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Naranjo cargado de frutos maduros, pulsar para agrandar |
¿QUE
ES EL NARANJO?
El
naranjo (Citrus sinensis) es el árbol que produce las naranjas. Es un árbol del género Citrus, que forma parte de la
familia de las Rutáceas. Se trata de un árbol de porte mediano, aunque en óptimas
condiciones de cultivo llega hasta los 13 m de altura, perenne, de copa grande, redonda o
piramidal, con hojas ovales de entre 7 a 10 cm de margen entero y frecuentemente
estipuladas y ramas en ocasiones con grandes espinas (más de 10 cm). Sus flores blancas,
denominadas azahar, nacen aisladas o en racimos y son sumamente fragantes.
Hay gran cantidad de
variedades diferentes, fundamentalmente por la calidad del fruto y el sabor, que varía
del dulce al ácido. La especie Citrus aurantium produce naranjas amargas utilizadas para la elaboración de algunos licores, mermeladas y confituras.
Es originario de China,
traído a occidente por los árabes.
Se da en climas templados y
húmedos, y en España se cultiva sobre todo en la zona del levante (Comunidad Valenciana
y Murcia) donde se suelen regar copiosamente. Si bien es un cultivo de regadío no soporta
la excesiva humedad o encharcamiento, lo que llevaría a la pérdida del árbol. Las
heladas prolongadas por debajo de 0°, repercuten principalmente en su fruto tanto en la
bajada de la calidad como en su pérdida.
A este mismo género
pertenecen el limón, la mandarina, el pomelo, la lima, el kumquat.
Clasificación científica
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Reino: Plantae
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División: Magnoliophyta
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Clase: Magnoliopsida
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Subclase: Rosidae
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Orden: Sapindales
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Familia: Robertaceae
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Género: Citrus
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Especie: C. sinensis
MORFOLOGÍA
-Especie:
Citrus sinensis (L.) Osb.
-Porte:
Reducido (6-10 m). Ramas poco vigorosas (casi tocan el suelo). Tronco corto.
-Hojas: Limbo
grande, alas pequeñas y espinas no muy acusadas.
-Flores:
Ligeramente aromáticas, solas o agrupadas con o sin hojas. Los brotes con hojas
(campaneros) son los que mayor cuajado y mejores frutos dan.
-Fruto: Hesperidio. Consta de: exocarpo (flavedo;
presenta vesículas que contienen
aceites esenciales), mesocarpo (albedo; pomposo y de
color blanco) y endocarpo (pulpa; presenta tricomas con jugo). La variedad Navel presenta
frutos supernumerarios (ombligo), que son pequeños frutos que aparecen dentro del fruto
principal por una aberración genética. Tan sólo se produce un cuaje del 1%, debido a la
escisión natural de las flores, pequeños frutos y botones cerrados. Para mantener un
mayor porcentaje de cuajado es conveniente refrescar la copa mediante riego por
aspersión, dando lugar a una ralentización del crecimiento, de forma que la carga de
frutos sea mayor y de menor tamaño. El fenómeno de la partenocarpia es bastante
frecuente (no es necesaria la polinización como estímulo para el desarrollo del fruto).
Existen ensayos que indican que la polinización cruzada incrementaría el cuaje, pero el
consumidor no desea las naranjas con semillas. Alguno sufren apomixis celular (se produce
un embrión sin que haya fecundación)
IMPORTANCIA ECONÓMICA
Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Se cultiva por sus frutos, de
agradable sabor y sin semillas, que se consumen preferentemente en fresco, aunque también
se comercializan como IV Gama y en forma de zumo (concentrado, fresco, pasteurizado, etc),
mermeladas o jaleas.
La corteza tiene aplicaciones
industriales y puede destinarse a la fabricación de piensos.
REQUERIMIENTOS
EDAFOCLIMÁTICOS
Es una especie subtropical. El
factor limitante más importante es la temperatura mínima, ya que no tolera las
inferiores a -3ºC. No tolera las heladas, ya que sufre tanto las flores y frutos como la
vegetación, que pueden desaparecer totalmente. Presenta escasa resistencia al frío (a
los 3-5ºC bajo cero la planta muere). No requiere horas-frío para la floración. No
presenta reposo invernal, sino una parada del crecimiento por las bajas temperaturas
(quiescencia), que provocan la inducción de ramas que florecen en primavera. Necesita
temperaturas cálidas durante el verano para la correcta maduración de los frutos.
