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JAMÓN |
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El jamón o jamón curado es un
alimento en conserva obtenido a partir de la
salazón y secado al aire de las patas traseras del cerdo. Este mismo
producto recibe también el nombre de paleta o paletilla cuando se obtiene de
las patas delanteras. También recibe los nombres de jamón ibérico y jamón de
bellota. La denominación "jamón serrano" está protegida como Especialidad
Tradicional Garantizada (E.T.G.) por el Reglamento de la Unión Europea
2082/92, en el que se definen las características del proceso y del producto
terminado.
El jamón o anca, pernil, pierna, es
el nombre genérico del producto obtenido de las patas traseras del cerdo,
salado en crudo y curado de forma natural. Las dos variedades principales
son el jamón español (jamón ibérico de bellota, jamón de Trevélez, jamón
serrano...) y el prosciutto italiano (prosciutto di Parma, prosciutto di San
Daniele, prosciutto di Carpegna, prosciutto di Modena, prosciutto toscano,
prosciutto veneto Berico-Euganeo, Valle dAosta Jambon de Bosses, prosciutto
di Norcia, prosciutto cotto...). Las primeras noticias del jamón son del
Imperio Romano.
Son especialmente famosos los
jamones que se producen en Huelva (España), en Guijuelo, pueblo de la
provincia de Salamanca (España), en Los Pedroches, pueblo de la provincia de
Córdoba (España) y en Trevélez, pueblo de la provincia de Granada (España).
También es famoso el jamón con Denominación de Origen "Dehesa de
Extremadura".
En Argentina se distingue el jamón
serrano del jamón crudo por estar el primero recubierto de pimentón y por
venderse más estacionado.
En el llamado proceso de curación se
pueden encontrar tres factores imprescindibles que, al conjugarse, producen
una maduración ideal en los jamones. Los métodos de elaboración artesanal y
su tradición, ya histórica, los avances e innovaciones tecnológicas en la
producción. Inviernos fríos y secos y veranos suaves y cortos.
La calidad y abundancia de materia prima,
sal y carne,
y unas condiciones climáticas propicias, favoreció el desarrollo en España
de una cultura ancestral en torno al arte de salar y curar las carnes y
pescados de forma artesanal. Aunque resulta difícil concretar los orígenes
de estas habilidades de los españoles, sí se tiene constancia sin embargo de
que su fama y reconocimiento no se limitó a la Península Ibérica, como queda
reflejado en algunas crónicas de la época romana en las que ya se menciona y
ensalza el jamón procedente de Hispania. Con el pasó de los años esta fama
y reconocimiento se ha consolidado y en la actualidad podemos decir que
España se ha convertido en el país jamonero por excelencia.
En España la elaboración del jamón curado se realiza
sometiendo los perniles del cerdo a un corto proceso de salazón al que le
sigue un lento periodo de secado y maduración, en ningún caso inferior a 7
meses, que puede durar incluso años. A diferencia de los países del norte y
centro de Europa, el jamón español, salvo pequeñísimas excepciones, no es
ahumado. El jamón curado es sin lugar a duda uno de los productos más
emblemáticos de la gastronomía española. |
| CLASES DE JAMÓN |
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Jamón ibérico
Proviene del cerdo ibérico, raza
milenaria autóctona de la península ibérica, último superviviente de la raza
porcina de pastoreo en Europa.
Su rasgos de identificación más
sobresalientes son: silueta estilizada, patas finas y largas, hocico afilado
y, en general, coloración oscura de la piel y pezuñas, de donde deriva el
popular término de pata negra usado tradicionalmente para designar a los
jamones procedentes del cerdo ibérico.
