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¿QUÉ
SON LOS GUISANTES?
El guisante, arveja o
chícharo (Pisum sativum) es la pequeña semilla comestible de la planta
que se cultiva para su producción y de la cual algunas variedades,
como la llamada "tirabeque", se pueden consumir las propias vainas por
ser muy tiernas.
La planta posee un
sistema vegetativo poco desarrollado aunque con una raíz pivotante que
tiende a profundizar bastante. Las hojas están formadas por pares de
foliolos terminados en zarcillos. Las inflorescencias nacen
arracimadas en brácteas foliáceas que se insertan en las axilas de las
hojas. Las semillas (guisantes) se encuentran en vainas de entre 5 a
10 cm de largo que contienen entre 4 y 10 unidades.
Como todas las
leguminosas, además de ser una buena fuente de
proteínas, minerales y
fibras es beneficiosa para la tierra, ya que fija el nitrógeno en el
suelo debido a ciertas bacterias que proliferan en los nódulos de las
raíces y producen nitratos.
El guisante es una
especie anual, que ocupa un área de cultivo de gran extensión, pues se
extiende por casi todo el mundo. Este cultivo ha ido adquiriendo una
mayor importancia en la industria, tanto conservera como de
congelación.
Historia
Se han encontrado
restos fosilizados de guisantes en yacimientos arqueológicos del
Próximo Oriente que datan de hace casi 10.000 años. Las especies
cultivares aparecieron relativamente poco después del
trigo
y la
cebada, por lo que se supone que ya se cultivaban hacia el 7.800
A.c.
En el 2.000 A.c. su cultivo se había extendido por Europa y hacia el
este a la India, aunque hasta el siglo XVI sólo se usaba en grano seco
o como forraje. A partir de ese momento, empezó a usarse también el
grano fresco.
El cultivo del
guisante es conocido por el hombre desde muy antiguo, habiéndose
encontrado restos carbonizados de semillas en asentamientos neolíticos
(7000 A.c.).
Su uso es reciente en
Europa, habiendo sido introducido probablemente desde Palestina o
Egipto en las zonas orientales europeas del mediterráneo, área que es
considerada como su principal centro de diversificación.
Sin embargo, no existe
actualmente un conocimiento tan preciso que permita separar en esta
especie, de lo que es centro primario y lo que es centro de
diversidad.
No obstante, es muy
antiguo su uso en los pueblos de la India, de donde fueron
introducidos en China.
Hasta el siglo XVI el
guisante se utilizó como grano seco y como forraje, y a partir de
entonces comenzó a usarse el grano fresco.
Descripción
Clasificación
científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Fabales
Familia: Fabaceae
Subfamilia: Papilionoidea
Tribu: Vicieae
Género: Pisum
Especie: sativum
Nombre binomial
Pisum sativum
Los tallos son
trepadores y angulosos; respecto al desarrollo vegetativo existen unas
variedades de crecimiento determinado y otras de crecimiento
indeterminado, dando lugar a tres tipos de variedades: enanas, de
medio enrame y de enrame.
El sistema radicular
es poco desarrollado en conjunto, aunque posee una raíz pivotante que
puede llegar a ser bastante profunda.
Las hojas tienen pares
de foliolos y terminan en zarcillos, que tienen la propiedad de asirse
a los tutores que encuentran en su crecimiento.
La inflorescencia es
racimosa, con brácteas foliáceas, que se inserta por medio de un largo
pedúnculo en la axila de las hojas.
Cada racimo lleva
generalmente 1 ó 2 flores, pero también hay casos de tres, e incluso 4
y 5, aunque estos últimos son raros.
Las flores son de
morfología típicamente papilionácea, y poseen simetría zigomorfa, es
decir, con un solo plano de simetría. Consta de 5 sépalos, siendo los
dos superiores variables, tanto en forma como en dimensiones, lo cual
se utiliza como carácter varietal.
Las vainas tienen de 5
a 10 cm de largo y suelen tener de 4 a 10 semillas; son de forma y
color variable, según variedades; a excepción del tirabeque, las
valvas de la vaina tienen un pergamino que las hace incomestibles.
Las semillas de
guisante tienen una ligera latencia; el peso medio es de 0,20 gramos
por unidad; el poder germinativo es de 3 años como máximo, siendo
aconsejable emplear para la siembra semillas que tengan menos de 2
años desde su recolección; en las variedades de grano arrugado la
facultad germinativa es aún menor.
