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La longaniza es un embutido largo, relleno de carne de
cerdo picada. Es un alimento procedente de España pero fabricado en muchos
otros países como los que agrupa el cono sur de América.
Está compuesto por el intestino de cerdo relleno de una
mezcla de carne picada condimentada con especias. En muchos lugares, se ha
sustituido la tripa (intestino) natural de cerdo, por una envoltura
sintética. Se caracteriza por ser un embutido largo y angosto. En algunos
lugares de España se le da el nombre de vuelta. Puede comerse cruda (una vez
que se ha dejado curar, es decir, secar al aire durante varios meses), o
bien frita si es fresca (recién hecha).
En algunas zonas de Cataluña, este embutido adopta el
nombre de butifarra, del cual se producen distintas variedades en función de
la época del año. Se hace butifarra de huevo durante cuaresma, que se come
cruda, y con setas o castañas en otoño, ésta última variedad durante la
celebración de la castañada, en la festividad de Todos los santos.
En Asturias se añade una pequeña cantidad de carne de
vacuno lo que le da un sabor y textura muy peculiar.
La longaniza valenciana se toma siempre frita o a la
plancha ya que es un embutido fresco, pero también se puede dejar secar y
tomarla cruda sobre todo en las fiestas de Pascua. Su longitud está en torno
a 10 centímetros y en su elaboración se suele incluir semillas de anís como
aromatizante.
En Aragón la longaniza es un embutido seco en forma de
uve de unos veinticinco centímetros de longitud sin ataduras. La longaniza
de Graus es reconocida en su entorno como una de las mejores.
El relleno es típico y se produce en toda Navarra, aunque
el más afamado sea quizás el de la cuenca de Pamplona. El relleno es una
morcilla blanca, ya que en lugar de sangre, lleva
huevo, arroz cocido,
azafrán,
perejil, tocino a dados finos y
especias. Está embutido en tripa
natural o artificial y su sabor suave con ligeros matices, resulta un tanto
pastoso. Es un producto ligado a las fiestas de los pueblos aunque podemos
adquirirlo durante todo el año, si bien su temporada natural es en invierno.
Se comercializa en fresco y se consume frito, a veces acompañado de salsa de
tomate, y, también se puede utilizar para rellenar asados y verduras.
En el Caribe, la longaniza española fue adaptada para
incorporar ingredientes tropicales. En Santo Domingo, desde la época de la
colonia se adoba la carne picada del cerdo con zumo de
naranjas agrias o
limón, ajo,
orégano y
sal, y, tras embutirse en tripa de cerdo, se deja
secar al sol por varios días, para luego comerse frita en su propia
grasa o
en aceite vegetal. La calidad varía enormemente, pues la mayoría de la
longaniza es producida artesanalmente o es casera. La de mejor calidad
regularmente posee al menos un 70% de carne magra.
En Chile, Chillán se caracteriza por la fabricación de la
longaniza y del chorizo, debido a la fuerte inmigración que recibió el país
de españoles durante fines del siglo XIX y comienzos del XX. |