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¿QUÉ ES LA
CAFEÍNA?
La cafeína es una sustancia amarga que se encuentra en el
café, el
té,
bebidas gaseosas,
chocolate, algunas
nueces y ciertas medicinas. Tiene muchos efectos en el metabolismo del
cuerpo, incluyendo la estimulación del sistema nervioso central. Ésta
puede hacerlo sentirse más alerta y aumentar su energía.
La cafeína es un
compuesto alcaloide,del grupo de las xantinas, que actúa como
estimulante en los humanos. La cafeína es el mismo compuesto químico que
la guaranina (llamada así por la
guaraná), la
mateína (por el
mate) y la
teína (por el
té). Originalmente se pensaba que estas sustancias tenían
diferencias químicas, pero después se descubrió que son idénticas.
La cafeína se encuentra
principalmente en los frutos de la
planta de café, en la
planta de té,
en la yerba mate, y en las
bayas
de guaraná. En pequeñas cantidades se puede encontrar en el
cacao y en
la nuez de kola. En general, la cafeína se encuentra en las semillas,
hojas, y frutos de más de 60 plantas, en las que actúa como un pesticida
natural que paraliza y mata ciertas clases de insectos cuando se
alimentan de éstas.
La cafeína es un
estimulante del sistema nervioso central, el cual es capaz de quitar la
somnolencia y restaurar el nivel de alerta. Las bebidas que contienen
cafeína, como el
café, té,
refrescos de cola y bebidas energéticas tienen una gran popularidad:
la cafeína es la sustancia psicoactiva más ampliamente consumida en el
mundo. En Norteamérica, el 90% de los adultos consumen cafeína todos los
días.
Propiedades químicas
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Cafeína |
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General |
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nombre sistemático |
1,3,7-trimetilxantina o 3,7-dihidro-1,3,7-trimetil-1H-purina-2,6-diona |
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Fórmula química |
C8H10N4O2 |
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Masa molar |
194.19 g mol−1 |
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Apariencia |
Sin olor, en forma de agujas blancas o
polvos |
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Propiedades |
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Densidad y fase |
1.2 g/cm³, sólido |
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Solubilidad in Agua |
Ligeramente soluble |
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Punto de fusión |
237 °C |
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Punto de ebullición |
178 °C |
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Acidez (pKa) |
10.4 (40 °C) |
La cafeína es un
alcaloide de la familia metilxantina, que también incluye los compuestos
teofilina y
teobromina, con estructura química similar. En estado puro
es un polvo blanco muy amargo. Fue descubierta en 1819 por Ruge y
descrita en 1821 por Pelletier y Robiquet.
Su fórmula química es C8H10N4O2,
su nombre sistemático es 1,3,7-trimetilxantina o 3,7-dihidro-1,3,7-trimetil-1H-purina-2,6-diona
y su estructura puede verse en los diagramas incluidos.
Consumo de cafeína
A dosis moderadas (200
mg/día; unas dos
tazas de
café), la cafeína produce efectos agradables
en el organismo. Es un tónico cardiaco, lo que conduce a un pulso más
amplio y fuerte y a un aumento temporal de la tensión arterial. Por otra
parte, actúa sobre el sistema nervioso, por lo que facilita el trabajo
intelectual y la actividad muscular. Sin embargo, si las cantidades
ingeridas son demasiado elevadas (400-600 miligramos de cafeína diarios,
durante más de una o dos semanas), sus efectos para el organismo pueden
llegar a ser muy nocivos dando lugar a crisis de ansiedad, insomnio,
temblores, etc.
Una lata de
refresco de
cola contiene en torno a 40-55 miligramos de cafeína. Por tanto, los
refrescos de cola, además de ser muy calóricos, representan una fuente
importante de cafeína, lo que deben tener en cuenta las personas
sensibles a esta sustancia estimulante. Así mismo, su consumo debe
restringirse en los más pequeños, ya que los efectos de la cafeína son
mayores debido a su menor peso corporal.
Una
taza de
café
contiene de 100 a 200 mg de cafeína. Un
café expreso contiene cerca de
100 mg, el
café descafeinado, en España, deben contener una cantidad de
cafeína no superior al 0,3%. La cafeína se puede conseguir también en
píldoras estimulantes de hasta 300 mg.
Para la mayoría de las
personas, la cantidad de cafeína, entre dos y cuatro
tazas de
café
diarias, no es dañina. Sin embargo, demasiada cafeína puede dejarlo
inquieto, ansioso e irritable. También puede impedirle dormir bien y
causarle dolores de cabeza, ritmos cardíacos anormales u otros
problemas. Si interrumpe el uso de la cafeína puede presentar síntomas
de abstinencia.
