|
La congelación es una forma de conservación
de alimentos que se basa en la solidificación del agua contenida en estos. Por ello uno
de los factores a tener en cuenta en el proceso de congelación es el
contenido de agua del producto. En función de la cantidad de agua se tiene
el calor latente de congelación. El calor latente del agua es la cantidad de
calor necesario para transformar 1 kg de líquido en hielo, sin cambio de
temperatura, en este caso es de 80 kcal/kg. Otros factores son la
temperatura inicial y final del producto pues son determinantes en la
cantidad de calor que se debe extraer del producto.
En alimentación se define la congelación como la
aplicación intensa de frío capaz de detener los procesos bacteriológicos y
enzimáticos que destruyen los alimentos.
Los alimentos deben congelarse en
perfectas condiciones de calidad, deben de estar maduros y absolutamente
frescos y deberán mantener estas cualidades una vez descongelados.
ÍNDICE
Tipos de congelación
Por aire: una corriente de
aire frío extrae el calor del producto hasta que se consigue la temperatura
final
Por contacto: una superficie fría en contacto con el producto que
extrae el calor
Criogénico: Se utilizan fluidos criogénicos, nitrógeno o dióxido de
carbono, que sustituyen al aire frío para conseguir el efecto congelador.
Efectos de la
congelación
Aproximadamente el 80% del peso total de un animal e
incluso más de una planta corresponde al agua. El agua es el componente
mayoritario de los alimentos que derivan de animales y plantas.
Al congelar un alimento, el agua se transforma en hielo y
se produce un efecto de desecación.
Nucleación
Al congelar un alimento a presión atmosférica normal, su
temperatura desciende a 0ºC, en ese momento el agua comienza convertirse en
hielo.
Permanece un cierto tiempo a esta temperatura y cuando la
cristalización es completa, la temperatura sigue descendiendo hasta que se
equilibra con la temperatura ambiental.
Este periodo durante el cual no ha habido disminución de
temperatura es el tiempo necesario para extraer el calor latente de
congelación (80 cal/g). Durante este periodo el efecto del frío se equilibra
con el calor liberado por el agua al estar ésta sometida a un cambio de
estado. La temperatura se mantiene constante, y da en una gráfica un tramo
horizontal cuya longitud depende de la velocidad a la que se disipa el
calor. En este periodo hay un equilibrio entre la formación de cristales y
su fusión.
Al inicio de este tramo horizontal se observa una ligera
depresión que indica el sobreenfriamiento que sufre el agua antes del inicio
de la cristalización (esto es más apreciable en volúmenes pequeños como
células y microorganismos). Esto ocurre cuando hay una gran velocidad de
eliminación de calor y asegura que, cuando se inicie la formación de
cristales, será rápida.
Dado que el agua en los alimentos no es pura sino que
está formada por una solución de sales, azúcares y
proteínas solubles,
además de un complejo de moléculas proteicas que están en suspensión
coloidal, su punto de congelación es más bajo. Este descenso es proporcional
al nivel de concentración de los elementos disueltos
Los alimentos más comunes se congelan entre 0 y -4 ºC. A
esta zona se la conoce como zona de máxima formación de cristales.
Al convertirse el agua en hielo, se incrementa de manera
gradual la concentración de elementos disueltos en el agua restante lo que
origina un mayor descenso del punto de congelación
Cristalización
Para que la cristalización se produzca más fácilmente se
necesita la existencia de alguna partícula o sal insoluble que actúe como
núcleo de cristalización. Cuanto menor es la temperatura, más fácilmente
ocurre el fenómeno, formándose un mayor número de agregados cristalinos y,
consecuentemente, el tamaño de los cristales es menor. Por el contrario a una
temperatura próxima al punto de fusión, la nucleación es lenta, los núcleos
cristalinos son pocos y, por tanto, resultan cristales relativamente
grandes.
Al estudiar al microscopio las formas de los cristales de
hielo se observa que la congelación rápida produce cristales pequeños más o
menos redondeados mientras que la congelación lenta da lugar a cristales
mayores, alargados o en agujas. Esta congelación lenta tiene como
consecuencia la rotura de las fibras y paredes celulares perdiendo el
alimento parte de sus propiedades.
