|
¿QUE ES LA
FRAMBUESA?
La planta de la
frambuesa roja (Rubus idaeus) produce un fruto de sabor fuerte y dulce de color rojo,
durante el verano tardío o el otoño temprano. Esta fruta es parecida a la mora negra pero más pequeña y
blanda. Crece particularmente en claros de bosques o prados, en especial donde el fuego o
las talas han dejado un espacio abierto para que medre esta oportunista colonizadora. Es
de fácil cultivo y tiene tendencia a extenderse a menos que se la mantenga bajo control.
Prefiere suelo profundo y ácido pues los calcáreos producen clorosis.
La frambuesa negra (Rubus occidentalis) y la
frambuesa azul (Rubus leucodermis) son habitantes de las Américas. En Asia (desde India
hasta China) existen alrededor de 180 tipos de frambuesas todavía no catalogados.
Actualmente existen dos cruces de R.idaeus con
especies americanas R. occidentalis. De estos cruces se han obtenido diferentes variedades
para mejorar la producción de fruto, que llega a las dos cosechas anuales (floración de
primavera y estival).
Entre otros nutrientes, estas frutas contienen
cantidades considerables de ácido elágico, una sustancia que según los actuales
estudios, podría ser beneficiosa en la quimioprevención de ciertos tipos de cáncer. Las
frambuesas oscuras, negras y azules, contienen cantidades considerables de antocianina
-igual como el ácido elágico un biofenol- que se aplica contra los
radicales libres de
oxigeno, los que provocan la degeneración de células y de los órganos en mamíferos y
humanos. Estudios de la Ohio State University dirigidos por el Prof. Gary Stoner llevaron
a la presentación de una solicitud de patente en los Estados Unidos (USPTO), respecto de
los usos del ácido elágico y la antocianina para combatir contra degeneración de
órganos y de diferentes tipos de cáncer con ácido elágico y antocianina.
INDICE:
Origen
El frambueso rojo o europeo procede del monte Ida,
en Grecia, de donde se extendió a Italia, a los Países Bajos, a Inglaterra y luego a
América del Norte.
MORFOLOGÍA Y
TAXONOMÍA
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
(dicotyledons)
Orden: Rosales
Familia: Rosaceae
Género: Rubus
Especie: idaeus
Especie
Rubus idaeus
Especies cultivadas: Rubus idaeus (Frambueso
rojo), R. strigosus (Frambueso silvestre), R. occidentalis (Frambueso negro), R. neglectus
(Frambueso púrpura).
Planta: Arbusto de 40 a 60 cm de altura que
crece en los lugares pedregosos de las montañas, en terreno granítico. Tiene un tallo
subterráneo, corto, que emite cada año ramas aéreas (vástagos) de dos años de
duración. Éstos se desarrollan durante el primer año y en el segundo florecen y
fructifican, para morir inmediatamente, siendo reemplazados por otros nuevos vástagos. El
tallo subterráneo es muy ramoso y las numerosas ramas aéreas que la planta emite del
cuello y de las nudosidades son débiles, poco ramosas, con corteza gris amarillenta y
cubiertas de pelos amarillo dorados. En el segundo año la corteza se vuelve gris oscura,
sembrados de aguijones delgados, espesos o raros y que destacan fácilmente. El tallo
aéreo del año anterior posee en su extremo brotes laterales floríferos, mixtos,
guarnecido de un cierto número de hojas.
Sistema radicular: Raíces delgadas y
superficiales.
Hojas: Hojas imparipinadas o ternadas,
según sea la planta más o menos vigorosa; foliolos más o menos variables por el tamaño
y también por la forma, siendo ovales, más o menos alargadas, acuminadas, aserradas,
verdes por el haz y blanquecinas aterciopeladas por el envés. Raquis espinoso.
Flores: Flores escasas en racimo terminal
sencillo, pequeñas, blanco verdosas o teñidas de rosa, llevadas por un pedúnculo
bastante largo y espinoso. Cáliz con cinco sépalos largos y persistentes; cinco pétalos
caducos. Estambres muy numerosos, pistilos numerosos y completamente libres, inscritos en
un receptáculo muy convexo. Cada pistilo tiene un ovario con una celda que encierra un
óvulo, del cual se desarrolla una pequeña
drupa que a su vez tiene un pequeñísimo
núcleo.
