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El té verde
(chino tradicional: 綠茶, chino simplificado: 绿茶) es un tipo de té
de
Camellia sinensis que ha tenido una mínima oxidación durante su procesado.
El té verde es el té que al no estar fermentado conserva intactos los
componentes vitamínicos,
antioxidantes y medicinales existentes en las
hojas. El sabor del té verde es suave y delicado, pero posee un cuerpo
inconfundible, uno siente que realmente está paladeando la esencia de la
planta.
Existen distintas variedades de té verde que responden a un método
particular de procesado o incluso a la apariencia externa del producto
final, pero todos provienen de la misma planta
Camellia sinensis.
Los componentes del té verde presuntamente acumulan un buen número de
cualidades positivas: combaten numerosos tipos de cáncer, evitan
enfermedades cardiovasculares disminuyendo los riesgos de infarto, mejoran
las mucosas y la piel, ayudan a adelgazar, potencian el sistema
inmunológico, combaten los
radicales libres e incluso previenen la caries.
En el té verde se han identificado más de 300 ingredientes activos, veamos
brevemente en qué consiste cada uno de ellos :
El té verde no está fermentado, a diferencia del
té
negro. Las hojas se recogen frescas. Después de someterse a la
torrefacción, se prensan, enrollan, trituran y se secan. El té verde
supone entre una cuarta y una quinta parte del total de té producido
mundialmente. Los principales países productores de té verde son China,
Japón y Vietnam.
Recientemente se ha hecho más popular en Occidente, que tradicionalmente
toma
té negro.
Los chinos son los primeros en descubrir el té, y en China se encuentran
la mayoría de variedades de té. El té ha sido utilizado como bebida
medicinal para promover la salud en mente y cuerpo durante cinco milenios.
La más remota referencia al té como una ayuda de la salud es de 2737 a. C.
El té era una costosa bebida en la antigua China. Su uso fue limitado a
los segmentos opulentos de la población. Solamente en la dinastía Ming
después de la caída del imperio mongol, la toma de té se extendió a la
plebe. Cuando China fue la potencia naval del mundo (1405-1433), el té
estuvo entre las provisiones indispensables de los marineros. La cantidad
de
vitamina C en la bebida de té consumida por los navegantes en ese
tiempo era suficiente para prevenir el escorbuto, el cual mataría a muchos
marinos europeos más de 100 años después.
Las mejores variedades se elaboran aprovechando solo las dos primeras
hojas del brote. Para evitar la fermentación de la hoja, es decir su
oxidación debido a la fermentación, las hojas se someten un instante al
calor de vapor, o directamente son enrolladas y puestas a secar.
Las características que indican la buena calidad son: un olor fresco, un
color verde y no pardo, un brillo apagado, y que estén secas y rígidas.
Además de sus poderosas virtudes terapeúticas, tiene muy poca
teína, entre
8 y 16 miligramos por
taza frente a los más de 200 mg de un
café expresso, por lo que puede disfrutarse de sus
propiedades
antioxidantes, entre la mañana y la tarde sin perder el sueño.
Elaboración
La elaboración se inicia al dejar secar las hojas recién cogidas, a las
que después se aplica un tratamiento de calor para detener la fermentación
u oxidación que provocaría la descomposición de la hoja. En China aún se
siguen los métodos manuales tradicionales en muchos casos, sobre todo en
la elaboración de los tés más refinados, aunque algunas empresas han
introducido un proceso mecanizado. En el método tradicional se extiende
una capa fina de hojas verdes frescas sobre bandejas de bambú y se dejan
expuestas a la luz solar o al aire tibio durante 1 ó 2 horas. Entonces se
colocan las hojas, poco a poco, en recipientes de hierro calientes y se
remueven rápidamente con las manos, a fin de que se humedezcan, se
ablanden y comience así la evaporación de la humedad natural, algunos tés
verdes de China se hierven al vapor en lugar de seguir este proceso. Al
cabo de 4 ó 5 minutos se forman bolas con las hojas sobre mesas de bambú,
operación que se realiza en las grandes empresas y que tradicionalmente se
hacía con los pies. De nuevo, casi de inmediato, se colocan las bolas de
té en recipientes calientes, moviéndolas rápidamente antes de enrollarlas
una segunda vez o dejarlas secar. Una o dos horas después, las hojas
presentan su aspecto definitivo y han adoptado un color verde apagado. Por
último se tamizan para separarlas por tamaños.