En alimentos sólidos o de viscosidad elevada el tamaño de
los cristales varía en una zona u otra del alimento. En las zonas
periféricas los cristales se forman rápidamente y son de pequeño tamaño,
mientras que en el interior la transferencia de calor es más difícil y los
cristales crecen más lentamente alcanzando un mayor tamaño.
Al ir reduciendo la temperatura se alcanza un punto en el
que agua restante conjuntamente con los solutos que han ido concentrándose
se solidifican juntos en un punto de saturación llamado punto eutéctico.
Este punto es muchas veces inferior al que son capaces de alcanzar muchos
congeladores comerciales, lo que permite que queden pequeñas cantidades de
agua no congelada que permite sobrevivir a algunos microorganismos, aunque
no es posible su crecimiento y reproducción.
Cambios de volumen
El paso de agua a hielo comporta un aumento de volumen
cercano al 9%. Debido a este fenómeno los alimento más ricos en agua se
expanden más que aquellos cuyo contenido es menor. Esto puede dar lugar a
fracturas o agrietamientos. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de
fabricar el envase si este puede ir muy ajustado.
Velocidad de
congelación
La calidad de un producto congelado depende de la
velocidad a la que éste es congelado. Dicha velocidad se define como la
distancia mínima entre la superficie y el punto crítico partida por el
tiempo en el que el punto crítico ha pasado desde 0ºC a -15ºC.
Lenta: < 1cm/h, por
ejemplo un congelador doméstico con el aire inmóvil a -18 ºC
Media: 1-5 cm/h, en un túnel de aire frío a 20 km/h y -40 ºC
Rápida: > 5cm/h, en la inmersión en nitrógeno líquido
Tiempo de congelación
El tiempo de congelación de un producto depende de su
naturaleza y del procedimiento empleado. El cálculo del tiempo empleado en
congelar un producto es muy complejo.
Gracias a la fórmula del tiempo de congelación de Plank,
se puede determinar éste tiempo.
t = \frac{\Delta H * \gamma}{\Delta \zeta} * \frac{1}{N} *
D * (\frac{D}{4 * \lambda}+ \frac{1}{\alpha})
donde:
?H: reducción de entalpía que
sufrirá el producto.(KJ/kg)
?: masa volumétrica del producto congelado (kg/m³)
?: coeficiente de conductividad térmica en congelación (W/m ºC)
D: espesor, medido en paralelo al flujo de calor. (m)
N: coeficiente que caracteriza la forma, siendo N=2 para una placa, N=4 para
un cilindro y N=6 para una esfera.
??: incremento de temperatura entre el medio refrigerador y la temperatura
de congelación. (ºC).
a: coeficiente superficial de transmisión térmica entre el medio
refrigerante y el producto, teniendo en cuenta el embalaje. (W/mºC).
De esta fórmula teórica se pueden extraer las siguientes
conclusiones:
Para un producto determinado, de
forma y tamaño determinados, el tiempo de congelación depende solamente de
las características del proceso.
Para un mismo proceso, el tiempo
de congelación depende del espesor, forma y volumen del producto y de su
diferencia de entalpía.
Efecto del
almacenamiento
Se ha demostrado que la temperatura de -18 ºC es un nivel
adecuado y seguro para conservar los alimentos congelados. Los
microorganismos no pueden crecer a esta temperatura y la acción de los
enzimas es muy lenta, pero el propio almacenamiento produce alteraciones en
el alimento.
Recristalización
Durante el almacenamiento hay una tendencia de los
pequeños cristales a unirse entre ellos formando otros de mayor tamaño. Este
se debe a que los pequeños cristales resultan más inestables que los grandes
al poseer más energía en la superficie por unidad de masa.
Este fenómeno es más acentuado si se almacena el producto
a temperaturas cercanas a 0ºC. Cuanto más baja es la temperatura, menores
son los efectos, considerándose casi despreciables por debajo de -60ºC.
Quemadura por frío
Cualquier entrada de aire caliente al interior de la
cámara de congelación da lugar a un gradiente de temperatura entre el aire
frío interno y el caliente que penetra. Cuando el aire se calienta aumenta
su capacidad de absorción de humedad.
