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Cafeína
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¿Qué es la cafeína?

Cafeína Cafeína
General
Nombre sistemático 1,3,7-trimetilxantina o 3,7-dihidro-1,3,7-trimetil-1H-purina-2,6-diona
Fórmula química C8H10N4O2
Masa molar 194.19 g mol−1
Aspecto Sin olor, en forma de agujas blancas o polvos
Propiedades
Densidad y fase 1.2g/cm³, sólido
Solubilidad en agua Ligeramente soluble
Punto de fusión 237°C
Punto de ebullición 178°C
Acidez (pKa) 10.4 (40°C)

La cafeína es una sustancia amarga que se encuentra en el café, el , bebidas gaseosas , chocolate, algunas nueces y ciertas medicinas. Tiene muchos efectos en el metabolismo del cuerpo, incluyendo la estimulación del sistema nervioso central. Ésta puede hacerlo sentirse más alerta y aumentar su energía.

La cafeína es un compuesto alcaloide,del grupo de las xantinas, que actúa como estimulante en los humanos. La cafeína es el mismo compuesto químico que la guaranina (llamada así por la guaraná), la mateína (por el mate) y la teína (por el ). Originalmente se pensaba que estas sustancias tenían diferencias químicas, pero después se descubrió que son idénticas.

La cafeína se encuentra principalmente en los frutos de la planta de café, en la planta de té, en la yerba mate, y en las bayas de guaraná. En pequeñas cantidades se puede encontrar en el cacao y en la nuez de kola. En general, la cafeína se encuentra en las semillas, hojas, y frutos de más de 60 plantas, en las que actúa como un pesticida natural que paraliza y mata ciertas clases de insectos cuando se alimentan de éstas.

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central, el cual es capaz de quitar la somnolencia y restaurar el nivel de alerta. Las bebidas que contienen cafeína, como el café, té, refrescos de cola y bebidas energéticas tienen una gran popularidad: la cafeína es la sustancia psicoactiva más ampliamente consumida en el mundo. En Norteamérica, el 90% de los adultos consumen cafeína todos los días.

Propiedades químicas

La cafeína es un alcaloide de la familia metilxantina, que también incluye los compuestos teofilina y teobromina, con estructura química similar. En estado puro es un polvo blanco muy amargo. Fue descubierta en 1819 por Ruge y descrita en 1821 por Pelletier y Robiquet.

Su fórmula química es C8H10N4O2, su nombre sistemático es 1,3,7-trimetilxantina o 3,7-dihidro-1,3,7-trimetil-1H-purina-2,6-diona y su estructura puede verse en los diagramas incluidos.

Consumo de cafeína

A dosis moderadas (200 mg/día; unas dos tazas de café), la cafeína produce efectos agradables en el organismo. Es un tónico cardiaco, lo que conduce a un pulso más amplio y fuerte y a un aumento temporal de la tensión arterial. Por otra parte, actúa sobre el sistema nervioso, por lo que facilita el trabajo intelectual y la actividad muscular. Sin embargo, si las cantidades ingeridas son demasiado elevadas (400-600 miligramos de cafeína diarios, durante más de una o dos semanas), sus efectos para el organismo pueden llegar a ser muy nocivos dando lugar a crisis de ansiedad, insomnio, temblores, etc.

Una lata de refresco de cola contiene en torno a 40-55 miligramos de cafeína. Por tanto, los refrescos de cola, además de ser muy calóricos, representan una fuente importante de cafeína, lo que deben tener en cuenta las personas sensibles a esta sustancia estimulante. Así mismo, su consumo debe restringirse en los más pequeños, ya que los efectos de la cafeína son mayores debido a su menor peso corporal.

Una taza de café contiene de 100 a 200 mg de cafeína. Un café expreso contiene cerca de 100 mg, el café descafeinado, en España, deben contener una cantidad de cafeína no superior al 0,3%. La cafeína se puede conseguir también en píldoras estimulantes de hasta 300 mg.

Para la mayoría de las personas, la cantidad de cafeína, entre dos y cuatro tazas de café diarias, no es dañina. Sin embargo, demasiada cafeína puede dejarlo inquieto, ansioso e irritable. También puede impedirle dormir bien y causarle dolores de cabeza, ritmos cardíacos anormales u otros problemas. Si interrumpe el uso de la cafeína puede presentar síntomas de abstinencia.

Algunas personas son más sensibles a los efectos de la cafeína que otras. Estas personas deben limitar el consumo de la cafeína. También deben hacerlo las mujeres embarazadas o que están amamantando. Algunas drogas y suplementos pueden interactuar con la cafeína. Si desea saber si la cafeína es sana para usted, consulte a su médico.