Algunas personas son
más sensibles a los efectos de la cafeína que otras. Estas personas
deben limitar el consumo de la cafeína. También deben hacerlo las
mujeres embarazadas o que están amamantando. Algunas drogas y
suplementos pueden interactuar con la cafeína. Si desea saber si la
cafeína es sana para usted, consulte a su médico.
No hay recomendaciones
específicas del consumo de
café y el tratamiento de las dislipidemias,
pero se sugiere una ingesta de
café prudente (3
tazas por día) hasta
tanto se efectúen mas investigaciones científicas sobre los efectos de
la cafeína en esas dolencias.
El consumo en
cantidades muy grandes puede provocar una intoxicación. Sus síntomas son
insomnio, nerviosismo, excitación, cara rojiza, aumento de la diuresis y
problemas gastrointestinales. En algunas personas los síntomas aparecen
consumiendo cantidades muy pequeñas, como 250 mg por día. Más allá de un
gramo al día puede producir contracciones musculares involuntarias,
desvaríos, arritmia cardiaca, y agitaciones psicomotrices. Los síntomas
de la intoxicación con cafeína son similares a los del pánico y de
ansiedad generalizada. La LD50 estimada de la cafeína es de 10 g, cuyo
equivalente es de un promedio de 51
tazas de
café.
Una
taza de
café puede
contener entre 60 y 110 mg de cafeína, una
taza de té entre 10 y 90 mg,
una de
chocolate entre 5 y 40 mg y las
bebidas de cola 35 mg. Una
barra
de chocolate de 50 gramos tiene entre 10 y 60 mg de cafeína. Las
píldoras de uso terapéutico contienen entre 30 y 65 mg, mientras que en
el mercado negro suelen circular las llamadas “pastas para mantenerse
despierto” que llegan a tener entre 100 y 200 mg.
Efectos de la
cafeína
Como
alcaloide tiene la
capacidad de actuar a distintos niveles sobre el sistema nervioso.
Una de las acciones de
estas sustancias estimulantes presentes en todas las infusiones, es la
de excitar las contracciones de las fibras musculares lisas (intestino,
corazón, etc.) La cafeína inhibe la fosfodiesterasis, que es responsable
de la desactivación de la AMPc. El crecimiento de la tasa de AMPc intra-celular,
amplifica sus acciones de «segundo mensajero», lo que la hace
responsable de las principales consecuencias farmacológicas de la
cafeína. La cafeína produce vasoconstricción; presenta efectos a nivel
de los sistemas cardiovasculares, respiratorio y gastrointestinal.
Adicionalmente, actúa a nivel de los músculos esqueléticos, del flujo
sanguíneo renal, la glucogenólisis y de la lipólisis. En referencia a
las enfermedades cardiovasculares e hipertensión, se sabe que la cafeina
aumenta la presión sanguinea por lo que el
café se restringe o limita
según sea el caso particular.
Además se las considera
irritante natural de las mucosas, por lo que como consecuencia, no son
indicadas para las patologías digestivas. Para evitar esos
inconvenientes, se la reemplaza por sustitutos como el
café descafeinado,
la malta y los cereales tostados.
Conviene saber
Existen en la población
general mitos acerca de la cafeína, de los cuales algunos son ciertos,
pero muchos otros, por suerte, no lo son :
“Un café después de
comer facilita la digestión”
La cafeína estimula la
secreción de saliva y de los jugos gástricos y favorece la digestión;
pero hay algo más interesante: el consumo de
café reduce
considerablemente la aparición de cálculos biliares, de acuerdo con un
estudio publicado en junio de 1999 en el Journal of the American
Medical Association. Según los investigadores de la Universidad de
Harvard, los adultos que beben dos a tres
tazas de
café con cafeína
tienen un 40 por ciento menos de posibilidades de padecer esa dolencia.
Parece ser que la cafeína puede prevenir la cristalización del
colesterol, principal componente de los cálculos biliares. Sin
embargo, los especialistas no han querido recomendar el aumento del
consumo del
café, debido a las consecuencias negativas que puede tener
para otros aspectos de la salud.
“La cafeína
interfiere en la actividad de los medicamentos”
Algunos compuestos,
como los anticonceptivos y los fármacos para el corazón o las úlceras,
reducen la capacidad del organismo para eliminar la cafeína por los
riñones, esto puede provocar insomnio, irritabilidad y palpitaciones. La
cafeína reduce el efecto sedante de algunos tranquilizantes y, si se
toma con algunos antidepresivos, puede causar una crisis de hipertensión
arterial grave y alteraciones del ritmo cardíaco.
