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¿QUE
ES EL GIRASOL?
El girasol (Helianthus
annuus), también llamado chimalate, jáquima, maravilla, mirasol
tlapololote o maíz de Texas, es una planta herbácea de la familia de
las asteráceas, cultivada como ornamental y oleaginosa, por su flor,
en realidad una inflorescencia compuesta de múltiples flores, apical,
de color amarillo vibrante, que gira a lo largo del día para mirar
hacia el sol.
Las inflorescencias
crecen al cabo de un tallo que puede alcanzar varios metros de altura
y que tiene pocas hojas. Los pétalos pueden ser amarillos, marrones,
naranjas y de otros colores.
El girasol es nativo
de América, y fue cultivado hacia el 1000 AC. Desde ahí, los españoles
lo llevaron a Europa al principio del siglo XVI.
El girasol contiene
hasta un 58% de aceite en su fruto o
aquenio. El aceite de girasol se
utiliza para cocinar, aunque no tiene las características
cardiosaludables del
aceite de oliva. También sirve para producir biodiésel. Las cáscaras y demás restos que quedan una vez que se han
procesadas las semillas para el aceite, se utilizan también como
alimento para la ganadería.
Las propias semillas
se venden normalmente como aperitivo y como alimento para los pájaros.
El girasol es una
planta típicamente oleaginosa teniendo un papel fundamental en la
alimentación humana y además como planta forrajera.
Es una de las plantas
herbáceas de extracción de aceite para consumo humano más cultivadas
en el mundo.
Es un cultivo en
expansión con un incremento medio anual bastante estable en los
últimos años.
Índice
Descripción
Perteneciente a la
familia Asteraceae, cuyo nombre científico es Helianthus annuus. Se
trata de una planta anual, con un desarrollo vigoroso en todos sus
órganos.
Dentro de esta especie
existen numerosos tipos o subespecies cultivadas como plantas
ornamentales, oleaginosas y forrajeras.
-Raíz: está
formada por una raíz pivotante y un sistema de raíces secundarias de
las que nacen las terciarias que exploran el suelo en sentido
horizontal y vertical.
Normalmente la
longitud de la raíz principal sobrepasa la altura del tallo.
La raíz profundiza
poco, y cuando tropieza con obstáculos naturales o suelas de labor
desvía su trayectoria vertical y deja de explorar las capas profundas
del suelo, llegando a perjudicar el desarrollo del cultivo y por tanto
el rendimiento de la cosecha.
-Tallo: es de
consistencia semileñosa y maciza en su interior, siendo cilíndrico y
con un diámetro variable entre 2 y 6 cm., y una altura hasta el
capítulo entre 40cm. y 2m.
La superficie exterior
del tallo es rugosa, asurcada y vellosa; excepto en su base.
En la madurez el tallo
se inclina en la parte terminal debido al peso del capítulo.
-Hojas: son
alternas, grandes, trinervadas, largamente pecioladas, acuminadas,
dentadas y de áspera vellosidad tanto en el haz como en el envés.
El número de hojas
varía entre 12 y 40, según las condiciones de cultivo y la variedad.
El color también es
variable y va de verde oscuro a verde amarillento.
-Inflorescencia:
el receptáculo floral o capítulo puede tener forma plana, cóncava o
convexa. El capítulo es solitario y rotatorio y está rodeado por
brácteas involucrales.
El número de flores
varía entre 700-3000 en variedades para aceite, hasta 6000 o más en
variedades de consumo directo.
Las flores del
exterior del capítulo (pétalos amarillos) son estériles, están
dispuestas radialmente y su función es atraer a los insectos
polinizadores.
Las flores del
interior están formadas por un ovario inferior, dos sépalos, una
corola en forma de tubo compuesta por cinco pétalos y cinco anteras
unidas a la base del tubo de la corola.
La polinización es
alógama, siendo la
abeja melífera el principal insecto polinizador,
cuya presencia repercute directamente en la fecundación y
fructificación.
