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Las hojas del
árbol del té contienen numerosos compuestos tales como
polisacáridos,
aceites esenciales,
alcaloides (p. ej, la
teobromina o la
cafeína) y polifenoles. Estos compuestos tienen propiedades
antioxidantes y estimulantes, si bien su eficacia disminuye a medida que
el té es más oscuro, siendo el
té verde el más saludable.
Los flavonoides del té tienen propiedades
antioxidantes, anti-inflamatorias,
antialérgicas y antibacterianas y fortalecen las venas. Los
taninos tienen también propiedades antisépticas y
antioxidantes,
siendo los más abundantes la
galocatequina, la
epicatequina y la sus
galatos. El té verde es también rico en
vitamina C: dos tazas del día de
té verde suministran la misma cantidad de
vitamina C que 3 vasos de zumo de
naranja pero esta afirmación además de osada es poco creíble y menos
saludable resulta mucho mejor consumir 5 piezas de fruta al día.
El té es utilizado desde antiguo para el tratamiento de la diarrea,
disentería y otras afecciones gastrointestinales. Los extractos de té,
administrados por vía oral o aplicados en forma de compresas o cataplasmas
son remedios muy eficaces en una variedad de enfermedades dermatológicas
que van desde la picadura de insectos hasta quemaduras y heridas. En
animales de laboratorio, extractos de
té verde aplicados localmente inhiben el crecimiento de algunos
tumores. Otras
propiedades documentadas del té son efectos beneficiosos en algunas
enfermedades cardiovasculares y sus efectos
hipocolesterolemiantes. Aunque el té contiene menos
cafeína que el
café o las bebidas a base de
cola, su consumo en exceso puede ocasionar insomnio
Componentes del té
El té
contiene varios tipos de
polifenoles pero los más abundantes son los
flavonoides. En un principio se pensó llamarlos vitamina P, pero su enorme
variedad impidió clasificarlos como una sola
vitamina. Se trata de nutrientes distintos a las
vitaminas y a los minerales entre cuyas funciones está la de
actuar como
antioxidantes, protegiendo a los tejidos del deterioro causado
por los radicales libres.
Los principales flavonoides presentes en el té pertenecen a un tipo de
sustancias conocidas genéricamente como
catequizas. Las cuatro principales
catequinas del té son : EC, ECG, EGC y EGCG. Diferentes investigaciones
han demostrado que las EGCG por si sola concentra el 32% de toda la
actividad
antioxidante del
té verde. Las
catequinas del
té verde son 100
veces más efectivas que la
vitamina C y 25 veces más potentes que la
vitamina E.
La acción
antioxidante del
té verde es la base de casi todas las
propiedades saludables :
previene las enfermedades cardiovasculares evitando la oxidación del
colesterol LDL
reduce
los riesgos de cáncer impidiendo que los radicales libres dañen y causen
mutaciones a las células
retrasa
el envejecimiento de la piel y de los órganos internos.
Otros
alimentos ricos en polifenoles son las frutas, la
soja, el
aceite de oliva, el
ajo, la
patata y diversos
frutos secos.
(Ver
más de los polifenoles) Cafeina
Gran parte de la popularidad que el té ha disfrutado a lo largo de la
historia se debe a su efecto estimulante, el cual se traduce en un
incremento del estado de alerta, aliviando al mismo tiempo la fatiga. Su
contenido en cafeína es el causante principal de estos efectos. Otras
sustancias presentes de la misma familia son la
teofilina y la
teobromina.
