|
Muchas veces
nos hacemos un té, pero nunca nos preguntamos si lo estamos haciendo
correctamente, si fallamos en algún punto, o bien si podríamos mejorar el
gusto de nuestro té. Existen algunas reglas básicas para preparar un buen
té, primeramente hay que empezar por tener buen producto y un agua de buena
calidad, es muy importante que sea agua embotellada purificada o de
manantial. Así mismo, se recomienda respetar los tiempos de
infusión y no
mantener el té mucho rato en la
taza o tetera.
Es muy importante también la conservación del té ya que es recomendable
conservar el té en recipientes cerrados y en lugares secos, protegidos de
fuentes de humedad. El contacto prolongado al aire del té provoca su
oxidación reduciendo así la intensidad de los aromas.
En muchos casos, si no se respetan estas reglas, el té resultará
amargo, de todas formas como cualquier alimento, lo más importante es la
calidad del producto, y luego todas las reglas.
Cómo preparar el té
Utiliza siempre que se pueda agua fresca o embotellada. La calidad del
agua es importante para el sabor del té.
Antes de poner el té en la tetera, calentarla vertiendo en su interior una
taza de agua caliente y moviendo ligeramente para que llegue a todos los
rincones. Volcar ese agua y comienza a preparar el té.
Para preparar un té con un sabor puro, es importante no utilizar
detergentes para lavar la tetera. Por eso siempre va bien
desinfectarla con agua caliente antes de utilizarla. Además, esa medida
ayudará a que el té conserve su temperatura en los fríos días de invierno.
Las hojas de
té verde y del
oolong pueden utilizarse varias veces, dependiendo del té que hayas
comprado. Por eso pueden ser un poco más caros.
A
continuación se sugieren las temperaturas correctas para el agua, pero
siempre conviene experimentar teniendo que cuenta que a distintas
temperaturas se producen distintos niveles de oxidación.
En la tabla siguiente se indican algunos tiempos de
infusión según la
variedad y tipo de té.
|
Variedad |
Tipo |
País
de origen |
Tiempo de infusión |
Aliño |
Características |
|
Darjeeling |
Té negro |
India |
3-5
minutos |
Solo o
con
leche |
Delicado, sabor ligeramente astringente |
|
Assam |
Té negro |
India |
3-5
minutos |
Solo o
con
leche |
Con
cuerpo, de sabor rico, suave y malteado |
|
Ceilán
mezcla |
Té negro |
Sri
Lanka (Ceilán) |
3-5
minutos |
Solo o
con
leche |
Tonificante, sabor pleno con un color brillante |
|
Kenia |
Té negro |
Kenia |
2-4
minutos |
Solo o
con
leche |
Un té
fuerte con un sabor tonificante |
|
Earl
Grey |
Té negro |
China o
China-Darjeeling |
4-5
minutos |
Solo o
con
limón |
Aromatizado con aceite natural de
bergamota |
|
Lapsang
Souchong |
Té negro |
China |
3-5
minutos |
Solo |
Aroma y
sabor ahumado |
|
China
Oolong |
Oolong |
China |
5-7
minutos |
Solo |
Sabor
sutil, delicado y ligero |
|
Bancha |
Té verde |
Japón |
3
minutos |
Solo |
Sabor
agradable, anti-oxidante |
El agua para preparar el té
La calidad del aspecto y el sabor de una taza de té se ve afectada por el
agua utilizada en la
infusión. Hoy la mayoría de las personas utilizan el
agua del grifo pero lamentablemente el contenido mineral y los componentes
adicionales, como el cloro, pueden echar a perder la
infusión. A veces es
difícil reconocer una buena agua bebiéndola fría, en cambio una vez
llevada a la temperatura necesaria para la
infusión, aparecen ciertos
defectos que, por supuesto, perjudicarán la calidad del té. Si el agua del
grifo no es satisfactoria, no hay que dudar en preparar el té con agua
mineral. La
leche para el té
La costumbre de añadir
leche al té se extendió por toda Gran Bretaña a finales del S XVII,
desde donde viajó a las colonias inglesas. En la actualidad, casi todas
las mezclas destinadas al mercado británico están concebidas para tomarse
con
leche. A pesar de que la adición de leche a una taza de té es una
simple cuestión de gusto personal, cabe tener presente que la leche
estropea el sabor de algunos tés, especialmente los
blancos,
verdes,
oolongs, la mayoría de
tés negros de China (con la excepción de Yunnan), los
darjeelings de primera cosecha, los tés aromatizados y algunos
tés
negros ligeros.