Requiere importantes
precipitaciones (alrededor de 1.200 mm), que cuando no son cubiertas hay que recurrir al
riego. Necesitan un medio ambiente húmedo tanto en el suelo como en la atmósfera. Es una
especie ávida de luz para los procesos de floración y fructificación, que tienen lugar
preferentemente en la parte exterior de la copa y faldas del árbol. Por tanto, la
fructificación se produce en copa hueca, lo cual constituye un inconveniente a la hora de
la poda. Es muy sensible al viento, sufriendo pérdidas de frutos en precosecha por
transmisión de la vibración.
Necesitan suelos permeables y
poco calizos y un medio ambiente húmedo tanto en el suelo como en la atmósfera.
Se recomienda que el suelo sea
profundo para garantizar el anclaje del árbol, una amplia exploración para una buena
nutrición y un crecimiento adecuado.
Los suelos deben tener una
proporción equilibrada de elementos gruesos y finos (textura), para garantizar una buena
aireación y facilitar el paso de agua, además de proporcionar una estructura que
mantenga un buen estado de humedad y una buena capacidad de cambio catiónico.
No toleran la salinidad y son
sensibles a la asfixia radicular. En general la salinidad afecta al crecimiento de las
plantas mediante tres mecanismos relacionados entre sí pero distintos:
-
Alteraciones hídricas producidas por sus efectos
osmóticos sobre la disponibilidad de agua.
-
Acumulación de iones tóxicos.
-
Interferencias con la absorción de elementos nutritivos
esenciales, que provocan desequilibrios en el balance de elementos minerales.
En los cítricos los efectos dañinos de las sales se
combaten con:
PROPAGACIÓN
En teoría en los cítricos es posible la propagación
sexual mediante semillas que son apomícticas (poliembriónicas) y que vienen saneadas. No
obstante la reproducción a través de semillas presenta una serie de inconvenientes: dan
plantas que tienen que pasar un período juvenil, que además son bastante más vigorosas
y que presentan heterogeneidad. Por tanto, es preferible la propagación asexual y en
concreto mediante injerto de escudete a yema velando en el mes de marzo, dando
prendimientos muy buenos. Si se precisa de reinjertado para cambiar de variedad, se puede
hacer el injerto de chapa que también da muy buenos resultados. El estaquillado es
posible en algunas variedades de algunas especies, mientras que todas las especies se
pueden micropropagar, pero en ambos casos solamente se utilizarán como plantas madre para
posteriores injertos.
Variedades
Principales factores a tener en cuenta para la elección
de la variedad:
Aspectos comerciales: comportamiento en el mercado,
demanda, precios, período de recolección y comercialización.
Climatología de la zona: posible precocidad, heladas,
vientos, etc.
Características de cultivo de las variedades:
productividad, entrada en producción, vigor, características del fruto (tamaño, calidad
de la corteza, número de gajos, cantidad de zumo, azúcares (g/l), acidez (g/l), semillas
por fruto, color, rusticidad, resistencia a humedades, aguante en el árbol, problemas
productivos, aptitud para consumo en fresco, etc.)
Influencia del pie sobre la variedad: especialmente en
aquellos aspectos que sean determinantes en la variedad (precocidad) o problemáticas
(piel, características organolépticas, etc.)
La elección depende en gran medida de la postura o
carácter del agricultor: puede inclinarse hacia variedades especulativas, más
arriesgadas y con un comportamiento futuro incierto o hacia variedades más estables y
arraigadas.
La mayoría de las variedades han surgido como mutaciones
estables. Estas mutaciones son muy frecuentes en cítricos y se estabilizan rápidamente.
Pueden considerarse 3 tipos varietales:
Navel: buena presencia, frutos
partenocárpicos de gran tamaño, muy precoces. Destacan las variedades: Navelate,
Navelina, Newhall, Washington Navel, Lane Late y Thompson. Se caracterizan por tener, en
general, buen vigor.
