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¿QUÉ
SON LOS FITOSTEROLES?
Los fitosteroles son
esteroles de plantas con una estructura similar a la del
colesterol.
Los fitosteroles más
frecuentes son: ß-sitosterol, campesterol y estigmasterol. Están
ampliamente distribuidos en los alimentos, siendo las
nueces
y aceites vegetales fuentes importantes de estas sustancias. Los
fitosteroles compiten en el organismo en la absorción del colesterol por
lo que se han propuesto como protectores del riesgo cardiovascular.
Consumos diarios de 0,63-3g/día de fitosteroles parecen disminuir tanto
el colesterol plasmático como los niveles de
LDL-colesterol,
conjuntamente con los niveles de apolipoproteína B. Con el propósito de
aprovechar dichas acciones, se han incluido en distintos productos, como
margarinas y untables. Sin embargo, no todo son beneficios y su
consumo también produce efectos negativos. Así, disminuyen
significativamente la absorción de ciertos compuestos lipofílicos
antioxidantes, como
carotenoides y tocoferoles, implicados a su vez en la protección
cardiovascular. En esta mini revisión se comentan los resultados de
algunos estudios que relacionan consumo de fitosteroles y concentración
en plasma de lípidos,
lipoproteínas y algunos
antioxidantes. Se precisan
estudios que diluciden si es necesario incrementar el consumo de tales
compuestos
antioxidantes en poblaciones que reciben suplementos de fitosteroles con fines terapéuticos.
Su estructura química es
casi idéntica a la del
colesterol y han sido identificados más de 40 de ellos, siendo los
más abundantes el sitosterol, sitoestanol, campesterol y estigmasterol.
Fuentes
Se trata de son compuestos
solubles en lípidosque no pueden ser producidos por el organismo humano
y se encuentran de forma natural en diversas plantas, formando parte de
nuestra dieta como componentes minoritarios de los
aceites vegetales,
frutos secos,
cereales,
legumbres, frutas y
verduras.
Los
terpenos son precursores de
los fitosteroles que son componentes de las membranas celulares y de los
cloroplastos. Los esteroles se encuentran en la mayoría de las especies
vegetales:
brécol,
col,
pepino,
patata,
ñame,
tomate,
berenjena,
soja
(contiene los fitosteroles beta-sitosterol y estigmasterol),
calabaza,
cereales integrales y
pimiento.
Algunas fuentes de
fitosterol son:
almendras,
nueces,
cacahuetes,
pipas de girasol,
trigo
integral y
aceites vegetales y en especial el de
oliva virgen, entre otros alimentos.
La semilla de
calabaza (Cucurbita pepo) es rica en fitosteroles,
oligoelementos
tales como zinc y también en
ácidos grasos esenciales. Se utiliza en el tratamiento de la
hiperplasia prostática benigna. Ha demostrado mejorar el flujo urinario
y reducir la frecuencia urinaria excesiva en los varones que tienen una
próstata agrandada. Puede interferir con la unión celular de la
dihidrotestosterona (DHT).
Asimismo los hongos
utilizados como alimento y como medicina en Asia desde tiempos
inmemoriables (p.e. Reishi), poseen fitosteroles entre sus principios
activos que aportarán, entre otros beneficios, la reducción del
colesterol total.
Propiedades
El consumo de
ésteres de fitosteroles y fitostanoles reduce ligeramente la absorción de
vitaminas y
antioxidantes liposolubles como el
β-caroteno (pro-vitamina
A), licopeno y
α-tocoferol (vitamina
E). El papel principal de estas
vitaminas y
antioxidantes parece ser la protección de las
LDL
contra la oxidación y como los fitoesteroles disminuyen la cantidad de
LDL es posible que la disminución se deba a este factor. Diversos
estudios han demostrado que aun teniendo en cuenta lo anterior, la
concentración de
β-caroteno en sangre se reduce un 8-19%
Usos terapeúticos
Algunas investigaciones han
revelado que los fitosteroles
bloquean el desarrollo de tumores en el colon, mama y próstata. Los
mecanismos por los que esto ocurre no se comprenden bien, pero sabemos
que los fitosteroles parece que alteran el transporte en la membrana
celular durante el crecimiento del tumor y reducen la inflamación.