Para favorecer la
polinización se deben instalar 2 ó 3
colmenas por hectárea.
-Fruto: es un
aquenio de tamaño comprendido entre 3 y 20 mm. de largo; y entre 2 y
13 mm. de ancho.
El pericarpio es
fibroso y duro, quedando pegado a la semilla. La membrana seminal
crece con el endospermo y forma una película fina que recubre al
embrión y asegura la adherencia entre el pericarpio y la semilla.
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Asterales
Familia: Asteraceae
Género: Helianthus
Especie: H. annuus
Nombre binomial
Helianthus annuus
L.
Origen
El origen del girasol
se remonta a 3.000 años a.C. en el norte de México y Oeste de Estados
Unidos, ya que fue cultivado por las tribus indígenas de Nuevo México
y Arizona.
El girasol era uno de
los principales productos agrícolas empleados en la alimentación por
muchas comunidades americanas antes del descubrimiento.
La semilla de girasol
fue introducida en España por los colonizadores y después se extendió
al resto de Europa.
El girasol fue
cultivado durante más de dos siglos en España y en el resto de Europa
por su valor ornamental, debido al porte y sobre todo a la belleza de
sus inflorescencias.
Fue durante el siglo
XIX cuando comenzó la explotación industrial de su
aceite destinada a
la alimentación.
En España y Europa el
cultivo del girasol se hacía por su cualidad ornamental. Hasta el siglo
XIX no se le prestó importancia como cultivo explotable industrialmente.
La difusión del girasol en el Este europeo se debió a la falta de otros
aceites y a la cualidad de congelarse sólo a muy bajas temperaturas. Por
su adaptación a las estepas del sudoeste, el girasol adquirió
popularidad en Rusia y hoy es el mayor productor y exportador de
aceite
de girasol del mundo.
En España el girasol
comenzó a cultivarse en Andalucía en en 1964 en la zona occidental de
Andalucía , siendo además la primera zona de cultivo de la que se cuente
con documentación. La progresión de su cultivo fue espectacular ya que
el girasol ofrecía una alternativa cultivable en terrenos de secano, era
fácilmente mecanizable y el rendimiento era suficientemente elevado.
España es el primer país de la UE en cuando a superficie de siembra del
girasol. En la actualidad es el
aceite de semillas más consumido
en España y tal vez en Europa.
Cultivo
La época de siembra
para el cultivo de secano varía según la latitud, pero dura
aproximadamente un mes a contar del inicio del verano. La siembra se
debe efectuar en hileras separadas a 0,70 m, con una densidad de
siembra de cuatro plantas por metro lineal.
Es un cultivo poco
exigente en el tipo de suelo, aunque prefiere los arcillo-arenosos y
ricos en materia orgánica, pero es esencial que el suelo tenga un buen
drenaje y la capa freática se encuentre a poca profundidad.
La germinación de las
semillas de girasol depende de la temperatura y de la humedad del
suelo, siendo la temperatura media de 5ºC durante 24 horas.
La profundidad de
siembra se realiza en función de la temperatura, humedad y tipo de
suelo.
En zonas húmedas con
primaveras cálidas con suelos pesados y húmedos, la profundidad de
siembra es de 5 a 6 cm.
En zonas con
primaveras secas con suelos ligeros y poca humedad, la profundidad de
siembra es de 7 a 9 cm.
Si el terreno es ligero y mullido la profundidad de siembra es mayor,
al contrario que ocurre si el suelo es pesado
Las plantas que
proceden de siembras superficiales germinan y florecen antes que las
procedentes de siembras profundas.
Algunas variedades
desarrolladas recientemente tienen cabezas decaídas. Estas variedades
son menos atractivas para los jardineros que crían las flores como
ornamento, pero atractivos para los granjeros, porque pueden reducir
los daños producidos por los pájaros y las pérdidas por enfermedades
vegetales.