(Ver más)
Jamón serrano
Provienen del cerdo blanco, raza
procedente de Centro Europa mejorada por el cruce de cerdos de raza Duroc,
Pietrain, Landrace o Large White, de gran capacidad productiva y que habita
y se reproduce en toda España. Su régimen de explotación es intensivo, en
cautiverio, con los cerdos estabulados y movimientos muy limitados para
evitar el desgaste. Exige una alimentación a base de piensos compuesto,
principalmente a base de cereales, y una edad de sacrificio inferior a la
del cerdo ibérico. Su curación y maduración, que oscila entre los 7 y 16
meses, es controlada y se lleva a cabo en modernas
instalaciones,secaderos, dotadas de alta tecnología, que reproduce las
condiciones ambientales y climáticas del curado natural, y permite obtener
unas condiciones de calidad e higiénicas constantes y controladas en todo
momento. El jamón serrano se produce en toda España. - La denominación
jamón serrano fue protegida como Especialidad Tradicional Garantizada (
ETG) por Reglamento 2419/1999 de la Unión Europea
En 1999 la Unión Europea publicó un
Reglamento 2419/1999 por el que se inscribe al Jamón Serrano en el
Registro de Especialidades Tradicionales Garantizas (ETG), de acuerdo con el
Reglamento CEE 2082/1992.
El jamón Serrano se convierte así en
la primera Especialidad Tradicional Garantizada de la industria alimentaria
española y también de la Unión Europea con reserva de nombre. Solamente los
fabricantes que cumplan el pliego de condiciones establecido y estén
certificados por una entidad de control externa e independiente, pueden
utilizar la denominación registrada Jamón Serrano y el símbolo
comunitario.
El jamón serrano es el jamón de
cualquier otra raza de cerdo, llamado serrano porque se cura en clima de
sierra, frío y seco, también llamado a veces jamón blanco, fácilmente
distinguible por el color de la piel. Actualmente está regulado por el
Reglamento comunitario 2082/92, en el que se definen las características del
proceso y del producto terminado. Lo hay de Granada, de Salamanca y de otras
muchas regiones. Entre ellas cabe destacar:
Jamón de
Teruel
Primer jamón
blanco en España con Denominación de Origen. La zona de elaboración serían,
pues, los municipios Turolenses y, entre otras características, la altitud
mínima de éstos será de 800 metros, con un período de curación y maduración
de un año como mínimo.
Jamón de
Trevélez
Único jamón
blanco de España con I.G.P. (Indicación Geográfica Protegida). La zona de
elaboración son los municipios de la Alpujarra Granadina con más de 1200
metros de altitud. La sede de su Consejo Regulador está en Trevélez. Poseen
un período de curación natural y maduración y envejecimiento de 14 a 24
meses. Los jamones de Trevélez consiguieron su Denominación de Origen en
2006. Se pueden adquirir en diferentes formatos como son: en piezas,
deshuesados, troceados, loncheados y cortados a cuchillo, envasados al
vacío, siendo ésta última, una novedad muy interesante.
El jamón
curado de Trevélez con Denominación es un jamón de cerdo blanco, con pata y
corteza y de forma redondeada. El peso suele oscilar entre los 7 y los 9
kilos, después de haber superado unas mermas mínimas del 38% tras el período
de elaboración.
La curación
debe variar según el peso del jamón, así un jamón de 8 kilos debe tener una
curación de entre 16 y 18 meses y para los de 9 kilos, debe tener de 20 a 24
meses de curación. (Ver más)
Jamón
Mangalica
El jamón
mangalica se consigue, como su nombre indica, de la raza mangalica que es
una raza autóctona húngara que tiene sus orígenes en los cruces de la
primitiva raza del tronco mediterráneo, Sumadia (tronco al que también
pertenece el cerdo ibérico) con las razas Szalontal y Bakonyl (típicas razas
semi-salvajes de los Cárpatos). Para conseguir una mayor proporción de
grasa
infiltrada se realizan cruces con la raza Duroc obteniendo mayor prolifidad,
rendimiento y jamones más grandes. Sus características genéticas (muy graso)
y la alimentación totalmente natural sirven de base para la realización de
jamones y lomos curados. La raza mangalica estuvo en peligro de extinción
durante muchos años pero en 1990, una empresa española (Jamones Segovia)
logró reunir 90 hembras reproductoras gracias a anuncios en la prensa
húngara. Desde ese 1990 a la actualidad se ha garantizado la supervivencia
de la raza hasta el punto de poder comercializarlo, salvo en el caso del
mangalica negro que ya estaba extinguido.