Fruto: El fruto, llamado frambuesa, está
formado por muchas drupas convexas, deprimidas, rugosas, aproximadas en piña y que
destacan fácilmente. El color más común es el rojo o amarillento, pero existen
variedades de frutos blanco y negro. Cada
drupa tiene adherido un pelo de color amarillo
oro.
EXIGENCIAS EN
CLIMA Y SUELO
El frambueso es bastante resistente a las bajas
temperaturas invernales y a los fuertes calores estivales. Las condiciones climáticas
óptimas para su cultivo son las de inviernos con bajas temperaturas constantes, pero no
excesivas, y veranos relativamente frescos, caracterizados por una cierta oscilación
térmica entre el día y la noche. En zonas con veranos cálidos, la planta puede crecer
fácilmente pero sus frutos son de baja calidad, poco sabrosos y de consistencia blanda.
El frambueso necesita entre 700 y 900 mm anuales de
lluvia. Si durante el invierno las precipitaciones son muy abundantes pueden provocar
daños en el árbol cuando se produzcan encharcamientos. Cuando las lluvias se concentran
durante la madurez, éstos se ponen demasiado blandos, se deterioran rápidamente y se
pueden enmohecer.
Descensos fuertes de temperatura pueden dañar las
partes apicales de los rebrotes más vigorosos, todavía no lignificados. A partir de su
entrada en vegetación los efectos de una helada tardía pueden causarle gravísimos
daños, perdiéndose gran parte de la floración precoz, que puede repercutir también en
la floración tardía. Durante el período floral, el frambueso es muy sensible a las
bajas temperaturas primaverales, soportando el botón cerrado los -1,3º C, la flor
abierta -0,7º C y el fruto recién formado los -0,7º C.
El azote constante del viento puede dañar
seriamente los retoños como los tallos fructíferos y una excesiva deshidratación de los
tejidos herbáceos con la consiguiente marchitez. Vientos fuertes provocan la caída de
frutos maduros o la rotura de los brotes fructíferos en el punto de inserción con el
tallo. Los rebrotes pueden doblarse, rozarse y provocar daños o heridas en la corteza.
El frambueso precisa de suelos sueltos, no
compactos, ya que su sistema radicular no tolera los encharcamientos de agua. El suelo ha
de ser rico en materia orgánica, con elevada capacidad de retención de agua, profundo y
suelto. Hay que evitar las plantaciones en suelos arcillosos ya que al cabo de los años
pueden producirse muertes por asfixia radicular debido a la compactación del suelo.
Tampoco son adecuados los suelos demasiado sueltos, con elevados porcentajes de grava o
arena, ya que pierden muy deprisa su fertilidad y requieren riegos muy frecuentes. En
resumen, un suelo óptimo para el cultivo del frambueso deberá ser rico en humus,
profundo, fresco pero bien drenado, suelto, de naturaleza silíceo-arcillosa y un pH
neutro o ligeramente ácido.
MATERIAL VEGETAL
Las
variedades de frambueso que actualmente se encuentran en el comercio provienen del
individuo silvestre de frutos de color rojo (Rubus idaeus) que se encuentra en Europa y de
las especies y variedades de color rojo y negro de América del Norte. Las variedades del
frambueso se dividen en dos grupos:
Reflorecientes, remontantes o bíferos. Sus
vástagos fructifican en la extremidad, en otoño del mismo año de su formación y
también al año siguiente en julio. Los frutos del otoño derivan de brotes anticipados.
Estas variedades son preferidas para los jardines como valor ornamental, porque
fructifican en verano y en otoño. Sus frutos son pequeños, poco perfumados, poco
azucarados y de baja calidad comercial.
No reflorecientes, no remontantes o uníferos.
Estas variedades son generalmente más rústicas, más productivas aunque fructifican una
vez en julio y por esto son más adecuadas para los cultivos industriales. Sus frutos son
también más apreciados por ser más gruesos, más dulces y más perfumados. Con objeto
industrial se cultivan solamente las variedades de fruto rojo.