En Japón, las hojas se hierven rápidamente al vapor en una cinta en
movimiento; así quedan blandas y flexibles y resulta fácil enrollarlas. Se
dejan enfriar y se enrollan, retuercen y desecan repetidamente hasta que
se evapora toda la humedad. Una fase final de enrollado da forma a las
hojas antes del último período de desecación. Entonces se deja enfriar el
té antes de envasarlo al vacío para su posterior envío a minoristas. Casi
todas las manufacturas están mecanizadas, pero algunos tés japoneses se
elaboran a mano.
Componentes del té verde
El té
contiene varios tipos de
polifenoles pero los más abundantes son los
flavonoides. En un principio se pensó llamarlos vitamina P, pero su enorme
variedad impidió clasificarlos como una sola
vitamina. Se trata de nutrientes distintos a las
vitaminas y a los minerales entre cuyas funciones está la de
actuar como
antioxidantes, protegiendo a los tejidos del deterioro causado
por los
radicales libres.
Los principales
flavonoides presentes en el té pertenecen a un tipo de
sustancias conocidas genéricamente como
catequinas. Las cuatro principales
catequinas del té son : EC, ECG, EGC y EGCG. Diferentes investigaciones
han demostrado que las EGCG por si sola concentra el 32% de toda la
actividad
antioxidante del té verde. Las
catequinas del té verde son 100
veces más efectivas que la
vitamina C y 25 veces más potentes que la
vitamina E.
La acción antioxidante del té verde es la base de casi todas las
propiedades saludables :
(Ver
más de los polifenoles) Cafeina
Gran parte de la popularidad que el té ha disfrutado a lo largo de la
historia se debe a su efecto estimulante, el cual se traduce en un
incremento del estado de alerta, aliviando al mismo tiempo la fatiga. Su
contenido en cafeína es el causante principal de estos efectos. Otras
sustancias presentes de la misma familia son la
teofilina y la
teobromina.
La ingestión de
cafeína reduce los tiempos de reacción, incrementa el estado de alerta
y mejora la concentración mental. Entre sus efectos físicos figura una
estimulación de los jugos gástricos, de los riñones y de todo el
metabolismo general de modo que posiblemente ayude a eliminar toxinas. Su
estímulo sobre el músculo cardíaco y sobre todo el sistema respiratorio
generan un mayor aporte de oxígeno al cerebro y un mayor rendimiento
muscular. En
los últimos años la
cafeína ha sido motivo de creciente preocupación por
sus posibles efectos negativos sobre la salud, principalmente entre
quienes ingieren cantidades considerables. Entre los síntomas generados
por una excesiva ingesta de cafeína se pueden citar: diarreas, insomnio,
ansiedad, dolores de cabeza, irritabilidad y dolores agudos en el pecho. A quienes les preocupe el contenido cafeínico han de tener en cuenta : 1. El
café contiene más cafeína que el
té negro y éste a su vez, más que
el té verde. 2. Las bolsitas de té liberan un porcentaje significativamente mayor de
cafeína que el té en hojas. 3. Se puede recurrir al té verde descafeinado, aunque el proceso de
descafeinización siempre elimina un cierto porcentaje de
polifenoles y
otras sustancias benéficas Un consumo moderado de cafeína eleva el ritmo metabólico basal en un 10%,
es decir la energía necesaria para mantener el funcionamiento del cuerpo
se incrementa en dicho porcentaje. Quienes quieran perder peso, pueden
aumentar su desgaste de calorías sin realizar ejercicio físico. No
obstante esta ventaja desaparece si la bebida se toma con
azúcar.
Por otra parte, parece ser que los
polifenoles inhiben la actividad de la
enzima amilasa, lo cual podría provocar un ligero descenso en el apetito.
(Ver
más de la cafeína)
Vitaminas Los
polifenoles no son los únicos antioxidantes que contiene el té verde,
también presenta
vitamina A,
vitamina B2,
vitamina C y
carotenoides. La
vitamina A ejerce un efecto protector sobre las mucosas y protege al
sistema cardiovascular reduciendo la oxidación del
colesterol LDL,
causante de la arteriosclerosis. La
vitamina B2 ayuda a mantener una piel sana, así como el cabello y las
uñas, siendo muy beneficiosa paara la visión ya que alivia la fatiga
ocular. La
vitamina C protege del cáncer de la cavidad bucal, de esógago, estómago
y páncreas, al tiempo que evita la oxidación de las
vitaminas A y
E,
prolongando su efectividad La
vitamina E es también un potente antioxidante, que cumple la función de
proteger las membranas celulares del daño causado por los
radicales
libres. También se dice que reduce la incidencia de ciertos tipos de cáncer,
especialmente de pulmón, esófago y estómago.