Blancas: dentro de este tipo destaca la
Salustiana y Valencia Late (presenta frutos de buena calidad con una o muy pocas semillas
y de buena conservación). Se caracterizan por ser árboles de gran vigor, frondosos,
tamaño medio a grande y hábito de crecimiento abierto, aunque tienen tendencia a
producir chupones verticales, muy vigorosos, en el interior de la copa.
Sanguinas: variedades muy productivas, en
las que la fructificación predomina sobre el desarrollo vegetativo. Son variedades con
brotaciones cortas y los impedimentos en la circulación de la savia dan lugar al
endurecimiento de ramas. Destaca la variedad Sanguinelli.
Descripción de algunas variedades de interés:
Navelina
Tipo: Navel.
Árbol: tamaño mediano. Forma más o
menos redondeada. Hojas de color muy oscuro.
Frutos: tamaño medio. Forma redondeada o
ligeramente ovalada. Sin semillas. Pulpa muy jugosa. Piel de color naranja intenso.
Ombligo poco prominente.
Es la variedad de naranjo más resistente al frío y a la
cal. Presenta tendencia a la alternancia de cosechas. Se suele desverdizar para adelantar
la recolección. Entra rápidamente en producción, y lo hace abundantemente. Es una de
las variedades más cultivadas. De gran calidad para consumo en fresco.
Newhall
Tipo: Navel. Es una mutación de
Washington Navel, variedad muy semejante a Navelina. En algunas zonas se adelanta unos
días respecto a ésta.
Washington Navel
Tipo: Navel
Árbol: tamaño medio. Forma redondeada.
Hojas de color oscuro, tiene tendencia a florecer abundantemente lo que dificulta el
cuajado.
Frutos: medios o grandes, esféricos o
algo alargados. Color naranja. Ombligo visible al exterior. Sin semillas.
Es una variedad de recolección temprana a media, durante
un período bastante largo, desde diciembre hasta mayo, según la zona. Es una de las
variedades más cultivadas en España y en el mundo debido a su gran calidad para consumo
en fresco.
Navelate
Tipo: Navel.
Árbol: tamaño grande y vigoroso. Con
espinas, especialmente en las ramas más vigorosas. Hojas de color verde poco intenso.
Frutos: tamaño medio y forma alargada.
Piel fina de color naranja pálido. Ombligo poco visible al exterior. Sin semillas. Pulpa
muy jugosa de extraordinaria calidad.
Originaria de España (Vinaroz, Castellón) procede de una
mutación de Washington Navel, el fruto de esta variedad puede mantenerse en el árbol,
sin que se produzcan mermas de calidad tres meses.
Lane late
Tipo: Navel.
Árbol: vigoroso, hojas de color verde
oscuro y follaje denso.
Fruto: muy similar al fruto de Washington
Navel, con el ombligo menos pronunciado y la corteza más fina.
Es una variedad de maduración tardía, el fruto se
conserva bien en el árbol hasta finales de mayo. Buena y constante productividad. Puede
ser una variedad interesante para prolongar el periodo de recolección.
Valencia late
Tipo: Blanca.
Árbol: vigoroso, de gran tamaño, se
adapta bien a diversos climas y suelos
Frutos: tamaño mediano. Forma
redondeada. Muy pocas semillas. Zumo abundante y de calidad. El origen de esta variedad no
se conoce. Es una variedad de maduración tardía, se recolecta en marzo, aunque se puede
mantener en el árbol varios meses.
Existe una selección mejorada de esta variedad, la
"Valencia Delta seedless", originaria de Sudáfrica.
Salustiana
Tipo: Blanca.
Árbol: tamaño muy grande. Suelen salir
ramas verticales vigorosas. Hojas de color verde claro, suele presentar alternancia de
cosechas
Frutos: tamaño mediano. Forma
redonda-achatada. Sin semillas. Pulpa muy jugosa y zumo muy abundante y de calidad.
Recolección desde febrero a marzo. Se
conserva bien en cámaras frigoríficas. En árboles vigorosos se evitarán las podas
intensas.