En una cámara de congelación, la única fuente de humedad
disponible es el hielo contenido en los alimentos congelados. El aire
caliente toma la humedad de los alimentos protegidos deficientemente,
desecándolos. Luego, esta humedad es depositada al enfriarse el aire en las
superficies frías del congelador. A la formación de hielo a partir de la
humedad del aire, sin pasar por el estado líquido se llama sublimación.
La quemadura por frío es una gran desecación superficial
en un alimento congelado, producido por la deshidratación anterior.
Aparece en la superficie del tejido como manchas de color
oscuro al ir concentrándose y oxidándose los pigmentos de las capas más
superficiales. También aparecen zonas blanco-grisáceas debidas a los huecos
dejados por el hielo después de su sublimación.
Si el fenómeno se mantiene durante suficiente tiempo, las
capas superficiales se van esponjando y empiezan a deshidratarse las
inferiores.
Si la quemadura es pequeña, el fenómeno es reversible por
exposición a la humedad y rehidratación. Esto se comprueba sometiendo a
cocción una zona ligeramente quemada. Si la quemadura has sido por el
contrario más profunda, se han producido oxidaciones, cambios químicos que
ya no son reversibles.
Es importante, pues, la utilización de un embalaje
adecuado capaz de reducir entre 4 y 20 veces ésta pérdida de agua.
La quemadura por frío causa una merma importante en el
producto y una pérdida de valor del mismo porque se disminuye su calidad
organoléptica.
Bolsas de hielo
Cuando en un alimento que tiene bolsas de aire, huecos o
el envase está deficientemente llenado y hay además un gradiente de
temperatura en él, el alimento desprende humedad, se produce la sublimación
en el interior de dichos huecos o en la pared interior del envase, formando
una capa de escarcha y cristales de hielo denominados bolsa de hielo.
Modificaciones en
los espacios líquidos residuales
Una de las consecuencias de la congelación es la
deshidratación y el aumento de la concentración de solutos en los espacios
líquidos de los alimentos.
Cuando se trata de solutos capaces de reaccionar entre
sí, la velocidad de reacción aumenta durante la congelación a partir de -5ºC
y hasta unos 15ºC , por debajo de este punto la velocidad de reacción
disminuye. Las reacciones que se ven más afectadas por éste fenómeno son las
químicas, como la oxidación, hidrólisis, más que las enzimáticas.
Consecuencias de este aumento de concentración y
velocidad de reacción son:
variaciones del pH
variaciones de la fuerza iónica
alteración en la presión osmótica
variación de la presión de vapor
alteración de coeficiente Redox
alteración de la tensión superficial
disminución del punto de congelación
aumento de la viscosidad debido a los coloides
Todos estos efectos son menores cuanto más rápidamente se
produce la congelación y cuanto menor es la temperatura de almacenamiento.
Desnaturalización
proteica
Cuando el producto se ha congelado lentamente o cuando ha
habido fluctuaciones de temperatura durante el almacenamiento, los cristales
de hielo que se forman crecen extrayendo agua ligada a las
proteínas, de tal
forma que estas se desorganizan siendo luego incapaces de recuperar dicha
agua durante la descongelación, de manera que esta agua al perderse arrastra
los nutrientes hidrosolubles. Este proceso cambia la textura del alimento,
produciendo un endurecimiento e incluso disminuyendo su solubilidad y valor
nutritivo.
Retracción del almidón
El
almidón está formado por cadenas lineales de glucosa,
llamadas amilosa, y por estructuras ramificadas complejas llamadas
amilopectina.
Los gránulos de
almidón en un suspensión fría tienden a
hincharse, reteniendo agua, y a una cierta temperatura gelatinizan espesando
el líquido.
Cuando este gel se deja reposar, las cadenas lineales de amilosa se agregan como si cristalizaran y liberan parte del agua
previamente retenida en su estructura, en un proceso llamado sinéresis.
Por ello conviene seleccionar en los alimentos congelados
almidones con muy baja proporción de amilosa. Por ejemplo el arroz tiene una
proporción de amilosa del 16%, el
maíz del 24% y el
sorgo y la tapioca no
contienen amilosa.
