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Producción del té
Las hojas de té se procesan para producir el té
verde o
negro. La
fabricación del
té
negro comienza con el proceso de “desecado” de las hojas, sea en forma
natural o con aire caliente. Luego del desecado, hay que pasar el material
entre los rodillos para exprimir los jugos y golpearlo para romper las
hojas. Después se ciernen y se fermentan para lograr la calidad del
producto final. Entonces, hay que secar, graduar y clasificar el té
fermentado para empaquetarlo. El
té verde se
prepara, calentando las hojas, sea en platos calientes o con vapor, las
hojas se apisonan con el rodillo, se calientan y se apisonan otra vez,
para lograr la calidad deseada.
La producción del té puede causar algunos desechos gaseosos de la
operación de desecado. Estas emisiones tienen poca importancia comparadas
con las descargas de las calderas a carbón o petróleo que se utilizan para
producir el vapor. Los desechos líquidos procedentes de las operaciones de
limpieza son, igualmente, de poca importancia.
Elaboración del Té Los
seis tipos principales de té (blanco,
verde,
Oolong,
negro, aromatizado y
prensado) y las múltiples variedades existentes dentro de cada categoría,
que suman más de 3000 tés de todo el mundo, son el resultado de los
diferentes métodos de elaboración de la misma planta de té.
Hay dos métodos: el "método
ortodoxo", actualmente mecanizado, reproduce fielmente los pasos del
método tradicional. Difiere según la región productora pero el proceso
consta de cuatro pasos básicos. El otro se trata de nuevos métodos
industriales (CTC) y se aplica a la preparación de tés corrientes. Veamos
pues detalladamente los pasos del método ortodoxo:
Marchitamiento: Se inicia en el momento de la cosecha y tiene como
finalidad reblandecer la hoja y hacerla maleable para poder enrollarla sin
romperla. Antaño se ponían las hojas a secar al sol o mejor simplemente a
la sombra. Hoy se hace circular una corriente de aire a 20-22º en unos
túneles con cintas transportadoras o bien en cubas.
Enrrollado: Antaño las hojas se amasaban con las palmas de las
manos, hoy mediante unas máquinas enrolladoras, que rompen las células de
las hojas y así se liberan los
aceites esenciales de la planta.
Fermentación: Se colocan las hojas sobre planchas inertes para que
no contaminen el proceso con una atmósfera muy húmeda (90-95%) y a una
temperatura constante de 22º. La temperatura en el interior de la masa de
fermentación va subiendo hasta alcanzar un máximo y luego vuelve a bajar.
Cuando alcanza la temperatura máxima es cuando hay que detener el proceso
de fermentación . Una
fermentación demasiado corta produce hojas de color marrón tirando a
verdoso, confiriendo un toque verde. Una fermentación demasiado larga da a
la hoja un aspecto quemado y priva a la
infusión de su aroma.
Desecación o secado: es la operación que tiene como finalidad
detener la fermentación en el momento deseado, se realiza con unos
ventiladores de aire caliente. En esta etapa hay que tener en cuenta dos
parámetros: la temperatura de secado y la duración.
Una desecación floja produce un te con alto contenido en agua y puede
correr el riesgo de enmohecerse. Una desecación fuerte o larga le quita al
té su aroma, haciendo insolubles una gran cantidad de sustancias
contenidos en la hoja.
El
té Oolong es un té que sufre una fermentación incompleta, llamado
también semifermentado. Se elabora principalmente en China y en Taiwán.
El Pouchong es otra variedad de té muy poco fermentado, menos que los
Oolongs.
Se produce a escala muy
limitada en China y en Sri Lanka. Las yemas nuevas se recolectan antes de
que se abran, se dejan marchitar para que se evapore la humedad natural y
a continuación se desecan.
Té sin fermentar. La
elaboración se inicia al dejar secar las hojas recién cogidas, y luego se
produce el enrollado en algunos casos. Después se aplica un tratamiento de
calor para matar las enzimas y así evitar la fermentación que provocaría
la descomposición de la hoja. Se produce en gran escala en China, Japón y
Formosa, pero debido a la fuerte demanda prácticamente ya se elabora en
todas las zonas productoras.
Los tés aromatizados son el
resultado de mezclar
tés verdes,
oolongs o
negros ya procesados, con especias, hierbas, pétalos de flores o
aceites esenciales de frutas. En china desde que se descubrió el té,
siempre se han añadido aromas a la
infusión, bien en el propio té, bien en
el agua antes o mientras se hace la
infusión.
tés aromatizados clásicos son el de rosa o jazmín. El
earl grey
está a
medio camino entre los antiguos tes procedentes de china y las nuevas
mezclas; ya que este té con el aroma de la
bergamota tiene ya 100 años de
existencia. Los nuevos tés aromatizados reciben el nombre de la fruta,
flor o de la
especia que se añade al té (Té de
mango,
té de violetas, te de
canela...) o bien se le da una denominación comercial (luna
mágica, sweet subset...). Hay que buscar para cada té aromatizado, el té o
la mezcla de tés que ponga más de relieve el aroma, si que por ello el
sabor del té se destruya completamente.
Grados del té La última
fase de la elaboración del té es la selección, cribado o graduación de la
hoja. Cuando las hojas salen de los secadores u hornos, pasan por tamices
de diferentes tamaños que las clasifican en distintos grados. La
clasificación se basa en el aspecto y tamaño de la hoja, y no en la
calidad o en el sabor. Para
el
té negro Las
tres divisiones principales están formadas por el té de hojas enteras (leaf),
el té de hojas rotas (broken) y el té triturado (fanning y dust); los
grados del té de hojas enteras corresponden a los trozos más grandes que
quedan una vez pasan el tamiz.
