|
Una de las cosas por las que las Matemáticas son
apasionantes es que permiten imaginarnos situaciones de todo tipo, por muy
extrañas que parezcan. Con las Matemáticas podemos dar rienda suelta a
nuestra imaginación, viajar por el tiempo y el espacio, o suponer que
ocurren determinados sucesos aunque en ese momento no estén ocurriendo. Por
ejemplo, podemos imaginar que no hay cielo, como decía John Lennon en su
canción, o suponer que hace un día espléndido aunque esté lloviendo a
cántaros, o que Irak es un paraíso donde todo el mundo es feliz, o que a
Hitler le dieron el Premio Nóbel de la Paz.
A mediados de la década de los 60 había una serie
americana en la televisión cuyo título era El túnel del tiempo. Si alguien
es lo suficientemente joven como para no haber conocido esta serie, no creo
que le sea muy difícil suponer cuál era su argumento. En cada capítulo, sus
protagonistas los actores James Darren y Robert Colbert (no muy conocidos
actualmente en España) eran introducidos en una máquina del tiempo y
transportados a otro lugar y a otra época, teniendo que hacer frente a todo
tipo de situaciones peligrosas que terminaban, como es lógico, en un final
feliz.
Alguien se preguntará qué tiene que ver el primer
párrafo de este artículo con el segundo, es decir, las Matemáticas con el
túnel del tiempo. Pues bien, vamos a usar ahora las Matemáticas para hacer
la siguiente suposición:
Supongamos que los actores de El túnel del tiempo no
son los americanos James Darren y Robert Colbert, sino los españoles Manuel
Escribano e Isabel López. Supongamos también que son introducidos en la
máquina del tiempo y llevados a la Grecia clásica del siglo IV adC, donde
una de las figuras más importantes y sobresalientes fue, como todo el mundo
sabe, Aristóteles.
Aristóteles nació en Macedonia en el año 384 adC y
murió en Atenas a los 62 años de edad. Discípulo de Platón y maestro de
Alejandro Magno, fue uno de los más grandes filósofos de la antigüedad.
Destacó en numerosas ramas del saber, como la lógica, biología, psicología,
política, ética o gramática. Formuló por primera vez el silogismo forma de
razonamiento lógico que consta de dos o más proposiciones llamadas premisas
y una conclusión que se deduce de aquéllas.
Después de esta breve nota histórica continuamos.
Suponemos, entonces, que Manuel Escribano e Isabel López ya han sido
transportados a la Grecia clásica y que un día cualquiera, paseando por las
calles de Atenas, se encuentran casualmente con Aristóteles.
A continuación exponemos un diálogo imaginario en el
que las frases de Aristóteles son señaladas con el epígrafe AR y las
de Manuel e Isabel con el epígrafe MI.
MI:
Disculpe, ¿es Vd. Aristóteles, verdad?
AR:
Sí. ¿Quiénes son Vds. y a qué se debe su extraña vestimenta?
MI:
Mi nombre es Manuel y mi compañera se llama Isabel. Realmente no
pertenecemos a esta época ni a este lugar. Somos científicos en un país
llamado España, situado a más de 2.000 Km. de distancia, y pertenecemos al
siglo XXI después de Cristo. Hemos llegado hasta aquí en una máquina del tiempo.
AR:
Han dicho Vds. que pertenecen al siglo XXI después de Cristo. ¿Quién es
Cristo?
MI:
Ah claro, que aún no han llegado al nacimiento de Cristo. Mire, es una
historia un poco larga de contar. Simplemente le diré que Vd. nunca le
conocerá.
AR:
Bien, díganme una cosa. ¿Yo soy conocido en el mundo del siglo XXI?
MI:
Por supuesto. Vd. está considerado como uno de los mejores filósofos de
la antigüedad.
AR:
Entonces supongo que sabrán Vds. que yo soy el precursor del silogismo.
Como científicos que son, ¿han hecho uso alguna vez de este tipo de
razonamiento lógico?