En cuanto a la cuestión de qué debe servirse primero en la
taza, la
tradición insiste en que debe ser la
leche, para reducir el riesgo de que se quiebre la
porcelana al verter el té caliente. Además es cierto que al
verter el té sobre la
leche, se mezclan mejor. Según el criterio científico oficial, es
preferible poner antes la
leche en la
taza, porque así enfría el primer té que se incorpora y se
reduce el riesgo de escaldar la
leche, lo que podría producir un sabor desagradable. En cambio, otras
personas prefieren añadir la
leche después, pues así resulta más fácil conseguir las proporciones
deseadas. En cualquier caso no existen normas estrictas.
El azúcar para el té
Los especialistas recomiendan beber el té sin
azúcar, pues enmascara el sabor de la
infusión. No obstante son muchos
los que siguen añadiendo una o dos
cucharaditas. Mejor si se trata de
azúcar de caña en vez del
blanco, más ecológico y saludable.
Adquisición y conservación del té
Es conveniente ver el té antes de comprar. Las hojas secas deben presentar
un aspecto agradable y uniforme, con partículas del mismo tamaño. Los tés
de calidad nunca producen infusiones turbias o de tono mate.
La elección individual del té a comprar, debe basarse exclusivamente en
las preferencias y gustos personales. Aquellos que prefieran un té muy
ligero, bajo en
cafeína y con un sabor suave optarán por los tés
oolongs o
blancos. Para aquellos que aprecian las cualidades refrescantes y
aromáticas del
té verde, son ideales los
tés verdes de China y
Japón. Y los aficionados al
té negro serán capaces de percibir las diferencias entre la sutil
ligereza de los tés de hoja entera de China, las infusiones más oscuras y
fuertes de los tés de hojas rotas y los tés CTC, consistentes y de
infusión rápida.
Al comprar el té, el consumidor debe conocer la terminología de la
graduación a fin de poder elegir el mejor té de una zona o de una
plantación concreta.
Una vez comprado el té, es primordial saber conservarlo. Debe guardarse en
una caja hermética que no sea de vidrio puesto que le afecta la luz y en
un lugar seco y fresco, alejado de fuertes olores, ya que el té absorbe
los aromas con gran facilidad.
La calidad del té en bolsitas ha mejorado en algunos casos durante los
últimos años. No obstante par el experto producen una
infusión de calidad
mediocre. Por otro lado algunas compañías confeccionan bolsitas con tés
puros de gran calidad, conscientes de la demanda existente dada la
comodidad de las bolsitas.
Los inconvenientes de las bolsitas de té :
-
proporciona
una
infusión más rápida y fuerte, pero sin la sutileza y calidad del té de
hoja suelta
-
pueden
liberar rápidamente demasiado
tanino y la
infusión resulta áspera
-
pierden su
aroma y calidad con mayor rapidez que el té de hoja suelta : este último
se conserva hasta 2 años y las bolsitas solo de 4 a 6 meses.
Dado que las
bolsitas de té proporcionan un
infusión de peor calidad que el té de hojas
sueltas, es mejor relegar las bolsitas para las ocasiones de emergencia o
para aquellas personas que no aprecian la diferencia entre un té corriente
y un té de calidad.
Utensilios del té
La bebida del te ha desarrollado utensilios propios para sus necesidades:
tazas, teteras, cajas de almacenamientos, elementos rituales, etc. El
mundo del te lleva asociado todo un mundo de detalles y complementos que
han ido evolucionando con el tiempo y el concepto de las ceremonias del te
así como los distintos países donde se ha ido introduciendo.