Denominaciones de Origen
Protegidas (DOP), Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y Especialidades
Tradicionales Garantizas (ETG * ) de jamón curado en España procedentes de
cerdo blanco
- DOP Jamón
de Teruel- Teruel ( Aragón
- IGP Jamón
de Trevélez- Granada ( Andalucía
- ETG Jamón
Serrano Toda España
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| CORTE DEL JAMÓN |
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Iniciar el
corte en la zona de la babilla o contramaza que dicen es la parte más fina
del jamón utilizando para ello un jamonero para sujetarlo y un cuchillo de
hoja alargada, fina y perfectamente afilada para filetearlo.
El cuchillo
siempre debe cortar hacia fuera, nunca hacia nuestro cuerpo o brazos. Si es
necesario, darle la vuelta al jamón.
Donde sea
difícil cortar lonchas, cortarlo en taquitos pequeños.
Se debe
retirar sólo la corteza de la zona que se vaya a consumir.
Para distinguir un buen jamón, las
lonchas deben presentar un aspecto brillante y nunca opaco, tanto si el
corte se ha hecho a cuchillo, como si se ha realizado con máquina eléctrica.
La brillantez implica que la
grasa inherente al jamón aparece de forma
natural.
Por ello es conveniente que, si las
lonchas han estado previamente refrigeradas, estén un tiempo fuera antes de
ser consumidas, al menos, hasta que empiecen a sudar.
Es muy importante para la
conservación de la pieza, que se coloque en lugar seco pero con ventilación
y tapar las partes que no se vayan a consumir inmediatamente con el tocino
sobrante o una tela no demasiado tupida.
Para degustar su exquisito sabor
como manda la tradición, recomendamos comerlo en lonchas muy finas, cortadas
con
cuchillo largo y afilado. Sólo así su carne untuosa mantendrá
inalterables sus cualidades.
Para conservar un jamón deshuesado o
loncheado, lo mejor es tenerlo refrigerado.
El jamón es, de por sí, un bocado
exquisito. Sólo es necesario acompañarlo de un poco de
pan y un buen
vino
tinto. También es ideal como ingrediente o como acompañante de cualquier
plato. |
| PROPIEDADES
NUTRICIONALES |
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Desde el punto de vista nutricional,
el proceso de modificación de sus
proteínas y sus
grasas durante su curación
hacen del jamón un producto ligero, con más
proteínas y menos
grasas que el
producto en fresco. Sus
proteínas son de alta calidad, es decir, contiene
todos los
aminoácidos esenciales (100 gr. de jamón serrano equivalen al 33%
del consumo diario de
proteínas recomendado).
Además, es un producto que no
necesita colorantes. El jamón serrano es muy digestivo y sano. Contiene
ácidos grasos insaturados y es un alimento rico en
vitaminas
B1 y
B6,
fósforo, hierro, potasio y zinc. De hecho, un estudio realizado por el
Centro Grand Forks de Investigación de Nutrición Humana, asegura que el
serrano es muy recomendable para retrasar la aparición de la fatiga en los
deportistas gracias a sus contenidos en vitaminas y minerales.
Posee un buen equilibrio de
ácidos
grasos, de similar naturaleza que las del
aceite de oliva. Además, pese a
que está curado en sal, apenas contiene este mineral. Comer un par de
lonchas o tres equivale a tomar 3 gramos de
sal a la semana. |
| EL CONSUMO DE
JAMÓN Y LA SALUD |
| Bajo en
calorías, protege el corazón, reduce el colesterol, y es rico en
vitaminas, el jamón ibérico un bocado sin igual.