La ingestión de
cafeína reduce los tiempos de reacción, incrementa el estado de alerta
y mejora la concentración mental. Entre sus efectos físicos figura una
estimulación de los jugos gástricos, de los riñones y de todo el
metabolismo general de modo que posiblemente ayude a eliminar toxinas. Su
estímulo sobre el músculo cardíaco y sobre todo el sistema respiratorio
generan un mayor aporte de oxígeno al cerebro y un mayor rendimiento
muscular. En
los últimos años la
cafeína ha sido motivo de creciente preocupación por
sus posibles efectos negativos sobre la salud, principalmente entre
quienes ingieren cantidades considerables. Entre los síntomas generados
por una excesiva ingesta de
cafeína se pueden citar: diarreas, insomnio,
ansiedad, dolores de cabeza, irritabilidad y dolores agudos en el pecho. A quienes les preocupe el contenido cafeínico han de tener en cuenta : 1. El
café contiene más
cafeína que el
té negro y éste a su vez, más que
el
té verde. 2. Las bolsitas de té liberan un porcentaje significativamente mayor de
cafeína que el té en hojas. 3. Se puede recurrir al
té verde descafeinado, aunque el proceso de descafeinización siempre elimina un cierto porcentaje de polifenoles y
otras sustancias benéficas Un consumo moderado de
cafeína eleva el ritmo metabólico basal en un 10%,
es decir la energía necesaria para mantener el funcionamiento del cuerpo
se incrementa en dicho porcentaje. Quienes quieran perder peso, pueden
aumentar su desgaste de calorías sin realizar ejercicio físico. No
obstante esta ventaja desaparece si la bebida se toma con
azúcar.
Por otra parte, parece ser que los polifenoles inhiben la actividad de la
enzima amilasa, lo cual podría provocar un ligero descenso en el apetito.
(Ver
más de la cafeína)
Vitaminas Los polifenoles no son los únicos
antioxidantes que contiene el
té verde,
también presenta
vitamina A,
vitamina B2,
vitamina C y
carotenoides. La
vitamina A ejerce un efecto protector sobre las mucosas y protege al
sistema cardiovascular reduciendo la oxidación del
colesterol
LDL,
causante de la arteriosclerosis. La
vitamina B2 ayuda a mantener una piel sana, así como el cabello y las
uñas, siendo muy beneficiosa paara la visión ya que alivia la fatiga
ocular. La
vitamina C protege del cáncer de la cavidad bucal, de esógago, estómago
y páncreas, al tiempo que evita la oxidación de las
vitaminas A y
E,
prolongando su efectividad La
vitamina E es también un potente
antioxidante, que cumple la función de
proteger las membranas celulares del daño causado por los
radicales
libres. También se dice que reduce la incidencia de ciertos tipos de cáncer,
especialmente de pulmón, esófago y estómago. (Ver
más sobre las vitaminas)
Minerales Los minerales presentes en el té son realmente numerosos. Entre ellos está
el calcio, cromo, magnesio, manganeso, hierro, cobre, zinc, molibdeno,
sodio, fósforo, cobalto, estroncio, níquel, potasio, aluminio, flúor y
selenio. Mientras que las necesidades corporales de algunos de ellos están
normalmente cubiertas por la alimentación habitual, como es el sodio, el
calcio o el hierro, no ocurre lo mismo con otros como el manganeso o el
selenio, de los cuales es deficitaria una gran parte de la población y
cuya carencia puede originar trastornos crónicos. Una sola
taza de
té verde contiene la cantidad de manganeso que el cuerpo
necesita diariamente. Lo mismo ocurre con el flúor, responsable tal vez de
los probados efectos benéficos que el
té verde tiene sobre la dentadura,
por su notable protección contra la caries.
Aminoácidos El
té verde contiene numerosos
aminoácidos (triptofano, glicina,
serina......) pero hay uno que es exclusivo del
té verde: la teanina. En
la actualidad se están realizando diversas investigaciones sobre la
teanina, pues se dice que se ha demostrado que incrementa significativamente la
efectividad de diversas medicaciones contra el cáncer.
Nota:
Pese a todas estas informaciones acerca de este producto, no existen
evidencias contrastadas acerca de la certeza de las mismas que estén basadas en
estudios rigurosos con métodos científicos por lo que deben considerarse
con la debida prudencia especialmente cuando se mencionan beneficios en la prevención
e incluso curación de graves enfermedades.
Atención: Si usted está enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a
su médico, solo el puede ofrecerle un diagnostico y un tratamiento adecuado
a su caso.
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