Normalmente para la elección de las variedades se
tendrá en cuenta que son preferidas en los mercados las de frutos redondos a las de
frutos ovales y las de fruto rojo a las de amarillo, por ser más perfumadas. Las
variedades de objetivo industrial deben tener las siguientes características:
Resistencia a enfermedades.
Los vástagos deben ser derechos, a ser posible verticales, para que permitan el cómodo
laboreo del terreno entre las filas y para facilitar la recolección.
Las plantas se deben renovar con vástagos de pie.
Los frutos deben ser aromáticos, jugosos, con vivo color hermoso.
Los frutos maduros deben estar bien adheridos para resistir los vientos y las
lluvias.
Los frutos deben ser gruesos y con pulpa soda para poderlos transportar y presentar bien
en el mercado.
La planta debe resistir las heladas y no ser demasiado exigente para el terreno.
|
TABLA 1. Variedades comerciales de frambueso. |
|
FRAMBUESO ROJO |
FRAMBUESO NEGRO |
FRAMBUESO PÚRPURA |
|
Cultivares uníferos: |
|
|
|
Mallin Promise, Mallin Jewel, Malling Exploit, Malling Admiral, Newburgh,
Willamette, Canby, Fairview, Sumner, Meeker, Bonanza, Puyallup, Schönemann, Glen Clova,
Glen Moy, Glen Prosen, Chilcotin, Skeena, Nootka, Haida, Veten. |
Munger,Bristol,Dundee, Evans,
Morrison
|
Sodus, Marion, Clyde, Royalty |
|
Cultivares reflorecientes: |
|
|
|
Lloyd George, September, Heritage, Zeva refloreciente, Rossana, Baron de
Wavre. |
|
|
PROPAGACIÓN
El frambueso se multiplica por renuevos aparecidos
en el mismo año, y por acodo en aporcado. La reproducción por semilla, aunque sea
posible, no se practica por su dificultad, por ser antieconómica y por no presentar
fielmente los caracteres de sus progenitores. También puede multiplicarse por división
de mata en su caducidad, aprovechando los vástagos del año, aunque éste no sea el
procedimiento más recomendable.
Los mejores planteles para la multiplicación se
obtienen de los vástagos del año emitidos por las plantas más vigorosas y remontantes,
de las cuales puede obtenerse una primera fructificación en otoño y otras en los veranos
siguientes hasta su total extinción. Para ello se descalza la planta, se escoge el
vástago mejor arraigado y se desgaja en su misma base, que es la forma más correcta de
obtener el plantel. Las plantitas se dejan un año en el vivero y en la primavera
siguiente se trasplantan de asiento en líneas distantes entre sí unos 50 cm en todos los
sentidos. La fructificación no empieza hasta el cuarto año.
PRÁCTICAS
CULTURALES
El suelo debe mantenerse bajo cultivo limpio desde
el año anterior a fin de reducir el problema de malezas anuales y para tenerlo en buenas
condiciones de soltura. Un alto contenido en materia orgánica es importante para que el
cultivo tenga éxito, por lo que es conveniente enterrar un abono verde en el año previo
a la plantación o la adición de estiércol y paja (cama de ganado). No se puede precisar
con exactitud la cantidad de estiércol a suministrar, ya que varía según la naturaleza
del terreno y su grado de fertilidad. Como media se pueden enterrar de 50 a 70 Tm de
estiércol maduro por hectárea, a una profundidad de unos 50 cm, mediante una labor
profunda.
Deberá de hacerse con anterioridad a la
plantación un análisis de suelo y aplicar, si es necesario, cal o abonos minerales,
además de empleo de herbicidas para obtener un suelo apto para el cultivo. La vida media
de una plantación de frambueso puede variar de 10 a 20 años, por lo que es importante
comenzar el cultivo con un buen abonado de fondo.
La época más adecuada de plantación es durante
todo el otoño ya que el sistema radicular comienza a fijarse en el suelo antes del
despertar primaveral, pero se puede retrasar si riesgo alguno hasta que las yemas
permanezcan en estado quiescente hasta el mes de marzo, dada la rusticidad y rapidez de
crecimiento del frambueso.
Las plantas procedentes de vivero deben plantarse
inmediatamente tras su recepción, en caso contrario se conservarán en ambiente
resguardado y protegidas del sol y del viento, para evitar la deshidratación de las
raíces.