MI:
Pues precisamente hemos hecho recientemente un informe, que por cierto, ha
dado mucho que hablar, en el que hemos usado razonamientos lógicos basados
en su doctrina.
AR:
¿Podían hacerme un resumen de esos razonamientos que han puesto en su
informe?
MI:
Con mucho gusto, pero primero tenemos que contarle algo sobre nuestro país.
Desde hace más de 40 años padecemos en España un terrorismo procedente de
una organización llamada ETA que pretende la independencia de una parte de
España. Hace algunos años nos hemos visto también desbordados por otro
terrorismo de índole islamista, cuyos miembros han sido, en principio, los
autores de un atentado en unos trenes de Madrid en el año 2004.
AR:
Perdonen, hay términos que lógicamente no entiendo por la diferencia en el
tiempo, como islamista o trenes. Deduzco que la palabra islamista
pudiera referirse a un tipo de secta o religión, y los trenes a algo
relacionado con aglomeración de gente, como por ejemplo algún tipo de
servicio público.
MI:
Exacto. Continuemos. En el año 2.005 se hizo una inspección ocular en el
domicilio de un islamista encontrándose una sustancia blanca, la cual fue
recogida para su estudio. Una vez analizada dicha sustancia, resultó ser
ácido bórico. Seguramente Vd. no sabe lo que es, aunque en principio eso no
es importante, ya que lo que Vd. quiere conocer son nuestros razonamientos
lógicos.
AR:
Bien, en caso de que quisiera saber exactamente lo que es el
ácido bórico ya
se lo solicitaré más adelante. Continúen, por favor.
MI:
Posteriormente tuvimos conocimiento de que en el domicilio de un terrorista
de ETA se encontró también
ácido bórico, concretamente en el año 2.001. Y
ahora es cuando aparece nuestra brillante conclusión, que estamos seguros de
que le va a impresionar. La citamos textualmente:
Que dado lo poco frecuente en que esta sustancia ha sido intervenida en
hechos terroristas y a que nosotros ignoramos su verdadera aplicación en
relación con estos hechos, existen varias posibilidades, tales como:
conservante de los explosivos de tipo orgánico, enmascarar al explosivo para
no ser detectado por los perros especialistas en detección de explosivos,
etc., nos lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos
estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o
sean el/los mismo/s autor/autores.
¿Qué
le parece Sr. Aristóteles? ¿No es cierto que le impresiona nuestra
conclusión y que se siente Vd. orgulloso de que los científicos del siglo
XXI nos hayamos apoyado en su doctrina?
Cuando
Aristóteles oyó la conclusión de Manuel e Isabel, un escalofrío pareció
invadir su cuerpo y su rostro se tornó pálido.
MI: ¿Se encuentra bien?
AR:
Sí, estoy bien. En primer lugar tengo que decirles que su forma de
expresarse y construir las frases no es precisamente de un gran estilo. Pero
en fin, vamos a dejar la gramática y hablemos de la lógica. Primero me
gustaría conocer la definición exacta de
ácido bórico. ¿Tienen Vds. en su
máquina del tiempo algún archivo o diccionario donde buscar la definición?
MI:
Sí, tenemos un gran ordenador que proporciona cualquier tipo de información.
Acompáñenos, por favor.
Sin
saber lo que era un ordenador, Aristóteles se dirigió a la máquina del
tiempo con los científicos españoles y éstos buscaron la definición que
había solicitado. El ordenador proporcionó la siguiente información:
Ácido bórico.- Polvo blanco cristalino, de fórmula H3BO3. Aunque el ácido
bórico es apenas soluble en agua a temperatura ambiente (1 g se disuelve en
18 g de agua), en agua caliente se disuelve más fácilmente (1 g se disuelve
en menos de 4 g de agua) al igual que en
alcohol y
glicerina. Es ligeramente
volátil. Cantidades importantes de ácido bórico se encuentran en las grietas
hidrotermales de la Toscana, en Italia, pero no se encuentra en estado
natural de otra forma. El ácido bórico puede obtenerse con facilidad
tratando bórax con ácido sulfúrico. En solución es ligeramente ácido y actúa
como antiséptico astringente suave, no irritante, apto para su uso en la
higiene ocular. Comercialmente el ácido bórico se emplea para el barnizado
de productos de alfarería, en la confección de tejidos ignífugos, en baños
de galvanotecnia y para el endurecimiento de los aceros.
