La Página de Bedri
Relatos prohibidos
La amiga de mi sobrina (por Tío Carlos)
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Transcurrieron los meses, y en el descanso de una tremenda cogida y culeada, Vicky me dijo: - Tío, le conté esto a una compañera de la Facultad.

Casi me desmayo, pregunté: - ¿Le contastes a una compañera?. Sabías que lo nuestro es un secreto.

-Si tío, pero tenía necesidad de contárselo a alguien, no le dije que eras o sos mi tío, le dije que sos un señor mayor.

(En algún momento esto iba a pasar, las mujeres siempre necesitan contar a otra mujer sobre su actividad sexual)

- Y ¿Tu compañera, que dijo?.

- Sintió curiosidad, y cuando le conté sobre las enculadas la vi interesada, y ¿Sabes?

- ¿Qué?

- Te quiere conocer.

- No, ¡Para nada! Exclamé.

- Dale tío, no seas malo, a lo mejor te gusta...

- No, no.

Vicky insistió en cada encuentro, y a mi la idea de tener otra pendeja a mi disposición me empezó a dar vueltas en la cabeza.

Finalmente, accedí, (las mujeres rompen tanto las pelotas, que al final logran lo que quieren).

- Está bien, pero con una condición.

- ¿Cual, tío?

- Si no me gusta tomamos un café y nada más, pero si me gusta tiene que chuparme la pija y dejarse coger.

- Se lo comento, tío.

- ¿Cómo se llama?

- Lorena, tiene 25 años, es un poco más alta que yo, morocha, ojos verdes, tetona, un poco menos de cola que yo, cabello oscuro.

- Bueno, nos vamos a encontrar en el bar de la esquina a tomar un café, si todo va bien, al terminar el café yo digo: ¿Vamos ?, si a ella le gusta la idea, sólo tiene que decir: Bueno, sino que diga: Tengo que ir a estudiar.

- Está bien, tío.

Habrán pasado dos semanas, recibí una llamada de Vicky.

- Tío, hablé con Lorena y está de acuerdo, nos encontramos mañana en el bar de la esquina de la oficina a eso de las 9:00 de la mañana.

- Está bien, hasta mañana.

Al día siguiente, un poco antes de las 9:00 horas yo ya estaba en el bar, sentado de modo de ver la puerta de entrada, 9:15 horas más o menos, se abrió la puerta del bar y entró mi sobrina, detrás de ella lo hizo una morocha hermosa, además de lo que me dijo Vicky, tiene unos labios carnosos y húmedos, vestía una remera, jeans ajustados y zapatillas, igual que mi sobrina.

- Hola Carlos, dijo Vicky, llamándome por mi nombre.

- Hola Vicky, dije mientras me ponía de pie.

- Ella es Lorena, mi compañera.

Nos saludamos con beso en la mejilla, y nos sentamos, Vicky a mi lado y Lorena enfrente.

Pedimos tres cafés, y charlamos de los estudios etc. Lorena me observaba, me estudiaba, jugaba con su lengua luego de sorber el café, y Vicky me acariciaba la pierna por debajo de la mesa, de modo que se me paró la pija.

Terminado el café, mientras llamaba al mozo, dije: - ¿Vamos?.

Se miraron, y Lorena dijo: - Bueno, mientras Vicky sonreía. Ahí sentí que la verga se me ponía más dura. Pagué y nos levantamos de la mesa.

Caminaban delante mío por la estrecha vereda, el culo de Vicky era mirarlo y quererlo manosear y penetrar, el de Lorena, si bien un poco más chico, se movía sensualmente.

Llegamos a la cochera, subimos al auto, mi sobrina delante, al lado mío y Lorena detrás. Arranqué y enfilé hacia el motel. En el camino Vicky, como debía, me acariciaba la verga, hice un alto el en el parque, Vicky me abrió el pantalón, metió la mano y sacó mi verga afuera, le corrió el cuero dejando al aire la cabezota morada y jugosa mostrándosela a Lorena, que miraba desde atrás con ojos de deseo. Mi sobrinita se inclinó y me la empezó a mamar.

Mire para atrás y vi a Lorena con sus manos en la entrepierna, estire el brazo y, como pude le anosee las tetas.

