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¿QUÉ ES
LA PAPAYA?
La papaya, también
conocida como melón de árbol, mamón, fruta bomba y lechosa, es el
fruto del papayo (Carica papaya), especie de la familia Caricaceae. Es
una planta de origen americano, conocida y empleada en México, América
Central y del Sur desde hace varios siglos, aunque hoy día se cultiva
en muchos países de otros continentes, principalmente, en Asia y
África. Antes de la llegada de los europeos, en México se le daba el
nombre chichihualtzapotl, que en náhuatl significa "zapote nodriza", y
era un fruto especialmente relacionado con la fertilidad.
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Papaya
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Índice
Origen
Distribución
Descripción
Exigencias edafoclimáticas
Variedades
Cultivo
Plantación
Riego
Abonado
Plagas y enfermedades
Consumo
Origen
América Central (Sur
de Méjico). Actualmente se cultiva en Florida, Hawai, África Oriental
Británica, Sudáfrica, Ceilán, India, Islas Canarias, Archipiélago
Malayo y Australia
Distribución
Originaria de los
bosques de México, Centroamérica y del norte de América del Sur, la
planta de la papaya se cultiva en la actualidad en la mayoría de los
países de la zona intertropical del mundo.
La papaya es conocida
como fruta de consumo, tanto en forma directa como en jugos y dulces
(elaborados con la fruta verde cocinada con
azúcar), y tiene unas
magníficas propiedades para facilitar la digestión de alimentos de
difícil asimilación, debido a su alto contenido de papaína. De esta
enzima llamada papaína se producen más de 1000 toneladas anuales en el
mundo entero. La utilidad de dicho producto derivado está en la
fabricación de
cerveza,
cosméticos e industria alimenticia.
Descripción
Planta: Hierba
arborescente de crecimiento rápido, de corta vida, de tallo sencillo o
algunas veces ramificado, de 2-10 m de altura, con el tronco recto,
cilíndrico, suave, esponjoso-fibroso suelto, jugoso, hueco, de color
gris o café grisáceo, de 10-30 cm de diámetro y endurecido por la
presencia de cicatrices grandes y prominentes causadas por la caída de
hojas e inflorescencias.
Sistema radicular:
Muy superficial, lo que condiciona el laboreo del terreno.
Hojas:
Alternas, aglomeradas en el ápice del tronco y ramas, de pecíolo
largo; ampliamente patentes, de 25-75 cm de diámetro, lisas, más o
menos profundamente palmeadas con venas medias robustas, irradiantes;
la base es profundamente cordada con lóbulos sobrepuestos; hay de 7-11
lóbulos grandes, cada uno con la base ancha o un tanto constreñido y
acuminado, ápice agudo, pinatinervado e irregularmente pinatilobado.
El haz de la hoja es de color verde oscuro o verde amarillo,
brillante, marcado en forma visible por las nerviaduras hundidas de
color blanco amarillento y las venas reticuladas; por debajo es de
color verde amarillento pálido y opaco con nerviaduras y venas
prominentes y visibles; el pecíolo es redondeado de color verde
amarillento, teñido con morado claro o violeta, fistular, frágil, de
25-100 cm de largo y 0,5-1.5 cm de grueso.
Flores: Los arbustos de papayo tienen tres clases de pies
diferentes; unos con flores femeninas, otros con flores hermafroditas
y otros con flores masculinas.
Las flores femeninas
tiene un cáliz formado por una corona o estrella de cinco puntas muy
pronunciada y fácil de distinguir. Encima de éste se encuentra el
ovario, cubierto por los sépalos; éstos son cinco, de color blanco
amarillo, y cuando muy tiernos, ligeramente tocados de violeta en la
punta; no están soldados. Los estigmas son cinco, de color amarillo, y
tienen forma de abanico. Los frutos de este pie son grandes y
globosos.
Las flores
hermafroditas tienen los dos sexos y el árbol que las posee tiene a su
vez tres clases de flores diferentes. Una llamada pentandria, parecida
a la flor femenina, pero al separar los pétalos se aprecian cinco
estambres y el ovario es lobulado. Los frutos de esta flor son
globosos y lobulados. Otro tipo de flor es la llamada elongata y tiene
diez estambres, colocados en dos tandas; la flor es alargada y de
forma cilíndrica, al igual que el ovario, dando frutos alargados. El
último tipo de flor es la intermedia o irregular, no es una flor bien
constituida, formando frutos deformes.
