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¿QUE ES LA VACA ASTURIANA DE LOS VALLES O CARREÑA?
La Asturiana de los Valles es una raza
bovina autóctona que se cría fundamentalmente en las estribaciones de la Cordillera
Cantábrica.
De carácter muy noble, resulta ideal para
su manejo en condiciones extensivas, desenvolviéndose bien en terrenos accidentados y
soportando perfectamente temperaturas extremas.
Las vacas de raza Asturiana de los Valles
son mansas, buenas madres, paren sin dificultad y destetan terneros de pesos elevados con
buena conformación. Su extraordinaria capacidad de cría quizás sea una reminiscencia de
su antigua utilización como vaca lechera.
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Perfectamente integrada en duros
ecosistemas desde tiempos ancestrales, la raza Asturiana de los Valles cumple la
importante misión de conservar el medio natural y el paisaje, a la par que constituye una
fuente de ingresos indispensables para los pobladores de zonas de montaña.
Se ha comprobado su perfecta adaptación a
sistemas de explotación extensivos, tanto en pureza como en cruzamiento industrial, en
zonas secas españolas y en zonas de clima tropical del centro y Sudamerica.
En la actualidad, existen rebaños de la
raza Asturiana de los Valles en todas las Comunidades Autónomas de la Cornisa
Cantábrica, en Castilla-León, Madrid y Extremadura.
LA RAZA
La raza Asturiana de los Valles está
especializada en la producción de carne. Para este fin cuenta con un buen formato, gran
capacidad de transformación de alimentos y notable velocidad de crecimiento.
Son muy frecuentes los animales de tipo
culón (hipertrofia muscular hereditaria), los cuales presentan un desarrollo muscular
extraordinario debido al aumento del número de fibras musculares y, por tanto, muestran
una clara superioridad desde el punto de vista carnicero.
Esta superioridad se concreta en un mayor
rendimiento a la canal, mayor proporción de músculo, menor proporción de hueso y mucha
menor proporción de
grasa.
El gen responsable del carácter culón,
denominado gen MSTN, se descubrió en 1997 y está localizado en el cromosoma 2. Este gen
codifica para una
proteína, la miostatina, perteneciente a la familia que agrupa
proteínas implicadas en el desarrollo de los animales.
La herencia del carácter se ajusta a un
modelo de un único gen autosómico recesivo con penetrancia incompleta, de tal manera que
no todos los animales homocigotos para una mutación del gen MSTN expresan el carácter.
MORFOLOGÍA
Los animales de raza Asturiana de los
Valles son de tamaño medio, están provistos de buen desarrollo muscular y esquelético,
alcanzando pesos de 600 kilogramos en las hembras y 1.000 kilogramos en los machos
adultos.
La capa es castaña con tonalidad variable
que puede ir desde un amarillo pajizo muy pálido hasta un castaño rojizo, con
degradaciones cremosas en la cara interna de las extremidades, bragada y en la orla del
hocico. En los machos la capa es más oscura en general, con abundantes pelos negros en
cuello, papada y tercio posterior.
La cabeza es de mediano tamaño, está
bien proporcionada y es ancha en la base de los cuernos. Frente plana con perfil recto o
ligeramente subconvexo. Nariz ancha y achatada con amplios ollares.
Las orejas son pequeñas, revestidas
interiormente con pelos claros y oscuros en los bordes.
Los ojos son de expresión tranquila,
salientes y grandes, rodeados de halo más claro que el color de la capa.
Los cuernos tienen la pala de color blanco
y el pitón negro, nacen en la línea de prolongación de la nuca hacia fuera y luego
hacia adelante, arriba y atrás.
El cuello es corto, musculado y bien
insertado con la espalda, papada medianamente desarrollada, y pliegues de la piel poco
numerosos.
Las espaldas son largas, bien dirigidas,
aceptablemente musculadas, bien unidas al cuello y adaptadas al costillar.
La línea dorso-lumbar es recta o
ligeramente ensillada, ancha, plana y musculosa.
La grupa es ancha, cuadrada, bien
musculada, ligeramente inclinada.
El nacimiento de la cola es horizontal o
ligeramente alto.
Extremidades fuertes de longitud media,
bien musculadas en sus partes superiores. Piernas redondeadas y largas, cañas de mediana
longitud, rodillas y corvejones bien proporcionados no muy gruesos, cuartillas cortas y
correctamente inclinadas.
Ubre de buen desarrollo y conformación,
con pezones grandes de color rosado.
Los párpados, hocico y zona anovulvar son
siempre de color negro o pizarra oscuro, así como el borlón de la cola, rodetes
coronarios y pezuñas.
