| Estoy un poco fastidiao'. Acabo de recibir una invitación de boda, ya me
dirán si no es para estar jodido. ¡Será posible! ¡Es que se te queda la misma cara que
cuando te llega una multa! ¡Hale, a soltar pasta!
Porque hay que ver como se desbarra en las bodas.
Sobre todo las mujeres, que no solo se disfrazan de paquete de caramelos, algunas hasta se
ponen fiambrera en la cabeza, que las ves y dices: "¿Mamá? ¿Eres tú o el soldado
Ryan?".
Lo más raro es ese bolsito diminuto que llevan
todas, "¡Anda, una almeja metálica!". ¿Que llevan ahí, una compresa
extraplana? Sin alas, claro, porque asomarían. Si es que es muy fuerte eso de las bodas.
Una de las cosas que mas odio de las bodas son las
esperas: ¡te tiras media hora en la puerta de la iglesia con las manos sudando llenas de arroz, que cuando salen los novios, lo que les tiras es arroz a la cubana...!
Ahora, que los peores son los niños, que tiran el arroz a la cara, con una mala hostia: "En el ojo, macho", le he dao' en
el ojo....". Y el novio, ahí, aguantando.
Odio las bodas. Yo, en la ultima no conocía ni a
la que se casaba y cuando fui a darle el beso de rigor, me tuve que presentar:
- Soy Floren, el hijo de la tía Tere, la que no se habla con el abuelo.
- Ah, encantada, gracias por venir.
Si es que da igual, la novia no se entera, va como
drogada, le podría haber dicho:
- ¿Me prestas un par de kilitos para la entrada
de un piso?
- Ah, encantada, gracias por venir.
O:
- Soy el violador del Ensanche, vengo a enseñarte
el pito.
Ella hubiera dicho igualmente:
- Encantada, gracias por venir.
Lo que mas odio de las bodas en el momento del
traslado al banquete. Tu madre te coloca a tus tías, pero como tu coche es de dos
puertas, las tienes que meter a empujones. El vestido se les sube a las caderas y van todo
el camino enseñando la faja. Pero a ellas todo les hace gracia:
- Nene, sube la ventanilla, uuuhh, ji, ji, ji, que
me despeino, y sigue, sigue al tio Juan, que se sabe el camino, uuhhh, ji, ji, ji.
¡Ji,ji! ¡Hala, fila de doce coches, tocando la
bocina! Y como el primero se pase un semáforo... ¡emergencia, emergencia! Todo Dios
sacando el móvil:
- Atención, hemos girado a la izquierda, veis al
tío Juan, egggg. Nosotros estamos dando vueltas a la rotonda, eggggg, cogiendo inercia,
egggg, me copias, me copias... Pato rojo a pato azul, hemos perdido al tío Juan, tío
Juan contesta, cambio, eggggg.
Da igual, es un desastre. Cuando llegas, el tío
Juan lleva dos horas sentado y encima te dice:
- ¿Dónde os habéis metido, joder?
Lo único que esta bien organizado en las bodas es
el reparto de los idiotas: ponen uno en cada mesa. Pero el resto es un descontrol: están
entrando la tarta y a tu mesa aun no han llevado el chuletón. Yo siempre me he preguntado
porque cortan la carta con un sable, ¿que sentido tiene? Como no sea por tener un arma a
mano para cuando entren los de la tuna...
¿Y que me dicen del vídeo? Se acerca el de la
cámara y todo el mundo se cree que esta en El Semáforo: el idiota se pone una servilleta
en la cabeza, el tío Juan canta la jota de siempre y una de las tías llora:
- Hijos míos, que os queráis mucho y os
respetéis siempre...
¡Hombre, por favor! ¿Esto es lo que pasa el día
mas feliz de tu vida?
¡Es todo muy fuerte! Porque después llegan las
mujeres con peladillas envueltas en un trozo de tul y paquetes de cigarrillos gritando:
- Fúmate uno mujer, que estamos de boda.
Y de pronto te encuentras a tu vieja echando humo
por la nariz como si fuera una vaporeta.
A nosotros, en cuanto nos descuidamos, nos colocan
un puro. Yo, a la tercera calada, empiezo a ponerme blanco y lo tiro.
Pero allí están los vigilantes de puros, tan
atentos ellos:
- ¿Ya te has fumado el puro? ¡Dale otro al
chaval y una copa de coñac, pa' que se haga un hombre!
Un hombre, un hombre... ¡hombre, no me jodas!
¡Y el baile! Eso es lo mas fuerte. Lo peor es
cuando el tío de la novia la saca a bailar un pasodoble. El tío va to resudao' con la
camisa pegada al cuerpo, le planta la manaza en la espalda, le sube el vestido medio metro
y canturrea mordiendo el puro:
- La 'ente 'anta con ardor que 'iva España, nana
na nana nana na, y España es la mejor, tara ran tan taran tara ro.
Lo que menos entiendo es por que los novios pasan de mesa en mesa preguntando:
- ¿Que tal? ¿Habéis comido bien?
A ti te dan ganas de decirles:
- Pues no, la comida era una mierda, y no he
dejado de soltar pasta entre la corbata, la liga y la tuna... ¡Y encima me habéis puesto
al lado del bafle!
Pero no, les dices que todo ha estado perfecto. Y
así, con una mentira, los novios comienzan su vida de casados. Claro que no será la
única... En fin, ¡que vivan los novios, pero a mi que no me inviten a mas bodas!. |