“Los padres deben
evitar que sus hijos tomen café”
De acuerdo con lo
expresado por la doctora Judith Rapaport, jefa de psiquiatría infantil
del Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental
Health) en Estados Unidos, casi ningún niño reacciona de manera adversa
a la cafeína con las porciones que se consumen de manera típica. Ella
recomienda a los padres “que apliquen el sentido común al ofrecer a sus
hijos porciones normales de alimentos y bebidas con cafeína, incluyendo
bebidas
gasificadas y té”; y agrega: “Sigo siendo escéptica respecto
de cualquier afirmación en el sentido que la cafeína cause
hiperactividad en los niños, con base en nuestra propia investigación y
el peso de la evidencia científica”.
“Las embarazadas no
pueden consumir cafeína”
Las investigaciones
indican que su consumo moderado no provoca efectos adversos en la salud
de la mujer embarazada, y tampoco afecta la fertilidad. El doctor James
Mills, jefe de la sección de epidemiología pediátrica del Instituto
Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (National Institute of
Child Health and Human Development) de Estados Unidos, sostiene:
“tenemos una gran base de datos sobre la cafeína en el embarazo
proveniente de diferentes estudios. En general, la información refuerza
la inocuidad del consumo moderado de esta sustancia durante el
embarazo”. En el caso de las embarazadas que deseen consumir alimentos y
bebidas que la contengan, Mills recomienda 300 miligramos al día como
nivel seguro de cafeína, la cantidad en tres a cinco
tazas de
café o
varias latas de gaseosas.
“La cafeína causa
enfermedades en las mamas”
Tanto el Consejo de
Asuntos Científicos de la Asociación Médica Norteamericana (American
Medical Association’s Council on Scientific Affairs) como el Instituto
Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) concluyeron, que no hay
relación alguna entre la ingesta de cafeína y la enfermedad
fibroquística de la mama que es unapatología benigna que se presenta como
abultamientos en lo pechos, así lo afirma la doctora Laurie Green, tocoginecóloga del
Centro Médico del Pacífico de California.
“La cafeína es como
las drogas peligrosas porque crea adicción”
Si bien la cocaína y la
heroína son drogas sumamente adictivas y provocan efectos graves en la
salud, en el nivel social y psicológico no hay evidencias que sugieran
que la cafeína provoque resultados similares, afirma el doctor Charles
O`Brien, jefe de psiquiatría del Centro Médico de Administración de
Veteranos y profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la
Universidad de Pennsylvania. En el sentido médico estricto, la
“adicción” a la cafeína implicaría consumirla de una manera abusiva. Una
vez que la gente alcanza su nivel diario normal de consumo de cafeína,
por lo general no desea consumir más; y casi nadie tiene problemas
cuando reduce su consumo en el transcurso de varios días en vez de
hacerlo de una sola vez, opina O`Brien.
“La cafeína sube la
presión arterial y daña el corazón”
Se ha demostrado que
una ingesta moderada produce un aumento de la tensión, pero durante un
período corto, y que no se incrementa el riesgo de infarto y de
enfermedades coronarias. Pero según un estudio publicado en la revista
American Journal of Hipertensión, la cafeína junto con el estrés
elevan la presión arterial, y aquellos con hipertensión experimentan
mayor riesgo. Como toda sustancia estimulante, de la que no se puede
abusar, provoca en el organismo un estado de hiperactividad en todos los
niveles, entre ellos el cardiovascular, por la secreción de
catecolaminas.
Efectos nocivos de
la cafeína
El consumo excesivo de
cafeína puede provocar dependencia, aunque con un síndrome de
abstinencia mucho más benigno que en otros casos, dolor de cabeza,
irritabilidad y somnolencia patológica. A dosis altas produce
excitación, ansiedad e insomnio, temblor, un aumento generalizado de la
sensibilidad y disminución de los reflejos. También puede provocar
gastritis por estimulación de la secreción gástrica.
En el deporte es
considerada una sustancia restringida, es decir, que su uso está
permitido siempre que no se llegue a una concentración en la orina de 12
microgramos por mililitro. Como este dato puede decir poco, hay que
saber que dos
cafés tomados a la vez o prácticamente seguidos producen
este nivel de cafeína en la orina hasta dos o tres horas después de su
ingestión. Si se sobrepasan estos valores se considera doping, porque
mejora el rendimiento físico.
La cafeína se encuentra
en numerosos preparados antigripales en asociación con otros fármacos.
Se puede utilizar en el tratamiento de la migraña porque produce
vasoconstricción en los vasos pericraneales dilatados.
Dados los variados y
extremadamente potentes efectos de la cafeína, y su uso extensivo en
todas las capas sociales, quizás algún día se considere la restricción
más general de su consumo como un inicio a la atención sanitaria
preventiva. Ciertamente, aumentar la educación pública para ayudar al
reconocimiento de que las sustancias frecuentemente consumidas y
socialmente aceptadas como el té,
café,
alcohol
y tabaco contienen importantes drogas psicoactivas ayudaría al público a
distinguir entre los tipos y patrones de consumo.
DOCUMENTACIÓN
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