La Página de Bedri
Conservas caseras y mermeladas

La congelación es una forma de conservación de alimentos que se basa en la solidificación del agua contenida en estos. Por ello uno de los factores a tener en cuenta en el proceso de congelación es el contenido de agua del producto. En función de la cantidad de agua se tiene el calor latente de congelación. El calor latente del agua es la cantidad de calor necesario para transformar 1 kg de líquido en hielo, sin cambio de temperatura, en este caso es de 80 kcal/kg. Otros factores son la temperatura inicial y final del producto pues son determinantes en la cantidad de calor que se debe extraer del producto.

En alimentación se define la congelación como la aplicación intensa de frío capaz de detener los procesos bacteriológicos y enzimáticos que destruyen los alimentos.

Los alimentos deben congelarse en perfectas condiciones de calidad, deben de estar maduros y absolutamente frescos y deberán mantener estas cualidades una vez descongelados.

Tipos de congelación

Por aire: una corriente de aire frío extrae el calor del producto hasta que se consigue la temperatura final
Por contacto: una superficie fría en contacto con el producto que extrae el calor
Criogénico: Se utilizan fluidos criogénicos, nitrógeno o dióxido de carbono, que sustituyen al aire frío para conseguir el efecto congelador.

Efectos de la congelación

Aproximadamente el 80% del peso total de un animal e incluso más de una planta corresponde al agua. El agua es el componente mayoritario de los alimentos que derivan de animales y plantas.

Al congelar un alimento, el agua se transforma en hielo y se produce un efecto de desecación.

Nucleación

Al congelar un alimento a presión atmosférica normal, su temperatura desciende a 0ºC, en ese momento el agua comienza convertirse en hielo.

Permanece un cierto tiempo a esta temperatura y cuando la cristalización es completa, la temperatura sigue descendiendo hasta que se equilibra con la temperatura ambiental.

Este periodo durante el cual no ha habido disminución de temperatura es el tiempo necesario para extraer el calor latente de congelación (80 cal/g). Durante este periodo el efecto del frío se equilibra con el calor liberado por el agua al estar ésta sometida a un cambio de estado. La temperatura se mantiene constante, y da en una gráfica un tramo horizontal cuya longitud depende de la velocidad a la que se disipa el calor. En este periodo hay un equilibrio entre la formación de cristales y su fusión.

Al inicio de este tramo horizontal se observa una ligera depresión que indica el sobreenfriamiento que sufre el agua antes del inicio de la cristalización (esto es más apreciable en volúmenes pequeños como células y microorganismos). Esto ocurre cuando hay una gran velocidad de eliminación de calor y asegura que, cuando se inicie la formación de cristales, será rápida.

Dado que el agua en los alimentos no es pura sino que está formada por una solución de sales, azúcares y proteínas solubles, además de un complejo de moléculas proteicas que están en suspensión coloidal, su punto de congelación es más bajo. Este descenso es proporcional al nivel de concentración de los elementos disueltos

Los alimentos más comunes se congelan entre 0 y -4 ºC. A esta zona se la conoce como zona de máxima formación de cristales.

Al convertirse el agua en hielo, se incrementa de manera gradual la concentración de elementos disueltos en el agua restante lo que origina un mayor descenso del punto de congelación

Cristalización

Para que la cristalización se produzca más fácilmente se necesita la existencia de alguna partícula o sal insoluble que actúe como núcleo de cristalización. Cuanto menor es la temperatura, más fácilmente ocurre el fenómeno, formándose un mayor número de agregados cristalinos y, consecuentemente, el tamaño de los cristales es menor. Por el contrario a una temperatura próxima al punto de fusión, la nucleación es lenta, los núcleos cristalinos son pocos y, por tanto, resultan cristales relativamente grandes.

Al estudiar al microscopio las formas de los cristales de hielo se observa que la congelación rápida produce cristales pequeños más o menos redondeados mientras que la congelación lenta da lugar a cristales mayores, alargados o en agujas. Esta congelación lenta tiene como consecuencia la rotura de las fibras y paredes celulares perdiendo el alimento parte de sus propiedades.