Minerales Los minerales presentes en el té son realmente numerosos. Entre ellos está
el calcio, cromo, magnesio, manganeso, hierro, cobre, zinc, molibdeno,
sodio, fósforo, cobalto, estroncio, níquel, potasio, aluminio, flúor y
selenio. Mientras que las necesidades corporales de algunos de ellos están
normalmente cubiertas por la alimentación habitual, como es el sodio, el
calcio o el hierro, no ocurre lo mismo con otros como el manganeso o el
selenio, de los cuales es deficitaria una gran parte de la población y
cuya carencia puede originar trastornos crónicos. Una sola
taza de té verde contiene la cantidad de manganeso que el cuerpo
necesita diariamente. Lo mismo ocurre con el flúor, responsable tal vez de
los probados efectos benéficos que el té verde tiene sobre la dentadura,
por su notable protección contra la caries.
Aminoácidos El té verde contiene numerosos
aminoácidos (triptofano, glicina,
serina......) pero hay uno que es exclusivo del té verde: la teanina. En
la actualidad se están realizando diversas investigaciones sobre la
teanina, pues se dice que se ha demostrado que incrementa significativamente la
efectividad de diversas medicaciones contra el cáncer.
Variantes
Por su gran popularidad, el te verde cuenta con multitud de variantes.
Aquí están alugnas de las más importantes:
Tés verdes chinos
Los tés verdes chinos están entre los mejores que puedes probar. Las
principales provincias chinas que producen té verde son Anhwei, Chekiang y
Kiangsi y en menor medida Fukien, Kwangtung y Hunan.
Los tés verdes de China crecen de junio a diciembre. Los más tempranos son
generalmente los mejores, pero algunos tés verdes muy caros se recogen en
noviembre y diciembre.
En China se cultivan más de 12.500 variedades de té verde, de las cuales
sólo se exporta una pequeña fracción.
Se supone que el té tiene su origen en China, desde donde se extendió su
semilla, en su mayor parte sin intervención humana, al resto de lugares
donde ahora se cultiva.
La historia precisa del té verde chino (el
negro
proviene de un proceso relativamente nuevo) es difícil de seguir. Algunos
eruditos dicen que tiene unos 2.000 años, otros 2.500 e incluso 5.000
años. Hay varias razones para esta confusión. El ideograma chino para el
té, hasta hace poco, era el mismo que el utilizado para una
infusión de
hierbas de determinado cardo, lo que hacía difícil saber exactamente a qué
planta se estaba refiriendo el escritor. Otra razón es que a medida que se
sucedían las dinastías en el Trono del Dragón, eliminaban los registros
anteriores de un té particularmente excelente y literalmente re-escribían
la historia para hacer que su dinastía descubriera ese té. Además, en
algunos momentos de la historia de China hubo dos o más dinastías
reinantes o una dinastía mayor y otra menor coexistiendo, cada una de la
cual re-escribiría la historia del té o de un té específico para probar
que lo habían descubierto ellos. Los registros históricos sobre el té de
China se hicieron muy confusos. Lo único que se puede decir con seguridad
es que el arte de cultivar, procesar, preparar y beber té evolucionó en
China; cuándo, sin embargo, sigue siendo incierto.
El té primero se vaporiza durante menos de un minuto en grandes tinas,
para eliminar las enzimas que causan la oxidación.
Después es amasado a mano, apilado en pequeños montones y secado durante
unas diez horas, durante las cuales se giran constantemente.
Después se enrolla hasta el grado deseado.
Los tés verdes chinos pueden clasificarse en campestres,
Hoochows y Pingsueys. Los campestres comprenden todos excepto
los que vienen de los distritos adyacentes a las ciudades de Hoochow
y Pingsuey.
Se puede decir que hay miles de variedades de tés verdes chinos. Algunas
de ellas son conocidas en Occidente; de otras, simplemente, desconocemos
su existencia.
Esta provincia de Zhejiang es
la casa del más famoso de todos los tés Xi Hu Longjing, como también de
otros tés de alta calidad. Longjing: es el más conocido de los tés famosos
chinos, de Hangzhou, su traducción al español es Pozo del Dragón. La
falsificación del Longjing es muy común y mucho del té en el mercado es en
realidad producido en la Provincia de Sichuan, por lo que no es auténtico
Longjing.