- Vicky, sigamos.

- Esta bien Carlos.

Seguimos la marcha. Llegamos al motel, bajamos del auto y entramos a la habitación.

Caminaban en fila delante mío, Lorena detrás, así que apenas entramos a la habitación le pasé una mano por el medio del culo, sobre el jeans, se detuvo, la seguí manoseando, llevando mi mano hasta su concha, abrió un poco las piernas, el jeans estaba caliente en esa zona ...

La tomé de atrás, le amasaba las tetas mientras le apoyaba mi verga sobre el culo y la besaba en la nuca.

- Carlos, ¿Siempre sos así?

- Eso no es nada, dijo Vicky.

Tomé de la mano a Lorena llevándola hacia un sofá, me senté y abrí mis piernas. Ella se arrodilló, me acaricio la pija sobre el pantalón (tenía la bragueta abierta), metió una mano y me la sacó afuera. Miró la verga, me corrió el cuero, comenzó a pasarme la lengua por el tronco de abajo hacia arriba, después despacio se la metió en la boca, una boca suave, caliente, llena de saliva y con una lengua movediza. Sus labios carnosos y húmedos contorneaban el tronco de mi verga.

Mientras Lorena me chupaba la pija, Vicky se sacó la remera, quedándose en tetas, después le sacó la remera a Lorena, se arrodilló detras y empezó a amasarle las tetas.

Quedé sorprendido por esa escena de lesbianismo, que a la vez me calentó mucho más. Lorena, con la boca ocupada, hacia un sonido de placer mientras me miraba a los ojos. Para que no le quedaran dudas de que me gustaba lo que hacía Vicky, la agarré de la cabeza y le hundí más la pija en la boca.

Lorena se ahogó, hizo una arcada levantando la cabeza, se dió vuelta y Vicky aprovechó para darle un beso en la boca. Lore se desabrochó el jeans y volvió a chuparme la verga, mi sobrina le bajó el jeans por debajo del culo y le metió mano en la zanja y en la concha, eso hizo que me chupara la pija con frenesí. Tuve que controlarme para no acabar en ese momento.

Vicky se puso de pie, y se desnudó. Lore dejó de mamármela e hizo lo mismo. Yo por mi parte, me desnudé más que rápidamente. La hice poner a Lore en cuatro en el sofá, me arrodillé detrás, le abrí las nalgas para chuparle el hoyo y... ¡Vaya sorpresa! el ano de Lorena tenía varios pliegues y su contorno era irregular. Ese culo si que sabía de ser penetrado (Por eso - ahí me di cuenta -, se había interesado tanto cuando mi sobrina le contaba de nuestros encuentros).

Le pasé la lengua por la zanja, le metí dedos en la concha y le chupe el hoyo largo y profundamente.

Mi sobrina se arrodilló a mi lado, me agarró la pija y empezó a pajearme mientras me susurraba ¿Te gusta ?, luego metió su cabeza por debajo, y me chupó la pija.

Después de un rato, me puse de pie, mire el tentador hoyo de Lorena, pero me contuve, Vicky me agarró la pija, la llevó a la concha de Lore, la agarré de las nalgas y se la metí de un golpe.

La concha de Lorena es más grande que la de mi sobrina y además, muy jugosa, por lo que mi verga le entró toda sin problemas, ahí empecé a darle fuertes cogidas, notando que le tocaba el fondo de la concha con la cabezota, y en cada golpe se quejaba de placer: - Ahh, ahh, ahh, Carlos me tocás el fondo, mmmmmmm...., ¡SI!, ¡ASI!.

La agarré de los pelos mientras la cogía muy fuerte.

- ¡Hijo de puta, no sabía que eras así!, dijo Lore mientras Vicky le manoseaba las tetas.

Le saqué la pija.

- Vamos a la cama, dije.

Fuimos a la cama, Lore se puso otra vez en cuatro y volví a ensartarla. Vicky se acostó boca arriba delante de Lorena, con las piernas levantadas para que le chupe la concha mientras yo la seguía cogiendo.

Las cogidas que le pegaba a Lore eran tremendas, ella meneaba el culo, lo movía en círculos, mientras chupaba la conchita de Vicky y le metía dedos, mi sobrina jadeaba, Lore de vez en cuando levantaba la cabeza y gemía, pedía mas verga, más fuerte, yo le daba como si se me fuera la vida.

