¿QUE ES EL HIGO? Se denomina higo al fruto de la higuera, en general carnoso y dulce, lleno de
pepitas o semillas cuyo Interior es de variados colores y tamaños que van del verde al
negro (exterior); hay especies no comestibles.
Es posible oír la expresión "estar
hecho un higo" aludiendo al fruto seco y arrugado que se utiliza para hacer postres
típicos así como el "pan de higo".
El fruto que no se consume en la
temporada se seca al sol en secaderos similares a los de la uva pasa, pudiéndose conservar más tiempo para
utilizarlo en la elaboración de diversos postres, incluso helados.
En la ribera mediterránea española
existen diversas denominaciones del higo, en referencia a la forma, especie, tamaño y
color. El conocido popularmente como "higo reina" es grande, agrietado, no
excesivamente dulce y muy apreciado para postre. También la breva, fruto que antecede al
higo negro del mismo árbol siempre coincidiendo con la festividad de "San
Juan", así esta higuera da curiosamente dos frutos distintos en forma tamaño y
sabor, siendo la breva el más apreciado de todos por su exquisitez.
 |
|
Higos verdes en
la higuera.
Pinchar sobre la imagen para verla a más tamaño |
La higuera,
un árbol procedente de Asia Menor, de crecimiento rápido y muy longevo. La corteza es de
color grisáceo, oscureciéndose con la edad, de hojas alternas, anchas, de color verde
oscuro y que caen en otoñó. Sus flores son pequeñas y dan fruto de color verde,
púrpura o azulado y de tamaño variable, curiosamente requieren de un mosquito para ser
fecundadas. Se desarrollan en un clima templado, no soporta bien las temperaturas bajas,
aunque si aguanta periodos largos de sequía.
Los higos, cuyo nombre científico es
Ficus Carica, son una fruta típicamente mediterránea que durante siglos ha
sido muy apreciada por diferentes culturas. Se pueden tomar frescos o secos y poseen
propiedades nutritivas que los hacen indispensables en dietas de niños, deportistas y
mujeres embarazadas.
Siempre se ha dicho que dan mucho juego
en la cocina y pueden utilizarse como un ingrediente exótico en salsas. Resulta un
excelente acompañamiento para cualquier tipo de carne asada o de caza. Su combinación
con el cerdo y el pato resulta perfecta. Como postre, se pueden tomar solos o en
preparaciones más sofisticadas.
El fruto fresco está compuesto por un
80% de agua y un 12% de azúcar. Una vez seco, estas proporciones varían fuertemente a
menos de un 20% y más de un 48%, respectivamente. Sus características nutricionales se
potencian una vez secos.
Una fruta de 250 gramos proporcionará
unas 1.300 calorías y alrededor 12 gramos de
proteínas.
Los higos tienen el contenido de azúcar
más alto que cualquier otra fruta . Además poseen
vitaminas
A,
B1,
B2,
B3 y
C y Hierro.
Los higos tienen muchas cualidades
expectorantes por lo que, cuando se está constipado, resulta muy beneficioso tomar
infusiones de este fruto. Basta con poner a cocer en el agua necesaria para una tisana
unos dos o tres higos. Cuándo estos estén blandos, se cuela el líquido resultante de la
cocción y se toma caliente a modo de infusión. El higo maduro es muy digestivo porque
contiene una sustancia especial llamada Cradina. Tanto secos como frescos, los higos son
un excelente tónico para las personas que realizan esfuerzos físicos o intelectuales.
Este fruto contiene también cantidades variables de pentosanas y de ácido
cítrico,
málico y
acético. Poseen una cantidad de
azúcar superior al resto de las frutas, de ahí que su valor calórico sea muy parecido
al del plátano o la uva. Es pobre en
grasas y en
proteínas, pero rico en agua, minerales y
fibra.
También es un buen emoliente, un suave
laxante, un buen diurético y un excelente pectoral. Por todo ello, los higos son
recomendables para los niños, adolescentes, mujeres embarazadas, intelectuales y
deportistas.
Su piel puede ser verde, blanca o morada
pero, para saber distinguir si está en su punto de madurez, popularmente se dice que,
debe tener el cuello del ahorcado, ropa de pobre y ojo de viuda. Esto quiere decir que el
rabo del fruto debe estar seco, la piel arrugada y al abrirlo debe desprender una lágrima
de almíbar.
Es un fruto claramente estacional debido
a la naturaleza silvestre de la higuera. Aunque
perduran hasta bien entrado el mes de octubre, los mejores son los de septiembre.