Para la plantación del frambueso basta con hacer
un hoyo con una azada en el terreno preparado anteriormente. La distancia entre plantas en
las plantaciones comerciales debe ser la suficiente para permitir el paso de las
máquinas. La producción media más elevada se ha conseguido con marcos de 165 x 60 cm,
por lo que se aconseja para el frambueso rojo una distancia mínima entre filas de 2 m y
una máxima de 3 m en función de la fertilidad del terreno y del vigor del propio
cultivar, con distancia entre plantas de una misma fila de 60-70 cm. Para el frambueso
negro se adoptan distancias medias de 3 m x 1 m, indicadas para la recolección
mecanizada.
El frambueso rojo necesita generalmente el empleo
de soportes, ya que sus tallos se curvan con facilidad bajo el peso de la vegetación y de
los frutos dificultando la recolección y a veces se pueden quebrar. Los sistemas de
conducción son múltiples, destacando la espaldera, utilizando postes y alambres. Otras
veces se emplea un simple poste de madera para cada planta, o bien sin utilizar ningún
soporte se atan grupos de 5-6 tallos en haces, curvándolos después en arco de forma que
se unan unas con otras.
De cualquier forma es preferible utilizar el
sistema de conducción por filas que el de cepas aisladas, ya que facilitan mucho las
operaciones de cultivo tales como el laboreo periódico del terreno, el tratamiento con
herbicidas, la recolección, la poda, etc. Los sistemas en fila o contraespaldera pueden
ser planos o formar un seto bastante ancho; en el primer caso los tallos se mantienen en
un plano vertical mediante alambres superpuestos a diferentes alturas; en el caso segundo
se colocan parejas de alambres, más o menos separados entre sí sobre un plano horizontal
hasta un máximo de 70-80 cm (40 cm a cada lado de la línea media de la hilera).
El suelo se debe mantener libre de malas hierbas
para eliminar la fuerte competencia hídrica que éstas establecen con el frambueso y por
tanto evitar la consiguiente reducción de la productividad. Junto con las labores
superficiales al terreno también se interrumpe la evaporación del suelo a través de los
vasos capilares. Es importante que la labor no sea demasiado profunda ya que las raíces
del frambueso son muy superficiales ya que se desarrollan en los primeros 25 cm del suelo.
Una profundidad de 10 cm por el centro de las calles y de 5 cm en las proximidades de las
plantas es suficiente. Si la labor se realiza durante el invierno se pueden incorporar al
terreno los abonos orgánicos y minerales.
A parte del laboreo del terreno como método
físico de eliminación de malas hierbas, es posible realizar un desyerbado químico
mediante la aplicación de herbicidas de larga persistencia como simazina,
atrazina o
diuron, distribuidos en superficie o el casoron en forma granulada. En los suelos sueltos
o en las calles donde se realizan periódicamente cavas mecánicas, es conveniente no
utilizar herbicidas de larga persistencia, ya que se corre el riesgo de ponerlo en
contacto con las raíces de los frambuesos. Por ello se recomienda emplear herbicidas de
contacto como paraquat o diquat.
Para conservar la humedad del suelo y reducir la
actividad de las malas hierbas se puede recurrir a extender superficialmente materiales
inertes de distinta naturaleza sobre el suelo, es el llamado mulching. Normalmente se
emplea paja, virutas o serrín de madera o residuos de industrias alimentarias. Estos
productos también ayudan a enriquecer el terreno en materia orgánica. El espesor del
mulching ha de ser al menos de 15 cm y cada año es preciso añadir material nuevo sobre
el viejo, para sustituir la parte que se ha degradado por la acción de las bacterias del
suelo. El empajado también ayuda a evitar la erosión y lavado del terreno en las
plantaciones en pendiente. Normalmente con la aplicación de esta técnica se favorece el
grosor y sabor de los frutos.
La poda del frambueso es muy sencilla y se puede
resumir en tres simples operaciones:
1) Eliminación de los ramos que han fructificado.
2) Aclareo de la vegetación nueva, con la eliminación de los rebrotes demasiado débiles
o los excesivos en número.
3) Rebaje de los rebrotes destinado a producir la nueva cosecha.