Contracción de los
lípidos
Un
lípido en estado sólido se denomina
grasa, mientras
que si está líquido se llama
aceite. El cambio de estado de sólido a líquido
depende de la temperatura de fusión del
lípido. Al congelar un alimento los
aceites se solidifican y pueden llegar a contraerse.
Todos estos procesos descritos anteriormente dan lugar a
tensiones internas que pueden llegar a producir agrietamientos o fracturas
del alimento congelado.
Congelación de alimentos
La congelación es un método de conservación de
alimentos, inhibe actividades enzimáticas , microorganismos, actividad
metabólica. La inhibición puede ser total o parcial.
Para la congelación de alimentos deben tenerse en
cuenta una serie de cuidados o precauciones:
-
Los alimentos a congelar deben de
estar muy frescos, sanos, limpios y secos. En el caso del pescado o caza
previamente eviscerado. Compruebe que el alimento adquirido para ser
congelado no haya sido congelado en origen y descongelado en el
punto de venta. Congele el alimento rápidamente dejando transcurrir el
menor tiempo posible desde su adquisición a la congelación.
-
Envuelva los productos a congelar en
papel aluminio, film de plástico alimentario o recipientes herméticos
procurando que no queden espacios vacíos donde se puedan formar
bolsas de hielo. Cierre muy bien
los envases para impedir el contacto del alimento con el aire.
-
Llene los envases solo hasta tres
cuartas partes de su capacidad.
-
Los alimentos deben introducirse en
el congelador ya fríos.
-
Prepare los alimentos en raciones
consumibles de una sola vez separando las distintas piezas con
papel
parafinado para una mejor manipulación en el momento de la descongelación.
Congele de acuerdo con sus necesidades.
-
Nunca congele por segunda vez un
alimento descongelado.
-
Todos los vegetales deben de ser
blanqueados o escaldados antes de congelarlos.
-
Coloque una etiqueta en el
envoltorio indicando el contenido, la fecha de congelación y la fecha de
caducidad.
-
No ponga en contacto directo los
alimentos a congelar con los ya congelados.
-
No almacene en el congelador bebidas
gaseosas o líquidos contenidos en recipientes de vidrio puesto que podrían
estallar.
-
Cuando adquiera alimentos congelados
en el comercio, procure que transcurra el menor tiempo posible hasta su
introducción en el congelador y realice el transporte en bolsas o embalajes
adecuados que impidan el calentamiento y consiguiente descongelación del
producto.
-
Preste atención al tiempo de
conservación marcado en los envases de los productos congelados, teniendo en
cuenta la categoría del congelador que se indica con un número determinado
de estrellas, de una a cinco.
-
Para los alimentos congelados por
usted, consulte la tabla de tiempos de conservación que se acostumbra a
adjuntar con el manual de uso y mantenimiento de su congelador. En caso de
duda aplique el plazo menor de los indicados. La salud y seguridad
alimentaría es lo primero.
-
Cuando congele alimentos cocinados
debe tenerse en cuenta que no debe completarse el tiempo de cocción, ya que
al descongelarlo y calentarlo se completa este tiempo.
-
La congelación aumenta los sabores y
olores por lo que los platos cocinados no deben de estar tan salados como
los que se van a consumir de inmediato ni tan especiados.
-
No pueden congelarse los platos
preparados con patatas, arroz caldoso, cremas, bechamel.
-
Tampoco puede congelarse el tomate
natural, el huevo cocido y las aceitunas.
Precongelación
Es un proceso que se realiza
previamente a la congelación de algunos alimentos para facilitar su
utilización y congelación. Suele utilizarse en carne cruda o elaborada
con escalopes o hamburguesas, moluscos, etc. Fundamentalmente
consiste en congelar estos alimentos por separada de forma individual y
luego envasarlos.
Preparación
Según sea el tipo de alimento que
vayamos a congelar deberemos de acondicionarlo de una determinada manera. No
todos los alimentos se congelan de la misma forma.
Pescado
-
Limpiarlos, escamarlos y lavarlos
con agua fría preferiblemente con
sal.
-
Secarlos concienzudamente.