Vicky apretó la cabeza de Lorena con sus piernas y acabó con un largo Ahhhhhhhhhhhh...

Lore me pidió que me ponga boca arriba, lo hice, ella se puso encima y se enterró la pija en la concha, me miraba como con odio mientras cabalgaba furiosamente, yo le amasaba las tetas, se las apretaba , le pellizcaba los pezones, le amasaba el culo, hasta que finalmente tuvo un orgasmo largo, estremeciéndose, respirando con los dientes apretados; yo le inyecté toda mi leche en el fondo de su concha.

Paró, respiró hondo y se deslizó sobre mí, me besó en la boca y me dijo: - Ahora entiendo...

Nos tendimos los tres en la cama, tomamos un whisky, sorbo a sorbo, mientras fumábamos despaciosamente.

Luego de un rato, Vicky comenzó a acariciarme la pija, a pajearme; después se puso en cuatro entre mis piernas y se introdujo la verga en la boca, despacio, suavemente, todo lo que podía, y levantaba la cabeza succionándomela hasta llegar a la cabezota, repitiendo los movimientos.

Lore se puso detrás de mi sobrina, le abrió las nalgas y le empezó a chupar el culito y la conchita, metiéndole dedos, así estuvimos bastante tiempo, gozando, sin apuros, de vez en cuando Vicky levantaba más el culito y se concentraba en Lore, pajeándome a la vez.

Mi sobrina se levantó y dijo: - Carlos, ¿Me acompañás?

Lorena y yo la seguimos hasta el baño, una vez allí abrió su bolso, saco las enemas, se puso en cuatro ante la mirada llena de curiosidad de Lore, le metí la cánula de un pomo en el hoyo y fui apretando de a poco mientras le masajeaba la conchita, ella levantaba el culito y decía:-Siiii..........., así ...

Terminé de inyectarle la enema, se sentó en el sanitario y con Lore salimos.

Mientras esperábamos afuera del baño, Lorena arrodillada me chupaba la pija.

- Ya está Carlos.

Entré al baño y repetimos con la segunda enema.

Afuera esperaba Lore para seguir mamándomela.

Vicky salió del baño, se arrodilló detrás de Lorena que me la estaba chupando, y mientras la besaba en el cuello, le amasaba las tetas y la manoseaba. Después de unos minutos, saqué la pija de la boca de Lore y les dije:- Vamos.

Se pusieron de pie y me siguieron hasta la cama.

Vicky, mi sorprendente sobrinita, sacó de su bolso el dildo y el pomo de gel, untó su hoyo y el dildo, se puso en cuclillas metiéndoselo en el culito. Cuando lo tuvo todo adentro (sólo sobresalía la ancha base), se paró despacio y se sentó en el borde de la cama con el juguete enterrado, me paré delante, me agarró la pija, me pajeó y empezó a mamármela, Lore se sentó a su lado dándome unas mamadas de vez en cuando, pasándose la cabezota por los pezones de sus grandes tetas, para colocarse luego detrás de Vicky, y arrodillada en la cama pasó sus manos por delante amasándole las tetas y besándola en el cuello.

Mi sobrina era todo calentura y placer, me chupaba la pija como si quisiera ordeñarme la leche, se movía sobre el dildo, estiraba la mano hacia atrás y le tocaba la concha a Lorena.

Un rato después, dejó de chupármela, giró la cabeza hacia atrás y se dieron un beso de lengua con Lore.

Vicky se puso de pie despacio, agarrándose de mi, quedó inclinada y Lorena suavemente le sacó el dildo del culito, subió a la cama, se puso en cuatro, Lore le untó el hoyo con gel, me untó la pija lentamente y me pajeó un poco.