El jamón protege el corazón y
reduce el
colesterol. Al tener ácidos grasos monoinsaturados y
ácido oleico el
jamón ibérico de bellota es muy bueno para prevenir enfermedades
cardiovasculares.
El jamón tiene un 40 % de
proteínas por lo que puede sustituir la alimentación con carnes rojas,
peores para el sistema cardiovascular, porque el jamón es bajo en
calorías, entorno a 300 kcal /100 g por lo que no engorda tanto como un
filete.
Es
antioxidante, tiene un alto
contenido en
vitamina E, tomarlo junto al tomate doble sus efectos
beneficiosos. Puede ser un sustituto de la carne, 100 gramos de jamón
contienen 43 gramos de
proteínas por lo que puede sustituir a las carnes
rojas, además es un protector cardiovascular, su
grasa es rica en
ácidos
grasos monoinsaturados y en
acido oleico, lo cual nos protege frente a las
enfermedades cardiovasculares.
El Jamón
curado, especialmente el protegido con Denominación de Origen, es un
producto alimenticio de calidad insuperable en lo que a sus propiedades
organolépticas se refiere, pero al mismo tiempo también es un alimento
básico en una nutrición equilibrada ya que tiene poca sal, es rico en
vitaminas y
proteínas y tiene un nivel muy bajo de
grasas saturadas
dañinas para la salud.
Estudios recientes, indican que
comer jamón curado ayuda a mantener los niveles idóneos de
colesterol. Los
ácidos grasos que aporta el jamón curado son
beneficiosos para el sistema circulatorio, efectuando una acción
reguladora del
LDL (colesterol).
Es un jamón con sabor propio,
aroma natural y muy rico, que se saborea mejor cuando está recién cortado
de la pata (pernil), con un cuchillo adecuado y en lonchas cuanto más
finas mejor. El espectáculo de su entrevetado brillante estimula el
apetito hasta al más desganado.
El Jamón tiene sólo un porcentaje
bajo de
grasas saturadas, que son las que generan la fracción peligrosa
del
colesterol, el
LDL; el 63% restante son
grasas no saturadas, que
producirán a su vez el saludable
colesterol HDL.
La única contraindicación, en lo
que a dietas se refiere, es el contenido en
sal del jamón, que pese a ser
el más bajo en los jamones de Trevélez con Denominación que en el resto,
debe tenerse en cuenta por quienes tienen problemas de hipertensión.
El jamón es sano ya que el proceso
de elaboración es totalmente artesano y esto se traduce en un producto
puro y libre de aditivos, colorantes, conservantes o aromatizadores. Su
contenido en grasas es inferior al de carnes consideradas falsamente como
más saludables (ternera, cordero,
jamón cocido...). |
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ELABORACIÓN DEL JAMÓN |
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Salazón
Después de que los cerdos hayan sido
debidamente sacrificados, los jamones y paletas se salan para incorporar
sal
marina a la masa muscular, favoreciendo la deshidratación de las
extremidades del cerdo y su perfecta conservación. La duración aproximada en
la sal es de un día por kilogramo de peso, permaneciendo a una temperatura
de entre 1º y 5º C y humedades relativas en torno al 80-90 %.
Asentamiento
Cuando el jamón se saca de la pila
de salazonado ya ha tomado toda la
sal que va a tener hasta el final del
proceso. Sin embargo, ésta se encuentra concentrada en la superficie
mientras que las regiones del interior prácticamente no contienen sal. Por
ello es necesario un período de postsalado o equilibramiento, donde por
proceso de difusión se tiende a una distribución uniforme de la
concentración salina hasta alcanzar el punto exacto de sal. La duración
mínima del equilibramiento es variable y va en función del contenido graso
de cada pieza ya que la penetración salina por difusión está muy
condicionada por la presencia de
grasa. Aunque por lo general este proceso
suele tener una duración entre los 40 y 60 días. Otro factor importante es
que mientras se está produciendo la penetración de
sal al interior del
jamón, hay un proceso de salida de agua al exterior, con la consiguiente
perdida de humedad desde la superficie. Por ello, es necesario tener un
estrecho control de la humedad relativa de la cámara donde se mantengan los
jamones, amen del propio control de la temperatura, que desde los 5º
iniciales ha de evolucionar hasta los 25º ó 30º en el momento en que se les
traslada al secadero natural.