Es un té popular,
originario de Zhejiang pero ahora crece en todo China, es sin duda una de
las variedades de té verde más consumidas en todo el mundo. Su origen se
remonta a la dinastía Tang, comprendida entre los años 618 y 907, aunque
fue en Taiwán donde más se lo empleó primeramente.
El té “pólvora” o gunpowder se llama así porque es enrollado en pequeñas
bolitas que recuerdan a la antigua pólvora.
No todos los pólvora se enrollan a mano. Los de más alta calidad sí son
enrollados a mano, pero los demás se enrollan a máquina, a no ser que la
mano de obra sea más barata que adquirir una máquina.
La diferencia en sabor es notable. Como el haber sido enrollado a mano
generalmente supone una mayor calidad, el sabor es mucho más sutil, en
absoluto áspero; tiene un primer sabor muy suave y un delicioso retrogusto
duradero. El enrollado a mano
tiene un aspecto más grisáceo y es de un tamaño menor, como una cabeza de
alfiler, ya que normalmente se compone de las tres primeras hojas. Cuanto
mayor es la calidad (y el precio), menor es el tamaño. El “Imperial
gunpowder” es el mayor. Cuanto mayor es el tamaño del rollo, menos
apretado está. Cuanto menos apretado, mayor es el tamaño de la hoja.
Cuanto mayor es la hoja, más baja es su posición en la rama y por tanto
más vieja es la hoja. Cuanto más vieja es la hoja, más áspero es el sabor,
y por tanto menos caro el té.
Los pólvora se conocen por sus distritos, por ejemplo Tienkai Gunpowders,
Moyune Gunpowders, Hunan Gunpowders, Fukien Gunpowders, etc.
El nombre chino para gunpowder es Siaou Chu (hoja pequeña), porque
normalmente se extiende toda la hoja durante la
infusión.
Aunque actualmente este
proceso de enrollado de las hojas se hace mediante maquinarias, los de
mayor calidad, y más buscados, se siguen enrollando manualmente. A la hora
de escogerlo, se recomienda inclinarse por las hojas más brillantes, ya
que eso delata su frescura.
Es la variedad más famosa de
té verde y su nombre significa 'Pozo del Dragón'. Es una bebida muy
tonificante, y conocida por su capacidad de mantener el espíritu lúcido,
quizás por eso es habitual de los monjes, que lo llevan utilizando durante
cientos de años para aclarar la mente y calmar los nervios.
Crece cerca del bello lago occidental de Hangzhou, provincia de Chekiang,
en las laderas de la cadena montañosa Tieh Mu, en la única verdadera
“plantación” de té de China. Gestionada por el gobierno, la Plantación de
Té de Lung Ching es un popular destino turístico. Es probablemente el té
más famoso de los tés verdes chinos
Las dos variedades más apreciadas son cultivadas en Formosa (Taiwán ) y
sobre todo la provincia China de Zheijiang.
Sus tés se describen como “meticulosamente manufacturados de los capullos
más jóvenes y las hojas más tiernas que brotan en primavera” aunque, por
supuesto, allí se recoge el té durante todo el año
Hay muchos grados de té Lung Ching, pero todos se distinguen por su
apariencia plana y suave, su color verde esmeralda, su aroma fresco y
fragante y su sabor maduro y ligeramente dulce.
Los chinos creían que el hogar natural de los dragones era el agua. Los
cinco ríos principales de China eran inicialmente los hogares de los cinco
dragones: Amarillo, Rojo, Azul, Blanco y Grande. El carácter chino para
'lluvia' consiste en los caracteres 'dragón' y 'nube', por lo tanto,
'dragón en una nube'. El té
del Pozo del Dragón es legendario. Los chinos creían que el hogar natural
de los dragones era el agua. Los cinco ríos principales de China eran
inicialmente los hogares de los cinco dragones: Amarillo, Rojo, Azul,
Blanco y Grande. El carácter chino para “lluvia” consiste en los
caracteres “dragón” y “nube”, por lo tanto, “dragón en una nube”.
Hace mucho tiempo, en el año 250 a.C., hubo una terrible sequía en China,
que duró durante años y años. Las cosechas se perdieron y la gente moría
de hambre. Un monje budista se arrodilló y rezó al Dragón durante muchos
días y muchas noches, de rodillas sobre una roca. Un día, manó agua de la
roca sobre la que estaba arrodillado. El monje y el resto del pueblo se
sintieron tan aliviados y agradecidos que el monje prometió nombrar a ese
lugar 'El Pozo del Dragón'. Eventualmente todas las plantaciones de té de
esa área tomaron el mismo nombre, y como la mayoría de los tés de China
reciben el nombre del lugar donde se cultivan, los tés que se recogen allí
se convirtieron en el té Lung Ching.