Me coloqué detrás de mi sobrina, su amiga le abrió las nalgas ofreciéndome un palpitante hoyo semiabierto, apoyé la cabezota en la entrada del hoyo y le dije: - Vicky, ahora como vos sabés…

Empujó hacia atrás y yo hacia adelante, le entró la cabezota morada, paró un poco, y volvió a empujar, la agarré de las caderas empujando hacia adelante, la verga se deslizaba suavemente en la tripa que se abría de a poco, cuando tuve la mitad de la pija metida en la tripa de mi sobrina, empecé a bombearla lentamente, ella suspiraba respirando profundo, Lorena le daba nalgadas para que relaje el ano mientras miraba con atención como Vicky se tragaba la pija por el culo, poco a poco le fue entrando hasta el final del tronco y, allí me detuve.

Sentía la presión de la tripa en la cabezota, la bombeaba lentamente, con movimientos cortos y suaves, ella movía el culo circularmente empujando hacia atrás, respirando afónicamente con un sonido algo así como: Ahhh...fsss...

Lore se colocó debajo de ella para hacer un 69, yo culeaba a mi sobrina, mientras las dos se chupaban las conchas y se lamían el clítoris, Lore de vez en cuando me lamía los huevos que colgaban sobre la concha de Vicky, así pasaron varios minutos de modo que la tripa de mi sobrina se dilataba más.

Cuando sentí que la verga se movía más libremente, se la saqué para untar más gel, después se la enterré casi de un golpe en eso que parecía un túnel oscuro, Vicky pegó algo así como un alarido, ronco, lastimero, me quedé adentro, en el fondo, la saqué un poco y se la volví a meter, allí gimió en un quejido. Comencé a bombearla con más rapidez.

- Aggggg....ahhh... aggggg .......ahhhhhh............ Eran los sonidos que salían de la garganta de mi sobrina, mientras la culeaba fuerte.

Ella sabía lo que venía, por eso movía el culito como queriendo retenerme adentro de su tripa.

A todo esto, Lorena había salido de debajo de Vicky y se masturbaba

Saqué la verga otra vez, la embadurne con gel y se la enterré de un golpe, ensartándola.

- Noooooooooo..... ahhh.............mmm...........

Alternadamente la culeaba fuerte, la sacaba y la ensartaba, el culito de mi sobrina estaba como partido, se tragaba la pija toda entera, se la comía, Vicky gritaba, gemía, gruñía.

- Carlos, quedate adentro.

La metí al fondo y, allí me quedé, Vicky movía el culito en círculos apretándose contra mi, y en un alarido inacabable, tuvo un tremendo orgasmo mientras yo le llenaba el culo de leche espesa y caliente.

Se desplomó en la cama.

Me recosté.

Lorena se frotaba enérgicamente el clítoris, hasta tener una larga acabada.

Unos dos días después, nos volvimos a juntar, esta vez le quería dar una buena culeada a Lorena.

Ella ocupó el lugar de Vicky en el auto, y mi sobrina atrás.

En el camino hizo lo mismo que había visto, me amasó la pija, la sacó y me la chupaba cuando podía, Vicky se acariciaba la concha en el asiento trasero, las dos vestían cortos vestidos de tela liviana.

En el parque hice el consabido alto, y allí Lorena se montó en mi verga apoyada en el volante del automóvil, acabando luego de varias cogidas.

Llegamos al motel, allí manosee a mi sobrina que se retorcía de la calentura, estaba tan caliente que rápidamente se puso de rodillas, me manoteo la pija y se la metió en la boca, chupándomela casi con desesperación.

Lorena se desnudó, se puso detrás de Vicky y empezó a manosearla.

Me fui desnudando, lo mismo hizo Lore y luego la ayudó a Vicky. Lore se tiro en el suelo y metió la cabeza entre las piernas de mi sobrina, mientras mi sobrinita me mamaba la verga, ella le chupaba la conchita, así Vicky tuvo un lento y prolongado orgasmo con un intenso final, en el que me chupó la pija como si quisiera arrancármela.

Fuimos a la cama, hicimos un 69 con Lorena, que la puso muy, demasiado excitada, con la ara mojada por los jugos, dije: - Lore, vamos a prepararnos.

- Ok Carlos.

Nos dirigimos al baño seguidos por Vicky, Lorena se puso en cuatro y le chupe mucho el hoyo, lo tenía dilatado por la calentura y por las enculadas, mi lengua penetraba un poco. Mi sobrina preparó un pomo de enema, me aparté y se la metió en el culo, la cánula entró muy bien y un poco del pomo, apretó, Lore respiraba profundo, la dejamos para que use el sanitario. Afuera Vicky me mamaba la verga. Repetimos con el otro pomo.