Condiciones de clima y suelo
Suelo
Es un cultivo poco
exigente en el tipo de suelo, aunque prefiere los arcillo-arenosos y
ricos en materia orgánica, pero es esencial que el suelo tenga un buen
drenaje y la capa freática se encuentre a poca profundidad.
El girasol es muy poco
tolerante a la salinidad, y el contenido de aceite disminuye cuando
esta aumenta en el suelo.
En suelos neutros o
alcalinos la producción de girasol no se ve afectada, ya que no
aparecen problemas de tipo nutricional.
Es una de las plantas
con mayor capacidad para utilizar los residuos químicos aportados por
las explotaciones anteriores, propiciando un mejor aprovechamiento del
suelo, por tanto la rentabilidad de las explotaciones agrícolas se ve
incrementada.
Temperatura
Es un factor muy
importante en el desarrollo del girasol, adaptándose muy bien a un
amplio margen de temperaturas que van desde 25-30 a 13-17ºC.
Si la temperatura es
muy alta durante la floración y llenado del grano, provoca una
importante pérdida en la producción final, tanto en peso como en
contenido graso.
La temperatura óptima
del suelo para la siembra varía entre 8 y 10ºC.
Fotoperiodo y luz
Las diferencias en
cuanto a la aparicición de hojas, fecha de floración y a la duración
de las fases de crecimiento y desarrollo son atribuidas al fotoperiodo
Durante la fase
reproductiva el fotoperiodo deja de tener influencia y comienza a
tener importancia la intensidad y la calidad de la luz, por tanto un
sombreo en plantas jóvenes produce un alargamiento del tallo y reduce
la superficie foliar.
Humedad
Durante la época de
crecimiento activo y sobre todo en el proceso de formación y llenado
de las semillas el girasol consume importantes cantidades de agua.
El consumo de agua
será máximo durante el periodo de formación del capítulo, ya que el
girasol toma casi la mitad de la cantidad total de agua necesaria.
La secreción de
néctar
está influida por la humedad atmosférica durante la floración
Particularidades de cultivo
Siembra
La época de siembra es
variable y dependiente de las características climatológicas de cada
región.
Los sistemas de
siembra de primavera y de invierno se caracterizan por aprovechar las
posibilidades termohídricas que desarrolla el cultivo del girasol.
La principal ventaja
de la siembra invernal es el incremento de la producción, tanto de
aquenios como de
grasa; pero el riesgo de heladas y la competencia de
las malas hierbas se incrementa.
La germinación de las
semillas de girasol depende de la temperatura y de la humedad del
suelo, siendo la temperatura media de 5ºC durante 24 horas.
La profundidad de
siembra se realiza en función de la temperatura, humedad y tipo de
suelo.
En zonas húmedas con
primaveras cálidas con suelos pesados y húmedos, la profundidad de
siembra es de 5 a 6 cm.
En zonas con
primaveras secas con suelos ligeros y poca humedad, la profundidad de
siembra es de 7 a 9 cm.
Si el terreno es
ligero y mullido la profundidad de siembra es mayor, al contrario que
ocurre si el suelo es pesado.
El adelanto de la
siembra reduce el volumen total de agua percolada al incrementarse el
periodo de coincidencia de lluvia con el cultivo ya establecido.
La época de siembra
influye directamente en el contenido en aceite de los
aquenios, siendo
este superior si las siembras son tempranas.
Las plantas que
proceden de siembras superficiales germinan y florecen antes que las
procedentes de siembras profundas.
Densidad de plantación
La densidad de
plantación depende de las precipitaciones, la fertilidad, de los
híbridos cultivados y de la distancia entre surcos.
En zonas áridas es
conveniente aumentar la distancia entre surcos (80-100 cm) para
garantizar el agua disponible durante los periodos de floración y
maduración siendo la población de 45.000-50.000 plantas por hectárea.