Las flores masculinas
crecen en largos pedúnculos de más de medio metro de longitud y en
cuyos extremos se encuentran racimos constituidos por 15 - 20
florecillas. Las flores están formadas por un largo tubo constituido
por los pétalos soldados, en cuyo interior se encuentran 10 estambres,
colocados en dos tandas de a cinco cada una. La flor tiene un pequeño
pistilo rudimentario y carece de estigmas. Estas flores no dan frutos,
pero si lo hacen son alargados y de poca calidad.
Fruto:
Baya ovoide-oblonga,
piriforme o casi cilíndrica, grande, carnosa, jugosa, ranurada
longitudinalmente en su parte superior, de color verde amarillento,
amarillo o anaranjado amarillo cuando madura, de una celda, de color
anaranjado o rojizo por dentro con numerosas semillas parietales y de
10 - 25 cm o más de largo y 7-15 cm o más de diámetro. Las semillas
son de color negro, redondeadas u ovoides y encerradas en un arilo
transparente, subácido; los cotiledones son ovoide-oblongos, aplanados
y de color blanco.
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Clasificación
científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Brassicales
Familia: Caricaceae
Género: Carica
Especie: Carica papaya
Nombre binomial
Carica papaya
L.
La planta posee un
tronco sin ramas (a pesar de lo que podría inferirse de la imagen
incluida en la clasificación científica), de una altura entre 1,8 y 6
m, coronado por follaje en forma palmeada, provisto de largos
pedúnculos. El mismo conserva aun en los especimenes maduros una
textura suculenta y turgente, escasamente leñosa; y presenta numerosas
cicatrices características, producto del crecimiento y caída
consecutivas del follaje superior. La savia es de consistencia lechosa
(de aquí su nombre de lechosa), y tóxica en estado natural para el ser
humano, pudiendo producir irritaciones alérgicas con el contacto con
la piel. Esta savia lechosa contiene una enzima muy útil, la papaína,
empleada como ablandador de carnes: en las
parrillas o
barbacoas se
emplea el jugo que fluye al cortar la corteza de la lechosa verde para
rociarlo sobre la carne a la cual deja sumamente tierna y jugosa.
Las hojas de tipo
palmeadas poseen largos pedúnculos y lóbulos, midiendo las hojas hasta
24 cm de diámetro y los tallos alrededor de 61 cm de largo.
Los frutos poseen una
textura suave y una forma oblonga, y pueden ser de color verde,
amarillo, naranja o rosa. Pudiendo pesar hasta 9 kg, en la mayoría de
los casos no suelen pesar más de 500 o 600 g, especialmente en una
variedad de cultivo de plantas enanas, muy productivas y destinadas
generalmente a la exportación, por su mayor duración después de la
cosecha y antes de su consumo. La talla de los frutos disminuye en
función de la edad de la planta. Los frutos y las flores se
desarrollan en racimos justo debajo de la inserción de los tallos de
las hojas palmeadas. No es exigente en cuanto a suelos, pudiendo
desarrollarse en cualquier terreno abandonado o incluso en alguna
maceta grande. Es una de las plantas más productivas con relación a su
tamaño ya que siempre tiene flores y frutos al mismo tiempo. El
desarrollo de los frutos produce la caída de las hojas inferiores, por
lo que quedan siempre al descubierto por debajo de las hojas.
La especie presenta
dioecia naturalmente, pero la selección artificial ha producido
individuos hermafroditas.
Exigencias edafoclimáticas
La humedad y el calor
son las condiciones esenciales para el buen desarrollo del papayo.
Requiere zonas de una pluviometría media de 1800 mm anuales y una
temperatura media anual de 20-22 ºC; aunque puede resistir fríos
ligeros, si no tiene la cantidad suficiente de calor, se desarrolla
mal y los frutos no llegan a madurar. No se debe cultivar en áreas
propensas a heladas o a temperaturas por debajo de la de congelación
ya que éstas provocarían la muerte del vegetal. Las noches frescas y
húmedas ocasionan que la fruta madure lentamente y resulte de mala
calidad.
En cuanto al viento,
lo soporta bien ya que su tallo es muy flexible y a él se le unen los
pecíolos de las hojas y los pedúnculos de las flores, siendo difícil
que se desprendan. Los fuertes vientos pueden dañar algunas hojas pero
no flores ni frutos.
El papayo se
desarrolla en cualquier tipo de suelo siempre que sean suelos ligeros,
fértiles (ricos en humus), blandos, profundos y permeables.
Al tener sus tallos y
raíces blandos y esponjosos, no deben cultivarse en terrenos demasiado
húmedos y compactos con mal drenaje, ya que se pudrirán las raíces.