Estos son algunos de los objetos más habituales asociados al té:
-
Cajas de té
-
Tazas de té
-
Teteras
El té es un
producto vivo, orgánico, y como tal, delicado. Si a ello le añadimos que
su disfrute es un sutil placer de los sentidos, tanto más motivo para
procurar conservarlo con todas sus cualidades organolépticas y más
particularmente de aroma y sabor.
El té ha de almacenarse en un lugar fresco, seco y oscuro, preferentemente
en una lata o bote opaco y hermético. Por ello las cajas de té suelen ser
de madera o metálicas, y no estar nunca expuestas a la luz directa del
sol, que pudiera calentar el recipiente alterando las propiedades del
contenido. El
té verde es el más delicado debido a su proceso de elaboración. Aunque
se almacene correctamente, sus cualidades sólo permanecerán inalteradas
durante semanas y no meses. Para alargar lo más posible su plena riqueza y
frescura lo mejor es conservarlo en la nevera o incluso el congelador,
siempre teniendo mucho cuidado de que el recipiente en el que se conserve
sea absolutamente hermético, ya que si dejamos que entre aire del
congelador, introducirá agua en nuestro té, echándolo a perder y
quemándolo.
Las tazas de
te y cuencos usados en las distintas ceremonias y tradiciones toman como
materiales para su elaboración principalmente el barro, la arcilla y la
cerámica. Aquí hay algunas de las técnicas y modelos más usados:
El Zhong, es un tipo de cuenco usado en tradicionalmente en las
casas de té chinas. El Zhong se caracteriza por contar con una tapa que
permite filtrar las hojas.
El Raku es una técnica tradicional oriental de elaboración de
cerámica utilitaria. Se cree que es originaria de Corea, sin embargo es en
Japón donde ha florecido y encantado a todos los que tienen contacto con
ella. Desde finales del siglo XVI el rakú atrajo a los maestros del té,
influidos por la filosofía budista zen, quienes sintieron un placer
singular en este retorno consciente al directo y primitivo tratamiento de
la arcilla. Durante la ceremonia del té los participantes bebían la
infusión en vasijas fabricadas por ellos mismos. La palabra raku significa
tranquilidad, pero también 'diversión' o 'felicidad'.
Los cuencos de arcilla Yi Xing han sido elaborados por maestros
artesanos de la localidad que les da nombre. Este conocimiento se
transmite de generación en generación para poder conseguir la densidad,
grano liso y sedoso que lo hacen único.
En los
orígenes de la historia china del té, las hojas se hervían en agua dentro
de cazos destapados. Pero durante la dinastía Ming, la moda de dejar las
hojas en
infusión en agua caliente originó la necesidad de un recipiente
cubierto. En China durante siglos se habían usado unas jarras similares a
las modernas teteras que posteriormente se adaptaron para el té.
El concepto de tetera fue evolucionando, primero pequeñas y redondeadas
con el pitorro ancho, se importaban de China. En el S XVII los artesanos
británicos empezaron a fabricar la
porcelana. Con el paso del tiempo el tamaño y forma de las
teteras ha ido cambiando según los gustos y las modas. Al principio se
seguía la tradición china de utilizar símbolos y criaturas mitológicas.
Más tarde se impusieron las formas dieciochescas de estilo neoclásico o
rococó y en el S XIX los recargados artículos victorianos.
Hoy en día existen teteras de cualquier tamaño, aspecto y forma
imaginables; con o sin infusores, grandes o pequeñas, sencillas,
practicas, decoradas.
Las teteras tradicionales no suelen incluir su propio filtro. En el
mercado existen múltiples filtros para cualquier tipo de tetera o taza: de
malla, acero inoxidable, bolsitas de muselina, filtros de algodón, etc.
Las tazas con filtro o Tisaneras son ideales para preparar un té
individual. Se basa en la taza china para infusiones o Guywan.