En alimentos sólidos o de viscosidad elevada el tamaño de los cristales varía en una zona u otra del alimento. En las zonas periféricas los cristales se forman rápidamente y son de pequeño tamaño, mientras que en el interior la transferencia de calor es más difícil y los cristales crecen más lentamente alcanzando un mayor tamaño.

Al ir reduciendo la temperatura se alcanza un punto en el que agua restante conjuntamente con los solutos que han ido concentrándose se solidifican juntos en un punto de saturación llamado punto eutéctico. Este punto es muchas veces inferior al que son capaces de alcanzar muchos congeladores comerciales, lo que permite que queden pequeñas cantidades de agua no congelada que permite sobrevivir a algunos microorganismos, aunque no es posible su crecimiento y reproducción.

Cambios de volumen

El paso de agua a hielo comporta un aumento de volumen cercano al 9%. Debido a este fenómeno los alimento más ricos en agua se expanden más que aquellos cuyo contenido es menor. Esto puede dar lugar a fracturas o agrietamientos. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de fabricar el envase si este puede ir muy ajustado.

Velocidad de congelación

La calidad de un producto congelado depende de la velocidad a la que éste es congelado. Dicha velocidad se define como la distancia mínima entre la superficie y el punto crítico partida por el tiempo en el que el punto crítico ha pasado desde 0ºC a -15ºC.

Lenta: < 1cm/h, por ejemplo un congelador doméstico con el aire inmóvil a -18 ºC
Media: 1-5 cm/h, en un túnel de aire frío a 20 km/h y -40 ºC
Rápida: > 5cm/h, en la inmersión en nitrógeno líquido

Tiempo de congelación

El tiempo de congelación de un producto depende de su naturaleza y del procedimiento empleado. El cálculo del tiempo empleado en congelar un producto es muy complejo.

El tiempo de congelación, junto con la selección de un adecuado sistema de congelación, es un factor crítico para asegurar la óptima calidad del producto. El tiempo de congelación requerido para un producto establece la capacidad del sistema, además de influir de forma directa en la calidad del mismo. El método utilizado para calcular los tiempos de congelación es decisivo a la hora de seleccionar el sistema de congelación más adecuado para cada producto.

Efecto del almacenamiento

Se ha demostrado que la temperatura de -18 ºC es un nivel adecuado y seguro para conservar los alimentos congelados. Los microorganismos no pueden crecer a esta temperatura y la acción de los enzimas es muy lenta, pero el propio almacenamiento produce alteraciones en el alimento.

Recristalización

Durante el almacenamiento hay una tendencia de los pequeños cristales a unirse entre ellos formando otros de mayor tamaño. Este se debe a que los pequeños cristales resultan más inestables que los grandes al poseer más energía en la superficie por unidad de masa.

Este fenómeno es más acentuado si se almacena el producto a temperaturas cercanas a 0ºC. Cuanto más baja es la temperatura, menores son los efectos, considerándose casi despreciables por debajo de -60ºC.

Quemadura por frío

Cualquier entrada de aire caliente al interior de la cámara de congelación da lugar a un gradiente de temperatura entre el aire frío interno y el caliente que penetra. Cuando el aire se calienta aumenta su capacidad de absorción de humedad.

En una cámara de congelación, la única fuente de humedad disponible es el hielo contenido en los alimentos congelados. El aire caliente toma la humedad de los alimentos protegidos deficientemente, desecándolos. Luego, esta humedad es depositada al enfriarse el aire en las superficies frías del congelador. A la formación de hielo a partir de la humedad del aire, sin pasar por el estado líquido se llama sublimación.

La quemadura por frío es una gran desecación superficial en un alimento congelado, producido por la deshidratación anterior.

Aparece en la superficie del tejido como manchas de color oscuro al ir concentrándose y oxidándose los pigmentos de las capas más superficiales. También aparecen zonas blanco-grisáceas debidas a los huecos dejados por el hielo después de su sublimación.

Si el fenómeno se mantiene durante suficiente tiempo, las capas superficiales se van esponjando y empiezan a deshidratarse las inferiores.

Si la quemadura es pequeña, el fenómeno es reversible por exposición a la humedad y rehidratación. Esto se comprueba sometiendo a cocción una zona ligeramente quemada. Si la quemadura has sido por el contrario más profunda, se han producido oxidaciones, cambios químicos que ya no son reversibles.

