Preparación
Salar las rodajas de bonito y
dejar en reposo como una hora. En una cazuela amplia, con abundante aceite
de oliva de 0,4 grados, freír las rodajas de bonito enteras, el bonito tiene
que quedar sumergido en el aceite, esta bien cuando las dos caras se han
dorado y si al separar un poco la carne por la espina la veis que ya esta
echa. Reservar y dejar enfriar. Dejar que baje la temperatura del aceite y
ya templado añadir puerro, zanahoria, cebolla, un pimiento verde, unas bolas
de pimienta y alguna hoja de laurel o hierba aromática al gusto. Dejar que
se vayan cociendo estos ingredientes en el aceite lentamente pero tener en
cuenta no se trata de freír. Una vez cocido todo bien, se cuela el aceite,
se mide bien y se le deja enfriar. Una vez frío se le añade la misma
cantidad de buenos vinagre y vino blanco. Añadir también el jugo que haya
soltado el bonito reservado. Se cuecen estos líquidos no más de cinco
minutos. Al bonito reservado, una vez frío, se limpia de piel, espinas, la
parte de carne más oscura y otras "feas". Se aprovecharán solo trozos
enteros, pudiendo dedicarse las "migas" resultantes para su consumo
inmediato. Se van colocando los trozos
de bonito en tarros de
cristal, previamente esterilizados, y se completa hasta un dedo del borde con el
liquido obtenido. Se cierran y se esterilizan.
Nota:
En el caso del pescado, la cocción del tarro al baño maría
debe ser larga. Hay que tener paciencia y esperar al menos una hora para garantizar que el
atún no acabe estropeándose |