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Ingredientes:
50 gr. de
levadura prensada.
2
cucharaditas de te de
azúcar.
1/2
taza de
agua tibia (tan caliente como lo resista la mano).
2
tazas de
leche.
50 gr. de
manteca.
1
cucharada sopera no muy colmada de
sal gruesa.
1 kilo de
harina
aproximadamente
Preparación:
Se comienza por prender el
horno, a fuego
moderado, para que vaya tomando temperatura. Se disuelve la levadura con el
azúcar en el agua tibia y se deja reposar, la levadura va a empezar a
crecer, y a formar una espuma en el
vaso. Se
calienta la leche hasta unos 30ºC, y se
disuelve en ella, la manteca y la sal gruesa.
En un
bol, se
mezcla la harina con la mezcla de la levadura con azúcar, y después se va
agregando la mezcla de la leche. Se va agregando harina a medida que sea
necesario, y se amasa con la mano constantemente, hasta formar una bola que
se separe solo de las manos, es una bola tierna y pegajosa, pero ya se puede
separar de las manos, y se sigue amasando hasta que queda homogénea.
Una vez finalizado este proceso de amasar, se procede a
ubicar la masa en un
bol o
fuente, o cualquier recipiente y se lo coloca encima de una olla con agua
caliente, hasta 80 grados está bien, lo importante es que se genere calor,
para que la levadura comience a actuar. La levadura es un hongo que se
alimenta de azúcar, y se desarrolla en entornos tibios, los entornos fríos
la adormecen y los entornos demasiado calientes la matan, por eso es
importante que la temperatura de las cosas que están en contacto directo con
la levadura, no excedan la temperatura soportable por el cuerpo humano, es
decir, unos 30 ó 35 grados Centígrados.
La masa debe reposar en este recipiente, cubierta por
una bolsa o algún lienzo o paño de cocina limpio, sobre una olla con agua
caliente, durante aproximadamente 40 minutos, o el tiempo que requiera para
que la masa duplique su volumen y no antes. Este tiempo es variable
dependiendo de varios factores, como la levadura, la temperatura ambiente,
el azúcar, etc.
Una vez que la masa ha duplicado su volumen se la
retira del calor y se amasa un poco nuevamente, para sacar el aire de
adentro de la masa y después se procede a cortar las porciones para hacer
los panes. Se puede cortar la masa en dos partes, estirar cada parte
formando un rectángulo con cada una y enroscarlas como un pionono, afinando
las puntas para darle forma de pan, y haciéndole unos cortes en el lomo,
para evitar que el pan reviente al ser cocinado. Otra forma es hacer
pequeños bollitos, pero eso depende del gusto de cada uno.
Se colocan los panes en una
bandeja de horno y se les
deja reposar cubiertos por un paño de cocina limpio, hasta que estén
hinchados, entre unos 10 y 15 minutos, y nos damos cuenta por que los
tajitos que le hicimos al pan en el lomo, están estirados. Entonces ponemos
los panes en el horno
moderado y los dejamos cocer durante unos 20 minutos o hasta que estén
dorados por arriba, y al golpearlos por abajo, suenen huecos.
También se puede colocar dentro del
horno algún
recipiente con agua, para que el ambiente del
horno sea mas húmedo
y la corteza del pan no sea muy gruesa, pero eso también depende del gusto
de cada uno. |