Es importante, pues, la utilización de un embalaje adecuado capaz de reducir entre 4 y 20 veces ésta pérdida de agua.

La quemadura por frío causa una merma importante en el producto y una pérdida de valor del mismo porque se disminuye su calidad organoléptica.

Bolsas de hielo

Cuando en un alimento que tiene bolsas de aire, huecos o el envase está deficientemente llenado y hay además un gradiente de temperatura en él, el alimento desprende humedad, se produce la sublimación en el interior de dichos huecos o en la pared interior del envase, formando una capa de escarcha y cristales de hielo denominados bolsa de hielo.

Modificaciones en los espacios líquidos residuales

Una de las consecuencias de la congelación es la deshidratación y el aumento de la concentración de solutos en los espacios líquidos de los alimentos.

Cuando se trata de solutos capaces de reaccionar entre sí, la velocidad de reacción aumenta durante la congelación a partir de -5ºC y hasta unos 15ºC , por debajo de este punto la velocidad de reacción disminuye. Las reacciones que se ven más afectadas por éste fenómeno son las químicas, como la oxidación, hidrólisis, más que las enzimáticas.

Consecuencias de este aumento de concentración y velocidad de reacción son:

variaciones del pH
variaciones de la fuerza iónica
alteración en la presión osmótica
variación de la presión de vapor
alteración de coeficiente Redox
alteración de la tensión superficial
disminución del punto de congelación
aumento de la viscosidad debido a los coloides

Todos estos efectos son menores cuanto más rápidamente se produce la congelación y cuanto menor es la temperatura de almacenamiento.

Desnaturalización proteica

Cuando el producto se ha congelado lentamente o cuando ha habido fluctuaciones de temperatura durante el almacenamiento, los cristales de hielo que se forman crecen extrayendo agua ligada a las proteínas, de tal forma que estas se desorganizan siendo luego incapaces de recuperar dicha agua durante la descongelación, de manera que esta agua al perderse arrastra los nutrientes hidrosolubles. Este proceso cambia la textura del alimento, produciendo un endurecimiento e incluso disminuyendo su solubilidad y valor nutritivo.

Retracción del almidón

El almidón está formado por cadenas lineales de glucosa, llamadas amilosa, y por estructuras ramificadas complejas llamadas amilopectina.

Los gránulos de almidón en un suspensión fría tienden a hincharse, reteniendo agua, y a una cierta temperatura gelatinizan espesando el líquido.

Cuando este gel se deja reposar, las cadenas lineales de amilosa se agregan como si cristalizaran y liberan parte del agua previamente retenida en su estructura, en un proceso llamado sinéresis.

Por ello conviene seleccionar en los alimentos congelados almidones con muy baja proporción de amilosa. Por ejemplo el arroz tiene una proporción de amilosa del 16%, el maíz del 24% y el sorgo y la tapioca no contienen amilosa.

Contracción de los lípidos

Un lípido en estado sólido se denomina grasa, mientras que si está líquido se llama aceite. El cambio de estado de sólido a líquido depende de la temperatura de fusión del lípido. Al congelar un alimento los aceites se solidifican y pueden llegar a contraerse.

Todos estos procesos descritos anteriormente dan lugar a tensiones internas que pueden llegar a producir agrietamientos o fracturas del alimento congelado.

Congelación de alimentos

La congelación es un método de conservación de alimentos, inhibe actividades enzimáticas , microorganismos, actividad metabólica. La inhibición puede ser total o parcial.

La congelación puede dañar a algunos alimentos debido a que la formación de cristales de hielo rompe las membranas celulares. Este hecho no tiene efectos negativos en términos de seguridad (de hecho, también mueren células bacterianas), sin embargo, el alimento queda menos crujiente o firme. Entre los alimentos que no resisten a la congelación se encuentran las verduras para ensaladas, los champiñones y las bayas.

Los alimentos pueden permanecer en un congelador doméstico entre 3 y 12 meses con toda seguridad y sin que su calidad se vea afectada. El tiempo varía dependiendo del alimento en cuestión; es conveniente seguir las indicaciones de la etiqueta del producto.