No hay recomendaciones específicas del consumo de café y el tratamiento de las dislipidemias, pero se sugiere una ingesta de café prudente (3 tazas por día) hasta tanto se efectúen mas investigaciones científicas sobre los efectos de la cafeína en esas dolencias.

El consumo en cantidades muy grandes puede provocar una intoxicación. Sus síntomas son insomnio, nerviosismo, excitación, cara rojiza, aumento de la diuresis y problemas gastrointestinales. En algunas personas los síntomas aparecen consumiendo cantidades muy pequeñas, como 250 mg por día. Más allá de un gramo al día puede producir contracciones musculares involuntarias, desvaríos, arritmia cardiaca, y agitaciones psicomotrices. Los síntomas de la intoxicación con cafeína son similares a los del pánico y de ansiedad generalizada. La LD50 estimada de la cafeína es de 10 g, cuyo equivalente es de un promedio de 51 tazas de café.

Una taza de café puede contener entre 60 y 110 mg de cafeína, una taza de té entre 10 y 90 mg, una de chocolate entre 5 y 40 mg y las bebidas de cola 35 mg. Una barra de chocolate de 50 gramos tiene entre 10 y 60 mg de cafeína. Las píldoras de uso terapéutico contienen entre 30 y 65 mg, mientras que en el mercado negro suelen circular las llamadas “pastas para mantenerse despierto” que llegan a tener entre 100 y 200 mg.

Efectos de la cafeína

Como alcaloide tiene la capacidad de actuar a distintos niveles sobre el sistema nervioso.

Una de las acciones de estas sustancias estimulantes presentes en todas las infusiones, es la de excitar las contracciones de las fibras musculares lisas (intestino, corazón, etc.) La cafeína inhibe la fosfodiesterasis, que es responsable de la desactivación de la AMPc. El crecimiento de la tasa de AMPc intra-celular, amplifica sus acciones de «segundo mensajero», lo que la hace responsable de las principales consecuencias farmacológicas de la cafeína. La cafeína produce vasoconstricción; presenta efectos a nivel de los sistemas cardiovasculares, respiratorio y gastrointestinal. Adicionalmente, actúa a nivel de los músculos esqueléticos, del flujo sanguíneo renal, la glucogenólisis y de la lipólisis. En referencia a las enfermedades cardiovasculares e hipertensión, se sabe que la cafeina aumenta la presión sanguinea por lo que el café se restringe o limita según sea el caso particular.

Además se las considera irritante natural de las mucosas, por lo que como consecuencia, no son indicadas para las patologías digestivas. Para evitar esos inconvenientes, se la reemplaza por sustitutos como el café descafeinado, la malta y los cereales tostados.

Conviene saber

Existen en la población general mitos acerca de la cafeína, de los cuales algunos son ciertos, pero muchos otros, por suerte, no lo son :

“Un café después de comer facilita la digestión”

La cafeína estimula la secreción de saliva y de los jugos gástricos y favorece la digestión; pero hay algo más interesante: el consumo de café reduce considerablemente la aparición de cálculos biliares, de acuerdo con un estudio publicado en junio de 1999 en el Journal of the American Medical Association. Según los investigadores de la Universidad de Harvard, los adultos que beben dos a tres tazas de café con cafeína tienen un 40 por ciento menos de posibilidades de padecer esa dolencia. Parece ser que la cafeína puede prevenir la cristalización del colesterol, principal componente de los cálculos biliares. Sin embargo, los especialistas no han querido recomendar el aumento del consumo del café, debido a las consecuencias negativas que puede tener para otros aspectos de la salud.

“La cafeína interfiere en la actividad de los medicamentos”

Algunos compuestos, como los anticonceptivos y los fármacos para el corazón o las úlceras, reducen la capacidad del organismo para eliminar la cafeína por los riñones, esto puede provocar insomnio, irritabilidad y palpitaciones. La cafeína reduce el efecto sedante de algunos tranquilizantes y, si se toma con algunos antidepresivos, puede causar una crisis de hipertensión arterial grave y alteraciones del ritmo cardíaco.

“Los padres deben evitar que sus hijos tomen café”

De acuerdo con lo expresado por la doctora Judith Rapaport, jefa de psiquiatría infantil del Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health) en Estados Unidos, casi ningún niño reacciona de manera adversa a la cafeína con las porciones que se consumen de manera típica. Ella recomienda a los padres “que apliquen el sentido común al ofrecer a sus hijos porciones normales de alimentos y bebidas con cafeína, incluyendo bebidas gasificadas y ”; y agrega: “Sigo siendo escéptica respecto de cualquier afirmación en el sentido que la cafeína cause hiperactividad en los niños, con base en nuestra propia investigación y el peso de la evidencia científica”.