Té Hui Ming: así
nombrado en consonancia del Templo en Zhejiang.
Té Hua Ding: un té de
la ciudad de Tiantai nombrado así por un pico de las montañas Tiantai.
Té Qing Ding: un té de
Tian Mu, también conocido como Green Top.
Té Bi Luo Chun: un té
famoso chino, conocido como Green Snail Spring de Dong Ting. Así como
con la falsificación del "Lonºgjing", es común y mucho del té de mercado
con el nombre "Bi Luo Chun" sea hecho en Sichuan.
Té Rain Flower o "té
flor de la lluvia": un te de Nanjing.
Té Chun Mee:
originalmente un té de Jiangxi, luego creció en muchos lugares.
Té Gou Gu Nao: un bien
conocido té en China y depósito de numerosos premios nacionales.
Té Yun Wu: té conocido
como Cloud and Mist.
La provincia de Anhui es
hogar de tres famosos tés chino.
Un famoso té chino de Mount
Huangshan que aunque no sea propiamente un té aromatizado, esta
variedad produce una bebida con un ligero sabor a
albaricoque y con la fragancia de las magnolias, aunque éstas no
crezcan cerca de su zona de cultivo. Quizás los
melocotoneros que florecen sobre las colinas que rodean Huangshan en
la provincia de Anhui contribuyan a su sabor. Y quizás por eso se le
incluya entre los cinco tés más conocidos de China.
Los bebedores de té de
Huangshan tienen un dicho: la primera
taza es la más fragante, la segunda la más dulce y la tercera
la más fuerte.
Cosechado muy joven cuando
sólo hay un capullo y una única hoja que se desdobla, durante el procesado
sus hojas son de un verde amarillento, planas con una ligera curva, y
cubiertas de vello plateado. La cosecha Qingming (a comienzos de
abril) se vende como grado especial.
En todo el campo chino hay
leyendas que reflejan la tragedia de la vida en la antigua China, y hay
una unida a Huangshan Mao Feng. Un joven y una bella joven de una
plantación de té estaban enamorados, pero el tirano local la tomó como
concubina. Ella escapó, y se enteró de que el señor había matado a su
amante. Cuando encontró el cuerpo del muchacho en lo más profundo de las
montañas, lloró y lloró, hasta que se convirtió en lluvia, mientras el
cuerpo de su amado se convertía en arbusto de té. Por eso, dice la
leyenda, el área donde crece este té es nubosa y húmeda todo el año.
Té Da Fang: té de Mount
Huangshan,conocido como Big Square
Té Lu An Guapian: un
famoso té chino, conocido como Melon Seed.
Té Hou Kui: famoso té
chino, conocido como Monkey tea.
Té Tun Lu: té del
Distrito Tunxi.
Té Huo Qing: té de Jing County (Anhui), conocido como Fire Green.
Té Hyson: un té de
mediocre calidad de muchas provincias (de cosecha temprana).
Tés verdes japoneses
También en Japón hay muy buenos tés verdes, siendo la región de Uji la
principal productora actual de té.
El té verde (ryokucha) es tán ubicuo en Japón que es más común como "té" (ocha)
y aún como "té japonés" (nihoncha).
Los tipos de té se gradúan por su calidad y por las partes de la planta
usada. Hay grandes variaciones en precio y en calidad dentro de las
categorías, y hay muchas especialidades en té verde que caen fuera de este
espectro. Los mejores tés verdes de Japón son de Uji, región de Kioto.
Se considera el mejor té de hoja entera de Japón. Este té de color pálido,
con suave pero un excelente sabor, se debe tomar como todos los de mejor
calidad a una temperatura que oscile entre los 50 y 60 grados. Las hojas
de este té son protegidas del sol durante tres semanas antes de la
recolecta a principio de primavera.
Seleccionados de un grado de té verde conocido como tencha (天茶), el nombre
Gyokuro refiere al tono verde pálido de la
infusión. Las hojas crecen a la
sombra antes de la cosecha, consiguiendo un cambio en su aroma y sabor.
En la terminología del té se le considera muy dulce. Es muy, muy fragante
y esta fragancia se añade a la abrumadora calidad global de este magnífico
té verde japonés.
Puede consumirse acompañado únicamente de la mejor cocina japonesa, pero
con más frecuencia se toma solo.