-
No congelar trozos o pescados
enteros de peso superior a los 2 kilogramos.
-
Congelarlos muy frescos e
inmediatamente.
-
Envasar en bolsas de plástico de uso
alimentario.
-
Si va a congelar un pescado grande
entero, es aconsejable rellenar la cavidad ventral con
papel de aluminio
para evitar que se seque.
-
Si congela filetes de pescado,
tenga la precaución de que queden extendidos, ya que si son muy finos se
romperán al descongelarlos.
Mariscos
-
Congelarlos siempre muy frescos.
-
Lavar muy bien en agua fría
preferentemente con sal y secar concienzudamente.
-
Se recomienda la precongelación en
bandejas.
-
Envasar en bolsas de plástico de uso
alimentario.
Vegetales
-
Blanquear, esto es, dar un hervor de
entre 2 y 4 minutos dependiendo del tamaño y grosor de cada pieza. Se
escaldan e inmediatamente se sumergen en agua fría, mejor si ese agua
contiene cubitos de hielo.
-
Se escurren bien y se envasan en
bolsas de plástico aptas para la conservación/congelación de alimentos.
-
Para congelar espárragos se limpian,
atan y s eles da un hervor de unos 4 minutos para a con situación pasarlos
por agua muy fría. Se escurren bien y se envasan en bolsas de plástico aptas
para la conservación/congelación de alimentos.
-
Se pueden congelar cebollas y
pimientos picados, lo ideal es hacerlo poniendo una fina capa sobre una
placa y luego embolsarlo (congelación abierta), de esta forma podrá cortar
porciones en el momento que lo necesite
-
Se pueden congelar tomates, lo ideal
es hacerlo por separados y una vez duros embolsarlos, estos tomates pueden
ser luego utilizados solo en salsas
-
Se pueden congelar
perfectamente ralladura de todo tipo de cítricos
Carne de vacuno
-
Limpiar y retirar el exceso de
grasa
y sebo.
-
Efectuar cortes y despieces limpios.
-
Precongelar los filetes y demás
piezas finas que puedan ser utilizadas de forma individual.
-
La carne picada debe de estar libre
de grasa y envasarse en porciones de uso individualizado.
-
Envasar en bolsas de plástico de uso
alimentario o bien envuelto en
papel de aluminio de uso alimentario.
Carne de cerdo
-
Debe de estar muy fresco.
-
Limpiar y retirar el exceso de
grasa
y sebo.
-
Efectuar cortes y despieces limpios.
-
Precongelar los filetes y demás
piezas finas que puedan ser utilizadas de forma individual.
-
Envasar en bolsas de plástico de uso
alimentario.
Aves
-
Eviscerar completamente el ave.
-
Limpiar, lavar y secar
correctamente.
-
Efectuar el despiece de forma
limpia.
-
Envasar en bolsas de plástico de uso
alimentario.
-
Para congelar pollos y aves en
general, lave y retire las vísceras ya que estas no se conservan.
Vísceras
-
Lavar escrupulosamente y preparar
como si se fueran a cocinar de inmediato.
-
Los sesos deben escaldarse entre dos
y tres minutos en agua hirviendo para pelarlos y congelarlos inmediatamente
enfríen.
-
Envasar en bolsas de plástico de uso
alimentario.
Embutidos
-
Se limpian sin lavarlos.
-
Si van en ristras se separan y se
envasan individualmente
-
Si están en lonchas se separan con
papel plastificado.
-
Se envasan en bolsas de
plásticos aptas para este uso.
Leche y derivados
- La
leche puede
conservarse en el propio envase siempre que este no
sea de vidrio.
- La
mantequilla o la
margarina se congelan en su propio envase o, en su defecto,
envueltas en
papel de aluminio.
- El
queso rallado o en trozos pequeños se guarda en bolsas de
plástico.
- El
queso fresco no debe congelarse ya que tiene una elevada cantidad
de agua y se pueden perder importantes propiedades organolépticas. El
resto pueden congelarse sin inconveniente, siempre y cuando estén
envasados de forma correcta con un envoltorio.
- Los
quesos en crema también admiten bajas temperaturas para aumentar
su conservación, duran unos seis meses, en envases con cierre hermético.