Varidades
En las variedades del
guisante hay que tener en cuenta las siguientes características:
Precocidad:
tempranos, medios y tardíos.
Forma de la semilla en la madurez: lisos o arrugados.
Color de la semilla en la madurez: verde, amarillo o blanco.
Tamaño de la planta: bajo o enano cuando su altura es menor de 0,4 m; semi-trepador entre 0,8-1 m; trepador o enrame cuando es de 1,5-2 m.
Utilización de la
producción: vainas y semillas (tirabeque), o semillas para consumo
directo, o para industria conservera y de congelación.
Para la congelación se
prefieren las variedades de grano rugoso que son algo más dulces y
también interesa el tamaño grande y el color verde intenso. Sin
embargo, para la industria conservera se prefiere el grano redondo,
liso, pequeño y también de color verde.
Las variedades más
comunes son: Bayard, Capuchino, Lincoln, Negret, Teléfono, Televisión,
Tirabeque, Vertirroy, Silam, Voluntario...
-NEGRET:
variedad de origen inglés. Planta de no mucha altura, suele alcanzar
los 50-60 cm, el follaje es de color verde medio, con 9-10 nudos a la
primera flor. La vaina es ligeramente curvada, de extremidad afilada,
color verde oscuro en estado de verdeo e igualmente el grano. La
longitud de la vaina es de 8 cm y estrecha, alrededor de 13-14 mm. El
número de óvulos por vaina es de 7 a 9, con 1-2 vainas por piso.
El grano seco tiene
forma semirredonda, de superficie lisa con hoyuelos muy
característicos, color verde medio de los tegumentos y cotiledones
verdes; el tamaño de los granos es medio-grueso, siendo
aproximadamente 240-260 g el peso de los 1000 granos.
Adaptado a verdeo e
industria.
-VOLUNTARIO:
variedad de origen francés. Se incluye en las tempranas, pero es algo
menos precoz que Negret.
Entre las enanas es de
bastante altura (80-90 cm), de follaje verde medio, con 11 a 12 nudos
hasta la primera flor, los foliolos y estípulas son de tamaño medio.
La vaina es
ligeramente curvada con extremidad afilada, de color verde oscuro en
estado de verdeo, e igualmente los granos, de longitud larga, pues
suele alcanzar los 9-10 cm, anchura mediana, de 15-16 mm, generalmente
con 7-9 granos por vaina y 1-2 vainas por piso.
El grano seco tiene
forma ovalada y superficie lisa con hoyuelos, tegumento translúcido de
color verde medio, cotiledones verdes y tamaño muy grueso, alrededor
de 315 g ó más el peso de 1000 granos.
Su aplicación es para
verdeo.
-TELÉFONO ENANO:
de origen norteamericano. El ciclo es semitardío, planta de altura
semienana (80-90 cm), follaje de color verde claro, 14-15 nudos a la
primera flor, estípulas de tamaño grande y medianamente manchadas.
Las vainas son de
forma generalmente recta o ligeramente curvada en la punta, que
también es afilada, color verde medio en estado de verdeo, así como el
grano fresco, la longitud de la vaina es 10-11 cm y anchura de 16-18
mm, con 7-9 granos y generalmente una por piso.
La forma del grano en
estado seco es ovalada, de superficie rugosa, tegumento crema verdoso,
cotiledones verdes, con tamaño grande, alrededor de 300 g el peso de
1000 granos.
Es una variedad de
aplicación para verdeo.
-TELEVISIÓN:
variedad de origen francés. El ciclo es semitardío próximo a tardío;
planta de altura semienana (75 cm), follaje de color verde azulado y
14-16 nudos a la primera flor.
La forma de las vainas
es ligeramente curvada y de extremidad en punta, color verde oscuro,
así como el grano en estado de verdeo, es bastante larga (11.5 cm),
con 6-8 granos por vaina.
En estado seco el
grano es de forma oblonga irregular y superficie rugosa; sobre 280 g
el peso de los 1000 granos.
Es una variedad con
aptitud para la congelación.
-TIRABEQUE: de
origen español. Alcanza gran crecimiento (170-190 cm), follaje de
color verde claro, ciclo medio tardío, con 15-16 nudos a la primera
flor, tiene 1-2 flores por piso.