Aconsejamos prepararlo y tomarlo con una persona querida o con un amigo
especial. Por supuesto, si se quiere impresionar a un cliente o al jefe, o
a cualquier otra persona importante, ésta es la mejor elección.
Un té verde en polvo de alta calidad usado en la ceremonia del té
japonesa. Matcha es también un popular té verde para helados y otras
delicatesens en Japón.
Éste es probablemente el mejor té verde del mundo. Sin embargo, no es un
té de hoja entera. Es un té pulverizado y debe prepararse según normas
exactas utilizando el método exacto para que muestre sus cualidades
profundas.
Es la variedad usada para la ceremonia japonesa del té, hecho a partir de
hojas Gyokuro. Presenta un aspecto muy diferente al resto, en polvo. Para
su elaboración las hojas de té se ponen al vapor, se secan y se muelen a
la piedra quedando como resultado un fino polvo de color verde intenso.
El té molido tiene su origen en la China de tiempos de la dinastía Song
(960-1279).
Origen
En el año 1191, el monje budista Eisai trajo el té molido al Japón, con la
introducción del budismo (Zen). Con el tiempo, el té molido fue
desapareciendo en la China, sin embargo arraigó en el Japón gracias a las
costumbres de los monasterios budistas. Más tarde, las clases altas de la
sociedad japonesa adoptaron este té, entre los siglos XIV y XVI.
Producción
La preparación del matcha comienza varias semanas antes de su
cosecha. Primero se cubren las plantas del té para ocultarlas del sol. De
esta forma se retrasa su crecimiento y se crea un color verde más oscuro
en las hojas. Con este proceso el té gana en
aminoácidos, creándose así un
té más dulce.
Tras la cosecha, las hojas se colocan en una superficie plana para su
secado. El resultado se llama "tencha" (碾茶). Se les retira el tallo y las
venas antes de molerlas hasta conseguir una textura de polvo fino como el
talco, de un verde intenso, conocido como "matcha".
Solo el "tencha" molido produce matcha. Otros tés molidos se
conocen como "konacha" (粉茶).
El sabor del matcha depende de sus
aminoácidos. Las mejores
calidades tienen un sabor más dulce y más intenso. Las variedades más
corrientes se obtienen de las últimas cosechas de la temporada.
Las regiones productoras del Matcha son Uji en Kioto, llamándose el
té de esta región "Ujicha", y Nishio en Aichi, llamándose en este
caso "Nishiocha".
Preparación
Antes de servirlo, se pasa el matcha por un
colador muy fino para eliminar los grómulos, ayudándose con una
espátula de madera.
En la ceremonia japonesa del té, el matcha colado se deposita
primero en un recipiente llamado "chaki".
Con una cucharilla especial de bambú llamada chashaku se
pone una medida (una
cucharadita) en el bol de té. Se añade un poco de agua no muy
caliente. A continuación, se agita la mezcla rápidamente con la brocha de
bambú llamada chasen hasta lograr una consistencia cremosa con
espuma en la superficie. Tradicionalmente, se sirve acompañado de un dulce
llamado wagashi.
Otras preparaciones
El "Usucha", o té ligero, se prepara con media
cucharadita de matcha y unos 75 ml de agua caliente, creándose un té
más ligero y algo más amargo.
Para el "Koicha", o té espeso, se emplea más matcha (hasta seis
cucharaditas en un
bol agua) y se remueve la mezcla más lentamente produciendo una mezcla
más espesa, sin espuma, y que resulta más dulce. El Koicha se sirve
principalmente en las ceremonias japonesas del té.
El matcha es un ingrediente de la repostería japonesa como el ya
mencionado wagashi, o el castella, manju, monaka y kakigori.
También se emplea para batidos de leche, helados, pudines y otros postres
occidentales.
Es muy rico en varias
vitaminas, incluyendo la
vitamina C.
El Matcha se utiliza exclusivamente en la Ceremonia japonesa del Té, el
Chanoyu.
Té
verde común japonés. Hecho de hojas expuestas directamente al sol.
Es una variedad de té verde muy común en Japón, aunque también se cultiva
en China. Hecho de hojas expuestas directamente al sol, entre sus
variedades destaca el tokujou que posee un delicado aroma a
arándanos. El Sencha es un
té con tres niveles de calidad: alto, medio y bajo.
Se fabrica de las dos hojas
tiernas superiores y los brotes para los grados alto y medio y desde el
tercio de la hoja superior para el grado bajo.
Sin embargo, el procesamiento
de estas hojas es lo más importante para conseguir un té de alto grado.