Las teteras
de hierro cuentan con una amplia historia a sus espaldas. Como era de
esperar, fueron concebidas en China, pero es en Japón donde más acogida
han tenido. Si bien estéticamente no son tan bonitas como las teteras de
porcelana, son muy prácticas en otros sentidos y es por esto que se las
utiliza tan a menudo dentro de los accesorios del té.
Las teteras de hierro son tratadas con químicos especiales para eliminar
las impurezas propias de dicho mineral. Pero luego, en el momento de su
uso, pequeñas cantidades de hierro se van desplazando hacia el agua
utilizada para fortalecer su constitución de propiedades.
Lo más normal es que las teteras de hierro empleadas para el hervor del
agua sean de gran tamaño, mientras que las pequeñas sólo se emplean para
preservar el té al calor y para servirlo. Además, estas teteras tienen un
significado especial que va más allá del té: simbolizan la unión del mundo
y la fuerza.
La tetera Yixing es uno de los tipos de teteras más conocidos y
afamados que existen dentro de toda China. Su manufactura, producida de
manera artesanal y con barro proveniente de la ciudad con el mismo nombre,
situada en la región de Jiangsu, la hacen ser una de las más distintivas
del mundo entero.
De hecho, la producción de este tipo de teteras data de varios siglos
atrás, más precisamente de la Dinastia Sung (960-1279). Pero recién en el
siglo XIX comenzaron a hacerse más populares en toda Europa, que jamás
pudo lograr una imitación adecuada por carecer del afamado barro morado de
la zona de Yixing.
La tetera de Yixing, al estar fabricada en dicho barro, tiene una gran
capacidad de absorción del té en sucesivas preparaciones. Y por esto mismo
es que se recomienda simplemente enjuagarla con agua, sin usar
detergente o limpiadores químicos. Para que tomen una idea del poder
absorbente que tiene esta tetera, se dice que con el paso de los años se
puede preparar un buen té en ella con tan sólo calentar un poco de agua
dentro. Las
teteras árabes son otra de las variedades de teteras que se pueden
conseguir actualmente en el vasto mundo de los accesorios del té. Propias
de la cultura musulmana, sobre todo de Marruecos, estas teteras difieren
de las hechas en
porcelana y también del estilo de lejano oriente, en su
construcción.
Pensadas para beber el té moruno, ese
té verde con
menta que se toma muy a menudo en varios países arábicos, estas
teteras tienen una notable diferencia con respecto a las de países más
tradicionales en esto de los accesorios del té como China, Inglaterra o
Japón. En
primer lugar, las teteras árabes son construidas en acero y no en
porcelana. A ellas se le han añadido históricamente diversos
arreglos, dibujos, relieves y labrados para que se vean mejor. E incluso
también existen algunas que incorporan vidrio en su interior y en el
exterior, dándole una apariencia bastante más interesante.
El samovar (en ruso: самовар) es un recipiente metálico en
forma de cafetera alta, dotado de una chimenea interior con infiernillo, y
sirve para hacer té aunque anteriormente se utilizó para mantener caliente
una bebida tradicional rusa elaborada a base de agua y
miel. La
chimenea interior se llena de combustible sólido, tradicionalmente carbón,
de modo que el agua permanece en estado de hervor. En su parte superior se
coloca una tetera con hojas de té, donde el calor prepara lentamente una
infusión fuertemente concentrada llamada zavarka; ésta se diluye con el
agua del samovar, lista para beber.
Los rusos adoptaron el té a través de los mongoles, pero usaban el samovar
mucho antes de que éstos llegasen a sus tierras. Dado el clima de frío
extremo de las estepas, este recipiente era útil para hacer una
infusión
típica a base de
miel fermentada y agua, y las brasas permitían mantenerla
caliente. Además, la incorporación de un precario regulador de tiraje
permitió introducirlo en la vivienda, de hecho, la etimología de 'samovar'
viene a ser 'olla para cocinar uno mismo'. Por tanto, los rusos
hicieron pronto del té un ritual a la altura de los mongoles, chinos,
japoneses y otros muchos pueblos.