La vaina es muy
curvada, aplanada marcándose las semillas, color verde claro en estado
de verdeo y también las semillas frescas, de longitud larga (14-15 cm)
y muy ancha (30 mm), con 6-9 granos y 1-2 vainas por piso.
El grano seco es de
forma oval, superficie lisa con hoyuelos, tegumento de color crema
oscuro con punteado violeta. Los cotiledones son amarillos y el tamaño
del grano es grueso, alrededor de 280 g los 1000 granos.
Su aplicación es para
verdeo; en este tipo se consume también la vaina.
Requerimientos de suelo y clima
Es un cultivo de clima
templado y algo húmedo. La planta se hiela con temperaturas por debajo
de -3 ó -4ºC. Detiene su crecimiento cuando las temperaturas empiezan
a ser menores de 5 ó 7ºC. El desarrollo vegetativo tiene su óptimo de
crecimiento con temperaturas comprendidas entre 16 y 20ºC, estando el
mínimo entre 6 y 10ºC y el máximo en más de 35ºC. Si la temperatura es
muy elevada la planta vegeta bastante mal. Necesita ventilación y
luminosidad para que vejete bien.
El guisante va bien en
los suelos que son idóneos para la judía; es decir, en los ligeros de
textura silíceo-limosa.
En los suelos calizos
puede presentar síntomas de clorosis y las semillas suelen ser duras.
Prospera mal en los
suelos demasiado húmedos y en los excesivamente arcillosos; agradece
la humedad del suelo, pero no en exceso, en los que es frecuente la
pudrición de la semilla, originándose nascencias largas, sobre todo si
se trata de variedades de grano rugoso.
El pH que mejor le va
está comprendido entre 6 y 6.5. Respecto a la salinidad, el guisante
es una planta considerada como intermedia en lo que a resistencia a la
misma se refiere.
Cultivo
Requiere una tierra
suelta y ligera. Aunque no es muy exigente respecto a la riqueza
orgánica del suelo, es conveniente aportar algún abono complejo. Este
cultivo no tolera suelos ácidos y se ha de vigilar el pH para que no
baje nunca de 6,5. Necesita una posición soleada y riegos frecuentes.
Reproducción
Por semilla en febrero
o marzo, aunque en las zonas de climas benignos se puede hacer también
en noviembre.
Preparación del
terreno
El guisante no
requiere labores demasiado profundas, pero sí que la tierra quede
suelta, bien aireada y mullida.
Para ello se llevan a
cabo 1 ó 2 labores de vertedera según las necesidades que presente el
terreno; posteriormente un pase de grada de discos con el que se
enterrarán los abonos minerales, otro de cultivador y para finalizar
un pase de tabla, que dejará la capa superficial del suelo formada por
pequeños agregados.
Siembra
El guisante es un
cultivo de invierno-primavera. Según las regiones, puede sembrarse en
otoño, prolongándose su ciclo hasta finales de primavera; y también
puede sembrarse en enero-febrero, llegando su ciclo hasta el comienzo
del verano.
Dado que es una
especie que tolera bien las bajas temperaturas invernales, incluyendo
las heladas, puede adaptarse el ciclo de cultivo a los requerimientos
de cada zona.
Antes de efectuar la
siembra se recomienda recubrir las semillas con una mezcla de
insecticida y fungicida, como Piretroides, Diazinon, entre los
primeros, y Captan y TMTD entre los segundos.
La inoculación
artificial de la semilla o de los surcos de siembra es una alternativa
a tener en cuenta en los casos en los cuales se detecta que las cepas
nativas de Rhizobium no son suficientemente activas.
La siembra es directa,
a una profundidad de 4-5 cm y puede realizarse de forma manual o
mecanizada, en ambos casos se realiza a a chorrillo y con densidad de
100-200 kg/ha, según el grosor de las semillas, ya que cuando se trata
de semillas pequeñas hay que reducir la cantidad. Las siembras a
golpes, también se realizan, separando los golpes en las líneas de 30
a 40 cm.
Desde que nacen las
plantas hasta que se inicia la floración, cuando las temperaturas son
óptimas, suelen transcurrir entre 90 y 140 días, según variedades.
El cultivo puede
disponerse en surcos o en cuadros, este último sistema es más efectivo
en las variedades de enrame, generalmente tirabeques, ya que facilita
la labor de entutorado de las parcelas.
