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Variedad
de uva blanca originaria de España, en la zona de Andalucía y concretamente
en el Condado de Huelva, es difícil encontrarla fuera de la Península
Ibérica debido a las condiciones que necesita para crecer. Se dice que su nombre viene del árabe, Salem, que significa
paz y se usa como saludo y signo de cortesía. Resistió a la plaga de
filoxera de 1908 que invadió la zona, y actualmente ocupa el 90% de la
superficie de viñedo de la Denominación de Origen Condado de Huelva.
Presente también en Sevilla aunque en raras ocasiones traspasa las barreras
de Huelva y Sevilla.
Se desarrolla en las llanuras de Huelva en suelos pobres y neutros, donde
las heladas no son una preocupación, y donde debido a su buena fertilidad
presenta rendimientos muy altos tanto por hectárea en
uvas como
en mosto, siendo por otro lado un factor negativo desde el punto de vista de
la calidad de los mostos obtenidos. No suele ser atacado por el oídio, pero
en vendimias tardía puede haber problemas de botrytis. Es
una
cepa vigorosa que tiene un porte semirastrero. Muy resistente a la sequía,
se adapta a terrenos poco fértiles. Se pueden aplicar podas muy cortas con
producciones aceptables. Resulta algo sensible a botrytis.
De fertilidad elevada sus racimos son grandes y muy compactos,
con
bayas de forma esférica, de tamaño mediano a grande, olor
amarillo-verdoso y sabores vegetales. Produce vinos
poco alcohólicos de color amarillo pálido, poco aromáticos
acidez media-alta, vinos muy ligeros en boca que dejan un ligero
tono amargo. Los vinos obtenidos son ligeros, cortos en
aromas, con recuerdos vegetales, frutales y frescos. Su
vocación es ser empleada para la elaboración de vinos generosos,
aunque no alcanza la nobleza de la variedad Pa|omino. Actualmente se está
empleando en la elaboración de vinos jóvenes de muy poca
graduación y
acidez media-alta que resultan agradables al paladar.
Es de difícil elaboración, con tendencia a una rápida
oxidación,
y da lugar a vinos ligeros algo neutros. Los vinos
obtenidos son ligeros, de un color amarillo pajizo con aromas vegetales y la
acidez un poco alta, dejando un regusto amargo final en su paso por
boca. Se utiliza tanto para elaborar vinos secos, como
espumosos o finos y amontillados. Evoluciona
rápidamente en los procesos de
crianza biológica, por lo que sus mejores cualidades se desarrollan en
la elaboración de vinos envejecidos por el procedimiento físico-químico
dando productos muy armoniosos, en los que los aromas de la crianza se
enlazan con la plenitud de sabores que presentan. Con ella se elaboran los vinos blancos del Condado de
Huelva, vinos frutosos, minerales, frescos y secos que con una temperatura
de servicio de entre 6 y 9 grados centígrados. Esta
uva es tan versátil que da lugar a estos frescos y se puede aprovechar en
soleras, como las de
Jerez, para la elaboración de generosos. Conocida también
con los nombres de Rebazo o Zalemo. |