La parte superior del samovar es una tetera donde se preparaban las
distintas infusiones que se podían disfrutar. Aunque las costumbres se
pierden, en Rusia todavía hay quien disfruta de una taza de té con el
samovar, puede resultar engorroso y más con las nuevas tecnologías que
permiten calentar el agua para el té en cuestión de segundos. Sin embargo,
se dice que el té obtenido a partir de un samovar resulta más intenso,
ofreciendo además distintos matices de sabores.
Como adorno resulta interesante, algunos samovares son verdaderas obras de
arte. Según la
tradición, los rusos beben su té alrededor del samovar en cuatro momentos
del día. A la mañana, el té se bebe con
crema o
leche cruda,
pan de
centeno,
manteca, tocino y
huevos cocidos. Después del almuerzo, se acompaña con una porción de
torta dulce. A la hora de la merienda, lo ideal es el
pan blanco y también tortas y masas variadas. Tras la cena, se bebe té
solo. Hay otra
curiosidad que se daba entre las familias aristocráticas: los hombres
bebían el té en vasos altos, con base de plata ornamentada. Las mujeres,
en cambio, en delicadas tazas de
porcelana. Sin embargo, como intuye El Viajero Ilustrado,
ninguna ornamentación ni caprichoso utensilio empaña el placer de estar
sentado, con un tibio té entre las manos, alrededor de un samovar humeante
que abriga, con su ritual, el cuerpo y el alma.
Una tetera
bastará si no se degustan más que tés clásicos, como los de Ceilán, India
o China, pudiéndose poner estos distintos tés en
infusión sucesivamente,
sin ningún inconveniente, en la misma tetera. Una segunda tetera será
necesaria para los ahumados y deberá reservarse exclusivamente para estos tés. Otra tetera deberá servir para la preparación de los tés perfumados.
Finalmente, una última tetera se reservará, llegado el caso, para la
preparación del
té verde con
menta.
Sobre que material es el mejor para una tetera hay opiniones diversas.
Algunos recomiendan el hierro, la plata y la terracota para los tés
fuertes; y la
porcelana y el cristal para los tés más ligeros como los
darjeelings,
oolongs y
tés verdes. La tetera no se debe lavar en el lavavajillas ni fregar
con agua y
jabón. Hay que vaciarla, aclararla con agua limpia y colocarla boca
abajo para que escurra. Se puede secar por fuera pero no por dentro. Para
eliminar el
tanino de una tetera vidriada, de plata o de vidrio, se llena con una
solución de dos
cucharadas de bicarbonato de sosa y se deja toda la noche. Por la
mañana se vacía, se aclara bien y se deja secar. En el caso de las teteras
de terracota, no hay que lavar nunca el interior. Con el uso se forma una
capa que resulta vital para el éxito de la
infusión.
Maridaje
El té es una bebida que combina muy bien con todo tipo de alimentos. Del
mismo modo que los
vinos se
seleccionan para potenciar el sabor de determinadas comidas, los tés
también pueden servirse para acompañar elementos concretos del menú, ya
sean dulces o salados.
|
Alimentos |
Tés apropiados |
|
Desayuno continental |
Yunnan,
Ceilán,
Assam,
Nilgiri, Kenia,
Darjeeling |
|
Desayuno inglés |
Ceilán, Kenia,
Assam, Lapsang Souchong |
|
Comidas saladas ligeras |
Yunnan, Laspang Souchong,
Ceilán,
Darjeeling,
Assam,
verdes,
oolong |
|
Comidas picantes |
Keemun,
Ceilán,
Oolong,
Darjeeling,
verdes, té de jazmín, Lapsang Souchong |
|
Quesos fuertes |
Lapsang Souchong,
Earl Grey,
verdes |
|
Pescado |
Oolong, ahumados,
Earl Grey,
Darjeeling,
verde |
|
Carnes y caza |
Earl Grey, ahumados, Kenia, Jazmín |
|
Aves |
ahumado,
darjeeling,
oolong, jazmín |
|
A la hora del té |
Todos los tipos de té |
|
Después de una comida |
blancos y
verdes,
keemun,
oolongs,
darjeeling |
|