Riego
Este cultivo en
óptimas condiciones de humedad del suelo necesita pocos riegos. No
necesita mucha humedad y los riegos han de ser moderados.
Cuando se riega por
gravedad, antes de la siembra, es necesario dar un riego para que el
suelo tenga humedad suficiente cuando reciba la semilla. Después, si
el cultivo es de otoño-invierno, con un par de riegos es probable que
sea suficiente, si es de invierno-primavera necesitará 3 ó 4 riegos.
Como épocas
importantes, en cuanto a la necesidad de humedad, hay que considerar
la de floración y cuando las vainas están a medio engrosar.
En riego por gravedad,
después de cada riego pueden aplicarse unos dos gramos por metro
cuadrado de nitrógeno, no rebasando en total los 10 gramos de N.
Abonado.
Al ser un cultivo de
relleno y poco exigente en materia orgánica no es conveniente
estercolar. Es también poco exigente en abonos minerales. Es
aconsejable echar antes de la siembra unos 25 gramos por metro
cuadrado de abono complejo 8-15-15.
La simbiosis con
Rhizobium debería permitir el cultivo con bajo aporte de nitrógeno,
pero la insuficiente presencia de cepas nativas de bacterias y/o su
baja capacidad infectiva y de nodulación aconsejan una aporte mínimo
de nitrógeno.
En invernadero,
generalmente no es necesario estercolar, ya que se trata de un cultivo
secundario poco exigente en materia orgánica. Así mismo, los
requerimientos en elementos minerales son relativamente bajos.
El abonado de fondo,
puede realizarse a razón de 25 g/m2 de complejo 8-15-15.
En cobertera, cuando
el sistema de riego es por gravedad, es común el aporte de nitrógeno a
razón de 2 g/m2, sin que el total rebase los 10 g/m2.
En fertirrigación, en
suelo enarenado y cultivo de otoño-invierno, puede llevarse a cabo la
siguiente programación:
-
Aplicar una abonado de fondo,
siempre que sea necesario, del mismo modo a como se explica para el
riego por gravedad y unos 15 días antes de la siembra, regando
abundantemente a continuación.
-
Volver a regar abundantemente
sin abono unos días antes de la siembra.
-
Después de la nascencia,
interrumpir los riegos durante un período aproximado de 10 días.
-
Posteriormente, regar tres
veces por semana durante un mes, aplicando las siguientes cantidades
de abono en cada riego:
-
0,15 g/m2 de
nitrógeno (N).
-
0,10 g/m2 de
anhídrido fosfórico (P2O5).
-
0,10 g/m2 de
óxido de potasio (K2O).
-
0,05 g/m2 de
óxido de magnesio (MgO), con bajos niveles de este elemento en el
suelo.
-
Durante el siguiente mes,
aplicar tres riegos semanales, aportando las siguientes cantidades de
abono en cada riego:
-
0,20 g/m2 de
nitrógeno (N).
-
0,10 g/m2 de
óxido de potasio (K2O).
-
A continuación, y hasta el
final del cultivo, regar en días alternos, aportando nitrógeno a razón
de aproximadamente 0.25 g/m2.
Enfermedades y plagas
Cuando las plantas
tengan de 10 a 15 cm de altura, se da un pase de cultivador, que deje
la tierra mullida y destruya las malas hierbas que hubieran nacido.
Aunque actualmente la eliminación de malas hierbas se ha sustituido
por tratamientos herbicidas.
Es propenso al ataque
de hongos como el mildiu, el oidio y la antracnosis, así como a
insectos masticadores como el pulgón, la polilla del guisante y el
escarabajo sitona linetus. También es propenso a la mosca minadora.
Plagas
Polilla del guisante
(Laspeyresia nigricana).
Se trata de una mariposa
oscura que pone sus huevos en las hojas del guisante en floración, a
partir del mes de junio.
A los pocos días, las
jóvenes orugas, penetran en las vainas y se comen el interior de los
granos, tirando los residuos al exterior.
Al final de su
desarrollo, estos gusanos miden alrededor de 13 mm de longitud; su
cuerpo es blanco amarillento con la cabeza oscura.
Control.
-En principio, las
variedades tempranas son menos atacadas; por lo tanto la siembra debe
realizarse lo más pronto posible.
-Destruir las plantas
inmediatamente después de la última cosecha, para limitar posteriores
fuentes de infección.
