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¿QUÉ ES
LA PARRILLA?
Se conoce como parrilla al rectángulo o
cuadrado metálico con barras paralelas unidas o atadas con alambre
formando una rejilla. La parrilla se utiliza para cocinar entre otras
cosas asados. Se la ubica a una distancia prudencial del fuego o las
brasas, los alimentos reciben calor en forma lenta, una vez que las
carnes están a punto se acerca un poco más la parrilla al calor y así
se consigue que la parte externa de las carnes se tornen de un color
más dorado, dándole una mejor presentación además de quedar crujiente y
eliminar posibles
grasas residuales de la carne.
No confundir nunca
con la
barbacoa que es un sistema de cocción
en su propio jugo o al vapor y bajo la influencia del humo.
Combustibles
La opción y la
combinación de maderas quemadas puede resultar en diversos sabores
impartidos a la carne mediante varios tipos de leña a diversas
temperaturas. El calor también varía por la cantidad de madera y de
controlar el índice de la incineración con una atención cuidadosa.
Este método
generalmente comienza al comprar una bolsa comercial de carbón de leña
procesado en ladrillos. Un arrancador de carbón tipo chimenea es un
método tradicional (pero generalmente de bajo uso) para conseguir un
calor constante de sus carbón. Alternativamente, pueden ser encendidos
directamente en una pirámide dentro del carbón después de impregnarla
con un líquido más ligero (o usando ladrillos de carbón pre-tratados).
Una vez que todos los carbones estén incinerados (generalmente 15-25
minutos), se separan alrededor del perímetro de la parrilla, y la
carne se coloca en el centro de la misma para el cocinado indirecto.
Para un sabor adicional y un aspecto atractivo, los cortes de carne
más gruesos pueden ser opcionalmente asados directamente sobre el
calor directo. Para obtener un sabor ahumado son añadidas virutas de
madera empapadas con agua (por ejemplo de madera de mesquite, nuez
dura, o árboles frutales). La temperatura del la parrilla es
controlada por la cantidad y la distribución del carbón dentro del
contenedor y con un cuidadoso manejo del mismo.
Una alternativa de
usar carbón de leña se utiliza en los campamentos de niños
exploradores. Los cuartos de pollo (las piernas y los muslos) se
colocan en un horno holandés (un
pote grande de hierro), y
se vierten encima del pollo una botella de 2 L de
bebida cola
y una botella grande de salsa de tomate de cerca de 1 kg. La tapa se
coloca en el horno holandés, y los carbones calientes se apilan
alrededor de la base, a los lados, y encima de la tapa. La salsa de
jugo de tomate-cola se carameliza sobre la carne, y cerca de una hora
más tarde, cada uno goza de esta especie de
barbacoa.
Los asadores de gas
son fáciles de encender. El calor es fácil de controlar (vía las
válvulas de gas tipo perilla que controlan las hornillas), así que el
resultado es muy fiable. Dan lugar a un muy constante y sabroso asado,
aunque algunos puristas del carbón de leña argumentan que carece de
los sabores disponibles al cocinar solamente con carbón de leña. Los
defensores de las parrillas de gas demandan que el cocinar con gas les
deja "probar la carne, no el calor" porque se dice que las parrillas
de carbón pueden depositar rastros de alquitrán del carbón en los
alimentos. Muchas parrillas se equipan con termómetros, simplificando
la experiencia de cocinado.
Las parrillas de gas
son considerablemente más costosas debido a su complejidad, y más alto
nivel de calor producido. También se consideran mucho más limpias pues
no dan lugar a las cenizas, las cuales deben ser desechadas, y también
en términos de contaminación atmosférica. El mantenimiento apropiado
puede ayudar a reducir aun más la contaminación.
En el
mercado existen parrillas eléctricas que consisten básicamente en una
rejilla metálica situada a una determinada distancia de una
resistencia eléctrica que proporciona el calor necesario para la
cocción y bajo la que se sitúa un recipiente para recoger las
grasas.
A
diferencia de las parrillas de carbón o leña la única trasferencia de
sabor es la que pudiera producirse por la combustión sobre las
resistencias de las gotas de
grasa de los alimentos que se cocinan.
Sin embargo tienen la ventaja de resultar muy prácticas, cómodas y
manejables debido a su facilidad de uso y pequeño tamaño lo que has
hace muy prácticas para su uso en el hogar además de no producir
apenar humos.
Recomendaciones el
uso de la parrilla
En resumen estos son algunos de los consejos
básicos que debes tener en cuenta si ya tienes tu parrilla en casa,
procura seguirlos, ya sabes aquello de que más vale prevenir que
curar:
-
Aislar el espacio
alrededor de la parrilla para que así los niños, mascotas y
personas con algún tipo de dificultad no puedan acercarse a ella.
-
Situar la parrilla con
fuego lejos de materiales inflamables como hierbas secas, malezas,
etc. y tener presenta la orientación del viento al respecto.
-
Llevar manga corta, evitar
vestidos con mangas largas.
-
Antes de utilizarla,
sobre todo después de mucho tiempo sin hacerlo, es conveniente
efectuar un primer encendido para eliminar los posibles malos olores.
-
Colocar todos los
elementos de la parrilla, especialmente los de la limpieza y el
encendido, lejos del alcance de los niños.
-
Proveer la cantidad
necesaria de carbón en función de las variables climatológicas como
viento fuerte, frío, humedad, etc.
-
No utilizar alcohol,
gasolina u otros líquidos inflamables para encender, además de
resultar peligrosos pueden comunicar sabores u olores indiseables..
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Si se utiliza maderas o
hierbas aromáticas es aconsejable poca cantidad y sumerjirlas en agua
antes de su uso. Los tipos de madera o hierbas más comunes son:
sarmientos de parra (uva),
cáscaras de nueces,
almendras, hojas
de romero,
laurel,
orégano, etc..
Así mantendremos brasas y no llamas y aromatizaremos mediante el humo.
-
Disponer arena en el
fondo de la parrilla para que no se manche de
grasas.
-
Tener preparada arena
para apagar la parrilla cuando se acabe de usar.
-
No utilizar lejía ni
productos abrasivos en su limpieza, utilizando únicamente agua y jabón
después de cada uso.
-
Ser estrictos en la
higiene y por ejemplo, no utilizar platos en los que haya estado la
carne cruda para la carne cocinada u otro alimento listo para servir.
-
Y si se echa un poco de
sal gorda a las brasas se mantendrán más tiempo y echará menos humo.
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Nunca utilizar la
parrilla fuera de los lugares donde esté autorizado hacerlo y nunca en
lugares donde exista un mínimo riesgo de incendio
DOCUMENTACIÓN
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