por encima de 100 000 mg de
sal por litro de agua. La
salmuera es producida en la mayoría de los casos por simple evaporación parcial (como
puede ocurrir en las salinas) o por congelación del agua del mar. El agua salobre se
distingue de la salmuera en que la primera tiene una menor concentración de
sal.
Existen salmueras naturales en algunos mares tales
como el Mar Muerto que su contenido en
sal puede llegar a ser 10 veces superior al de un
mar normal. Otro ejemplo ilustrativo es Gran Lago Salado en Utah.
Por extensión, también se llama salmuera de una
sal (distinta de la común,
NaCl) a una disolución altamente concentradas de ésta. Son
ejemplos de ello la salmuera de cloruro de calcio y la de dicromato sódico
El uso de la
sal para la conservación de los
alimentos está muy extendido, debido a que aporta sabor, ejerce un efecto conservador e
influye en la textura y otras características de los encurtidos.
La
sal empleada debe de ser de buena calidad, es
decir, debe presentar un bajo contenido en calcio, magnesio y hierro, un color blanco y
debe encontrarse libre de bacterias halofíticas y materias extrañas.
El salado y la salmuera son las principales
aplicaciones de la sal en la preparación de los encurtidos y salsas.
Son numerosas las
hortalizas que pueden
conservarse solamente con sal seca (raíces,
calabacines,
judías escarlata, etc.). Sin
embargo, actualmente el uso del salado como método de conservación se ha reducido,
debido a los problemas que se presentan al retirar la
sal y al rechazo de los alimentos
ricos en sal por parte de los consumidores.
Cuando se introducen
hortalizas en una salmuera
con una concentración salina del 8-11 %, queda inhibida la multiplicación de la mayoría
de los microorganismos, aunque aquéllos responsables de las fermentaciones son capaces
capaces de tolerar dichas concentraciones. Los principales microorganismos que intervienen
en la fermentación provocando cambios deseables son:
Lactobacteriaceae, que producen ácido láctico
a partir de los azúcares naturales presentes en las
hortalizas.
Acetobacter, que produce CO2 y H2. El dióxido
de carbono burbujea hacia la superficie y provoca un efecto de agitación.
Levaduras, que producen CO2 y alcohol.
La temperatura a la que se desarrolla la
fermentación también e un factor muy importante a tener en cuenta para impedir la
multiplicación de gérmenes, estando la ideal comprendida entre 15 y 20 ºC.
Una fermentación correcta requiere el
cumplimiento de unos requisitos fundamentales:
Teniendo en cuenta el contenido hídrico
de la hortaliza, la concentración inicial de la salmuera debe mantenerse equilibrada en
al menos un 8 %; preferentemente un 10 % (40 º del salinómetro), que es la
concentración más baja de
sal que puede utilizarse sin efectos perjudiciales. Además,
es necesario que la salmuera está más concentrada al principio para que se alcance un
equilibrio entre la salmuera y las
hortalizas. Por otro lado, las soluciones salinas muy
concentradas (con más del 17 % de
sal), inhiben la multiplicación de la bacterias de la
fermentación.
Las
hortalizas a tratar deben aparecer sanas y
sin lesiones y se clasificarán según el tamaño.
Deben pesarse cuidadosamente las
hortalizas y la
salmuera destinadas a cada recipiente.
Los recipientes a utilizar pueden ser desde
tanques para salmuera hasta tambores.
La introducción de las
hortalizas en la
salmuera debe realizarse rápidamente una vez que tiene lugar su recepción.
Para conseguir que todas las porciones del
producto sean penetradas por la salmuera, ésta debe introducirse en el recipiente antes
que las hortalizas.
Con objeto de evitar la estratificación, debe
procurarse un mezclado apropiado cada cierto tiempo.
Debe llevarse a cabo un control regular de la
salmuera, adicionando, diluyendo o concentrando cuando sea necesario
Con objeto de asegurar la eliminación de
exudado lechoso, suciedad, actividad enzimática y
levaduras superficiales, debe
posibilitarse la realización de un drenaje final de la salmuera y su reposición por otra
salmuera fresca. Esto requiere que la nueva salmuera aporte un contenido suficientemente
elevado de sal (alrededor del 15 %) y de ácido láctico
(hasta un 1 %) que evite la posterior actividad microbiana. Para que las hortalizas se
mantengan en buenas condiciones durante muchos meses el contenido mínimo de
sal de la
salmuera debe ser del 10 % y el de ácido láctico
del 0,3 %.
|
| PASTEURIZACIÓN
DE PRODUCTOS ÁCIDOS |
La pasteurización de encurtidos
se lleva a cabo mediante un tratamiento térmico de los productos en sus recipientes, con
valores de temperatura y tiempo del calentamiento determinados. Los fines que persigue
pueden ser uno o varios de los siguientes:
Destruir los microorganismos que toleran
elevadas concentraciones de ácido acético, permitiendo
además que la acción conservadora del ácido continúe después del
calentamiento.
