La Página de Bedri
Relatos prohibidos
El relato de Anus(por Anus)
ADVERTENCIA: Esta página contiene textos e imágenes que pudieran ser considerados no apropiados para personas menores de la edad legal. Por eso se hace esta advertencia. El contenido de los mismos es evidentemente "para adultos" y de contenido explícitamente sexual por lo que, hecha esta advertencia, si finalmente decides continuar, lo haces bajo tu única y exclusiva responsabilidad. No se obliga a entrar, es más, se recomienda que aquellas personas que puedan sentirse molestas, o incluso ofendidas, con el contenido de lo que aquí aparece, que se abstengan de hacerlo.

Cuando me encontré con estos relatos me prometí, a mi misma, relatar una historia sobre mi. Pero tal y como es mi vida no tiene emoción alguna ni tampoco interés para nadie. Mi vida creo que es sosa y aburrida y la verdad es que me parece un poco absurdo contar algo que no interese a nadie. Preferiría que me vierais, me conocierais y así me digáis que os puede interesar de mi para contarlo aquí luego.

Eso si, os advierto que en algo si soy especial, imagináoslo. Soy muy ardiente ; y fogosa pero a la vez puedo ser aburrida e insegura de mi misma., vamos toda una contradicción. Pero antes, de joven y digo joven no porque ahora sea muy mayor, sino de cuando tenía 15 añitos, o sea la mitad de ahora, más o menos, si que tenía cosas que contar. Por aquella época estaba yo, locamente enamorada de un chico de mi mismo barrio. Era el más guapo, el más atractivo y el más chulo de la pandilla. La verdad que fue mi primer gran amor. Lo amé, lo quise con locura pero no todo es siempre de color de rosa y también me tocó sufrir. Tanto que después de estar haciendo lo imposible para olvidarlo, la vida me lo dejó, 10 años más tarde, para poder disfrutarlo a gusto. Durante dos meses más o menos, fui locamente feliz e hice todo lo que soñé hacer con él. Podéis haceros cargo. Luego un accidente de tráfico, la mala vida, la confianza, la excesiva velocidad, la imprudencia y ese maldito polvo blanco, acabó con su vida y casi con la mía.

Desde entonces vivo con mi marido. Desde hace ya seis años y no he vuelto hacer el golfo ni a ligar ni a coquetear con nadie aunque antes si fui bastante promiscua según se mire.

Antes ya estuve casada y le puse; los cuernos a mi marido de entonces ; con el vecino del cuarto derecha pero la verdad es que mi marido era un gilipollas integral y el vecino era un estilo “Van Damme”, muy buena presencia pero mejor si se estaba callado Eso si, cuando sobraban las palabras no había nada que reprochar y si todo lo contrario. Así que la verdad, es cierto eso de que la tentación vive ; en el piso de arriba. Y yo fui muy pecadora.

Estuve un año casada con el gilipollas y con el vecino estuve algún tiempo liada. Siempre fue un secreto a voces en el barrio. La gente me miraba y cuchicheaba al verme pasar pero bueno, tenía su punto morboso el ser la amante de alguien y que todo el mundo lo supiera pero al tiempo intentara disimular que ya lo sabían. Aunque la verdad, es que no mucho pero algo si que me ponía.

Ahora vivo feliz y tranquila, tengo una buena familia y mis necesidades satisfechas. Incluidas también esas.

Sin embargo, a veces, me apetece liarme la manta a la cabeza y buscarme un buen tío para echar un buen polvo. No busco eso aquí, solo desahogar esa comezón que empieza en la boca del estomago y acaba en la entrepierna.