“Las embarazadas no pueden consumir cafeína”

Las investigaciones indican que su consumo moderado no provoca efectos adversos en la salud de la mujer embarazada, y tampoco afecta la fertilidad. El doctor James Mills, jefe de la sección de epidemiología pediátrica del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (National Institute of Child Health and Human Development) de Estados Unidos, sostiene: “tenemos una gran base de datos sobre la cafeína en el embarazo proveniente de diferentes estudios. En general, la información refuerza la inocuidad del consumo moderado de esta sustancia durante el embarazo”. En el caso de las embarazadas que deseen consumir alimentos y bebidas que la contengan, Mills recomienda 300 miligramos al día como nivel seguro de cafeína, la cantidad en tres a cinco tazas de café o varias latas de gaseosas.

“La cafeína causa enfermedades en las mamas”

Tanto el Consejo de Asuntos Científicos de la Asociación Médica Norteamericana (American Medical Association’s Council on Scientific Affairs) como el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) concluyeron, que no hay relación alguna entre la ingesta de cafeína y la enfermedad fibroquística de la mama que es una patología benigna que se presenta como abultamientos en lo pechos, así lo afirma la doctora Laurie Green, tocoginecóloga del Centro Médico del Pacífico de California.

“La cafeína es como las drogas peligrosas porque crea adicción”

Si bien la cocaína y la heroína son drogas sumamente adictivas y provocan efectos graves en la salud, en el nivel social y psicológico no hay evidencias que sugieran que la cafeína provoque resultados similares, afirma el doctor Charles O`Brien, jefe de psiquiatría del Centro Médico de Administración de Veteranos y profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania. En el sentido médico estricto, la “adicción” a la cafeína implicaría consumirla de una manera abusiva. Una vez que la gente alcanza su nivel diario normal de consumo de cafeína, por lo general no desea consumir más; y casi nadie tiene problemas cuando reduce su consumo en el transcurso de varios días en vez de hacerlo de una sola vez, opina O`Brien.

“La cafeína sube la presión arterial y daña el corazón”

Se ha demostrado que una ingesta moderada produce un aumento de la tensión, pero durante un período corto, y que no se incrementa el riesgo de infarto y de enfermedades coronarias. Pero según un estudio publicado en la revista American Journal of Hipertensión, la cafeína junto con el estrés elevan la presión arterial, y aquellos con hipertensión experimentan mayor riesgo. Como toda sustancia estimulante, de la que no se puede abusar, provoca en el organismo un estado de hiperactividad en todos los niveles, entre ellos el cardiovascular, por la secreción de catecolaminas.

Efectos nocivos de la cafeína

El consumo excesivo de cafeína puede provocar dependencia, aunque con un síndrome de abstinencia mucho más benigno que en otros casos, dolor de cabeza, irritabilidad y somnolencia patológica. A dosis altas produce excitación, ansiedad e insomnio, temblor, un aumento generalizado de la sensibilidad y disminución de los reflejos. También puede provocar gastritis por estimulación de la secreción gástrica.

En el deporte es considerada una sustancia restringida, es decir, que su uso está permitido siempre que no se llegue a una concentración en la orina de 12 microgramos por mililitro. Como este dato puede decir poco, hay que saber que dos cafés tomados a la vez o prácticamente seguidos producen este nivel de cafeína en la orina hasta dos o tres horas después de su ingestión. Si se sobrepasan estos valores se considera doping, porque mejora el rendimiento físico.

La cafeína se encuentra en numerosos preparados antigripales en asociación con otros fármacos. Se puede utilizar en el tratamiento de la migraña porque produce vasoconstricción en los vasos pericraneales dilatados.

Dados los variados y extremadamente potentes efectos de la cafeína, y su uso extensivo en todas las capas sociales, quizás algún día se considere la restricción más general de su consumo como un inicio a la atención sanitaria preventiva. Ciertamente, aumentar la educación pública para ayudar al reconocimiento de que las sustancias frecuentemente consumidas y socialmente aceptadas como el , café, alcohol y tabaco contienen importantes drogas psicoactivas ayudaría al público a distinguir entre los tipos y patrones de consumo.


Documentación

http://www.buenasalud.com
http://www.consumer.es
http://www.mind-surf.net
http://www.nlm.nih.gov
http://es.wikipedia.org/
http://www.zonadiet.com