|
¿QUÉ ES EL
ÁCIDO FOSFÓRICO?
De fórmula química H3PO4,
es un ácido que constituye la fuente de compuestos de importancia
industrial llamados fosfatos. También se le
denomina ácido ortofosfórico y ácido de fósforo blanco. Es el aditivo
alimentario
E338.
El fósforo es un
elemento fundamental para la vida, y, en diferentes formas, se encuentra
presente en mayor o menor proporción en prácticamente todos los
alimentos. El ácido fosfórico se encuentra como tal en algunos frutos.
Es también un producto de la industria química, obtenido en enormes
cantidades para diversos usos incluido el alimentario.
Propiedades físicas
|
Ácido fosfórico |
 |
|
General |
|
Nomenclatura IUPAC |
Ácido ortofosfórico |
|
Otros nombres |
Fosfato de hidrógeno |
|
Fórmula semidesarrollada |
H3PO4 |
|
Fórmula estructural |
Ver imagen |
|
Número CAS |
[7664-38-2] |
|
Propiedades físicas |
|
Estado de agregación |
Líquido |
|
Punto de fusión |
315 K (42,35 °C) |
|
Punto de ebullición |
261 °C |
|
Presión crítica |
Q atm. |
|
Presión de vapor a 20°C |
0,004 k Pa |
|
Densidad relativa |
1,68 |
|
Densidad de vapor |
1,864 g/ml |
|
Peso molecular (1 mol) |
97,99151 |
|
Propiedades químicas |
|
Acidez (pKa) |
2.12, 7.21, 12.67 |
|
Solubilidad en agua |
Miscible |
|
KPS |
n/d |
|
Momento dipolar |
n/d D |
El ácido fosfórico, en
su forma cristalina, es un sólido puro, inodoro, de color blanco. En su
forma líquida el ácido fosfórico es transparente, incoloro y viscoso. La
presión de vapor depende de la temperatura y la concentración.
A temperatura ambiente
se encuentra predominantemente como aerosol, aunque se pueden apreciar
vapores a temperaturas superiores. Existen muchas formas condensadas del
ácido fosfórico [ej: H4P2O7, H5P3O10
Y (HPO3)n] aumentando la posibilidad de una
concentración en exceso de 100% de H3PO4 En
adelante, la concentración de ácido fosfórico se expresará en términos
de su contenido en P2O5.
Propiedades químicas
El anión asociado con
el ácido fosfórico se llama ion fosfato, muy importante en la biología,
especialmente en los compuestos derivados de los azúcares fosforilados,
como el ADN, el ARN y la adenosina trifosfato (ATP).
Tiene un aspecto
líquido transparente, ligeramente amarillento. Normalmente, el ácido
fosfórico se almacena y distribuye en disolución.
Obtención
Se obtiene mediante el
tratamiento de rocas de fosfato de calcio con ácido sulfúrico, filtrando
posteriormente el líquido resultante para extraer el sulfato de calcio.
Otro modo de obtención consiste en quemar vapores de fósforo y tratar el
óxido resultante con vapor de agua. El ácido es muy útil en el
laboratorio debido a su resistencia a la oxidación, a la reducción y a
la evaporación.
Usos
El ácido es muy útil en
el laboratorio debido a su resistencia a la oxidación, a la reducción y
a la evaporación.
Entre otras
aplicaciones, el ácido fosfórico se emplea como ingrediente de bebidas
no alcohólicas, como pegamento de prótesis dentales, como catalizador,
en metales inoxidables y para fosfatos que se utilizan, como
ablandadores de agua, fertilizantes y
detergentes.
Una de las principales
aplicaciones del ácido fosfórico es como acidificante en las bebidas
refrescantes, y particularmente en las de
cola.
Alrededor del 75% del
ácido fosfórico manufacturado se utiliza como fertilizante. Entre las
aplicaciones del ácido fosfórico líquido se encuentran la utilización
para tratamiento de metales, catálisis, comidas y bebidas.
Riesgos y
peligros
Esta sustancia puede
ser peligrosa para el ambiente; debería prestarse atención especial al
agua y al aire.
La sustancia es
corrosiva para los ojos, la piel y el tracto respiratorio. Corrosiva por
ingestión. La inhalación del vapor puede originar edema pulmonar. La
exposición puede producir la muerte. Los efectos pueden aparecer de
forma no inmediata. Se recomienda vigilancia médica.
La sustancia se puede
absorber por inhalación del aerosol y por ingestión. Por evaporación de
esta sustancia a 20°C no se alcanza, o se alcanza sólo muy lentamente,
una concentración nociva en el aire.
Los síntomas del edema
pulmonar no se ponen de manifiesto, a menudo, hasta pasadas algunas
horas y se agravan por el esfuerzo físico. Reposo y vigilancia médica
son, por ello, imprescindibles. Debe considerarse la inmediata
administración de un aerosol adecuado por un médico o persona por él
autorizada. No verter nunca agua sobre esta sustancia; cuando se deba
disolver o diluir, añadir muy lentamente el ácido al agua mezclando
continuamente.