Debe hacerse con el mayor de los cuidados, paciencia y amor. Sin estos
atributos, se convierte en nada.
Se utiliza, principalmente,
para tomar con una buena comida japonesa.
“Sombra nocturna” es una
mezcla de Sencha verde y Sencha semi-negro. Es el único té de Japón
procesado tanto como té verde como como té semi-negro u
oolong
(utilizando el proceso japonés, que es diferente al chino).
Estos dos tés se mezclan en
las proporciones apropiadas para producir un suave y delicado té japonés
con cuerpo y un color más oscuro.
Recomendamos que se beba sólo
a partir de media tarde. Para obtener los mejores resultados, debe dejarse
en
infusión durante dos minutos a una temperatura del agua de 85-90ºC. La
hoja se puede utilizar hasta tres veces.
Mezcla de bancha y genmai (grano de arroz tostado).
Esta especialidad está hecha de té Bancha y granos de
arroz tostado, tiene un sabor que combina la dulzura del té y la nota
a caramelo del
arroz tostado que lo hace inconfundible. Gracias al bajo nivel de
teína propio del Bancha, esta infusión se puede consumir durante todo el
día.
El Genmaicha, cuya traducción literal sería “té de arroz completo”, es el
nombre que en Japón se da al té verde Bancha combinado con
arroz integral o semi-integral tostado (genmai). A veces se le llama
“té de palomitas de maíz” porque algunos granos de arroz estallan durante
el proceso de tostado y parecen palomitas. Este tipo de té era consumido
originalmente por los japoneses más pobres, ya que el arroz servía como
“relleno” y reducía el precio del té; hoy día lo beben todos los segmentos
de la sociedad. También es un clásico en los zendos, los templos
donde se practica el zen.
La proporción entre té y
arroz es importante; los tés Genmaicha más aromáticos tienen una mayor
cantidad de
arroz. El té puede prepararse con el agua a temperatura más alta
(70-80°C ) y durante más tiempo (3-4 minutos) que la mayoría de los tés
japoneses. Se puede repetir la infusión con el mismo té.
Su sabor es suave, dulce y agradable y combina el sabor fresco del té
verde con el sabor tostado del
arroz, y deja un suave retrogusto. La
infusión es de un ligero tono
amarillo. Puede tomarse caliente o helado.
El té Genmaicha es una fuente moderada de
vitamina B1 y contiene poca
teína al tener cada
taza menor proporción de té.
Kabusecha es té sencha donde las hojas crecieron en la sombra antes de
cosechar, pero no tanto como con el Gyokuru. Tiene un sabor más delicado
que Sencha.
El té Bancha, es otro popular
té japonés, elaborado con las hojas del té verde que se recogen al final
de la temporada, después de permanecer tres años en la propia planta. Al
recolectarlas finalizado este período se produce una pérdida de la
teína,
conservando sólo el 0,5 %, lo cual no lo convierte en excitante como el
té negro común, a pesar de
tener un sabor intenso. Té Sencha de 2ª
época de cosecha con el té rebrotado entre el verano y el otoño. Las hojas
son más largas que el Sencha y el sabor menos lleno.
Hay al menos 22 variedades dentro de este tipo de té.
El Bancha es un té muy común, basto y áspero. Está generalmente compuesto
de hojas de té de grado bajo, divididas en dos tipos: grande y pequeña.
Ninguna de las dos es adecuado para un paladar sofisticado. Normalmente se
sirve de forma gratuita en los restaurantes japoneses de las zonas
rurales. En general, y para
verlo en perspectiva comparándolo con el Gyokuro y el Sencha, el Bancha
es, como hemos dicho, de grado bajo, pero incluso en el té de baja calidad
hay un alto nivel. Puede haber un Bancha extra-seleccionado que resulte
muy, muy bueno. Sin embargo, no podrá compararse con un Sencha de baja
graduación. Un Sencha de alta graduación será de inferior calidad que un
Gyokuro de baja graduación, etc.
Elaboración del té Bancha
Tanto si tenemos hojas (Bancha) como ramitas (Kukicha) lo haremos hervir
entre dos y tres minutos a fuego lento, una cucharadita de las de postre
por cada taza de agua.
Lo dejaremos reposar entre 5 y 10 minutos y luego lo colaremos.
Para endulzar podemos añadir el endulzante natural que más nos guste o
convenga:
miel,
azúcar de caña,
melaza,
agave,
stevia, etc.
Podemos tomar de dos a tres
tazas
al día en el momento en que deseemos.