AR:
Pues sí es cierto que me ha impresionado su conclusión, pero negativamente.
Y por supuesto, no puedo sentirme orgulloso de los científicos del siglo XXI
si hacen ese tipo de razonamientos. Lo que han dicho Vds. ha sido lo
siguiente:
Se ha encontrado
ácido bórico en el domicilio A
Se ha encontrado
ácido bórico en el domicilio B
Luego las personas que han vivido en A y en B pueden
estar relacionadas entre sí, haber tenido el mismo tipo de formación o ser
las mismas personas.
Este
razonamiento no es un silogismo y sus autores no deben llamarse científicos.
MI:
¿Podía ponernos algún ejemplo de silogismo?
AR:
Les pondré varios, todos relacionados con su informe. Les advierto que
algunas de las proposiciones pueden no ser ciertas. Lo que pretendo es que
observen el razonamiento.
SILOGISMO 1
El
ácido bórico sólo se emplea para fabricar
explosivos.
Se ha encontrado
ácido bórico en los domicilios A y B.
Luego algunas de las personas que han vivido en A y en
B han fabricado explosivos (o pensaban fabricarlos). Pero eso no significa
que estén relacionadas o que sean las mismas personas.
SILOGISMO 2
El
ácido bórico sólo se emplea para fabricar
explosivos.
Todos los que fabrican explosivos son terroristas de
ETA o islamistas, y además han hecho un curso de formación en la academia X
sobre la fabricación y el manejo de explosivos.
Se ha encontrado
ácido bórico en los domicilios A y B.
Luego algunas de las personas que han vivido en A y en
B son terroristas de ETA o islamistas, y han recibido la misma formación en
el manejo y preparación de explosivos.
SILOGISMO 3
El
ácido bórico puede emplearse para fabricar
explosivos, para el cuidado de los ojos o para barnizar madera.
Se ha encontrado
ácido bórico en los domicilios A y B.
Luego algunas de las personas que han vivido en A y en
B han fabricado explosivos, se han cuidado los ojos o han barnizado madera.
Estos
son algunos ejemplos de silogismos. Como pueden comprobar, todos constan de
dos o más premisas (hechos que suponemos ciertos) y de una conclusión que se
deduce de aquéllas. Pero esta conclusión debe estar razonada, carecer de
ambigüedades y ser totalmente clara y concisa.
En
este tipo de razonamientos hay que tener especial cuidado cuando las
premisas contienen la palabra algunos, ya que con esta palabra no se puede
aplicar la propiedad transitiva, a diferencia de lo que ocurre con la
palabra todos. Veamos el siguiente ejemplo:
Todos los hombres son animales racionales
Todos los animales racionales piensan
Luego todos los hombres piensan
Ese
silogismo es correcto, pero vean ahora éste otro:
Algunos griegos son sabios
Algunos sabios no son griegos
Luego algunos griegos no son griegos
Es
obvio que este último silogismo es erróneo. Sin embargo, una cosa es que las
proposiciones (tanto premisas como conclusión) sean ciertas y otra cosa es
que el razonamiento sea correcto. Por ejemplo, las premisas y la conclusión
pueden ser verdaderas con un razonamiento incorrecto. Vean este ejemplo:
Algunos griegos saben Matemáticas (cierto)
Algunos de los que saben Matemáticas son mujeres
(cierto)
Luego algunos griegos son mujeres (cierto)
Tanto
las premisas como la conclusión son verdaderas pero, según hemos visto antes
con la palabra algunos, el razonamiento es incorrecto.