La sustancia polimeriza
violentamente bajo la influencia de compuestos azo, epóxidos y otros
compuestos polimerizables. Por combustión, formación de humos tóxicos
(óxidos de fósforo). La sustancia se descompone en contacto con metales,
alcoholes,
aldehídos,
cianuros, cetonas,
fenoles,
ésteres,
sulfuros, halogenados orgánicos, produciendo humos tóxicos. La sustancia
es moderadamente ácida. Ataca a los metales formando gas inflamable de
hidrógeno.
|
Peligrosidad |
|
Riesgo |
Peligro |
Prevención |
Actuación |
|
Incendio |
No
combustible. En caso de incendio se despreden humos (o gases)
tóxicos e irritantes. En contacto con metales produce gas de
hidrógeno el cual forma mezclas inflamables con el aire.
|
No
poner en contacto con metales, aldehídos, cianidas, mercaptanos y
sulfuros. |
En
caso de incendio en el entorno: están permitidos todos los agentes
extintores. |
|
Explosión |
|
|
En
caso de incendio: mantener fríos los bidones y demás instalaciones
rociando con agua. |
|
Exposición |
Evitar todo contacto |
|
Inhalación |
Sensación de quemazón, tos, dificultad respiratoria, jadeo, dolor
de garganta, pérdida del conocimiento. |
Ventilación. |
Aire
limpio, reposo, posición de semiincorporado y proporcionar
asistencia médica. Respiración artificial si estuviera indicada.
|
|
Piel |
Enrojecimiento, dolor, ampollas. |
Guantes protectores y traje de protección. |
Quitar las ropas contaminadas, aclarar la piel con agua abundante
o ducharse y proporcionar asistencia médica |
|
Ojos |
Enrojecimiento, dolor, visión borrosa, quemaduras profundas
graves. |
Gafas
ajustadas de seguridad o protección ocular combinada con la
protección respiratoria. |
Enjuagar con agua abundante durante varios minutos (quitar las
lentes de contacto si puede hacerse con facilidad) y proporcionar
asistencia médica. |
|
Ingestión |
Calambres abdominales, sensación de quemazón, confusión,
dificultad respiratoria, dolor de garganta, pérdida del
conocimiento, debilidad. |
No
comer, ni beber, ni fumar durante el trabajo. |
Enjuagar la boca, NO provocar el vómito, guardar reposo y
proporcionar asistencia médica. |
|
Derrames y fugas |
|
|
Barrer la sustancia derramada e introducirla en un recipiente,
neutralizar cuidadosamente el residuo, recoger cuidadosamente el
residuo y trasladarlo a continuación a un lugar seguro.
(Protección personal adicional: equipo autónomo de respiración).
|
|
Almacenamiento |
|
Separado de alimentos y piensos, metales, alcoholes, aldehídos,
ésteres, fenoles, cetonas, sulfuros, cianuros, peróxidos
orgánicos. Mantener en lugar fresco, seco y bien ventilado.
|
|
|
Envasado y eqtiquetado |
|
No
transportar con alimentos y piensos.
símbolo C
R: 34
S: (1/2-)26-45
Clasificación de Peligros NU: 8
Grupo de Envasado NU: III
CE: |
|
Toxicidad
El anión fosfato es un
componente esencial del cuerpo humano, normalmente se ingieren entre 1g
y 2 g de fósforo por persona al día. La exposición laboral al ácido
fosfórico no contribuye de manera significativa a la cantidad total de
fósforo en el organismo. Los peligros asociados con la exposición a
ácido fosfórico dependen fundamentalmente de su carácter ácido, y la
toxicidad está íntimamente relacionada con la concentración. El ácido
fosfórico concentrado es corrosivo y en cantidades menores es irritante
para la piel, los ojos y las membranas mucosas de la cavidad oral,
respiratoria y el tracto gastrointestinal.
Hay una ausencia de
datos sobre los efectos que produce la inhalación de ácido fosfórico
(mayor que para el pentóxido de fósforo) que nos permita determinar con
mayor precisión el nivel umbral de irritación o una evaluación de los
efectos que produce una exposición prolongada a bajas concentraciones de
dicho ácido.
Estudios realizados por
Rushing con el pentóxido de fósforo dieron los siguientes resultados:
A
concentraciones de 0,8 - 5,4 mg/m3 su presencia es perceptible pero no
produce incomodidad; concentraciones comprendidas entre 3,6 mg/m3 y 11,3
mg/m3 provocan tos entre los trabajadores que no están aclimatados, pero
se puede tolerar. Concentraciones de 100 mg/m3 son insoportables excepto
para los trabajadores que están acostumbrados.