Verna
Tipo: Blanca.
Árbol: vigoroso y con buen desarrollo;
puede florecer fuera de temporada.
Patrones
Ventajas que confiere el uso
de patrones:
Precocidad en la producción.
Mayor uniformidad de la
plantación (muy importante en citricultura moderna).
Proporciona cierto control
sobre la calidad y cantidad de la cosecha para una misma variedad.
Adaptación a problemas
físico-químicos del suelo (salinidad, asfixia radicular, sequía).
Tolerancia a plagas y
enfermedades (Tristeza y Phytophthora spp.).
Antes de aparecer por primera
vez Phytophthora spp., los cítricos se cultivaban sobre su propio pie. Desde el momento
de su aparición empezó a utilizarse como pie el naranjo amargo, hasta la aparición de
la tristeza. Actualmente se dispone de cientos de patrones que presentan muy buena
compatibilidad, aunque en ocasiones el patrón crece más que la variedad, formándose los
miriñaques. No se dispone de patrones enanizantes (el que menor vigor
confiere es Poncirus trifoliata), por lo que su obtención es uno de los objetivos de la
mejora.
Los patrones más utilizados
son:
1. Citrange Carrizo y
Troyer. El Citrange Troyer fue de los primeros patrones tolerantes que se
introdujo, a parte de ser tolerante a Tristeza, es vigoroso y productivo. Posteriormente
se introdujo el Citrange Carrizo, muy similar al primero pero con algunas ventajas,
considerándose más resistente a Phytophthora spp., a la asfixia radicular, a elevados
porcentajes de caliza activa en el suelo y a nematodos, siendo las variedades injertadas
sobre él más productivas. Como sólo representa ventajas, el Carrizo ha desplazado casi
totalmente al Troyer.
Tiene buena influencia sobre
la variedad injertada, con rápida entrada en producción y buena calidad de la fruta.
Son tolerantes a psoriasis,
xyloporosis, Woody Gall y bastante resistentes a Phytophthora spp. pero
sensible a Armillaria mellea y a exocortis. Este último inconveniente obliga a tomar
precauciones para evitar la entrada de la excortis en las nuevas plantaciones: desinfectar
las herramientas de poda y recolección, utilizar material vegetal certificado en caso de
reinjertadas, etc.
Son relativamente tolerantes a
la cal activa, hasta un 8-9% el Troyer y un 10-11% el Carrizo. Estos valores son
aproximados y dependen de muchos otros factores siendo favorable que las tierras hayan
sido dedicadas anteriormente a regadío, utilización del riego por goteo, buen contenido
en materia orgánica del suelo, utilización de abonos acidificantes, aportaciones
periódicas de quelatos de hierro, etc. Son sensibles a la salinidad, no debiéndose
utilizar cuando la conductividad del extracto de saturación sea superior a los 3.000
micromhos/cm y la concentración de cloruros se encuentre por encima de los 350 ppm. Si la
salinidad es debido fundamentalmente a sulfatos, las conductividades toleradas pueden ser
superiores.
2. Mandarino Cleopatra.
Fue el pie tolerante más empleado, actualmente sólo se utiliza en zonas con elevados
contenidos de cal o problemas de salinidad. El vigor que induce sobre la variedad es menor
que otros pies y aunque da fruta de mucha calidad, el calibre y la piel es más fina,
factores a tener muy en cuenta en algunas variedades. Tolerante a todas las virosis
conocidas. Bastante sensible a la Phytophthora spp. y a la asfixia radicular, se debe
evitar plantar en suelos arcillosos o que se encharque. Recomendable plantarlo siempre en
alto y evitar que los emisores de riego mojen el tronco. Aunque de buenas cualidades, las
plantaciones con este patrón muestran un comportamiento irregular e imprevisible, en
algunos casos de desarrollo deficiente en los primeros años.
3. Poncirus trifoliata.
Muy resistente al frío, tristeza, Phytophthora spp., pero con problemas en suelos
calizos, pobres o salinos. Da mala calidad de fruto y su conducción no es fácil.