Inhibir las reacciones enzimáticas causantes de
alteraciones, gracias a la inactivación térmica de las enzimas del encurtido o de origen microbiano. En este caso
el proceso debe ser más enérgico que para la destrucción de los microorganismos. Esto
justifica la pasteurización de los productos de gran acidez.
Reducir las alteraciones por oxidación o en las
que participa el oxígeno, liberando el aire retenido en la parte superior de algunos
envases que lo permiten.
La pasteurización de tarros llenos hasta el borde
puede llevarse a cabo por partidas y de forma continua. Las condiciones precisas del
tratamiento dependen del equipo y del método utilizado, de la forma y tamaño de los
tarros, de la composición exacta del líquido y de la relación hortalizas/líquido.
Dichas condiciones deben determinarse de forma previa y requieren el conocimiento de los
siguientes factores:
En el caso de los procesos continuos resulta más
difícil establecer previamente estas condiciones, ya que también lo es la determinación
de las temperaturas en el interior del envase. Sin embargo, se consigue una mayor
uniformidad en el tratamiento.
Para los encurtidos de baja acidez, la
pasteurización resulta idónea en la obtención de productos crujientes, con buen aspecto
y estabilidad y con poco vinagre, aunque en estos casos el índice de conservación es inferior
al mínimo recomendado. No obstante, no suelen sufrir alteraciones microbianas una vez que
se abren en el hogar, ya que los gérmenes tolerantes al ácido responsables de la
alteración de encurtidos se encuentran
fundamentalmente en las factorías de encurtidos,
mientras que los que se han descrito en el hogar suelen quedar inhibidos por bajos niveles
de ácido
acético. (Ver más) |
| UTILIZACIÓN
DE CONSERVANTES |
La utilización de conservantes en los encurtidos
está legalmente regulada, siendo los siguiente los más comunes:
-
El dióxido de azufre se emplea para inhibir la multiplicación de
lactobacilos,
levaduras y mohos que toleran el ácido acético de los encurtidos. No obstante, para la misma
concentración o niveles superiores de este conservante, este efecto inhibitorio se reduce
si se se combina rápidamente con los componentes del producto encurtido. Esto no ocurre
con las aceitunas,
para las que se ha demostrado que previene eficazmente la formación de
levaduras productoras de espuma.
Los efectos beneficiosos derivados de su empleo en
pepinillos, cebollas,
coliflor y
otros encurtidos de
hortalizas se deben a sus
propiedades
antioxidantes y a su capacidad para inhibir la reacción de Maillard de
oscurecimiento no enzimática. Sin embargo también ocasiona efectos negativos sobre las
cremas para ensalada, en las que puede romper la emulsión y desarrollar malos olores, y
en los encurtidos de
remolacha, en los que
provoca una pérdida de color importante.
En las salmueras puede producir un
retraso en el proceso de fermentación, por lo que sólo debe adicionarse después de que
éste haya finalizado. También puede enmascarar defectos tales como la contaminación con
hierro, que luego se apreciará durante la preparación de los encurtidos.
-
El ácido sórbico resulta eficaz contra levaduras en
hortalizas tratadas con salmuera, pertenecientes al
género Lactobacillus, y especialmente contra el moho Moniliella acetoabutans. Es un
conservante útil y autorizado.
-
El uso de los hidroxibenzoatos se encuentra más restringido,
ya que no son particularmente eficaces contra los microorganismos responsables de las
alteraciones de los encurtidos, ni siquiera
empleando los niveles máximos permitidos. Así, por ejemplo, el mismo ácido benzoico
está limitado a la
remolacha de mesa cocida y envasada en el Reino Unido.
|
| TRATAMIENTOS CON
ALMÍBAR |
Es una técnica poco frecuente en
hortalizas, limitándose a aquellas que se incluyen en los encurtidos dulces o cuando se pretenden prevenir la dilución
localizada de la salsa por difusión del tejido tisular procedente de las
hortalizasy la
flotación de éstas en las salsas dulces.
Este tratamiento permite reducir la actividad del
agua, así como mejorar la estabilidad microbiológica. |
| IRRADIACIÓN |
| Es un tratamiento cuyo uso está limitado a la
prolongación de la vida comercial de algunos productos. La
principal fuente de radiación proviene del isótopo cobalto-90, que emite radiaciones ?
de alta intensidad y los aceleradores de electrones.
Uno de los principales inconvenientes que plantea
es que muchos productos desarrollan malos sabores, aunque los mayores problemas en la
irradiación de frutas es que afecta a la textura y los productos tienden a ablandarse. No
obstante, la irradiación ofrece perspectivas de futuro en la prolongación de la vida
comercial de los alimentos. |
| TÉCNICAS
BARRERA O COMBINADAS |
Son aquellas en las que se
combinan dos o más efectos conservantes que actúan de forma sinérgica. Cuando se
aplican estas técnicas, se recomienda el análisis de riesgos e investigación y control
de puntos críticos |
| |
|