Para la congelación de alimentos deben tenerse en cuenta una serie de cuidados o precauciones:

  • Los alimentos a congelar deben de estar muy frescos, sanos, limpios y secos. En el caso del pescado o caza previamente eviscerado. Compruebe que el alimento adquirido para ser congelado no haya  sido congelado en origen y descongelado en el punto de venta. Congele el alimento rápidamente dejando transcurrir el menor tiempo posible desde su adquisición a la congelación.

  • Envuelva los productos a congelar en papel aluminio, film de plástico alimentario o recipientes herméticos procurando que no queden espacios vacíos donde se puedan formar bolsas de hielo. Cierre muy bien los envases para impedir el contacto del alimento con el aire.

  • Llene los envases solo hasta tres cuartas partes de su capacidad.

  • Los alimentos deben introducirse en el congelador ya fríos.

  • Prepare los alimentos en raciones consumibles de una sola vez separando las distintas piezas con papel parafinado para una mejor manipulación en el momento de la descongelación. Congele de acuerdo con sus necesidades.

  • Nunca congele por segunda vez un alimento descongelado.

  • Todos los vegetales deben de ser blanqueados o escaldados antes de congelarlos.

  • Coloque una etiqueta en el envoltorio indicando el contenido, la fecha de congelación y la fecha de caducidad.

  • No ponga en contacto directo los alimentos a congelar con los ya congelados.

  • No almacene en el congelador bebidas gaseosas o líquidos contenidos en recipientes de vidrio puesto que podrían estallar.

  • Cuando adquiera alimentos congelados en el comercio, procure que transcurra el menor tiempo posible hasta su introducción en el congelador y realice el transporte en bolsas o embalajes adecuados que impidan el calentamiento y consiguiente descongelación del producto.

  • Preste atención al tiempo de conservación marcado en los envases de los productos congelados, teniendo en cuenta la categoría del congelador que se indica con un número determinado de estrellas, de una a cinco.

  • Para los alimentos congelados por usted, consulte la tabla de tiempos de conservación que se acostumbra a adjuntar con el manual de uso y mantenimiento de su congelador. En caso de duda aplique el plazo menor de los indicados. La salud y seguridad alimentaría es lo primero.

  • Cuando congele alimentos cocinados debe tenerse en cuenta que no debe completarse el tiempo de cocción, ya que al descongelarlo y calentarlo se completa este tiempo.

  • La congelación aumenta los sabores y olores por lo que los platos cocinados no deben de estar tan salados como los que se van a consumir de inmediato ni tan especiados.

  • Los alimentos con mayor contenido de grasa, como la nata y algunas salsas, tienden a cortarse cuando se congelan.

  • No pueden congelarse los platos preparados con patatas, arroz caldoso, cremas, bechamel.

  • Tampoco puede congelarse el tomate natural, el huevo cocido y las aceitunas.

Precongelación

Es un proceso que se realiza previamente a la congelación de algunos alimentos para facilitar su utilización y congelación. Suele utilizarse en  carne cruda o elaborada con escalopes o hamburguesas, moluscos, etc. Fundamentalmente consiste en congelar estos alimentos por separada de forma individual y luego envasarlos.

Preparación

Según sea el tipo de alimento que vayamos a congelar deberemos de acondicionarlo de una determinada manera. No todos los alimentos se congelan de la misma forma.

Pescado

  • Limpiarlos, escamarlos y lavarlos con agua fría preferiblemente con sal.
  • Secarlos concienzudamente.
  • No congelar trozos o pescados enteros de peso superior a los 2 kilogramos.
  • Congelarlos muy frescos e inmediatamente.
  • Envasar en bolsas de plástico de uso alimentario.
  • Si va a congelar un pescado grande entero, es aconsejable rellenar la cavidad ventral con papel de aluminio para evitar que se seque.
  •  Si congela filetes de pescado, tenga la precaución de que queden extendidos, ya que si son muy finos se romperán al descongelarlos.

Mariscos

  • Congelarlos siempre muy frescos.
  • Lavar muy bien en agua fría preferentemente con sal y secar concienzudamente.
  • Se recomienda la precongelación en bandejas.
  • Envasar en bolsas de plástico de uso alimentario.

