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¿QUÉ
ES EL DETERGENTE?
Detergente, término aplicado a compuestos
cuya disolución actúa como agente limpiador de la suciedad y de
sustancias en superficies contaminadas. Hasta la década de 1940, el
jabón
era el único detergente importante, pero hoy, el jabón es sólo uno más
entre los principales detergentes. Los constituyentes de los detergentes
suelen denominarse agentes de superficie activa o surfactantes, pues
actúan sobre una superficie. Una propiedad común de los detergentes es
que están formados de moléculas relativamente grandes, de una masa
molecular superior a 200. Una parte de la molécula es soluble en
materiales orgánicos y la otra en agua.
Durante la II Guerra Mundial, la escasez de
grasas , con las que se fabricaba el
jabón, propició el
desarrollo de detergentes sintéticos o no jabonosos. Después de la
guerra, se aceleró esta tendencia como consecuencia de la necesidad de
nuevos detergentes para las máquinas de lavar automáticas.
Los detergentes se obtienen tratando un
compuesto aromático, derivado del benceno, con ácido sulfúrico,
neutralizándolo posteriormente con hidróxido de sodio para transformarlo
en su sal de sodio. Los productos detergentes obtenidos mediante estas
reacciones fueron muy utilizados a finales de la década de 1940 y
principios de la de 1950, y resultaron bastante efectivos en agua dura y
en agua fría, condiciones en las que el
jabón
era a menudo ineficaz. Pero estos detergentes resultaron ser
perjudiciales, ya que, a diferencia de los
jabones, no eran solubles ni
biodegradables; una vez en agua tendían a permanecer en ella, y no se
transformaban en sustancias más solubles y menos complejas. Solían
formar espuma en desagües y en las plantas de aguas residuales, e
incluso aparecían en aguas superficiales y subterráneas.
Se llegaron a obtener productos más
satisfactorios, reemplazando el compuesto aromático por los llamados
compuestos lineales del tipo alquilos, en el proceso antes descrito. Su
acción detergente era tan eficaz como la de los anteriores, pero
resultaban más solubles y biodegradables. Los nuevos alquilsulfonatos
lineales se transforman en productos menos dañinos por la acción de
microorganismos en desagües, plantas de tratamiento de aguas residuales
y en el propio suelo.
DOCUMENTACIÓN
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