-Resulta difícil el
control químico, ya que las puestas se efectúan durante un largo
periodo y el tratamiento debe destruir a las orugas jóvenes antes de
que penetren en las vainas.
-En el caso de las
variedades tardías muy infectadas, se recomienda la aplicación de
Acefato 75%, presentado como polvo soluble en agua, a una dosis de
0.15%, diez días antes del inicio de la floración.
Pulgón verde (Acyrthosiphon
pisum Harris).
Esta plaga afecta a la
vegetación del guisante, haciéndola más débil, e incluso a la formación
de las vainas.
La plaga se presenta
entre los meses de abril y mayo, pero las primeras colonias se llegan a
localizar en el mes de marzo.
Control.
-El procedimiento más
eficaz para su control es efectuar tratamientos precoces. Dada la
dificultad de llegar al insecto con productos de contacto, por estar
muy protegidos por el follaje, es recomendable la utilización de
aficidas sistémicos.
Sitona (Sitona
linetus L.).
Se trata de un
escarabajo que roe de una forma muy regular los bordes de las hojas,
quedando éstas con un festoneado muy característico; estos daños son
producidos por el adulto, pero también las larvas pueden destruir los
nódulos radiculares.
Control.
-Mediante
pulverizaciones del follaje con insecticidas de contacto como
Triclorfon, Carbaril, etc. y en el suelo aplicaciones de insecticidas
granulados como Teflutrin 0.5%, a dosis de 10-15 kg/ha.
Trips del guisante
(Kakothrips robustus Uzel).
Su ataque a través de
sus picaduras produce deformaciones de las vainas y los foliolos
adquieren una tonalidad plateada.
Control.
-Tratamientos a base
de Dimetoato, Fosalona, Talometrina, etc., resultan bastante eficaces
contra esta plaga.
Enfermedades.
Oidio del guisante
(Erysiphe poligoni D.C.).
Las plantas afectadas se
cubren con un polvo blanquecino que ocupa el haz de los foliolos y
estípulas, e incluso un ataque muy fuerte invade los tallos y vainas;
posteriormente aparecen sobre el polvo blanquecino unos puntos de color
pardo en los que se encuentran las esporas que mantienen la enfermedad y
serán responsables de la propagación de la enfermedad durante la fase
favorable a su desarrollo.
Control.
Tratamientos con
Bupirimato 25%, presentado como concentrado emulsionable, a dosis de
1-1.5 l/ha.
Antracnosis o rabia
del guisante (Ascochyta pisi Lib.).
Es un hongo que ataca a
los tallos, foliolos y vainas, iniciándose la enfermedad con la
aparición de una manchas redondeadas de unos 5 mm de diámetro de color
amarillo con los bordes más oscuros; estas manchas pueden ser numerosas
y ocupar gran extensión en los órganos atacados por juntarse unas con
otras, tomando entonces un aspecto irregular.
Las manchas que aparecen
sobre las vainas se desarrollan en profundidad y pueden llegar a dañar
las semillas.
La propagación de esta
enfermedad se ve favorecida en primaveras húmedas con temperaturas
elevadas, pudiendo ocasionar la muerte de las plantas.
Control.
-Los tratamientos han
de ser preventivos, iniciándose cuando se presentan las condiciones de
humedad y temperatura que favorecen la enfermedad, repitiéndolos por
los menos 2 ó 3 veces a intervalos de 10 días.
Virus del mosaico del
guisante o Pea Soilborne Mosaic Virus (PSbMV).
Es un virus bastante
específico del guisante, aunque hay cepas que pueden afectar a las habas
y las lentejas.
Origina en los foliolos
una alternancia de zonas claras y oscuras que le confieren el aspecto de
mosaico. Las partes afectadas no se desarrollan normalmente y se
endurecen, apreciándose también una reducción en la producción.
Se transmite
principalmente por semillas, aunque también puede difundirse a través de
pulgones, de forma no persistente.
Control.
-Empleo de variedades
resistentes.
-Eliminación de sus
áfidos vectores
Recolección
Las épocas de
recolección están ligadas a las fechas de siembra, a las
características climáticas de la zona y a la precocidad de la
variedad. El momento de la recolección será cuando las vainas estén
llenas pero no dejando que los granos se endurezcan; como síntomas se
utilizan el que los tegumentos se desprendan fácilmente al presionar
los granos y que tanto éstos como las vainas mantengan exteriormente
su color verde característico.