De la
misma forma, el razonamiento puede ser correcto aunque las premisas o la
conclusión sean falsas. Ejemplo:
Todos los hombres son griegos (falso)
Todos los griegos han nacido en Atenas (falso)
Luego todos los hombres han nacido en Atenas (falso)
Si
alguien dijera estas frases le podríamos llamar mentiroso, pero no podríamos
decir que razona mal, ya que, a pesar de la falsedad de las proposiciones,
el razonamiento es correcto.
Lo que
sí podemos afirmar es que si las premisas son verdaderas y el razonamiento
correcto, entonces necesariamente la conclusión es verdadera. Dicho de otra
forma, si la conclusión es falsa entonces, o alguna premisa es falsa o el
razonamiento es incorrecto.
Ahora
volvamos de nuevo al informe que hicieron Vds. En la definición que me han
facilitado de ácido bórico no consta que una de sus utilidades esté
relacionada con la fabricación de explosivos, pero vamos a suponer que sí.
Sean A1, A2, . . . . . . . . . . . An todas las utilidades o acciones que se
pueden realizar con el
ácido bórico. Por ejemplo, A1 puede ser la acción
fabricar explosivos, A2 la acción endurecer acero, etc. Entonces, de lo
que Vds. me han dicho deduzco que un silogismo puede ser el siguiente:
El
ácido bórico se puede utilizar para realizar las
acciones A1, A2, . . . . An
Se ha encontrado
ácido bórico en los domicilios A y B.
Luego algunas de las personas que han vivido en A y B
han realizado (o pensaban realizar) la acción A1, o la acción A2, . . . . .
. . . o la acción An.
Esta
es la única conclusión clara que se puede deducir de las anteriores
premisas. Todo lo demás son conjeturas y argumentos carentes de rigor
científico que más bien entran dentro de la subjetividad. Realmente no han
mentido Vds. en su informe, ya que hablan de la posibilidad de que el autor
o autores estén relacionados entre sí o hayan tenido un mismo tipo de
formación, pero igual que existe la posibilidad de que estén relacionados
también existe la posibilidad de que no lo estén, y entonces el razonamiento
en su informe podría ser éste (suponiendo incluso que el
ácido bórico sólo
sirviera para fabricar explosivos):
Se ha encontrado
ácido bórico en el domicilio A
Se ha encontrado
ácido bórico en el domicilio B
Luego las personas que han vivido en A y en B pueden
estar o no estar relacionadas entre sí, haber tenido o no el mismo tipo de
formación, o ser o no ser las mismas personas.
No
podemos decir que el razonamiento sea incorrecto, pero parece que no aporta
mucha información al caso, ya que la conclusión obtenida es un suceso que
siempre se verifica, con esas premisas o sin ellas. A mi juicio, la
conclusión de un silogismo en un informe pericial debe deducirse con toda
seguridad de las premisas y no deben contener sucesos posibles, sino sucesos
seguros.
El
hecho de que Vds. hayan planteado su conclusión como posible me lleva a
pensar y perdonen mi atrevimiento que buscaban algún tipo de notoriedad
o impacto social, probablemente con fines políticos. En el ejercicio de su
trabajo el científico debe mantenerse al margen de sus ideas políticas y
usar siempre de una manera ética y objetiva las dos poderosas armas de
que dispone: la ciencia para sus investigaciones y el razonamiento lógico
para sus conclusiones.
Espero
no haberles cansado con mis palabras. Me he limitado simplemente a
exponerles los conocimientos y el saber que corresponden a mi época. Vds.
están a más de 20 siglos de distancia y habrán aprendido lógicamente de
todos los sabios que hayan existido a lo largo de la Historia.
Ha
sido un placer haberles conocido. Les deseo un feliz regreso al siglo XXI,
por cierto, ¿siglo XXI después de quién?
MI:
De Cristo.
AR:
Ah sí, muchas gracias. |