Variedades
Debido a que el
papayo se reproduce por semilla, se han desarrollado un gran número de
variedades, empleándose en cada zona de cultivo las mejor adaptadas a
sus condiciones climatológicas. Las variedades mestizas son poco
estables, y se recomienda tener cuidado en obtener semillas de
progenitores que pertenezcan a la misma variedad.
Destacan las
variedades Solo, Bluestem, Graham, Betty, Fairchild, Rissimee, Puna y
Hortusgred.
Las variedades más
aceptadas son la Solo, cuyo fruto, en plantas hermafroditas, pesa unos
450 gramos; la forma es de pera, la cáscara dura y el sabor dulce; y
la variedad Puna, ambas procedentes de Hawai.
Cultivo
Es aconsejable
realizar una plantación anual de semillas para sustituir a los árboles
que hayan cumplido dos años, ya que árboles superiores a esta edad son
de gran porte lo que encarece los costes de recolección del fruto o la
obtención de látex y tienen una menor producción.
Los árboles femeninos
son los mejores para la extracción de látex, ya que el fruto es mucho
más grande. Para el consumo de frutos en fresco se prefieren los pies
hermafroditas ya que sus frutos son más pequeños y comerciales.
Es necesario
practicar la autopolinización o polinización cruzada entre plantas
femeninas y hermafroditas o entre hermafroditas, ya que los pies
masculinos son improductivos y suponen un costo económico dentro de la
explotación. Para lograr la autofecundación o el cruzamiento se
elegirán árboles femeninos y hermafroditas cuyas flores estén bien
formadas y con ayuda de un pincel o pluma se hurgará dentro de ellas
para hacer llevar el
polen a los estigmas. Más tarde las flores
polinizadas se cubrirán con una bolsita hasta que cuaje el fruto. Así
se obtendrán semillas que darán lugar a plantas femeninas y a plantas
hermafroditas que más tarde podremos plantar de nuevo, evitando la
aparición de pies machos.
No se recomienda el
empleo de herbicidas debido al carácter poco leñoso del tronco del
papayo, ya que podría ser dañado.
La escarda de las
malas hierbas será manual o con una motoarada o cultivador, ya que las
labores profundas dañarían el sistema radicular. Se aconseja el empleo
de láminas de polietileno negro en superficie que no permitan el
desarrollo de las malas hierbas.
-
Propagación
Vegetativa
Se realiza mediante
esquejes obtenidos de las ramificaciones del arbolito de forma
artificial ya que el papayo no se ramifica hasta cuando tienen tres o
cuatros años. Los árboles viejos sufrirán la operación de desmoche o
eliminación de la cabeza o cogollo del árbol, provocando así la
producción de ramas o cogollos laterales.
Los esquejes serán
los brotes de 25-30 cm que se cortan y se cauterizan con agua caliente
a unos 50 ºC. Estos esquejes se plantan en macetas que se colocan en
lugares protegidos de los rayos solares y con humedad hasta la emisión
de raíces.
Este método de
propagación es muy laborioso y costoso ya que implica el mantenimiento
de plantaciones de más de tres años para la obtención de plantas
madre.
-
Propagación por
semilla
Es la forma más
económica y fácil de propagar el papayo. Se obtendrán distintos
resultados, según se empleen semillas procedentes de árboles femeninos
fecundados con papayos masculinos o semillas procedentes de árboles
femeninos y hermafroditas.
El poder germinativo
de las semillas del papayo suele ser corto, por lo que se hará una
siembra lo más cerca posible a la época de recolección. Esta siembra
puede ser directa sobre el terreno o previa en semillero. La siembra
en semillero se hará empleando macetas de turba y plástico negro de 10
cm de diámetro y 15 cm de profundidad.
La tierra del
semillero deberá mantenerse húmeda, cuando las plantitas tengan unos
10-15 cm (unos dos meses después de la siembra) de altura se
transplantarán al terreno de cultivo.
La fructificación de
la papaya se produce a los 10-12 meses después del transplante,
excepto en variedades como Betty que puede florecer a los dos o tres
meses de ser plantada. Se aconseja realizar aclareos de flores y
frutos, eliminado los más defectuosos, distribuyendo los frutos de
forma que no se dañen entre sí.
Anualmente un papayo
produce unos cincuenta frutos, de los que se deben dejar para cosechar
en plena madurez unos veinte y coger los restantes aún verdes.
El estado de
recolección se alcanza cuando los frutos empiezan a ablandarse y a
perder el color verde del ápice. la madurez se alcanzará a los 4 o 5
días de la recolección y los frutos tomarán un color amarillo. Algunas
variedades como Betty no cambian de color.
Debido a su piel
delgada, se trata de frutos muy delicados por lo que se magullan
fácilmente. Por ello se deben envolver individualmente y empacarse con
acojinado por todos los lados para su transporte y comercialización.