Masas y salsas
-
Para congelar
huevos puede hacerlo separando
previamente las
claras de las
yemas, y con el agregado de
sal o
azúcar
dependiendo de su utilización final.
-
Nunca congele preparaciones con fécula de maíz,
sopas cremas compradas o
mayonesa.
-
Puede congelar todo tipo de panificaciones sin
ningún problema, al calentarlos recuperan su textura y aroma. Los únicos
alimentos que se pueden guardar tibios son toda clase de panes, facturas,
budines etc. De esta forma conservan su humedad.
-
Nunca complete los envases rígidos con salsas o líquidos, todos
estos aumentan su volumen y al congelarse pueden estallar los envases.
-
No pueden congelarse los platos
preparados con patatas, arroz caldoso, cremas, bechamel.
Tablas de
congelación
|
PESCADOS Y
MARISCOS |
|
Alimento o tipo |
Meses |
|
Crustáceos |
3 |
|
Gambas |
3 |
|
Langosta |
3 |
|
Langostinos |
3 |
|
Lenguado |
3 |
|
Merluza |
2 |
|
Rodaballo |
2-3 |
|
Pescados grasos |
3-4 |
|
Salmón |
2-3 |
|
Trucha |
2-3 |
|
CARNE |
|
Alimento o tipo |
Meses |
|
Carne picada |
2 |
|
Caza
Mayor |
10 |
|
Cerdo |
6 |
|
Conejo |
5-7 |
|
Codorniz |
8 |
|
Cordero |
6-8 |
|
Chuletas de ternera o cerdo |
4 |
|
Faisán |
7-8 |
|
Filetes de ternera o cerdo |
4 |
|
Gallina |
10 |
|
Ganso |
5 |
|
Hígado |
10 |
|
Lengua |
2 |
|
Liebre |
6 |
|
Oca
|
5 |
|
Pato |
5 |
|
Pavo
troceado |
7 |
|
Perdiz |
8 |
|
Pollo |
10 |
|
Riñones |
10 |
|
Salchichas |
2 |
|
Sesos |
2 |
|
Ternera |
9 |
|
Vacuno mayor |
10-12 |
|
PAN Y PASTELERíA |
|
Alimento o tipo |
Meses |
|
Bizcochos |
6 |
|
Bollería |
2 |
|
Masa
de pastelería |
3 |
|
Pan |
2 |
|
Tartas |
6 |
|
Tarta hojaldre |
1 |
Descongelación de alimentos
De la misma manera que para la
congelación, el proceso inverso debe realizarse de acuerdo con una serie de
normas y precauciones.
-
Descongelar en el frigorífico, ya que el frío protege del
desarrollo microbiano, la cantidad justa necesaria y consumir o elaborar en
un plazo máximo de 24 horas hace que el alimento recupere su aspecto, sabor
y olor originales. Debe tenerse en cuenta que el producto ha de estar
separado del resto para evitar contaminaciones cruzadas. Para ello, se puede
colocar en un recipiente limpio e impermeable dentro del frigorífico,
evitando siempre que gotee sobre otros alimentos.
-
Descongelar a temperatura ambiente (o mantener a
temperaturas templadas el producto descongelado) es una práctica de alto
riesgo que pone en peligro la seguridad del producto.
-
Si adquirió el alimento congelado en
el comercio, siga las instrucciones del envase que deben estar en letra
clara, legible y en el idioma oficial de su país. Todos los envases deben
hacer constar además del numero de lote la fecha de caducidad o consumo
preferente después de la cual debe desecharse el producto.
-
Algunos alimentos, como
verduras
y
hortalizas, pueden cocinarse directamente en agua hirviendo previamente
troceadas y escaldadas.
-
En general, los alimentos preparados
o precocinados pueden cocinarse directamente pero antes asegúrese consultado
las instrucciones que deben figurar en el exterior del envase en letra
clara, legible y en el idioma oficial de su país.
-
Carnes y pescados han de
descongelarse lentamente en el frigorífico, nevera o refrigerador durante
varias horas según el tamaño de la pieza. Nunca los descongele debajo de un
chorro de agua ni por inmersión en agua. No cocine, especialmente en la
sartén carne o pescado deficientemente descongelado.