El
pentóxido de fósforo es un agente deshidratante que reacciona con la
humedad, de forma exotérmica, transformándose en ácido fosfórico. Como
genera calor y deseca los tejidos, es lógico pensar que provoca un daño
mayor en los tejidos que el ácido fosfórico. Por esta razón aplicar los
efectos que produce el pentóxido de fósforo al ácido fosfórico puede
suponer una sobrestimación de los peligros del ácido, pero por otra
parte podemos asegurar un margen adecuado de seguridad.
Recomendaciones
Aunque sería necesario
disponer de datos más exactos del nivel máximo de irritación del ácido
fosfórico, el estudio realizado por Rushing del pentóxido de fósforo se
considera una base adecuada para establecer los valores límite de
exposición. El valor límite de exposición diaria recomendado para el
ácido fosfórico es de 1 mg/m3 (para los vapores se utiliza un valor de 2
ppm) y para corta exposición se propone un valor de 2 mg/m3 (0,5 ppm en
el caso de que sean vapores). La notación vía dérmica no se considera
necesaria ya que la penetración por la piel no contribuye de manera
significativa a la cantidad de fosfato en el organismo.
A los niveles
aconsejados, no se prevén dificultades de medición.
Fosfatos
Son productos formados
por la sustitución de parte o todo el hidrógeno del ácido fosfórico por
metales. Según el número de átomos de hidrógeno sustituidos, el
compuesto obtenido se define como fosfato primario, secundario o
terciario. Así, NaH2PO4, con un átomo de hidrógeno
sustituido, se denomina fosfato primario de sodio (también
dihidrogenofosfato de sodio), y Na 3PO4, con tres átomos de
hidrógeno sustituidos, fosfato terciario de sodio. También conocido como
fosfato de sodio, el fosfato terciario de sodio se usa como detergente y
ablandador del agua. Los fosfatos primarios y secundarios contienen
hidrógeno y son sales ácidas. Los fosfatos secundarios y terciarios son
insolubles en agua, a excepción de los de sodio, potasio y amonio; los
primarios son más solubles.
Los fosfatos son
importantes para el metabolismo de animales y plantas. Los huesos
contienen fosfato de calcio, Ca3(PO4)2,
y el primer paso en la oxidación de la glucosa en el cuerpo es la
formación de un éster de fosfato. Para aportar fosfatos al ganado, se
usa el hidrogenofosfato de calcio hidratado, CaHPO4 · 2H2O,
como suplemento alimenticio. El fosfato primario de calcio, Ca(H 2PO4)2,
se emplea como ingrediente en fertilizantes para plantas.
En los últimos tiempos
se ha incrementado la preocupación por los efectos medioambientales
perjudiciales de los fosfatos contenidos en los detergentes domésticos.
Los detergentes que contienen fosfatos contribuyen a la contaminación
del agua, ya que son un medio nutriente para las algas. Si crecieran en
exceso, dificultarían la vida acuática de lagos y ríos por la falta del
oxígeno.
Los fosfatos son en
general substancias muy poco tóxicas, con una toxicidad aguda comparable
a la de la
sal común. En la práctica médica se administran a veces
grandes cantidades de ácido fosfórico (hasta 20 g/día) para suplir la
falta de acidez del estómago, sin que se produzcan efectos secundarios.
Además el fósforo es un nutriente esencial, cifrándose las necesidades
de un adulto entre 0,8 y 1 gramos por día. Su abundancia en muchos
alimentos hace que sin embargo prácticamente nunca se produzcan
deficiencias.
Se ha acusado a los
fosfatos de disminuir la absorción de calcio, hierro, magnesio y otros
minerales esenciales. En realidad, el efecto de los fosfatos sencillos
no parece ser importante, e incluso a veces al contrario, aumentan la
absorción. Sí interfieren algunas formas de fosfato unido a compuestos
orgánicos (ácido fítico, por ejemplo). Sin embargo estas substancias no
se utilizan como aditivo, sino que se encuentran presentes en forma
natural en ciertos alimentos de origen vegetal. La absorción de fósforo
y su eliminación por vía renal está controlada por la glándula
paratiroides. La ingestión diaria admisible es de hasta 70 mg/Kg de peso
para el ácido fosfórico y los fosfatos de sodio y potasio. La de los
fosfatos de calcio no está limitada. No obstante, no es la cantidad de
fosfatos el parámetro más importante sino la relación fósforo/calcio,
que debe estar preferiblemente entre 1 y 1,5. En el caso de dietas bajas
en calcio, la ingestión aceptable de fosfatos es menor que en el caso de
dietas ricas en calcio, para mantener esta relación. En experimentos con
animales, los fosfatos pueden producir alteraciones renales, cálculos,
etc, pero solo a dosis muy altas, mucho mayores que las que se pueden
encontrar en los alimentos, aún cuando se usaran a niveles superiores a
los legales.
DOCUMENTACIÓN
|