PARTICULARIDADES DEL
CULTIVO
Diseño de la
plantación
La distancia entre plantas
está en función de las dimensiones de la maquinaria a utilizar y del tamaño de la copa
adulta, que depende principalmente del clima, suelo y el patrón, por lo que, en la
mayoría de los casos, habrá que comparar con situaciones ecológicas semejantes con el
fin de tomarlas como referencia. Se puede estimar como densidad media de plantación unos
400 árboles/ha.
Abonado
Demandan mucho abono (macro y
micronutrientes), lo que supone gran parte de los costes, ya que frecuentemente sufre
deficiencias, destacando la carencia de magnesio, que está muy relacionada con el exceso
de potasio y calcio y que se soluciona con aplicaciones foliares. Otra carencia frecuente
es la de zinc, que se soluciona aplicando sulfato de zinc al 1%. El déficit en hierro
está ligado a los suelos calizos, con aplicación de quelatos que suponen una solución
escasa y un coste considerable.
tras consideraciones:
No empezaremos a abonar hasta
el inicio de la segunda brotación desde la plantación.
A ser posible se abonará en
cada riego. Se tendrá la precaución de no sobrepasar los 2 kilos de abono por m3 de agua
de riego para evitar un exceso de salinidad.
Abonar desde marzo hasta
septiembre repartiendo el abono total.
Los quelatos de hierro se
aportarán en 2 ó 3 aplicaciones, especialmente durante la brotación de primavera. Es
aconsejable aportarlos con ácidos húmicos.
Sólo se indica el abonado en
los 4 primeros años ya que posteriormente es aconsejable un asesoramiento técnico
especializado que tenga en cuenta diversos factores como porte, producción esperada,
variedad, pie, etc.
Riego
Las necesidades hídricas de
este cultivo oscilan entre 6000 y 7000 m3/ha.
En parcelas pequeñas se
aplicaba el riego por inundación, aunque hoy día la tendencia es a emplear el riego
localizado y el riego por aspersión en grandes extensiones de zonas frías, ya que supone
una protección contra las heladas.
El riego es necesario entre la
primavera y el otoño, cada 15-20 días si es por inundación y cada 3-5 días si es riego
localizado.
Para que el árbol adquiera un
adecuado desarrollo y nivel productivo con el riego por goteo es necesario que posea un
mínimo volumen radicular o superficie mojada, que se estima en un 33% del marco de
plantación en el caso de cítricos con marcos de plantación muy amplios, como la mitad
de la superficie sombreada por el árbol; aunque la dinámica de crecimiento radicular de
los cítricos es inferior a la de otros cultivos, resulta frecuente encontrar problemas de
adaptación como descensos de la producción, disminución del tamaño de los frutos,
amarillamiento del follaje y pérdida de hojas. Para evitar estos problemas hay que
incrementar el porcentaje de superficie mojada por los goteros a un 40% de la superficie
del marco ocupado por cada árbol, en marcos iguales o inferiores a 5 x 5.
Una alternativa es el riego
por goteo enterrado, cuyos objetivos son optimizar el riego y mejorar la eficiencia de la
fertilización nitrogenada, dando lugar a una disminución potencial de la contaminación.
Con este sistema de riego se produce una reducción de la evapotranspiración del cultivo
como consecuencia de la disminución de la pérdida de agua por evaporación y un mayor
volumen de suelo mojado.
Poda
Es una especie que tiene
hábito de formación en bola y de producción en la periferia, por lo que se intenta
lobular las formas para aumentar la superficie que intercepta luz y así aumentar la
producción. La poda de formación ha de ser muy suave cuando las plantas son jóvenes,
para favorecer así la entrada en producción. Los árboles se forman con 3-4 ramas
principales a unos 50-60 cm de suelo. La poda de formación es muy controvertida, ya que
la cosecha disminuye de forma proporcional a la intensidad de poda debido a que como
especie perennifolia acumula las reservas en ramas, brotes y hojas.
Debido a que los cítricos no
tiene un órgano fructífero determinado, la poda se adapta bien a la mecanización y se
suelen realizar el toping (cortes superiores con sierra) y el
hedging (cortes oblicuos).
