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El brandy o
coñac es un aguardiente con alta
graduación alcohólica, entre 36-40º que se obtiene por la destilación del
alcohol de vino y su recuperación
posterior en toneles de roble en el proceso que se conoce como crianza. Durante este
proceso el licor se afina y gana en calidad.
Con el
tiempo, la fama del producto, provocó que los destiladores utilizaran vinos sanos para la obtención de unos
cada vez mejores y más selectos aguardientes. Inicialmente se utilizaban los orujos de la
uva y vinos deficientes o de baja calidad. Es
evidente que la mejoría en las materias primas redundó en una mejoría del producto
final.
ELABORACIÓN DEL BRANDY EN LA DENOMINACIÓN DE
ORIGEN JEREZ(*)
Si en breves palabras tuviéramos que exponer las bases
cualitativas de un brandy, diremos "holanda", madera y tiempo en una bodega
adecuada. La holanda, lleva consigo parte de los compuestos aromáticos del vino, que se denominan "impurezas
volátiles". estos compuestos volátiles son los que proporcionan a la holanda sus
características organolépticas, su aroma peculiar y profundo. A medida que aumenta el
grado alcohólico del destilado, la proporción de impurezas volátiles es menor, por lo
que puede afirmarse que, a igualdad de condiciones, un brandy será mejor mientras más aguardiente de baja
graduación y
menos de alta
graduación se haya utilizado para su elaboración.
En este sentido, el Reglamento del Consejo Regulador del
Brandy de Jerez define los tipos que pueden usarse: la holanda de vino, con
graduación alcohólica no
superior a 70 grados; el aguardiente
de vino de baja
graduación, que es
aquél que no supera los 80 grados; y el aguardientes de vino
de alta
graduación, obtenido por destilación del vino,
o de aguardientes de vino de baja
graduación, y cuya
graduación alcohólica está comprendida entre los 80º y 94,8º. En todo caso está
prohibida la utilización de aguardientes
de vinos destilados a más de 86º
por encima del 50% de la
graduación del producto final, o lo que es lo mismo, el volumen
de aguardientes de menos de 86º
deberá ser siempre superior al de los destilados de mayor
graduación.
Tres tipos de botas o barricas de roble se utilizan para
la crianza del brandy, con capacidades de 30, 33 y 36 arrobas de 16 litros. Estos envases
deben cumplir dos requisitos: ser de roble americano (esta madera tiene la porosidad
ideal) y estar bien envinadas. Para envinarlas es necesario fermentar mostos en ellas y
tenerlas llenas de vino tres o cuatro
años. La madera va a ceder, lentamente, al brandy diversas sustancias que influirán en
su color, aroma y sabor. Respecto a los envases podemos indicar que pueden ser más
pequeños a medida que son más viejos. Podemos tener un buen brandy en media bota (16
arrobas de 16 litros) hecha con duelas que hayan contenido destilados durante muchos
años, y de poca calidad en una bota gorda (36 arrobas) nueva.
Las naves de crianza deben reunir los mismos requisitos de
temperatura, humedad y ventilación que las bodegas de crianza de vinos. Construcción
catedralícia, altos techos, suelos de albero que puedan ser regados los días de mucho
calor para hacer bajar la temperatura, sin olvidar que algunos pequeños edificios, de
antigua construcción reúnen también estos requisitos y pueden, aunque no tantas,
albergar botas para que den lo mejor de sí.
Al proceso tradicional de criaderas y soleras, aplicado al
brandy con los mismos fines que al vino fino o a un amontillado, se le une un proceso mixto que describe
así Gonzalo Fernández de Bobadilla, eminente ingeniero agrónomo e investigador
jerezano: "El procedimiento mixto que se emplea para los brandies de más alta
calidad, consiste en el envejecimiento de la holanda en vasijas de roble, hasta obtener
una pérdida de
graduación, variable, según la cabida y vejez de la vasija en que ha
estado contenida, ya que ésta le da cualidades muy distintas. Así se ve que en una
vasija pequeña, la coloración y la pérdida de grados es mayor que en una vasija grande
en el mismo periodo de tiempo, y en las de la misma cabida, la calidad cambia con la edad
de la vasija. La mayoría de las casas continúan envejeciendo separadamente algunos de
sus brandies, por tiempo indefinido, para conservarlos como marcas especiales, pero lo
general es proceder después de un cierto envejecimiento aislado a rebajar con agua la
graduación, hasta los 44º centesimales, y se continúa su envejecimiento por el mismo
procedimiento que se emplea en el vino de jerez, o sea por el sistema de soleras.
Tres son los tipos de brandy jerezano, según el Consejo
Regulador:
-Brandy de Jerez solera.- Ha de tener un tiempo de
envejecimiento superior a seis meses y el contenido total de componentes volátiles ha de
ser superior a 200 mg, por cada 100 c.c.
-Brandy de Jerez solera reserva.- Su tiempo de
envejecimiento debe ser superior a un año y el contenido total de componentes volátiles
de 250 mg, por cada 100 c.c.
-Brandy de Jerez solera gran reserva.- Tiempo de
envejecimiento mínimo de tres años y contenido total de componentes volátiles de 300
mg, por cada 100 c.c.
¿QUE SON LAS CABEZAS Y LAS COLAS?
Al hervir el vino en los alambiques
o alquitaras, se
evaporan sus componentes más volátiles. Posteriormente éstos vapores llamados
"cabezas" se condensan en una espiral de cobre. Se realiza una segunda destilación
llamada "broulli". Se vuelve a destilar el resto del líquido, dejando una parte
sin procesar, al resultado se lo llama " cola". Se vuelve a separar una parte.
Con el broulli se vuelve a realizar una cuarta destilación, y su
resultado se embotella como brandy o cognac . Con cabezas, colas y sus productos se
comienza nuevamente el proceso. Se coloca en barriles de roble para su crianza. Según el
tiempo de crianza en barriles, se denominarán brandy reserva o gran reserva.
Luego de tres destilaciones, las colas y las cabezas se
envasan como licores al cognac
(*) http://www.alambiques.com
EL BRANDY (COGÑAC): DEFINICIÓN, ORIGEN Y TIPOS. |