En regadío según la
fertilidad del suelo y las prácticas agrícolas empleadas la densidad
de plantación puede llegar hasta 80.000-100.000 plantas por hectárea.
Si existen riesgos de
encamado se incrementa la distancia entre surcos y disminuye la
distancia entre plantas.
Riego
Se trata de una planta
que aprovecha el agua de forma mucho más eficiente en condiciones de
escasez.
Su sistema radicular
extrae el agua del suelo a una profundidad a la que otras especies no
pueden acceder.
El girasol adapta muy
bien su superficie foliar a la disponibilidad de agua en el medio.
Es un cultivo de
secano, pero responde muy bien al riego incrementando el rendimiento
final.
Si se realiza un
subsolado profundo se facilita la penetración del agua, el drenaje y
la aireación del terreno, mejorando de forma considerable el resultado
del riego.
Requiere poca agua
hasta unos diez días después de la aparición del capítulo donde se
aplicará 50-60 litros por metro cuadrado.
A partir de este
momento las necesidades hídricas aumentan considerablemente y se
mantienen hasta unos 25-30 días después de la floración aportando un
segundo riego de 60-80 litros por metro cuadrado en plena floración.
Abonado
Debido a la elevada
capacidad del sistema radicular del girasol para extraer nutrientes,
este no es muy exigente en cuanto a abonado.
Las dosis de abono se
ajustarán en función de los elementos nutritivos del suelo y del
régimen de precipitaciones y de riegos.
La absorción de
nutrientes se concentra en los primeros estadios de desarrollo de la
planta.
Es un cultivo muy
sensible a la toxicidad por aluminio, dificultando su desarrollo
radicular y como consecuencia en la parte aérea aparecen síntomas de
estrés hídrico o carencia de otros nutrientes como fósforo o magnesio.
-Nitrógeno
El déficit de
nitrógeno es una de las causas del descenso de los rendimientos en el
cultivo del girasol.
Es un elemento
necesario para el crecimiento, diferenciación y desarrollo de sus
órganos.
Una dosis de 80-100 kg/ha
contribuye a aumentar la producción en un 15-20%.
El síntoma de su
deficiencia es una clorosis general en cualquier fase de su
desarrollo, afectando de igual modo a hojas tanto jóvenes como viejas.
El exceso de nitrógeno
reduce de forma sustancial el aceite de la semilla, pero sin embargo
incrementa el contenido en
proteínas.
-Fósforo
Durante la floración
las necesidades de fósforo son máximas, además su aporte no disminuye
el contenido de aceite de las semillas.
El déficit de fósforo
repercute directamente tanto en las primeras fases de desarrollo del
cultivo como en la formación y llenado de los
aquenios.
Los síntomas de
deficiencia se manifiestan por una reducción del crecimiento y
necrosis en las hojas más bajas.
La fertilización con
superfosfato se aplicará en otoño con dosis de 40-80 kg/ha.
-Potasio
El girasol es una
planta que consume elevadas cantidades de potasio, sobre todo antes de
la floración.
Como dosis orientativa
se recomienda aplicar 1oo kg/ha de potasio (k20)
El potasio actúa como
regulador en la asimilación, transformación y equilibrio interno de la
planta, contribuyendo de forma activa a su resistencia frente a la
sequía.
Los síntomas de
carencia se presentan a en las hojas más bajas, mostrando un color
amarillo con manchas necróticas.
-Boro
Este micronutriente es
esencial para la división celular de los ápices radiculares, por tanto
su deficiencia afecta al desarrollo de las raíces.
Los síntomas de
deficiencia aparecen en la época de floración, ya que el capítulo se
deforma y las hojas superiores se vuelven quebradizas, malformadas y
necróticas con un color bronceado.
Se aplicará boro a
razón de 0.5-1 kg en 200 litros de agua por hectárea con un
tratamiento foliar.
-Molibdeno
La carencia de
molibdeno aparece en los primeros estadios de desarrollo, mostrando
las hojas más viejas una clorosis con una apariencia abarquillada.
