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El zoo de Kushiro (norte de Japón) adquirió un osezno
en enero de 2005 con la intención de unirle con Kurumi, una osa.
La adquisición, llamada Tsuyoshi, nombre de un famoso
jugador de béisbol japonés, se convirtió en un animal muy popular entre
los visitantes del zoo.
Pero en la primavera pasada, la estación ideal para que
se apareasen los dos animles, Tsuyoshi no mostró mucho interés por su
compañera. "Pensamos entonces que él era demasiado joven", contaba el
guardián de los animales, Hiroyuki Kubono.
Después de cuatro años de indiferencia mutua, un
detalle dejó intrigados a los empleados del zoo: Tsuyoshi orinaba de la
misma manera que Kurumi.
"Eso era algo realmente extraño", contaba Kubono.
Un primer examen de ADN reveló que el oso era muy
probablemente de sexo femenino, pero los responsables del zoo querían que
no quedasen dudas, así que hicieron anestesiar al animal para examinar de
cerca sus partes íntimas: "Es una hembra", confirmó el guardián.
Los dirigentes del zoo se preguntan ahora si deben
mantener en el recinto a Tsuyoshi, muy apreciada por los niños, o
cambiarla por un verdadero macho.
Sin embargo, no son los únicos que han sufrido este
'engaño'. El 'hermano' de Tsuyoshi, adoptado por otro zoo y que acaba de
cumplir tres años, ha resultado ser... una hermana. |