La forma de actuar en cada uno
de los grupos de variedades en cuanto a la poda de fructificación es el siguiente:
-Grupo Navel:
el objetivo es favorecer al máximo la fructificación en el interior de la copa, por lo
tanto se eliminarán las ramas internas en cantidad suficiente para que pueden penetrar
bien la luz y el aire. También se eliminarán las ramas laterales, procurando abrir al
máximo la copa. La renovación de las ramas de producción es fundamental en las
variedades de este grupo; se cortarán las ramas débiles y envejecidas.
-Grupo Blancas:
la poda deberá realizarse eliminando aquellas ramas endurecidas, que tengan síntomas de
agotamiento; así como aquellas que interfieran en una buena iluminación que llegue a
afectar a la producción en el interior de la copa. Al tratarse de variedades propensas a
la vecería, el año que hayan tenido una gran cosecha, los árboles estarán más
agotados y una vez recogida esa gran cosecha la poda debe ser ligera. Al año siguiente la
cosecha deberá ser normal y, si coincide con una floración excesiva, la poda será más
severa.
-Grupo Sanguinas:
la poda se limita a suprimir ramas mal dirigidas, resecas y ligeros aclareos que faciliten
iluminación y aireación. Hay que respetar las ramas guía, pues facilitan una mayor
salida de savia hacia el conjunto de las ramas que forman la copa del árbol.
Los beneficios de la poda no
solo se centran en el aumento del tamaño del fruto, sino también en las mejoras que se
producen respecto a la mayor efectividad en la aplicación de los productos
fitosanitarios, en la recolección y en la regulación de la producción.
La poda de los cítricos
supone un gran volumen de restos vegetales que hay que eliminar, siendo los métodos más
utilizados, la extracción y quema, o el triturado e incorporación al terreno. En cuanto
a la quema, se trata de una labor peligrosa así como agresiva desde el punto de vista
medioambiental. El triturado e incorporación de los restos al suelo, se traduce en un
ahorro en el abonado, una mejora en la estructura del suelo y una eliminación de los
riesgos inherentes a la quema de los restos de poda. Para triturar los restos de poda se
vienen empleando mayoritariamente trituradoras rotativas de eje horizontal.
Técnicas para
aumentar el tamaño del fruto
-Rayado de ramas:
produce un estímulo en el crecimiento del fruto. En algunas variedades se realiza durante
la floración o después de la caída de pétalos, para mejorar el cuajado. Esta práctica
tiene una influencia positiva sobre el contenido endógeno hormonal, atribuidos a los
cambios provocados en el transporte y acumulación de
carbohidratos. De este modo se
mantiene la tasa de crecimiento de los frutos que, consecuentemente, sufren la abcisión
en menor proporción, mejorando así el cuajado y la cosecha final.
-Aplicación de
auxinas de síntesis: aumenta el tamaño final del fruto con aclareos mínimos o
nulos. La época de aplicación, independientemente de las variedades, deben efectuarse
después de la caída fisiológica de frutos, para aumentar el tamaño final del fruto; es
decir para un diámetro del fruto entre 25 y 30 mm para las naranjas (Agustí M. et
al;1995) o durante el cambio de color, para facilitar el mantenimiento del fruto en el
árbol sin merma de calidad, en cuyo caso se suele adicionar ácido giberélico. En cuanto
a su aplicación, se evitarán los días ventosos, horas de mayor insolación y
temperatura más elevada.
Control de malas
hierbas
El laboreo del suelo está
dirigido a la eliminación de las malas hierbas, a airear las capas superficiales del
suelo, a incorporar fertilizantes o materia orgánica, a aumentar la capacidad de
retención de agua y a preparar el riego cuando se realiza por inundación. El laboreo del
suelo se efectúa varias veces al año (3-4), comprendidas entre los meses de marzo y
septiembre con motocultores de pequeña potencia, o con tractores de tipo medio;
manteniendo el suelo con cubierta vegetal el resto del año.
Otra práctica es efectuar el
laboreo del suelo en primavera con el fin de incorporar fertilizantes, seguido de un
tratamiento con herbicida residual y tratamientos de contacto o traslocación cuando y
donde sea preciso.