Es característica de la raza una mancha
también negra más o menos pronunciada bajo los ojos (ojera).
SISTEMAS DE EXPLOTACIÓN
Vienen determinados por la situación
geográfica de la explotación y por la disponibilidad de recursos alimenticios.
La hierba es la base de la alimentación
de los rebaños, bien sea consumida en pastoreo durante las épocas de primavera, verano y
otoño, bien en forma de heno y ensilado en los meses de invierno.
Solamente se reserva el uso de
concentrados para el cebo de terneros desde el destete hasta el sacrificio.
En territorios de la Cornisa Cantábrica
se puede hablar de tres modalidades productivas diferentes: el sistema tradicional
valle/puerto, el sistema de semiestabulación regular y el sistema de estabulación
mínima.
SISTEMA VALLE - PUERTO
Sistema arraigado en áreas de montaña
provistas de pastos de aprovechamiento comunal (puertos) que originan un sistema de manejo
muy característico. Se trata por lo general de pequeñas explotaciones, con instalaciones
de tipo tradicional y en las que el tamaño del rebaño es consecuencia de la superficie
de pastos comunales que se puedan aprovechar.
El sistema se basa en el pastoreo estival
de los puertos de montaña acompañado de un breve pastoreo primaveral y otoñal de los
prados del valle, con prolongadas estabulaciones invernales donde los animales son
alimentados exclusivamente a base de heno de hierba.
Los puertos consisten en amplias vaguadas
de pastos alpinos de buena calidad que soportan cargas ganaderas relativamente bajas y en
donde actualmente no existe ninguna limitación para su aprovechamiento.
La fecha de bajada de los puertos está
condicionada por la climatología y por las ferias de otoño de cada lugar, siendo por lo
general en los meses de septiembre y octubre. Una vez en el valle, los animales vuelven a
pastar los prados hasta principios de diciembre en que comienza su estabulación invernal
en los pueblos más altos, quedando estabulado todo el ganado a principios de enero.
Los terneros lactantes permanecen en todo
momento con sus madres hasta que son destetados en el otoño a la bajada de los puertos.
Los partos tienen lugar básicamente a la salida del invierno y principios de
primavera.
SISTEMA DE SEMIESTABULACIÓN REGULAR
Se trata de un sistema asentado en zonas
de media montaña con alimentación basada exclusivamente en el aprovechamiento de los
prados de la explotación y del monte del lugar.
Una vez concluida la estabulación
invernal comienza a mediados de marzo el pastoreo de primavera, el cual se acompaña de
estabulación nocturna de las vacas para amamantar los terneros y poder recibir una
suplementación en pesebre a base de forraje y/o concentrados.
En el verano las vacas paridas suelen
estabularse por el día para evitar problemas de insectos y salir al pasto al oscurecer,
mientras que las vacas secas y novillas permanecen todo el día fuera.
En el otoño pastan los prados de la
explotación de igual manera que en primavera, procediendo en el invierno a la
estabulación permanente del rebaño.
Los terneros con destino al sacrificio no
salen al pasto durante la lactancia, maman dos veces al día y se suplementan con forraje
y concentrados hasta que son destetados y sacrificados. Dan lugar a canales de bajo peso
muy demandadas por el mercado.
Los animales destinados a recría salen al
pasto desde el primer momento, se destetan a edad fija y pasan a formar parte del rebaño
reproductor.
En este sistema está muy extendido el uso
de la inseminación artificial, motivo por el cual los partos tienen una distribución
más uniforme a lo largo del año.
SISTEMA DE ESTABULACIÓN MÍNIMA
Caracterizado por una estabulación breve,
bien en cuanto a su duración (invierno) o bien en cuanto al número de vacas estabuladas,
existiendo ganaderías que nunca estabulan el rebaño.
Es un sistema reciente y novedoso,
encontrandose asentado en zonas de climatología y orografía benignas. La mejor
disponibilidad de pastos de estas zonas permite la existencia de rebaños relativamente
grandes, explotados en condiciones extensivas bajo pastoreo rotacional.
El sistema se basa en el pastoreo
permanente a lo largo del año de praderas naturales o mejoradas, sin apenas estabulación
de los animales. Durante el invierno los animales se suplementan con ensilado de hierba
fundamentalmente.
Los terneros permanecen sueltos con sus
madres hasta el momento de su destete, siendo sometidos posteriormente a un acabado en el
cebadero de la explotación. Aunque los partos siguen siendo mayoritariamente en
primavera, en estas zonas existe una tendencia creciente a los partos de otoño.
DOCUMENTACIÓN
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