Durante siglos, esta fruta ha sido
considerada erótica, ambivalente y simbólica. Ambivalente porque, por ejemplo, para la
cultura judeocristiana tenía analogía con el órgano sexual femenino, sin embargo, para
los árabes, era análoga con el órgano masculino.
Al cortar los higos de la rama del
árbol, estos desprenden un líquido blanquecino. Antiguamente, esa savia que se desprende
del fruto se asociaba con el semen. Además era utilizada como ungüento contra
esterilidad y para favorecer la lactancia.
Para conservarlos basta con elaborar un almíbar ligero a base de agua y
azúcar, según el gusto personal. Después se introducen los higos en botes y se cubren
con ese almíbar. Bastará hacer el
vacío a los frascos para que los higos duren hasta la temporada siguiente.
El higo es color verde, púrpura o
azulado y de tamaño variable. Requiere un clima templado, no soporta bien las
temperaturas bajas, aunque si aguanta períodos largos de sequía.
Existen alrededor 600 variedades de
higos. La estación de mas producción es el verano. Las principales variedades son:
Kadota, Adriatic, Calimyrna y Mission. California y Turquía son los principales
productores.
El ácido oxálico que contienen los higos
secos puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar
oxalato cálcico, por lo que se ha de evitar el consumo si se padecen
este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.
Origen
Su origen se remonta a siglos antes de
Cristo e incluso fueron considerados como manjares en la época de la Grecia Clásica. Ya
en el mismo Génesis de la Biblia, se narra cómo Moisés mandó a unos exploradores a
reconocer la tierra de Canaán y estos volvieron con diferentes frutos, entre ellos higos.
Pero fue en la Grecia clásica donde los higos suponen uno de los alimentos esenciales de
su civilización.
Esta fruta también fue el manjar
predilecto de Platón, de hecho se le conoce como la fruta de los filósofos. Galeno los
aconsejaba a los atletas e Hipócrates los usaba para combatir los estados febriles. Por
su parte, los bereberes los consideran un símbolo de fecundidad y resurrección.
Se calcula que existen unos seiscientos
tipos diferentes de higueras. Es un árbol muy
peculiar, da frutos dos veces al año: en primavera las brevas, de mayor tamaño, y en
otoño los higos. La higuera ha tenido papel
preponderante en el folklore de todos los pueblos, no ya por sus virtudes narcotizantes o
hipnóticas sino por la magia que ha inspirado a la mentalidad popular. Se ha dicho que
fue el árbol de la sabiduría de cuya fruta comió Adán en el paraíso terrenal. En el
folklore judío la higuerano es un árbol de mal
agüero, sino, por el contrario, emblema de paz, prosperidad y seguridad colectiva.
Para la cultura judeocristiana tiene
analogía con el órgano sexual femenino; en cambio, los árabes lo relacionan con el
masculino, por el fluido (látex) que suelta. Los antiguos sacerdotes egipcios los comían
después de haberlos consagrado en una ceremonia especial. Para los griegos las higueras se consagraban a Dionisos, el dios de la
renovación.
En la leyenda cristiana se dice que Judas
se colgó de una higuera, esto, unido a su
relación con el dios Dionisos, hizo que las leyendas en la Edad Media, lo tachasen de
árbol diabólico. Fue el manjar predilecto de Platón, de hecho se le conoce como
"la fruta de los filósofos". Entre las supersticiones esta la que dice que
quien plante una higuera y no nazca, morirá en
ese ano. Es una superstición muy extendida, que quien duerma bajo una higuera se pondrá enfermo. Hay culturas que aseguran que en las
entrañas de la higuera tienen su morada
legiones de espíritus infernales.
Un higo contiene muchas calorías y es de
muy fácil digestión. Se emplea como acompañamiento en muchos platos y como fruto seco
es inmejorable.
El látex que emana de sus hojas puede
usarse como analgésico contra picaduras de insectos. También, aplicado sobre pequeñas
verrugas durante una semana, las destruye. De las hojas se puede obtener un tinte negro
para el cabello. Los higos calman la tos nerviosa, favorecen la digestión, y ayudan a
evacuar el estomago, además de ser recomendables para los trastornos de la vejiga
urinaria.
En la cocina, el higo acompaña a muchos
platos excelentes, como la fondue de frutas, el pavo en escabeche, los higos frescos
confitados, los filetes de pato con higos naturales o los pastelillo de higos con
chocolate.
DOCUMENTACIÓN
|