FOP: Flowery orange
pekoe. Corresponde a una cosecha fina. El aspecto es de hojas enrolladas
sobre si mismas en sentido longitudinal y de dimensiones bastante
reducidas (5-8 mm). Las puntas de ciertas hojas, doradas, reciben el
nombre de golden tips y correponden a las yemas terminales.
Un FOP que contenga
muchos golden tips pasa a la categoría de GFOP
Si todas las hojas
tienen golden tips será un TGFOP
Si éste último es de
calidad excepcional, será FTGFOP
Y para el mejor se
reserva la categoría SFTGFOP
OP: Orange pekoe.
También se trata de una cosecha fina pero más tardía, la yema terminal se
ha convertido ya en hoja, por lo tanto no tiene golden tips. El aspecto es
también de hoja enrollada en sentido longitudinal pero son más grandes que
el FOP. FP: Flowery
pekoe. Cosecha fina, las hojas enteras están enrolladas en forma de bola y
dan un té fuerte P:
Pekoe: Idéntico al FP pero obtenido a partir de la segunda hoja, de
aspecto más basto, da una
infusión más oscura pero de un aroma menos
delicado
BOP: Broken orange pekoe.
Hojas rotas voluntariamente para obtener este grado o bien partes de hojas
rotas durante la preparación del FOP o del OP.
BP: Broken pekoe: Cosecha
ordinaria, más basta, sin golden tips, de inferior calidad.
Tés de hoja triturada Producen
una
infusión muy oscura con mucho cuerpo. Utilizados para los tés de
bolsitas. Fannings: BOPF, PF.
Partículas de 1-1.5mm
Dust: PD. Partículas todavía más finas.
La fuerza, el sabor y el color de la
infusión depende del tamaño de la
hoja; cuanto mayor es la hoja, menor es el ritmo de
infusión (el ritmo que
las sustancias pasan de las hojas al agua hirviendo) y viceversa.
Los diferentes grados del mismo té presenten la misma calidad y sólo se
distinguen por la mayor rapidez de
infusión de las hojas pequeñas.
Cabe tener presente que dentro de cada grado de té de una misma plantación
puede haber diferencias de calidad y precio debido a la meteorología o al
proceso de producción. A menudo se añade un "1" después de las letras de
graduación para indicar primerísima calidad. Por ejemplo FTGFOP 1.
Para el Té verde No se
sigue esta misma nomenclatura, sino que se da un nombre a la forma que
adopta la hoja. Así por ejemplo hablamos de:
Gunpowder: como
el té de cosecha fina, cuidadosamente seleccionadas y enrolladas en bola
Chunmee: la hoja
está enrollada longitudinalmente.
Natural leaf: lo
mismo que el Sencha japonés, hojas enteras desplegadas
Matcha: te verde
en polvo
Envasado, comercialización
y cata Una vez concluido
el proceso de fabricación los tés se envasan y comercializan como tés
puros (los grandes tés, de excelente calidad, que adoptan el nombre de la
plantación) o bien se mezclan con tés de otras plantaciones, países o
áreas de producción. La razón de ello es que los tés de cada plantación al
igual que el vino, pueden variar de sabor y calidad de un año a otro.
Algunos prefieren los tés puros y disfrutar de estas sutiles variaciones,
mientras que otras personas prefieren que cada vez que compren un tipo
concreto de té, el sabor de la
infusión sea idéntico. Con la mezcla de
varios tés (blend), las empresas pueden garantizar un sabor y una calidad
homogéneos todos los años. La
producción de las distintas plantaciones se envía a grandes ciudades,
generalmente puertos, que tienen una Bolsa de té en la que tienen lugar
con regularidad las subastas. El importador que quiere comprar té, recibe
unas muestras de los tés ofrecidos y se las pasa al experto que ha de
seleccionar las compras. Su trabajo se descompone en tres operaciones:
1. examen de la hoja. Sea cual sea el grado escogido, ésta debe
presentar varias cualidades:
debe ser uniforme, es
decir, corresponder al grado elegido y constar de trozos de igual
superficie
tiene también que estar
limpia, es decir, no contener ni fibra, ni stalks, ni polvo.
Tienen que ser
elástica. Un té joven se prestará a una ligera compresión y la hoja
podrá plegarse sin desmigajarse ni romperse en la mano. Por lo contrario
un té viejo se romperá y soltará polvo.
2. examen del aroma de la
hoja: éste debe ser característico del origen del té, pero debe ser
franco y puro, es decir, no contener ningún olor extraño al té. 3.
La degustación o cata:
color, brillo y olor de
la
infusión
densidad, fuerza y
astringencia y el aroma del líquido.
El degustador o cayador
dispone, para cada té, de la muestra de los tés secos, las hojas en
infusión y la
infusión en sí, lo que permite de un vistazo, juzgar todos
los aspectos del té. La
infusión debe enfriarse antes de que el experto
pueda proceder a la degustación, pues un líquido demasiado caliente
quemaría el paladar y se correría el peligro de falsear el sentido del
gusto. Una vez alcanzada la temperatura adecuada, el degustador, para cada
té, olerá primero las hojas que han estado en
infusión, y luego, con una
cuchara plana especial, tomará cierta cantidad de
infusión. Es conveniente
entonces probar primero su perfume y su olor antes de introducirla en la
boca, aspirando al mismo tiempo una ligera cantidad de aire. Luego hará
circular el líquido en la boca y lo echa en una escupidera. |