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La Cecina es una chacina similar al
jamón y realizado mediante el curado
de la pata de vacuno. También se hace de chivo y de caballo. La Cecina de
León (España) está catalogada como Indicación Geográfica Protegida (IGP) por
la Unión Europea, y con Denominación de origen por el Ministerio de
Agricultura, Pesca y Alimentación, en España.
Etimológicamente la palabra cecina
deriva del término latino siccus, que significa seco, o bien, del término
céltico ciercina que se refiere al cierzo o viento.
El Diccionario de la Real Academia
de la Lengua define la cecina como carne salada, enjuta y seca al aire, al
sol, o al humo
Zona de producción
La delimitación geográfica de
elaboración de la Cecina de León según establece el Reglamento del Consejo
Regulador, comprende única y exclusivamente la provincia de León.
Esta provincia se encuentra en el
Noroeste peninsular y cuenta con una gran diversidad de paisajes; desde la
montaña al valle y a la meseta.
El clima de esta provincia es
continental mediterráneo, típicamente seco y sano, caracterizándose con
inviernos muy fríos y largo periodo de heladas. Por otro lado, destaca la
elevada altitud, lo que hace de esta zona un área con cualidades
excepcionales para la elaboración artesanal de la cecina mediante una
desecación lenta y curación al viento.
Materia prima de la Cecina de
León
La materia prima utilizada en la
elaboración de la Cecina de León, según el Reglamento del Consejo Regulador
de la IGP Cecina de León, son los despieces de los cuartos traseros de
ganado vacuno mayor de un mínimo de cinco años de edad, y de un peso vivo
mínimo de cuatrocientos kilos, procedente preferentemente de razas bovinas
autóctonas de Castilla y León.
Se utilizan cuatro partes o cortes
de estos cuartos traseros tapa, contra, babilla y cadera estando todos
ellos clasificados según el M.A.P.A. con la categoría de carne de 1ª A.
Según el Reglamento se considera:
Tapa:
masa carnosa de forma cónica, aunque es plana mediolateralmente. Está
formada por los músculos mediales del muslo. Concretamente por los músculos
sartorio, pectíneo, grácilis, abductor, semimenbranoso, cuadrado del muslo y
porción extra pélvica del músculo obturador externo. El peso mínimo es de 8
kg.
Contra: está formada por la
contra propiamente dicha, y el redondo, que adopta una forma de prisma
triangular algo cilíndrico. El redondo está formado exclusivamente por el
semitendinoso, y la contra por el músculo gluteobíceps. El peso mínimo es de
10 kg.
Babilla: pieza de forma
ovoidal integrada por los componentes del músculo cuadrado del muslo
(músculo recto del muslo y vasto lateral, intermedio y medial). El peso
mínimo es de 7 kg.
Cadera: de forma triangular, comprende el músculo glúteo
medio, accesorio y profundo, así como los músculos gemelos de la cadera. El
peso mínimo es de 6 kg.
Proceso de elaboración de la
Cecina de León
Los únicos ingredientes utilizados
en la elaboración de la Cecina de León son carne de vacuno y sal.
Se emplea para ello fundamentalmente
dos procedimientos, uno que se puede considerar de tipo artesanal que se
lleva a cabo por sistemas tradicionales y que coincide con las épocas más
frías del año de noviembre a marzo- y otro de tipo industrial o
semindustrial que utiliza técnicas de curado de la carne más modernas y
que se puede realizar durante todo el año.
La elaboración consta de seis
operaciones o fases que cronológicamente son; perfilado, salado, lavado,
asentamiento, ahumado y secado o curación. Todo este proceso de elaboración
tendrá una duración mínima de siete meses contados a partir de la entrada en
salazón.
Perfilado
El perfilado es la operación
mediante el cual se da forma a las diferentes piezas que pasarán a ser
saladas.
Salado
El salado tiene por finalidad la
incorporación de la
sal común a la masa muscular, favoreciendo la
deshidratación de las piezas y su perfecta conservación, además de
contribuir al desarrollo del color y aroma típicos de los productos curados.
A este fin, según los sistemas
tradicionales, las piezas se colocan apiladas cubriéndose con
sal marina de
grano grueso. El tiempo de salazón tiene una duración mínima de 0,3 días y
un máximo de 0,6 días por kg. de peso, dependiendo del peso y
características de la pieza. El proceso de salado tiene lugar a una
temperatura entre 2º C y 5º C, y una Humedad Relativa entre 80 y 90%.
Lavado
Transcurrida esta fase, se lavan las
piezas con agua potable, templada o tibia, con objeto de eliminar la
sal
adherida en la superficie.
Asentamiento
Seguidamente se pasará al proceso de
asentamiento, cuya duración oscilará entre los 30 y 45 días. La pieza se
cuelga al aire. Esta fase de post-salado tiene por finalidad eliminar el
agua de constitución, hacer penetrar la
sal de una manera homogénea y
uniforme, favorecer el desarrollo de la microflora característica y
canalizar los procesos bioquímicos de hidrólisis enzimática que producirán
el aroma y sabor característicos. Al eliminarse lenta y paulatinamente el
agua superficial, las piezas adquieren una mayor consistencia.
Ahumado
A continuación se podrán ahumar las
piezas, utilizando para ello leña de roble o encina. La duración de esta
fase estará comprendida entre los 12 y 16 días.
Curación
Posteriormente se colgarán las
piezas en secaderos, en la fase de secado o curación, se procederá a la
clasificación de las piezas según peso y conformación. Esta fase se realiza
en secaderos naturales provistos de ventanas con apertura regulable que
permita controlar tanto la temperatura como la humedad mediante el sistema
tradicional de "abrir y cerrar ventanas". La temperatura a la que tiene que
estar el producto en esta fase es de entre 10º C y 12º C y a una Humedad
Relativa del 75% - 80%. En estos locales o en bodegas permanecerán hasta
completar su maduración, no siendo inferior a 7 meses.
Características de la Cecina de
León
Al término de la elaboración, la
Cecina de León presentará las siguientes características:
Peso:
el peso mínimo del producto final de cada uno de los diferentes tipos de
piezas es:
o Tapa: 4
kg.
o Contra: 5 kg.
o Babilla: 3,5 kg.
o Cadera: 3 kg.
Aspecto
exterior típico: la cecina tendrá un color tostado, pardo, ligeramente
oscuro, propio del proceso de elaboración.
Coloración y aspecto del corte: la cecina tendrá distintas tonalidades
de color, desde un color cereza a granate, acentuándose éste en los bordes
al final del proceso de maduración, y presentará un ligero veteado de
grasa,
que le proporciona su jugosidad característica.
Sabor y
aroma: carne de sabor característico, poco salada, de consistencia poco
fibrosa. El efecto que resulta del ahumado aporta en el proceso de
maduración un aroma característico, apoyando el conjunto de sabores.
Forma de
presentación de las piezas: las piezas se presentarán enteras, envueltas
o enfundadas, o presentadas en porciones o lonchas envasadas al vacío, o en
otros sistemas que apruebe el Consejo Regulador. |