Desarrollada la planta en forma de matorral,
después de suprimir desde la misma base los vástagos que ya han dado fruto, se escogen
6-8 de los más vigorosos, eliminando el resto y despuntando la mitad muy largo y la otra
mitad muy corto, para dar lugar a una fructificación escalonada, tratándose de las
variedades no remontantes, por medio de la cual podrá equilibrase la vegetación con la
producción de fruto, lográndose una cosecha desde junio hasta finales de agosto.
Respecto a las variedades bíferas o de dos
estaciones se podará corto entre los 60-70 cm, por medio de la cual se obtendrá una
fructificación en otoño en los ramos del mismo año y otra en verano del año siguiente.
La poda debe realizarse en variedades no remontantes a partir de noviembre y en las
remontantes a mitad del invierno, y a una altura de un metro.
Una plantación de frambuesa agota mucho el terreno
y por esto, pasados ocho o diez años conviene a veces arrancar las plantas. Se necesita
siempre un fuerte abonado de plantación y otro de conservación cada dos años, con
abonos artificiales. Los experimentos hechos respecto de los abonos en una plantación de
frambueso se pueden resumir en:
Son indispensables abonos frecuentes y abundantes
para frambuesa.
Abonado abundante para que la plantación de
frambuesa dure hasta los veinte años.
Si falta alguno de los tres elementos fundamentales
(N, P, K), la producción disminuye rápidamente.
El nitrógeno influye en el desarrollo de los
vástagos; si falta fósforo o potasio, las ramas crecen cortas, las yemas se desarrollan
poco, el leño madura mal y la planta es más sensible a heladas.
El nitrógeno y el potasio influyen en el
desarrollo y producción de los frutos.
Para mantener un buen nivel de materia orgánica en
el suelo se recomienda realizar aportes anuales de 15-20 Tm/ha de estiércol bovino o de
10 Tm/ha de gallinaza. También se puede emplear 10 Tm/ha de paja troceada. La
fertilización mineral puede realizarse aplicando sulfato amónico o nitrato de calcio
(400 Kg/ha) o urea (150-200 Kg/ha). Una aportación anual en primavera de un abono del
tipo 10-10-10 a una dosis de 500 kg/ha puede ser suficiente para asegurar una buena
disponibilidad de elementos fertilizantes a la plantas en cultivo.
El frambueso, por su gran evaporación y
transpiración, precisa de riegos ligeros por aspersión durante los meses de verano. De
estos riegos sólo deben darse los estrictamente necesarios, por ser las raíces muy
sensibles a la humedad del suelo y resentirse de la más ligera sequía, lo que puede ser
causa de la muerte de la flor o del ramillete fructífero.
RECOLECCIÓN
Los
frutos del frambueso se recogen cuando están bien maduros y han perdido toda su acidez.
La frambuesa debe tener una coloración brillante, así como una discreta consistencia de
la pulpa; si esta es demasiada blanda debe eliminarse. En el momento justo de su
maduración la frambuesa se separa fácilmente del receptáculo. Dado el escalonamiento de
la maduración, la recolección se realiza en diversas pasadas con un turno de 3-4
días.
Para la recolección de las frambuesas de mesa hay
que tener cuidado de no estropear los frutos. Para ello se llevan al campo cestillos con
tapa, capaces de contener medio kilogramo y el operario dobla la rama del fruto hacia la
cesta colocada en el suelo, corta con las tijeras los frutos dejando un poco de rabillo y
los hace caer directamente en el cesto.
Los frutos destinados a la industria se recogen
también maduros, aunque la recolección suele ser mecánica. Las máquinas empleadas son
de grandes dimensiones, trabajan a caballo de las hileras y exigen la presencia de 5-6
personas, de las que dos se dedican a la conducción de la máquina y las otras a la
selección de los frutos. La hilera se peina por medio de dos altos rulos cilíndricos
provistos de largos dientes metálicos que sacuden los tallos haciendo caer los frutos
maduros sobre una plataforma retráctil. Mediante chorros de aire se eliminan las hojas y
cuerpos extraños y los frutos llegan limpios a una larga lona móvil donde se realiza la
selección final.
Una plantación de frambuesa empieza a dar frutos
con normalidad a los tres años, obteniéndose unos rendimientos medios que oscilan entre
los 40-70 kg por área.
DOCUMENTACIÓN
|