-
Si ha congelado alimentos cocinados
por usted, nunca los descongele a temperatura ambiente, utilice el
frigorífico o refrigerador o caliéntelos en la olla a fuego muy suave,
también en el horno o en agua fría sin sacarlo de su envase.
-
Si usted dispone de
horno
microondas, podrá acelerar la descongelación en gran medida pero teniendo en
cuenta el grosor de la pieza y que al tiempo que se descongela va a ir
cocinándose.
-
Si descongela pescado en el
microondas, utilícelo inmediatamente terminado su descongelamiento
-
Nunca vuelva a congelar un alimento
descongelado aunque solo lo haya sido parcialmente. El único caso en el que
se puede volver a congelar es cuando ha sido previamente cocinado con calor
intenso, ya que este proceso reduce drásticamente el número de
microorganismos.
-
Cocinar a fondo asegurando una temperatura interna de 70ºC
es recomendable en todos los casos. Una vez descongelado, el alimento crudo
se debe cocinar totalmente, lo que asegura que el calor (al menos 70ºC)
llegue al centro del producto lo más rápidamente posible. Si se trata de una
elaboración ya cocinada, debe recalentarse a fondo asegurando esta
temperatura en toda la preparación y consumir lo antes posible. Si no se
consume, las sobras no deben reutilizarse.
Riesgos de la congelación
Las temperaturas de congelación no destruyen los
microorganismos causantes del deterioro de los alimentos y de las
toxiinfecciones alimentarias, sino que detienen su crecimiento y desarrollo
(dependiendo del tipo de microorganismo y de las condiciones ambientales.
Tampoco las enzimas, que son unas sustancias químicas que degradan
progresivamente los alimentos, se eliminan, sino que simplemente detienen su
actividad. Así, cuando cesa el frío intenso, a temperaturas intermedias, las
que van desde la descongelación al cocinado, los microorganismos comenzarán
a multiplicarse rápidamente, así como también los procesos de deterioro del
alimento que vuelven a reactivarse.
Si en este momento en vez de consumir se recongela de
nuevo, lo único que conseguiremos es congelar un alimento que no sólo ya ha
comenzado a deteriorarse sino que además contiene un número mayor de
microorganismos que se volverán a desarrollar la próxima vez que se
descongele. Algo parecido ocurrirá si tras descongelarlo lo mantenemos
almacenado un tiempo excesivo en condiciones de riesgo, dando a los
microorganismos la oportunidad de proliferar. La única excepción es
recongelar un alimento cocinado que ya había estado congelado en crudo: la
razón es que el cocinado (al calor intenso) sí elimina la mayoría de los
microorganismos.
Microorganismo patógenos del frío
A pesar de que la mayoría de los patógenos no se
multiplican por debajo de 4ºC, y que por debajo de 10ºC lo hacen muy
lentamente, no podemos considerar a los alimentos refrigerados como carentes
de riesgos microbiológicos. El problema no radica en los patógenos clásicos
como 'Salmonella', sino en los llamados patógenos emergentes, que se
caracterizan por su capacidad para multiplicarse, aunque más lentamente, a
temperaturas de refrigeración o cercanas a los 0ºC. Los más destacados son
Listeria monocytogenes, Yersinia enterocolitica y Aeromonas
hydrophila.
Los alimentos
más implicados son los
quesos
frescos, los derivados de la
leche y los
embutidos
y carnes, especialmente si están cortados en lonchas y envasados al vacío.
La principal vía de diseminación son las superficies, sobre todo si se
encuentran húmedas. Para evitar este riesgo es fundamental mantenerlas
limpias, desinfectadas y secas.
Se encuentra preferentemente en el agua, cuya
contaminación se considera una de las principales fuentes de infección.
Puede hallarse en cantidades importantes en pescado, marisco y productos
derivados. También si ha sido aislado en carnes envasadas al vacío o en
atmósferas modificadas, alimentos preparados y en redes de abastecimiento de
agua.