Recientemente se ha
comprobado que las dosis excesivas de fitosteroles y fitoestanoles
pueden dar lugar también a una reducción de la absorción intestinal de
los
beta-carotenos, por lo que no se recomienda que sus dosis
diarias superen los 3 gramos.
Los alimentos suplementados
con fitosteroles y fitoestanoles resultan convenientes para las personas
que presenten
hipercolesterolemia leve o moderada, sin que esta indicación
elimine en absoluto la necesidad de seguir una dieta equilibrada.
Los pacientes con
hipercolesterolemia elevada y con riesgo, por lo tanto, de
presentar enfermedad coronaria deberán seguir el tratamiento
farmacológico prescrito por su médico, aunque no hay inconveniente
alguno en que este sea complementado con alimentos enriquecidos con
estos productos.
Un consumo excesivo de
fitoesteroles también puede tener riesgos, en especial, reducción de la
absorción de
vitaminas liposolubles, si no se lleva a cabo una dieta
equilibrada, principalmente en embarazadas y adolescentes, cuyas
necesidades de energía y ciertos nutrientes son más elevadas que en
otras épocas de la vida.
Atención: Si usted está
enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a su médico, solo el puede ofrecerle un
diagnostico y un tratamiento adecuado a su caso.
Los fitoesteroles y el
colesterol
Fitosteroles y fitoestanoles
compiten con el
colesterol para ser absorbidos en nuestro intestino disminuyendo la
absorción de este último dando lugar, a través de mecanismos no del todo
esclarecidos, a una disminución del nivel de
colesterol sanguíneo circulante unido a las
lipoproteínas de baja
densidad o
colesterol LDL o “malo”, disminuyendo así el riesgo de que
este se deposite en las arterias formando placas de ateromas o
arteriosclerosis y se produzcan sus peligrosas consecuencias como el
infarto de miocardio, entre otras.
Los fitosteroles han
demostrado capacidad para bloquear la absorción del
colesterol (con el que se hallan estructuralmente relacionados) y
facilitar su excreción del cuerpo. Reducen tanto el
colesterol total como el
LDL-colesterol. Inhiben la absorción del
colesterol dietético así como del producido endógenamente. Se acepta
que existen dos posibles mecanismos que pueden provocar esta inhibición:
-
La co-precipitación del
colesterol y de los fitosteroles (favoreciendo la eliminación al
dificultar la solubilización).
-
La competencia por el
espacio en las micelas (lo cual limita la capacidad de transporte y por
lo tanto se reduce la absorción de
colesterol en el intestino).
El
colesterol en el intestino es poco soluble y en presencia de
fitoesteroleso fitoestanoles precipita en un estado que impide su
absorción. El
colesterol para ser absorbido necesita formar parte de unas micelas
formadas por fosfolípidos y sales biliares. El
colesterol solo es parcialmente soluble en estas micelas y es
desplazado por los fitoesteroleso fitoestanolesimpidiendo su absorción.
Los fitoesteroles y
fitoestanoles son poco absorbidos y los que se absorben se excretan
activamente por la bilis.
Se calcula que se requiere
un total de 1 gramo al día de fitosteroles para tener un efecto reductor
del
colesterol.
Recientes investigaciones
científicas han demostrado que ciertos componentes de los alimentos
vegetales disminuyen sensiblemente la concentración de colesterol en
sangre. Entre ellos están los fitosteroles, sustancia similares al
colesterol humano, que bloquean tanto la absorción del
colesterol endógeno (el que produce nuestro propio cuerpo), como el
que proviene de la dieta. El
colesterol forma parte de las sales biliares de la bilis del hígado.
Se segregan unos 30 gramos del mismo al día en la bilis. La mayor parte
de las sales biliares son reabsorbidas a lo largo del intestino y
recicladas por nuestro organismo. Los fitosteroles, impiden la
reabsorción de una parte del colesterol que se segrega en la bilis, para
ser excretado a través de las heces en lugar de ser reabsorbido. Así
mismo, los fitosteroles impiden la absorción de parte del colesterol de
la dieta en el intestino, lo que explica sus propiedades
cardiosaludables; la reducción de los niveles de
LDL-c en sangre; el
llamado "mal colesterol".
Atención: Si usted está
enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a su médico, solo el puede ofrecerle un
diagnostico y un tratamiento adecuado a su caso.
DOCUMENTACIÓN
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