Vegetales

  • Blanquear, esto es, dar un hervor de entre 2 y 4 minutos dependiendo del tamaño y grosor de cada pieza. Se escaldan e inmediatamente se sumergen en agua fría, mejor si ese agua contiene cubitos de hielo.
  • Se escurren bien y se envasan en bolsas de plástico aptas para la conservación/congelación de alimentos.
  • Para congelar espárragos se limpian, atan y se les da un hervor de unos 4 minutos para a con situación pasarlos por agua muy fría. Se escurren bien y se envasan en bolsas de plástico aptas para la conservación/congelación de alimentos.
  • Se pueden congelar cebollas y pimientos picados, lo ideal es hacerlo poniendo una fina capa sobre una placa y luego embolsarlo (congelación abierta), de esta forma podrá cortar porciones en el momento que lo necesite
  • Se pueden congelar tomates, lo ideal es hacerlo por separados y una vez duros embolsarlos, estos tomates pueden ser luego utilizados solo en salsas
  •  Se pueden congelar perfectamente ralladura de todo tipo de cítricos

Carne de vacuno

  • Limpiar y retirar el exceso de grasa y sebo.
  • Efectuar cortes y despieces limpios.
  • Precongelar los filetes y demás piezas finas que puedan ser utilizadas de forma individual.
  • La carne picada debe de estar libre de grasa y envasarse en porciones de uso individualizado.
  • Envasar en bolsas de plástico de uso alimentario o bien envuelto en papel de aluminio de uso alimentario.

Carne de cerdo

  • Debe de estar muy fresco.
  • Limpiar y retirar el exceso de grasa y sebo.
  • Efectuar cortes y despieces limpios.
  • Precongelar los filetes y demás piezas finas que puedan ser utilizadas de forma individual.
  • Envasar en bolsas de plástico de uso alimentario.

Aves

  • Eviscerar completamente el ave.
  • Limpiar, lavar y secar correctamente.
  • Efectuar el despiece de forma limpia.
  • Envasar en bolsas de plástico de uso alimentario.
  •  Para congelar pollos y aves en general, lave y retire las vísceras ya que estas no se conservan.

Vísceras

  • Lavar escrupulosamente y preparar  como si se fueran a cocinar de inmediato.
  • Los sesos deben escaldarse entre dos y tres minutos en agua hirviendo para pelarlos y congelarlos inmediatamente enfríen.
  • Envasar en bolsas de plástico de uso alimentario.

Embutidos

  • Se limpian sin lavarlos.
  • Si van en ristras se separan y se envasan individualmente
  • Si están en lonchas se separan con papel plastificado.
  • Se envasan en  bolsas de plásticos aptas para este uso.

Leche y derivados

  • La leche puede conservarse en el propio envase siempre que este no sea de vidrio.
  • La mantequilla o la margarina se congelan en su propio envase o, en su defecto, envueltas en papel de aluminio.
  • El queso rallado o en trozos pequeños se guarda en bolsas de plástico.
  • El queso fresco no debe congelarse ya que tiene una elevada cantidad de agua y se pueden perder importantes propiedades organolépticas. El resto pueden congelarse sin inconveniente, siempre y cuando estén envasados de forma correcta con un envoltorio.
  • Los quesos en crema también admiten bajas temperaturas para aumentar su conservación, duran unos seis meses, en envases con cierre hermético.

Masas y salsas

  • Para congelar huevos puede hacerlo separando previamente las claras de las yemas, y con el agregado de sal o azúcar dependiendo de su utilización final.
  • Nunca congele preparaciones con fécula de maíz, sopas cremas compradas o mayonesa.
  • Puede congelar todo tipo de panificaciones sin ningún problema, al calentarlos recuperan su textura y aroma. Los únicos alimentos que se pueden guardar tibios son toda clase de panes, facturas, budines etc. De esta forma conservan su humedad.
  • Nunca complete los envases rígidos con salsas o líquidos, todos estos aumentan su volumen y al congelarse pueden estallar los envases.
  • No pueden congelarse los platos preparados con patatas, arroz caldoso, cremas, bechamel.

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