El semi-no laboreo, con
cubierta vegetal en invierno y suelo desnudo en verano, aplicando herbicidas a todo el
campo o en rodales está muy extendido.
RECOLECCIÓN
Tiene lugar cuando la relación de sólidos solubles/acidez
es de 8 o más y el color amarillo-naranja en al menos el 25% de la superficie del fruto,
o una relación de sólidos solubles/acidez de 10 o más y el color verde-amarillo en al
menos 25% de la superficie del fruto.
La recolección es manual y debe realizarse con alicates,
evitando el tirón. Supone el 25% de los costes totales de la producción y emplea más
del 50% de la mano de obra requerida en el cultivo.
Los envases empleados en la recolección son capazos o
cajas de plástico con capacidad, siendo deseable protecciones de goma espuma y volcado
cuidadoso. Una vez en los envases definitivos se cargan en camiones ventilados y se
trasladan al almacén, procurando evitar daños mecánicos en el transporte.
POSTCOSECHA
Calidad: intensidad y uniformidad de
color, firmeza, tamaño, forma, suavidad de la cáscara, ausencia de pudriciones y
libertad de defectos incluyendo daño físico (abrasión y magulladuras), defectos en la
cáscara o decoloración, daño por congelamiento y daño de insectos. La calidad del
sabor está relacionada a la relación de sólidos solubles/acidez y la ausencia de
compuestos que producen sabores indeseables, incluyendo metabolitos producidos por
fermentación.
Temperatura óptima: 3-8°C hasta 3
meses, dependiendo del cultivar, estado de madurez de la cosecha y área de producción.
Algunos cultivares pueden ser mantenidos a 0-1°C.
Humedad relativa óptima: 90-95% .
Tasa de respiración:
Temperatura 5°C 10°C 15° 20°
mL CO2/ kgh 2-4 3-5 6-12 11-17
Tasa de producción de
etileno: < 0.1
µL/kgh a 20°C.
Efectos del
etileno: exposición a 1-10
ppm de etileno durante 1-3 días a 20-30°C puede ser usado para desverdizar naranjas.
Este tratamiento no afecta la calidad interna (incluyendo relación sólidos
solubles/acidez) pero puede acelerar el deterioro e incidencia de pudriciones.
Efectos de atmósferas controladas
(A.C.): una combinación de 5-10% O2 y 0-5% CO2 puede ser beneficiosa en atrasar la
senescencia y retener la firmeza, pero no tiene un efecto significativo en la incidencia y
severidad de pudriciones, las cuales son el factor limitante en el almacenaje prolongado
de las naranjas. Niveles fungistáticos de CO2 (10-15%) no son utilizados porque dan
sabores indeseables debido a la acumulación de productos de la fermentación. El uso
comercial de la AC en el almacenamiento y transporte de naranjas es muy limitado.
-Fisiopatías:
Daño por Congelamiento (Chilling injury):
los síntomas incluyen depresiones, manchas de color café y mayor incidencia de
pudriciones. La temperatura mínima depende del cultivar, área de producción y estado de
madurez de la cosecha. La severidad de los síntomas puede ser reducida si es minimizada
la pérdida de agua (mediante encerado o envoltura) y si son controlados los hongos
causantes de pudriciones (mediante fungicidas y/o antagonistas biológicos).
Decaimiento del botón (Stem-end rind
breakdown): los síntomas incluyen la deshidratación y el daño de la cáscara alrededor
del pedicelo debido a envejecimiento.
Manchado de la cáscara (Rind staining): este desorden resulta por sobremadurez a la
cosecha. Puede ser reducido por aplicaciones de precosecha de ácido giberélico, el cual
retrasa la senescencia.
Mancha de aceite, Oleocelosis (Oil spotting, Oleocellosis): cosechar y manejar naranjas
muy turgentes puede dar lugar a la liberación de aceite que daña los tejidos
circundantes. Por lo tanto, las naranjas no deberían ser cosechadas cuando se encuentran
muy turgentes, en las primeras horas de la mañana o inmediatamente después de lluvias o
de riegos.
DOCUMENTACIÓN
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