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¿QUE ES ES CAZO?
Un cazo es un recipiente para cocinar
relativamente profundo, con un mango a diferencia de la cazuela, puchero, marmita, olla y
cacerola que tiene dos asas. Suele ser de pequeño tamaño. El asa puede ser de material
aislante para poder asirlo sin riesgo de quemaduras.
Materiales de fabricación
Tradicionalmente, el material para la
fabricación de cazos y otros utensilios de menaje es el hierro. Sin embargo, el hierro es
un material pesado y puede producir transferencias a los alimentos por lo que ha sido
sustituido por metales con mejores características.
Otros materiales tradicionales son:
Actualmente, las materias primas más
comunes para la fabricación de cazos, ollas y sartenes son:
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Acero inoxidable
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Aluminio
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El aluminio es un material ligero pero también blando por lo que
se suele combinar con otros metales más resistentes.
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Hierro fundido, recubierto de esmalte. El hierro es un material
pesado pero buen conductor del calor.
La tapa se fabrica en el mismo material
siendo la agarradera de plástico u otro metal no conductor. Una modalidad especial es la
tapa transparente que permite controlar el estado de la cocción.
Desde hace algún tiempo, el interior de
los cazos puede encontrase recubierto por materiales antiadherentes como en
teflón que
impida que el alimento se adhiera o agarre y sobre todo permita utilizarla con menos
grasa.
Se recomienda evitar el uso de utensilios
metálicos para no dañar el revestimiento antiadherente del interior del cazo.
Durante la cocción, se pueden usar en su lugar utensilios elaborados en madera o
plástico. Pero cuidado con estos últimos que pudiera ser que se degradaran por efecto
del calor.
Es recomendable lavar los cazos con
esponja evitando introducirlas en el lavaplatos o el uso de estropajos metálicos o de
detergentes agresivos.
Para evitar pérdidas de calor y ahorrar
energía es imprescindible escoger el cazo más adaptado al tamaño de la cocina. Con
ello, se evitarán también pegotes y olores por derramamientos sobre el fuego. De la
misma forma es preciso ser enérgico en la limpieza del exterior del cazo, especialmente
de la suela eliminado concienzudamente cualquier resto de
grasa pegada o restos de
alimentos. Evitaremos olores indeseados y ahorraremos tiempo y energía
lo que se traduce en dinero.
Es imprescindible orientar el mango del
cazo hacia el interior de la cocina para evitar posibles accidentes domésticos y sobre
todo que cuando se esté cocinando, especialmente el contenido del cazo es abundante y
está muy caliente, no haya niños en la cocina.
DOCUMENTACIÓN
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