Lavado con agua caliente
Se realiza para eliminar la
sal
superficial, para lo cual se introducen los jamones en un recipiente en el
que existen cepillos, cuyas púas por frotamiento ayudan a este proceso.
Actualmente existen máquinas automáticas para efectuar el lavado y
frotamiento de las piezas. Es importante que la
sal este limpia y que el
lavado se correcto para evitar que el deposito de la
sal en el exterior del
jamón inhiba el crecimiento de la flora. hasta aquí, se ha hecho un buen
proceso del jamón que puede servir para cualquier tipo que se elabore; ahora
empiezan los problemas, ya que el jamón va a quedar expuesto, sin nada que
lo proteja, dado el escaso valor antiséptico que se puede asignar a la
sal a
las variaciones climáticas, contaminación bacteriana, agresiones del medio
ambiente, parasitismo, etc.
El lavado también se puede realizar
inmediatamente después de sacar la pierna de la sal. Sí se hace esto, hay
que dejar la pierna pocos días más (1,5 a 2 días por Kg.), para que la
sal
logre ingresar a los tejidos musculares. También se consigue que una vez
hecho el lavado, se pueda inocular con el hongo especial, y no volver a
intervenir la pierna hasta el final del proceso. ( Banoviez )
Secado y maduración
Las piezas pasan a secaderos
naturales con un riguroso control de ventilación y temperatura que puede
durar entre 6 y 9 meses con temperaturas entre los 15º y 30ºC.
Este periodo de reposo favorece la
fusión natural de parte de las
grasas de su protección adiposa, consiguiendo
una distribución uniforme de las grasas en el tejido muscular. En estos
meses empieza a adquirir su sabor y su aroma característico y único.
Envejecimiento en bodega
Después de una clasificación previa
según su peso, calidad y conformación, los jamones y paletas pasan a la
bodega donde concluye la última fase de curación, madurando lentamente.
Permanecerán entre 6 y 18 meses según la clasificación anterior. En esta
fase la temperatura oscila entre los 15º y 20º C y con humedades relativas
en torno al 60-80%. Tanto un buen secadero natural, como una buena bodega,
deben permitir realizar todas estas operaciones de forma absolutamente
natural, sin actuar por ningún procedimiento no consagrado por la tradición
y la practica. Es una cuestión de sensibilidad, pues el resultado final
dependerá tanto de las características del propio secadero como de la
habilidad de las gentes que en el trabajan, y que con una dedicación total y
una experiencia manifiesta, han de combinar los factores de altitud,
microclima, grado higrométrico, variaciones diarias de temperatura, y
velocidad del aire, dirigiendo un proceso cuyo final es la obtención del
Jamón Ibérico de Bellota. |
| FORMAS DE
PRESENTACIÓN AL CONSUMIDOR |
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El jamón se puede presentar de
múltiples maneras. Así la forma más habitual es entero con pata y corteza
para que conserve todo su aroma.
Otra forma de presentarlo es
deshuesado y envasado al vacío. De esta forma es mucho más fácil cortarlo,
ya que se puede utilizar la máquina cortadora. Resulta muy práctico para
restaurantes o personas que no manejen bien el cuchillo.
También se puede presentar en
trozos envasados al vacío, sin piel ni corteza, totalmente limpios y sin
desperdicios, preparados en trozos envasados al vacío. Resulta más fácil
de cortar y además al estar en trozos individuales no se reseca aunque
tardemos más en consumirlo. Se recomienda a particulares.
Otra forma de presentar el jamón
es en lonchas y envasado al vacío. Esta forma es la más cómoda y fácil
para consumir. No tiene desperdicios ni hay que cortarlo. |
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