Se deben mantener durante cortos periodos de tiempo a 10-12 ºC. El
peso del fruto maduro varía entre uno y tres kilos.
Plantación
Los marcos de
plantación son reales a una distancia de tres metros, en hoyos con una
profundidad de 80 cm y una anchura de 50 cm. Las plantas se colocarán
de forma que el cuello esté al nivel del suelo para que el tallo no se
pudra.
Riego
Las necesidades
medias de riego del papayo son de 2000 m3 anuales por hectárea
distribuidos en riegos poco abundantes cada quince días para que el
suelo esté continuamente húmedo.
Con el empleo de
sistemas de riego localizado se obtiene un gran ahorro de agua,
proporcionando un bulbo húmedo óptimo para el desarrollo del papayo.
Resiste bien la
sequía, aunque en regresión de la producción final.
Abonado
En los seis primeros
meses de vida, las necesidades de nitrógeno alcanzan los 700 gramos de
sulfato amónico por pie y se suministrarán mediante el riego. Durante
el resto del cultivo se suministrarán 1000 gramos anuales.
Al hacerse la
plantación deben incorporarse al terreno unos 400 a 500 gramos por pie
de sulfato de potasa y otro tanto de superfosfato de cal.
Es decir, se empleará
por cada planta 0,1 kg de un fertilizante 4-8-5 o una mezcla similar,
a intervalos de dos semanas durante los primeros seis meses y 0,2 kg
de ahí en adelante.
Plagas y enfermedades
Las plagas que más
pueden perjudicar al fruto del papayo son los nemátodos, la
araña
roja, la mosca de la fruta del Mediterráneo (Ceratitis capitata) Mosca
de la fruta del Mediterráneo (Ceratitis capitata) y la mosca
Toxotrypana curvicauda.
Su control es
sencillo ya que basta con destruir y enterrar los frutos afectados y
el empleo de pulverizaciones de emulsiones de ésteres fosfóricos, como
malathion, dipterex o lebaycid.
También destaca el
pulgón verde del melocotonero (Myzus persicae), que es transmisor del
virus del mosaico. Su control se puede efectuar mediante malathion al
25% de riqueza, diluido al tres por mil.
La oruga del
lepidóptero Erinnyis spp devora las hojas del papayo pero su control
es posible aplicando carbavil o sevin, que son polvos mojables al 50 %
de producto activo.
Antracnosis
Producida por los
hongos Glomerella cingulata y Colletotrichum gloesporioides causan
erosiones en los frutos maduros de la papaya.
Podredumbre del
pedúnculo
Producida por el
hongo Ascochyta caricae, afecta a los frutos tiernos destruyendo su
pedúnculo y causando la caída de los mismos. También provoca manchas
negras en los frutos maduros. Este hongo se reproduce por conidios por
lo que se combate mediante maneb.
Podredumbre de la
raíz
Producida por la
peronosporácea Phytophtora parasitica ataca las raíces causando la
destrucción, marchitez y muerte de las plantas. Se desarrolla en
suelos mal drenados.
Consumo
La papaya contiene
aproximadamente entre un 7 y 9 % en azúcares totales. Se consume
principalmente como fruta fresca, en postre o ensalada. Existe
variaciones de sabor cuando maduran en los meses de verano, ya que su
contenido en azúcar es mayor. Las semillas tienen un sabor picante.
Los frutos maduros de papaya también se emplean para hacer bebidas
frescas o bebidas suaves carbonatadas, helados, mermeladas, bolas o
cubos enlatados con jarabe, fruta cristalizada, encurtidos y pulpa
seca en dulce.
Los tallos y las
hojas contiene pequeñas cantidades de carpaína, un
alcaloide
estimulante del ritmo cardíaco. La fruta es fuente de papaína, un
enzima proteolítico similar a la pepsina y a la tripsina y con una
textura pulverulenta y grumosa, de color blanco amarillento, casi
inodora, soluble en agua e insoluble en alcohol y éter. La papaína se
utiliza como clarificador de la cerveza, en soluciones ablandadoras de
carne y como droga para remedios digestivos.
La papaína procede
del secado del látex que se obtiene del pinzamiento de las diversas
partes verdes del papayo, principalmente del fruto, y se empela
fundamentalmente en farmacia, en las industrias de alimentación para
ablandar la carne, en la textil para macerar las fibras de lana y
algodón, y en la industria de tenería para el curtido de pieles. La
extracción del látex se consigue realizando varias incisiones sobre el
fruto verde y se recoge en unas bolsas de plástico que rodean al
tronco del árbol.
DOCUMENTACIÓN
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