Se recomiendan
aplicaciones foliares de 50 g de molibdato sódico en 100 litros de
agua.
Malas hierbas
Se recomienda un
programa de manejo de malas hierbas por medio de métodos culturales,
mecánicos y químicos.
-Métodos
culturales
La buena elección de
rotaciones disminuye la introducción de las malas hierbas, si se
emplean herbicidas también se deberá realizar una rotación de los
mismos.
Si incrementamos la
densidad de siembra en el cultivo del girasol hasta límites óptimos,
contribuye a combatir las malas hierbas, debido al mayor sombreamiento
del terreno.
-Métodos
mecánicos
Si después de la
siembra comienzan las precipitaciones y bajan las temperaturas, la
germinación se retrasa y se puede formar una costra superficial, por
tanto habrá que realizar un rastreado para eliminar la costra y las
malas hierbas que hayan emergido.
-Métodos
químicos
Para combatir las
malas hierbas es mucho más rentable el empleo de herbicidas; si se
emplean herbicidas fenoxiacéticos, se realizarán bajo condiciones
climáticas favorables, manteniendo además una zona de protección.
El girasol es un
cultivo muy sensible a la atrazina y a la simazina, sobre todo si la
siembra se realiza en un terreno tratado el año anterior con elevadas
dosis de estos productos.
Los herbicidas que se
emplean en el cultivo del girasol se pueden agrupar según el momento
de su aplicación en:
*Incorporados en
presiembra: se incorporan al suelo mediante una labor después de
tratar con un par de pases de cultivador.
*En preemergencia: se
realizan de forma complementaria a los de presiembra.
*En postemergencia:
incluye el periodo comprendido entre las seis primeras semanas de vida
del cultivo.
Variedades
Las variedades se
clasifican según el rendimiento de los
aquenios, el contenido total de
aceite, el porcentaje de
ácido oleico, la inmunidad al Mildiu y al
jopo, la duración del ciclo y la altura de la planta.
Aprovechamientos
Las semillas de
girasol es una fuente de
grasas y energía, además de
hidratos de
carbono y proteínas.
En la alimentación de
las aves de corral la harina de
soja sólo sustituye parcialmente a la
harina de girasol, debido a que su contenido en lisina es inferior.
Las cáscaras que
quedan después de la extracción del
aceite se pueden moler y emplear
como ingrediente en las raciones de los rumiantes.
La levadura forrajera
se obtiene de las cáscaras y constituye un valioso alimento proteico
para los animales y aves de corral.
Las cabezas de girasol
se emplean en la alimentación de los ovinos y bovinos, y la
harina
obtenida con dichas cabezas sirven de ración a los bovinos adultos y a
las aves de corral.
El girasol es además
una excelente planta melífera.
Parte
Utilizada
Los
aquenios con sus
semillas.
Principios Activos
- Pétalos: fitosterina,
betaína, quercetina, colina, pigmentos antociánicos, faradiol,
arnidiol, fósforo, calcio.
- Semillas: aceite que
contiene ácido
linoleico,
oleico,
palmítico,
esteárico, aráquico;
lecitina , ácidos fenólicos: clorogénico, caféico;
carotenoides.
Acción Farmacológica
El aceite presente en
las simientes, por su contenido en ácidos grasos poliinsaturados, le
confiere propiedades hipolipemiantes y antiateromatosas, además de
tener un gran valor nutritivo. En uso tópico es emoliente. Las flores
y hojas se consideran antipiréticas.
Indicaciones
- Aceite:
arteriosclerosis,
hipercolesterolemias, eczemas secos, dishidrosis,
pieles secas, ictiosis, psoriasis, quemaduras.
- Pétalos, hojas:
fiebre, gripe, resfriados.
Popularmente se usa la
decocción de semillas para combatir la ansiedad y los dolores de
cabeza.
DOCUMENTACIÓN
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