Una vez lista, fuimos a la cama, mi sobrina le unto el hoyo con gel, untó el dildo y se lo dio, Lore se puso en cuclillas y se lo metió en el culo sin demasiados problemas, luego se sentó en el borde de la cama y como siempre me chuparon la pija un rato.

Después Lorena se puso de pié, se sacó el dildo y se puso en cuatro en la cama, me coloqué detrás, Vicky le abrió las nalgas, un hoyo abierto y palpitante esperaba la ensartada, mi sobrina me puso gel en la verga, la arrimé al hoyo y empujé.

Le entró casi la mitad.

- Ahhhhhh ...., si .....

La agarré de la cintura y empujé más, allí un gemido apagado, le entraba bien, la empecé a culear entre exclamaciones de placer de Lorena que empujaba para atrás moviendo el culo. La culeada era violenta, ese culo estaba acostumbrado, la saqué y la ensarté varias veces.

- ¡Hijo de puta !, me haces doler, me gusta dame más, así ...

La tripa de Lorena sí que era un túnel, mi verga era una viga que entraba y salía, hasta que me quedé en el fondo, ella movía el culo en redondo.

- Siento tu cabezota, dame la leche papi …

Vicky le masajeaba el clítoris, Lore se pegó a mi con toda la verga adentro, de repente gritó ¡Dame!, la culee violentamente llenándole el culo de leche, mientras se estremecía en un orgasmo extenuante.

Se quedó quieta unos segundos, y cayó boca abajo sobre la cama.

Me levanté para ir al baño a higienizarme, Vicky me siguió y se ocupó de lavarme muy bien la pija mientras yo la manoseaba, luego se sentó sobre la tapa del sanitario, levantó las piernas, y se abrió la conchita ofreciéndomela, me arrodillé para chupársela, le metía dedos mientras le lamía el clítoris, también dedo en el hoyo, así acabó apretándome la cabeza con las piernas tan fuerte que por poco me quiebra el cuello. Me puse de pie, mi sobrina se sentó, empezó ha acariciarme la pija y ha chupármela, seguimos en la cama, donde Lorena yacía boca abajo, con una nueva erección le di unas fuertes cojidas a Vicky, tenía la verga lista otra vez.

Le abrí el culo a Lore, tenía el hoyo casi abierto sucio de leche, me eché sobre ella, metí la verga en la zanja buscándole el ano y empujé, le entró fácil todo lo que se podía en esa posición, ella murmuraba: - Mmmmmmmm.... papi ...........

Estuvimos así un tiempo, luego se la saqué, se puso en cuatro y se la enterré.

- Si......., así .......... dámela toda......

Con cada golpe de pija, la carne del culo le vibraba, la tripa de Lorena era una boca insaciable que se comía toda mi verga. Se la saqué.

- Ponete boca arriba.

Se puso boca arriba, le levanté las piernas, ellas se las agarró con los brazos, así quedó expuesto el hoyo abierto, me coloqué encima y la enculé, le entró pero apretada, se quejó de dolor, frunciendo la boca y cerrando los ojos, yo la sentía más, la tripa más estrecha me apretaba la cabezota y el tronco. Abrió los ojos, se pasó la lengua por los labios en señal de calentura, la bese, lengua con lengua, mientras tenía toda la verga adentro de ese hermoso culo.

Así la culeé lentamente, hasta un final explosivo cuando acabamos los dos por segunda vez.

En el camino de regreso, Lorena le dijo a Vicky: - Lo tenías escondido ¿eh?.

- ¿A quien?, ¿A mi tío?.

- ¡¿Tu tío?!.

Yo me hacia el distraído.

Vicky se puso colorada:

- Y...., si....

- ¡Con razón!, ustedes son dos degenerados...

- ¿Acaso no te gusta?, pregunté.

- Me recalienta, dijo Lorena metiéndose una mano en la entrepierna mientras Vicky la miraba con deseo, Lore abrió las piernas mostrándole la concha, mi sobrina pasó atrás. Mientras yo conducía, escuchaba los gemidos de placer de mis dos putas que se estaban satisfaciendo mutuamente.