El Hojicha es un té verde japonés tostado completamente, con un sabor
suave y sin amargor.
Otros tés verdes
Té de Ceilán
Té verde de Darjeeling
Té verde de Vietnam
Té
de Assam
Preparación
Tradicionalmente, los tés verdes se preparan con agua por debajo del punto
de ebullición (de 80 a 90 °C), si es más pareciera que el té se pone
amargo. Beneficios a la
salud Sus beneficios
medicinales han sido descritos por más de un milenio. El Kissa Yojoki, o
Libro del Té, escrito por el prior Zen Eisai en 1191, describe como la
bebida de té verde da efecto positivo en los cinco órganos vitales,
especialmente el corazón. El libro discute sobre las cualidades
medicinales del té verde incluyendo el disipado de los efectos nocivos del
alcohol, actuando como estimulante, curando enfermedades de piel,
apagando la sed, eliminando indigestiones, curando el beriberi,
previniendo la fatiga, mejorando las funciones urinarias y del cerebro.
También en la Parte Uno explica las formas de las plantas de té, sus
flores y sus hojas, cubre cómo crecen las plantas y los procesos de sus
hojas. En la Parte Dos, el libro discute dosis específicas y métodos
requeridos para enfermedades individuales.
Propiedades Como
propiedad característica, en el té verde destaca una gran cantidad de
fluoruro el cual puede ayudar a endurecer huesos y dientes, y por lo
tanto, a reducir la caída de estos, según el estudio de una universidad
italiana (Lydia Ferrara, Domenico Montesanoa y Alfonso Senatore). Otra
propiedad característica del té verde es su efecto antioxidante al reducir
la actividad de los
radicales libres merced a una molécula llamada EGCG.
Además se ha comprobado que tiene potencial para la lucha contra el cáncer
de piel, estómago, esófago y colon así como poder para regular el azúcar
en sangre y los niveles de insulina. No obstante, suele consumirse en
infusión con una alta proporción de
azúcar, puesto que potencia su sabor; si en vez de azúcar se añade
miel, el sabor resultante no es tan intenso. Una alternativa es añadirle
azúcar de caña (o
integral), en vez de
azúcar refinado, puesto que es más nutritivo y respeta más el sabor
original del té verde que el
azúcar refinado (se nota sobre todo con los tés de mayor calidad, como
el gyokuro).
Preparación de una infusión de té verde
2/3 grs. (dos
cucharas de las de postre bien llenas por
taza de apr. 180 -220 ml) o quizá un poco más porque algunos no
pesan mucho, otros, en cambio sí (i.e. Gunpowder). Se añade agua caliente
de unos 85-90º, casi hirviendo, dejándolo reposar en
infusión durante un
tiempo muy limitado, es decir, 2-3 min. Pero se puede y se debería usar
más de una vez; en cada siguiente
infusión se deben añadir unas cuantas
hojas nuevas y aumentar el tiempo de
infusión 1 o 2 minutos. Con el tiempo
cada consumidor encontrará su tiempo y su medida. Hay que procurar no
dejar secar las hojas entre una y otra
infusión.
Se puede practicar lo que llamamos
infusión con azúcar precipitado:
infusionar con el
azúcar ya puesto junto a las hojas de té. o, en su caso, el té
flameado o flambé.
En la segunda
infusión (muy recomendable) se deja un poco más de tiempo.
Según se quiera un aroma más o menos intenso. Solo hay que tener en cuenta
que en la segunda
infusión las hojas deben de estar unos minutos más. Será
muy conveniente seguir las instrucciones de la etiqueta que acompaña los tés. Una segunda
infusión saldrá muy buena en la mayoría de los tés y
contiene menos o nada de
cafeína pero sí todo lo demás, particularmente los minerales. Por lo
tanto, ideal para personas susceptibles a desvelarse tomando
cafeína en horas vespertinas.
Para la gente que no le agrada el aroma inicial se recomienda un “lavado”.
Este consiste en echar un poco de agua caliente sobre las hojas y tirarlo
inmediatamente, también se denomina “escaldar”. Después se procede a la
infusión del té verde
Nota:
Pese a todas estas informaciones acerca de este producto, no existen
evidencias contrastadas acerca de la certeza de las mismas que estén basadas en
estudios rigurosos con métodos científicos por lo que deben considerarse
con la debida prudencia especialmente cuando se mencionan beneficios en la prevención
e incluso curación de graves enfermedades.
Atención: Si usted está enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a
su médico, solo el puede ofrecerle un diagnostico y un tratamiento adecuado
a su caso.
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