Se encuentra principalmente en la carne y productos
cárnicos, sobre todo productos frescos derivados del cerdo, principal
reservorio de las formas patógenas. No obstante, es un microorganismo que
puede ser vehiculado también por muchos otros productos si ha existido una
contaminación cruzada previa. Es sensible a los tratamientos térmicos
convencionales y, por tanto, a la cocción, y también a otros tratamientos
como la irradiación. Su presencia se asocia a una refrigeración insuficiente
de la carne que permita una proliferación importante de otras
enterobacterias, sobre todo si la carne se envasa el vacío.
Cuidados y
precauciones con el congelador o freezer
-
Existen distintos tipos de
congeladores o freezer identificados por un número determinado de estrellas,
cuantas más estrellas más baja es la temperatura que alcanzan. Un congelador
de 4 estrellas garantiza una temperatura de congelación de -18 ºC.
-
La capacidad del congelador se mide
en litros, estableciéndose un aprovechamiento de 9-11 kilogramos de alimento
por cada 28 l de capacidad del aparato.
-
Su congelador tiene unas
determinadas características técnicas que limitan su capacidad de
congelación a unas determinadas cantidades por día, para un mayor eficiencia
y seguridad alimentaria respete las indicaciones y recomendaciones del
fabricante. Consulte y guarde en un lugar accesible el manual de uso y
mantenimiento de su congelador. La cantidad de alimentos a congelar de una
vez, no deberá superar al valor del poder de congelación indicado en la
placa de características situado en la pared del lateral del refrigerador, a
la altura del portaverduras u en otro lugar fácilmente accesible para el
usuario.
-
El congelador debe de estar situado
en un lugar donde pueda circular el aire con facilidad en torno a los
disipadores de calor, esa rejilla que tienen situada en la parte trasera.
Debe de estar situado al menos a una distancia de la pared de entre 7 y 10
centímetros.
-
No debe de estar situado cerca de
fuentes de calor ni en sitios expuestos a la acción directa del sol, así
como tampoco en lugares cálidos.
-
Mantenga en buen estado de
funcionamiento su congelador evitando la formación de escarcha y
manteniéndolo escrupulosamente limpio. Descongélelo y límpielo con
bicarbonato (2 cucharadas soperas por litro de agua fría),
vinagre o un producto especifico al menos una vez al año
procurando que coincida con la época más fría del año o con momentos de
escasa utilización del aparato congelador para así evitar perdidas de
alimentos por descongelación.
-
No introduzca recipientes calientes
en el congelador. lo estropeará y estropeará también los alimentos
almacenados.
-
Evite abrir con frecuencia e
innecesariamente la puerta, provoca un aumento cambios de temperatura
y aumenta el tiempo de funcionamiento del compresor. Provocaremos el
deterioro de los alimentos conservados y un aumento en el gasto energético.
-
Si se produjera un corte en el
suministro de energía eléctrica evitemos abrirlo si no es estrictamente
necesario. Si no se abre, el congelador puede mantener congelados los
alimentos un periodo de entre 7 y 14 horas dependiendo del tipo de alimento
congelado.
Limpieza del congelador o freezer
-
Reducir al mínimo posible la
cantidad de alimentos
-
Retirar los alimentos y envolver en
papel de aluminio u otro material aislante para conservarlos lo más frío
posible y colocarlos en neveras portátiles u otro recipiente que cumpla en
fin de mantener el frío el mayor tiempo posible.
-
Desconectar el congelador
desenchufándolo de la red eléctrica y para acelerar la descongelación se
puede introducir un recipiente con agua caliente.
-
Nunca utilice
cuchillo o espátulas
de metal ni ningún otro objeto punzante para desprender el hielo o la
escarcha de la paredes del congelador.
-
Tampoco utilice un secador del pelo.
-
Una vez descongelado limpiar con una
mezcla de agua agua tibia y algunas
cucharadas de
bicarbonato o
vinagre
utilizando una esponja suave.
-
Nunca utilice
detergentes ni polvos
abrasivos
-
Secar muy bien utilizando paños
limpios y suaves.
-
Una vez limpio, colocar dentro los
alimentos que no se hayan descongelado ni siquiera un poco, cerrar la puerta
y conectar a máxima potencia sin abrir la puerta en al menos 24 horas.
|