En el caso de
guisantes destinados a la industria, es muy importante fijar el punto
óptimo de la recolección, que será en cualquier caso mecanizada. Con
el objetivo de realizar una sola pasada y así obtener el máximo
rendimiento y calidad del fruto. Para ello se determina la maduración
adecuada con el índice tenderométrico, lo cual se realiza con un
tenderómetro. Se trata de un aparato, que mediante unos índices indica
la dureza del grano.
En el caso de
variedades de grano liso, que se endurecen antes, el índice suele
estar en torno a 100. Para las variedades de grano rugoso el índice
está alrededor de 125, salvo si son para congelación, en cuyo caso es
similar al de grano liso para industria conservera.
En el caso de guisante
de grano, uno de los principales problemas que se presenta en algunas
zonas de producción es la deficiencia de las condiciones para realizar
la recolección mecanizada. Debido fundamentalmente a las reducidas
parcelas dedicadas a este cultivo y al empleo de variedades
entutoradas de semienrame y de enrame.
En el guisante para
rama o tirabeque, la recolección necesariamente manual encarece
notablemente su coste.
La recolección
mecanizada se puede realizar con recolectadoras-trilladoras o con
cosechadoras integrales.
En el primer caso, la
trilladora recoge en el campo la planta previamente segada e hilerada,
esta labor se efectúa por medio de una cadena de dedos levantadores,
que pasa recogiendo las fajas de las plantas; éstas han de ser de
menor anchura que la cadena levantadora para efectuar una buena labor.
Posteriormente las plantas son elevadas al cilindro desgranador
mediante un transportador de cadenas. La cosechadora integral funciona
sin cortar las plantas, ya que se recogen las vainas por un sistema de
peinado que evita la existencia de hojas y tallos en la trilla.
Valor nutricional
El guisante fresco es
una fuente de minerales y de fibra, y aporta una cantidad importante
de azúcares.
En cuanto al
tirabeque, su mayor aporte es el elevado contenido en fibra dietética.
Calidad
Clasificación
En todas las
categorías, sin perjuicio de las disposiciones particulares previstas
para cada una de ellas y de las tolerancias admitidas.
*Las vainas deben ser:
-Enteras.
-Sanas.
-Limpias.
-Desprovistas de humedad exterior anormal.
-Desprovistas de olor y/o sabor extraños.
*Los granos deben de
ser:
-Frescos.
-Bien formados.
-Sanos, es decir, exentos de daños causados por ataques de insectos
y/o enfermedades.
-Normalmente desarrollados.
*El estado del
producto debe ser tal que se permita:
-Soportar la
manipulación y el transporte.
-Responder en el lugar de destino a las exigencias comerciales.
Categoría I:
Los guisantes
clasificados en esta categoría deben ser de buena calidad.
*Las vainas deben:
-Presentar la forma,
el desarrollo y la coloración típicos de la variedad.
-Estar provistas de su pedúnculo.
-Estar exentas de daños causados por el granizo.
-Estar frescas y turgentes.
-Estar llenas y contener al menos cinco granos.
-No presentar ninguna alteración debida al recalentamiento.
*Los granos deben
estar:
-Bien formados.
-Tiernos.
-Jugosos y suficientemente firmes, es decir, que prensados entre dos
dedos puedan aplastarse sin dividirse.
-No deben ser harinosos.
-Deben haber alcanzado al menos la mitad del desarrollo completo, pero
sin haberlo alcanzado totalmente.
-Deben presentar la coloración típica de la variedad.
Categoría II:
Los guisantes pueden
estar más maduros en comparación con los de la categoría I.
*Las vainas pueden:
-Presentar un ligero
defecto de coloración, pero sin haber perdido la coloración típica de
a la variedad.
-Presentar muy ligeros daños superficiales no evolutivos y que no
lleguen a afectar a los granos.
-Estar menos frescas pero quedando excluidas las vainas marchitas.
-Las vainas deben contener al menos tres granos.
*Los granos pueden
estar:
-Peor formados.
-Ligeramente menos coloreados.
-Ligeramente más firmes.
Los granos demasiado maduros deben ser excluidos.
Calibrado
El calibrado de los
guisantes no es obligatorio.
DOCUMENTACIÓN
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